supongo que muchos pensarán que es tonto cerrar un espacio de exito, al menos para mi no ha sido tan exitoso y supongo que para la escritora que publicó "diario de una ninfomana" (que de paso, es mala la novela esa) o para ninphomaniac no he sido un riesgo, simplemente algo divertido y lateral.
Mucho de lo que escribo es real. aunque no digo cuanto. muchas cosas han pasado y bueno, este espacio se volverá secreto en unos días.
así que, aquí vamos con la historia.
Dije que iba a hacer un "catalogo" de amantes, y es que, bueno, este blog inicia como tributo a una de mis parejas, una manera de hacer realidad lo del estilo de vida swinger sin llegar a tener contacto con otros. igual fue fuerte y al final no le gustó.
Aunque como dice el escritor mexicano Pedro Miguel, si le preguntas a una pareja con la que has vivido más de 10 años si puedes ir y tener un amante te dirá "si, por favor" porque pues, la biología es así, no somos monógamos, aunque nos esforcemos mucho por lograrlo.
Y bueno, ahora ando de tercera pata en un grupo (no es un trío, es como un octágono) y me he dedicado por primera vez a observar con cuidado los flujos hormonales en mi cuerpo cuando me enamoro y es divertido darte cuenta que poco a poco la pasión inicial va dando paso a un proceso de costumbres y cuidados que ya no tienen la misma emoción.
Y entendí por qué soy adicta a las relaciones pasajeras, a los amantes de rato, a los estados de mente alterados en donde tu eres tan perfecto como un dios y luego...cuando pasa la emoción, te veo como eres realmente y se cae el sueño y la máscara.
Esos amantes de rato podrían clasificarse de manera taxonómica, por tiempo, por categoría, por género, por extración de clase (ay que feo) por atractivo físico, por comportamiento sexual, por rendimiento sexual, por atributos... y aunque no me gusta, también por edad.
En esta taxonomía sexual puedo decir que los extremos siempre me han disgustado.
Por eso me molesta tu intento por controlar todos mis pasos y por "protegerme" que me parecen intentos por poseerme por completo y eso, no lo acepto.
Tampoco me han gustado aquellos demasiado dotados y los muy pobremente dotados, prefiero alguien que pueda usar sus herramientas con destreza, eso incluye boca y manos, porque, pues ya vi que vos no tenés ya esas duras erecciones de los jovencitos, pero tampoco la falta de ellas.
Sos poderoso, y lo sabés, tu personalidad avasallante no puede contra la mía, eso es otro de los problemas con amantes que son dóciles o con personas como vos, imbatibles y duras.
No me gusta clasificar su rendimiento, vos haces que tus manos sean un arma mortal, eso y tus dientes, tus mordidas suaves y firmes. vos...pero no aguantás como él una erección de una hora, ni tenés como aquel otro una envergadura que hiere, sos pequeño en ese sentido, y tal vez por eso tu atractivo crece.si...mis amantes chicos son inolvidables, los grandes y largos son violentos, causan dolor físico. no placer. tendría tanto que explicar de por qué no recuerdo con agrado las embestidas mortales y la sangre al día siguiente.
No sos joven, tampoco sos viejo, sos endemoniadamente atractivo, aunque sin un físico descomunal..esos chicos con cuerpos de dioses, esos viejos con cuerpos trabajados...que también he tenido el gusto de palpar, pero no lo son todo...aun así tocar nalgas firmes y piernas de estatua es agradable...aunque con vos me toque suavidad, ternura y barriguita.
Sos un macho, sin la suavidad tierna de una niña o la dulzura que puede tener un delicioso amante cuasi lesbiano...esos que asumen su candidez, su ternura, vos sos terriblemente duro y poseedor, macho amante.
Tengo que compartirte, pero vos también me compartís, yo no soy monógama, y cuando lees del chico que me ayuda a relajarme te encelás, no tendrías por qué, él es sólamente un eslabón en esta vida y este discurrir que me lleva una y otra vez a tu regazo, a tu cama.
Y luego me decís que no podés vivir con nadie, y yo me hago la loca y no te digo que sé que compartís casa con una y que le estás poniendo casa a la otra.
Yo no pido nada, eso es tal vez lo que te gusta de esta absurda ternura que te tengo, de este lugar a donde querés regresar, de esta amiga con derechos e izquierdos, esta que no te va a invitar a su vida, porque apenas te quiere en su cama por instantes de gozo, por dicha.
Así que cierro con vos el tema del sexo en mi vida. no porque acabará, sino porque dejaré de contarlo.
Tal vez, sólo tal vez,
vuelva algún día
jueves, 17 de noviembre de 2016
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Señor Gray
Señor Gray.
No, no soy anastasia, no soy ninguna niña inexperta ni mucho
menos virgen.
Me gusta que me dominen, pero es raro encontrar a alguien
con la capacidad de hacerlo, alguien que me haga sentir que mi voluntad es
suya, alguien que me enseñe y me dome como a un potro para luego hacerme ver
que vale la pena ser suya.
Pero este señor gray duró menos que un suspiro.
Aún tengo marcas en los pechos, aún me arden los pezones y
la boca tiene huellas de sus mordidas, mis labios se ven sensuales hinchados
por la voracidad de sus besos con mordida, dolor y amor, amor y dolor.
“tu cerebro puede hacer que sientas placer en el dolor”, si,
eso dijo y siento ese dolor exquisito, que no se ubica en ningún lado, pero que
se siente por todos lados.
Llegué a su espacio, el bunker en el que recibe, contraseñas
y puertas metálicas, comodidad y brillo. Preparó vino, y un plato con cositas
para picar, se hizo el difícil como siempre, no empezamos nada hasta que todo
está listo.
Mientras terminaba el vino y lo besaba le dije que quería
tenerlo, no me respondió.
Comenzó a morder mi boca, muy fuerte, pude sentir mis labios
hincharse mientras se aferraba a mi cabello, algo que le encanta, y dominaba mi
cabeza.
Sus dedos urgaban con fuerza dentro mío, me hizo terminar en
su regazo, mano violenta y tierna, clítoris también hinchado.
Tomó mis pechos y mordió mis pezones con dureza, el dolor
era insoportable, pero delicioso, sentí que seguía mordiendo ambos pechos y desnudándome.
Me hizo arrodillarme frente a él, me ordenó quitarle la
ropa, lo hice con cuidado, y metí su pene en mi boca para hacerlo crecer, poco
a poco lo sentí hincharse, llenar mi boca, llegar hasta el fondo.
Se bebió el resto del vino mientras le daba sexo oral, me
ordenó que me tocara mientras lo hacía, “quiero sentir tu orgasmo” me dijo. Le di
gusto, sentí que temblaba mientras succionaba su pene.
Me llevó a la cama y me lanzó boca abajo, me penetró desde
atrás con maestría, lento, calmado, tierno.
Me quedé temblando, con las ganas puestas todavía y la
sensación de estar llena de él, como mal amo en ese momento abandonó el papel. Me
dejó acurrucarme a su lado, me abrazó con fuerzas, pidió que me quedara, y
mencionó que teníamos que ver lo que hay más allá…
Hoy tengo la certeza de que tenemos que terminar.
Lo único que una mujer como yo no puede hacer es enamorarse,
y una relación dominante no debe dejar entrar el amor al dormitorio.
Nosotros lo dejamos entrar…
Si, me encanta sentirlo, saber que me cuida aunque me ordene
cada vez que algo pasa y el tome las decisiones, su cuidado de mis cosas. Su poder…
Me quedaré con las ganas de subirme al helicóptero, de ver
el cielo a su lado, aunque tendré su recuerdo en mi piel, en ese tatuaje que
queremos tener
domingo, 7 de agosto de 2016
Una noche de debut, y despedida...
No era esa la canción, pero obviamente sigo bajo el influjo del soundtrack de los 60 y 70's que puso para ambientar.
Una reunión de esas a las que uno va "por obligación", mi acompañante, mi tierna amiga/amante se puso una gran borrachera y tocó esperar a que terminara con el karaoke suicida, ese que inicia con José José y termina con una mala versión de "zapatos de tacón" cantados por un chavo que casi se cae de la silla. Suicida porque luego te pasan las fotos y las grabaciones de lo mal que te viste, ni modo.
Regresé y me topé con un tipo mayorcito, presumía de que no se le notan los 50 y pico (en serio no se le notan) y estaba ligando con una chava que se le escapó en un momento.
Quedamos frente a frente, solos en la mesa, hablamos de cualquier cosa, el clima, la lluvia, el huracán, su carro que resultó ser igual que el mío (mismo modelo, distinto color) una conversación bien masculina de caballos de fuerza, llantas todo terreno y cilindraje, velocidades máximas en estas carreteras y esas cosas de machitos. casi a punto de intercambiar las tarjetas de nuestros mecánicos o las fotos de nuestros viajes todo terreno. "esa carretera es fea vos" nada que un macho no le diría a otro.
Todos creen que mi amiga/amante es la única en mi vida, y aunque no me gusta la curiosidad malsana que despertábamos, él andaba ya con el morbo alto. nos había visto bailando a ella y a mi, jalando chavos a la pista para meterlos en medio de ambas. bromas de amigas borrachas y mi manera de jugar con la niña. no somos pareja. somos amigas y a veces, amantes.
Yo llevaba el pelo recogido, era una fiesta al aire libre y no me hice ningún peinado, un moño, como de profesora, con una banda elástica. nada de arreglarme de más, eso se lo dejo a ella.
El tema se desvió hacia las canas, una amiga más se acercó cuando me vio sola. Ya con un poco de borrachera dije "yo no tendré jamás", me solté el pelo y dejé caer la melena negra y brillante.
"que lindo cabello" dijo, "se nota que lo cuidás".
Una hora más tarde estábamos en pleno beso, "solo voy a dejarla y te alcanzo" le dije, mientras intercambiábamos números de teléfono y dirección del motel.
Fui a rescatar a la niña de un par de chentes desafinados y la fui a dejar a su casa, en calidad de bulto; luego me escurrí al motel donde ya me esperaba el carro idéntico al mío, sólo que verde.
Me recibió con un par de tequilas servidos, música, de no se donde y la luz baja.
Entré a besarlo, lo deseaba con todas las ganas "vine a que me quites el hambre" le dije, solo a eso.
Me metí al baño para arreglarme y, lo que no me esperaba: un hilo de sangre...
No tengo claro por qué a algunos hombres la regla les da asco y a otros los motiva, no tenía suficiente información para saber si era de los que gustan o detestan así que le dije "mirá, tengo un problema, no se que decís"
por toda respuesta empezó a besarme y a desnudarme, besó mis pechos y metió su mano para encontrar mi clítoris.
Jamás había encontrado unos dedos tan hábiles, apresuraba, retrasaba, volvia a empezar y cuando sentía que yo había tenido un orgasmo me dejaba un rato de descanso para volver otra vez, sin dejar de besar y acariciar, sin dejar de hacerme ondular sobre su cuerpo, yo desnuda y el también,
Llegó el momento en que deseaba que me penetrara, dijo que no lo haría, que seguro sería incómodo para ambos, pero me volteó y me acarició la espalda, penetrándome con los dedos mientras traccionaba mi cabello, entendí que era su fetiche, no dolió, aunque sentí la cabeza rígida por la presión de su mano, no me lastimó.
me arrodille a chuparsela, me encantó el tamaño perfecto que encajó en mi boca y tocó mi garganta dejandome lamer la base del escroto, sentí que le encantaba, agarró de nuevo mi cabello como una cola y lo jaló, luego yo envolví con mi cabello sus testículos y acaricié su pene, lo sentí gemir con gusto.
"quiero darte placer" le dije "ya lo haces, mientras sientes placer yo tengo placer", "todo está en la mente".
No quiso eyacular, se zafó de mi boca casi a punto y atacó mis pechos con sus dientes.
La sensación era lo que jamás me había dado ningún amante sádico, mordidas tan dulces, leves y que poco a poco se volvían dolor puro e intenso, del que uno no quería escapar, la sensación quemante e hiriente generaba más orgasmos y más placer.
creí que al dejar de morder seguro quedaría sangre sobre mis pechos, pero no, por el contrario, solamente quedaba una pequeña e imperceptible marca.
Gemí y lloré de placer, sus manos seguían dando orgasmos y mis pechos y espalda se marcaban con pequeñas mordidas tan intensas que lograban erizarme y hacerme sentir que volaba, dolor delicioso.
mordió mi cuerpo por todos lados, intenso, y dulce, embriagador.
Creo que él es experto en sadismo, fue una sesión sin lesiones, sin marcas, sin violencia, tan tierno y dulce como el novio de la escuela pero dándome dolor profundo, un dolor que, según el mismo dijo "tu cerebro logra identificar como placer".
luego acarició mi cuerpo, todo, sus manos suaves me daban alivio luego de la pequeña sesión de tormento a la que me había sometido, me abrazó con tanta ternura que me sentí bien, protegida, segura, sus labios seguían besándome, sus ojos me veían con un sentimiento que no logré definir.
Quise decirle que quería volver a verlo "no hagamos promesas que no cumpliremos" me dijo "si quieres te amenazo con que tal vez, volvamos a hacerlo y nos escapemos por allí, y te enseñe más cosas"
Salí de allí renovada, rejuvenecida, una dorian gray del sexo (tal vez ese es su secreto) y hambrienta de dolor y placer.
Me gustaría tenerlo de amo, sentir sus manos apretar mi cabello, sentir como domina mi cabeza mientras me como su falo, sentir sus mordidas en todo mi cuerpo, pequeñas, agresivas, duras y dejarme caer en el dolor que me evoca y el placer que convoca.
Se que, de alguna manera, ya es mi amo.
Sadismo perfecto que no brinda ni siquiera el deleite de volver a tenerlo, que me evita la ansiedad de esperar a ver si vuelve a aparecer, las ganas apresadas en las dos o tres marquitas que me descubrí en los senos. el ardor de mis pezones al contacto con la ropa.
Todo me lo recuerda ahora, todo me lo trae de vuelta.
Amo, regrese, que no sea debut y despedida.
Una reunión de esas a las que uno va "por obligación", mi acompañante, mi tierna amiga/amante se puso una gran borrachera y tocó esperar a que terminara con el karaoke suicida, ese que inicia con José José y termina con una mala versión de "zapatos de tacón" cantados por un chavo que casi se cae de la silla. Suicida porque luego te pasan las fotos y las grabaciones de lo mal que te viste, ni modo.
Regresé y me topé con un tipo mayorcito, presumía de que no se le notan los 50 y pico (en serio no se le notan) y estaba ligando con una chava que se le escapó en un momento.
Quedamos frente a frente, solos en la mesa, hablamos de cualquier cosa, el clima, la lluvia, el huracán, su carro que resultó ser igual que el mío (mismo modelo, distinto color) una conversación bien masculina de caballos de fuerza, llantas todo terreno y cilindraje, velocidades máximas en estas carreteras y esas cosas de machitos. casi a punto de intercambiar las tarjetas de nuestros mecánicos o las fotos de nuestros viajes todo terreno. "esa carretera es fea vos" nada que un macho no le diría a otro.
Todos creen que mi amiga/amante es la única en mi vida, y aunque no me gusta la curiosidad malsana que despertábamos, él andaba ya con el morbo alto. nos había visto bailando a ella y a mi, jalando chavos a la pista para meterlos en medio de ambas. bromas de amigas borrachas y mi manera de jugar con la niña. no somos pareja. somos amigas y a veces, amantes.
Yo llevaba el pelo recogido, era una fiesta al aire libre y no me hice ningún peinado, un moño, como de profesora, con una banda elástica. nada de arreglarme de más, eso se lo dejo a ella.
El tema se desvió hacia las canas, una amiga más se acercó cuando me vio sola. Ya con un poco de borrachera dije "yo no tendré jamás", me solté el pelo y dejé caer la melena negra y brillante.
"que lindo cabello" dijo, "se nota que lo cuidás".
Una hora más tarde estábamos en pleno beso, "solo voy a dejarla y te alcanzo" le dije, mientras intercambiábamos números de teléfono y dirección del motel.
Fui a rescatar a la niña de un par de chentes desafinados y la fui a dejar a su casa, en calidad de bulto; luego me escurrí al motel donde ya me esperaba el carro idéntico al mío, sólo que verde.
Me recibió con un par de tequilas servidos, música, de no se donde y la luz baja.
Entré a besarlo, lo deseaba con todas las ganas "vine a que me quites el hambre" le dije, solo a eso.
Me metí al baño para arreglarme y, lo que no me esperaba: un hilo de sangre...
No tengo claro por qué a algunos hombres la regla les da asco y a otros los motiva, no tenía suficiente información para saber si era de los que gustan o detestan así que le dije "mirá, tengo un problema, no se que decís"
por toda respuesta empezó a besarme y a desnudarme, besó mis pechos y metió su mano para encontrar mi clítoris.
Jamás había encontrado unos dedos tan hábiles, apresuraba, retrasaba, volvia a empezar y cuando sentía que yo había tenido un orgasmo me dejaba un rato de descanso para volver otra vez, sin dejar de besar y acariciar, sin dejar de hacerme ondular sobre su cuerpo, yo desnuda y el también,
Llegó el momento en que deseaba que me penetrara, dijo que no lo haría, que seguro sería incómodo para ambos, pero me volteó y me acarició la espalda, penetrándome con los dedos mientras traccionaba mi cabello, entendí que era su fetiche, no dolió, aunque sentí la cabeza rígida por la presión de su mano, no me lastimó.
me arrodille a chuparsela, me encantó el tamaño perfecto que encajó en mi boca y tocó mi garganta dejandome lamer la base del escroto, sentí que le encantaba, agarró de nuevo mi cabello como una cola y lo jaló, luego yo envolví con mi cabello sus testículos y acaricié su pene, lo sentí gemir con gusto.
"quiero darte placer" le dije "ya lo haces, mientras sientes placer yo tengo placer", "todo está en la mente".
No quiso eyacular, se zafó de mi boca casi a punto y atacó mis pechos con sus dientes.
La sensación era lo que jamás me había dado ningún amante sádico, mordidas tan dulces, leves y que poco a poco se volvían dolor puro e intenso, del que uno no quería escapar, la sensación quemante e hiriente generaba más orgasmos y más placer.
creí que al dejar de morder seguro quedaría sangre sobre mis pechos, pero no, por el contrario, solamente quedaba una pequeña e imperceptible marca.
Gemí y lloré de placer, sus manos seguían dando orgasmos y mis pechos y espalda se marcaban con pequeñas mordidas tan intensas que lograban erizarme y hacerme sentir que volaba, dolor delicioso.
mordió mi cuerpo por todos lados, intenso, y dulce, embriagador.
Creo que él es experto en sadismo, fue una sesión sin lesiones, sin marcas, sin violencia, tan tierno y dulce como el novio de la escuela pero dándome dolor profundo, un dolor que, según el mismo dijo "tu cerebro logra identificar como placer".
luego acarició mi cuerpo, todo, sus manos suaves me daban alivio luego de la pequeña sesión de tormento a la que me había sometido, me abrazó con tanta ternura que me sentí bien, protegida, segura, sus labios seguían besándome, sus ojos me veían con un sentimiento que no logré definir.
Quise decirle que quería volver a verlo "no hagamos promesas que no cumpliremos" me dijo "si quieres te amenazo con que tal vez, volvamos a hacerlo y nos escapemos por allí, y te enseñe más cosas"
Salí de allí renovada, rejuvenecida, una dorian gray del sexo (tal vez ese es su secreto) y hambrienta de dolor y placer.
Me gustaría tenerlo de amo, sentir sus manos apretar mi cabello, sentir como domina mi cabeza mientras me como su falo, sentir sus mordidas en todo mi cuerpo, pequeñas, agresivas, duras y dejarme caer en el dolor que me evoca y el placer que convoca.
Se que, de alguna manera, ya es mi amo.
Sadismo perfecto que no brinda ni siquiera el deleite de volver a tenerlo, que me evita la ansiedad de esperar a ver si vuelve a aparecer, las ganas apresadas en las dos o tres marquitas que me descubrí en los senos. el ardor de mis pezones al contacto con la ropa.
Todo me lo recuerda ahora, todo me lo trae de vuelta.
Amo, regrese, que no sea debut y despedida.
jueves, 21 de abril de 2016
a good pair of hands
He estado triste, la vida no siempre sale como una la planeó, ni tampoco las citas a ciegas, ni las citas reales o los viajes.
no me gustan las citas por internet, normalmente conoce uno a especimenes que eran muy lindos por inbox y se convierten en monstruos o simplemente, no funcionan.
Igual, me pareció atractivo el tipo y decidimos conocernos.
Primera cita en un café, un sofá y una esquina en donde un grupo risueño celebraba algo, hablamos, tomamos café, nos vimos y de pronto su mano tocó mi cabello para retirarlo de mi cara.
Vinieron los halagos, los comentarios de "eres bella" y otras caballerosidades con acento caribeño, el tipo altísimo como de dos metros y con una profesión rara, de esas que no hay aquí.
Ofreció llevarme a casa, me dio miedo al inicio, eso de que "te pueden secuestrar" pero al final accedí, el camino tranquilo hasta que puso su mano sobre mi pierna y levantó la falda, no se lo impedí, su mano tocó y dijo "ya te mojaste, verdad?", ni como negarlo.
Esa noche no estaba sola, mi amiga aún tenía las luces encendidas "deberías quedarte conmigo hoy", me negué y me baje del auto, sin besito.
Me llamó a la media hora para pedir verme otra vez, decidí que una buena cogida podría quitarme un poco el absurdo tedio y la tristeza. "va, venga mañana" le dije y quedamos de volver a salir.
A esta edad ya no preguntamos a que vamos, eso es más que sabido, a buscar un motel y pasar un par de horas en plena acción y nada más. eso. "quedese la noche" dijo, pero no, no me interesa tanto.
Llegamos al motel en plena calentura, desde que me recogió en la casa estuvo tocando mi pierna bajo la falda, yo andaba de traviesa y sin ropa interior, así que deslizó la mano y encontró todo listo "eres perversa" me dijo, mientras sus dedos tocaban delicadamente mi interior.
Mientras lográbamos entrar al motel, ya con el auto parqueado adentro, siguió tocando a su sabor, yo andaba en plan putia, dejándome hacer, quería mucho, quería más y estaba segura que no me iba a decepcionar.
Entramos a terminar de desvestirnos, nos acostamos uno al lado del otro, besando con una delicia total, su mano seguía acariciando mi clítoris, provocando, sintiendo. "solo hay una condición, le dije, no lo hago sin condón", me miró molesto, "ok, yo no uso condón, pero no te preocupes". bajó por mi pecho hasta lamer mi vulva, sentí claramente su lengua provocar, hacer cosquillas, sentí crecer el clítoris entre sus labios, su barba raspandome la entrepierna. entonces colocó un par de dedos dentro y comenzó a empujar "tocame" me dijo, empezamos a darnos placer mutuamente, masturbarlo y masturbarme, delicioso, la forma exacta de darme placer, entonces comenzó lo distinto "me gusta que me penetren un poquito" dijo.
Me coloqué con el rostro en su entrepierna, con una mano acariciando su escroto y con la otra sumergiendo un pulgar dentro de su ano, él, mientras tanto metía un dedo en mi vagina, con el pulgar excitaba el clítoris y el dedo pequeño lo tenía insinuandose en mi ano, su técnica era deliciosa y yo empujaba con el dedo adentro de su cuerpo y lo masturbaba hasta que explotó en una eyaculación fuerte que cayó sobre la cama "ya viste", me dijo, "no habrá riesgo".
Retozamos un rato, yo quería más, ese juego no me terminaba de gustar, era como estar con una chica pero sin comer coño, hablamos de lo que le gustaba y lo que me gustaba "me encanta tu gallito, es durito y se eleva", "muerdelo" le dije, y bajó a buscarlo, lo lamió, lo acarició, lo mordió, lo pellizcó mientras yo enloquecía de gozo, cuando sintió que me había dado un orgasmo metió dos dedos y luego tres dentro de mi vagina, estirando, provocando, y timidamente insinuó un dedo dentro del ano "metalo todo", le dije "abrame el ano", estaba demasiado excitada, no estaba tranquila, "mejor me lavo las manos, dijo, no quiero que se mezclen", mientras él iba al baño me di vuelta, me puse en cuatro con el culo en alto, quería que intentara penetrarme aunque sabía que no lo iba a hacer, regresó y atacó con todo.
Tres dedos en la vagina y tres dedos en el culo, sus dos manos al compás, abriendo, penetrando al mismo tiempo, deliciosamente doloroso, intenso, como si me estuvieran cogiendo dos hombres, siguió hasta conseguir más de un orgasmo, jadeaba, empujaba como si lo estuviera haciendo con su propio pene, me jodió completa, terminé bañada en sudor, mientras él volvía al baño a lavarse. "venga, que ahora le toca a usted", si, a pesar de mis pretextos me comí su pene, le acaricié el escroto y volví a penetrarle el culo, eyaculó sobre mis pechos, con fuerza.
Me acosté sobre su pecho un rato, totalmente fuera de mi, algo confusa, eso había estado raro, muy raro.
"me va a volver a ver?" inventé un viaje urgente, un par de semanas en europa, algo que lo pusiera lejos de mi. no, no vuelve a pasar.
no me gustan las citas por internet, normalmente conoce uno a especimenes que eran muy lindos por inbox y se convierten en monstruos o simplemente, no funcionan.
Igual, me pareció atractivo el tipo y decidimos conocernos.
Primera cita en un café, un sofá y una esquina en donde un grupo risueño celebraba algo, hablamos, tomamos café, nos vimos y de pronto su mano tocó mi cabello para retirarlo de mi cara.
Vinieron los halagos, los comentarios de "eres bella" y otras caballerosidades con acento caribeño, el tipo altísimo como de dos metros y con una profesión rara, de esas que no hay aquí.
Ofreció llevarme a casa, me dio miedo al inicio, eso de que "te pueden secuestrar" pero al final accedí, el camino tranquilo hasta que puso su mano sobre mi pierna y levantó la falda, no se lo impedí, su mano tocó y dijo "ya te mojaste, verdad?", ni como negarlo.
Esa noche no estaba sola, mi amiga aún tenía las luces encendidas "deberías quedarte conmigo hoy", me negué y me baje del auto, sin besito.
Me llamó a la media hora para pedir verme otra vez, decidí que una buena cogida podría quitarme un poco el absurdo tedio y la tristeza. "va, venga mañana" le dije y quedamos de volver a salir.
A esta edad ya no preguntamos a que vamos, eso es más que sabido, a buscar un motel y pasar un par de horas en plena acción y nada más. eso. "quedese la noche" dijo, pero no, no me interesa tanto.
Llegamos al motel en plena calentura, desde que me recogió en la casa estuvo tocando mi pierna bajo la falda, yo andaba de traviesa y sin ropa interior, así que deslizó la mano y encontró todo listo "eres perversa" me dijo, mientras sus dedos tocaban delicadamente mi interior.
Mientras lográbamos entrar al motel, ya con el auto parqueado adentro, siguió tocando a su sabor, yo andaba en plan putia, dejándome hacer, quería mucho, quería más y estaba segura que no me iba a decepcionar.
Entramos a terminar de desvestirnos, nos acostamos uno al lado del otro, besando con una delicia total, su mano seguía acariciando mi clítoris, provocando, sintiendo. "solo hay una condición, le dije, no lo hago sin condón", me miró molesto, "ok, yo no uso condón, pero no te preocupes". bajó por mi pecho hasta lamer mi vulva, sentí claramente su lengua provocar, hacer cosquillas, sentí crecer el clítoris entre sus labios, su barba raspandome la entrepierna. entonces colocó un par de dedos dentro y comenzó a empujar "tocame" me dijo, empezamos a darnos placer mutuamente, masturbarlo y masturbarme, delicioso, la forma exacta de darme placer, entonces comenzó lo distinto "me gusta que me penetren un poquito" dijo.
Me coloqué con el rostro en su entrepierna, con una mano acariciando su escroto y con la otra sumergiendo un pulgar dentro de su ano, él, mientras tanto metía un dedo en mi vagina, con el pulgar excitaba el clítoris y el dedo pequeño lo tenía insinuandose en mi ano, su técnica era deliciosa y yo empujaba con el dedo adentro de su cuerpo y lo masturbaba hasta que explotó en una eyaculación fuerte que cayó sobre la cama "ya viste", me dijo, "no habrá riesgo".
Retozamos un rato, yo quería más, ese juego no me terminaba de gustar, era como estar con una chica pero sin comer coño, hablamos de lo que le gustaba y lo que me gustaba "me encanta tu gallito, es durito y se eleva", "muerdelo" le dije, y bajó a buscarlo, lo lamió, lo acarició, lo mordió, lo pellizcó mientras yo enloquecía de gozo, cuando sintió que me había dado un orgasmo metió dos dedos y luego tres dentro de mi vagina, estirando, provocando, y timidamente insinuó un dedo dentro del ano "metalo todo", le dije "abrame el ano", estaba demasiado excitada, no estaba tranquila, "mejor me lavo las manos, dijo, no quiero que se mezclen", mientras él iba al baño me di vuelta, me puse en cuatro con el culo en alto, quería que intentara penetrarme aunque sabía que no lo iba a hacer, regresó y atacó con todo.
Tres dedos en la vagina y tres dedos en el culo, sus dos manos al compás, abriendo, penetrando al mismo tiempo, deliciosamente doloroso, intenso, como si me estuvieran cogiendo dos hombres, siguió hasta conseguir más de un orgasmo, jadeaba, empujaba como si lo estuviera haciendo con su propio pene, me jodió completa, terminé bañada en sudor, mientras él volvía al baño a lavarse. "venga, que ahora le toca a usted", si, a pesar de mis pretextos me comí su pene, le acaricié el escroto y volví a penetrarle el culo, eyaculó sobre mis pechos, con fuerza.
Me acosté sobre su pecho un rato, totalmente fuera de mi, algo confusa, eso había estado raro, muy raro.
"me va a volver a ver?" inventé un viaje urgente, un par de semanas en europa, algo que lo pusiera lejos de mi. no, no vuelve a pasar.
jueves, 14 de abril de 2016
trios, cuartetos, circulos viciosos y triangulos amorosos.
¿que si me he enamorado? siempre, y siempre me siento en las nubes pero ya no me caigo tan fácil.
¿que si he hecho tríos? si. ¿agradable? pues...para que voy a negarlo: si, me gustaron y me gustan y me encantaría probar uno HMH si no fuera porque los latinos son tan cerrados que les da miedo comparar su sexualidad con otro hombre y peor, QUE ÉL LOS TOQUE!! o tocarlo desnudo.
Ese infame miedo de los hombres guatemaltecos a su propia homosexualidad, igual, para que un trío MHM funcione, ambas tienen que tener apertura lésbica, no solamente "querer llegar a coger".
Trios, cuartetos, siempre funcionan bien si los tres o los cuatros (o los que sean) tienen claro que lo que quieren es coger y no la manida "una relación estable" que nos hace decir "ay, que vas a pensar ahora de mi", luego de habersela mamado, masticado y dejado penetrar por todos los orificios posibles, porque aún allí, algunas están buscando marido (que aburridas)
Pero...el problema es que no todos los que intentan entrar a prácticas sexuales distintas tienen la apertura mental suficiente para no hacerse bolas, crear círculos vicioso o armar triangulos amorosos, cargados de celos y otras cosas violentas y molestas.
Cuando las adolescentes andaban super entusiasmadas con 50 sombras de gray, que lo que en realidad les parecía fascinante era que se trataba de un multimillonario guapo, no de que les golpeaba las posaderas, muchas intentaron amarrarse y fue un fiasco. NO LES GUSTÓ!! (aparte, sus novios solo eran unos chavitos con látigo y no tenían helicoptero ni mayordomo).
si las orgías y los tríos son difíciles de disfrutar, el sexo BDSM es mucho más complicado de gozar.
Y es que no tiene nada de malo ser vainilla, si te gusta el misionero y tranquilito, pues dale!!, lo que no se vale es no disfrutar plenamente desde donde estás.
En este país (y en otros) muchos hombres y mujeres sueñan con iniciar a su pareja en los goces obscenos más duros, algunos vieron demasiado porno duro y sueñan con desvirgar a su mujer (o marido) y proponerles el sexo anal más sucio y doloroso, otros quieren ser fetichistas o vouyeuristas y "prestarle" a su mujer a otros hombres...la mayor parte se enredan luego en remordimientos, celos e incluso violencia. Otros quieren que se los coman hasta lo más hondo, y ellas quieren tener miles de orgasmos con un chavo que está a punto de vomitar mientras se come el coño. y no, si no lo disfrutas ya no es placer: es obligación.
No han sido pocos los hombres que durante un intento HMH terminan pegándole al otro chavo porque "los tocó", como si no fuera casi imposible no tocarse si ambos están sobre la misma mujer.
O muchas mujeres celosas de que "su pareja" le preste más atención a la otra mujer con la que ambos están, porque ella no la quiere tocar (que mal) así que no lo disfrutan, lo sufren y luego su famosa culpa cristiana los hace sufrir amargamente la "infidelidad" (cual, si ambos querían)
y vuelven y vuelven a "intentar" a asegurarse de que "esta vez si va a funcionar" a obsesionarse con el círculo vicioso de "yo quiero que eso me pase" sin que se den cuenta que con la que están ahora (o el que tienen de pareja) a duras penas se quita la ropa interior sin apagar la luz. (no insistas, ella no se va a poner la micro tanga de chocolate para que te la comas o él no se va a querer comer tu ropa interior aunque sea de chocolate) y es que eso es lo más dificil: como llegar a un placer extraño si apenas logras un orgasmo pasable sin acobardarte o sentirte "mal".
Así que, no es consejo, pero alli va: conozcanse antes, hablen de eso que quieren hacer y si piensan que "con ella no hay manera" o "él jamás va a hacer eso", pues ni modo, si se tragan el tema del amor, piensen en eso, no en tratar de probar manjares que a ninguno de los dos les dejará buen sabor de boca y escasa satisfacción.
¿que si he hecho tríos? si. ¿agradable? pues...para que voy a negarlo: si, me gustaron y me gustan y me encantaría probar uno HMH si no fuera porque los latinos son tan cerrados que les da miedo comparar su sexualidad con otro hombre y peor, QUE ÉL LOS TOQUE!! o tocarlo desnudo.
Ese infame miedo de los hombres guatemaltecos a su propia homosexualidad, igual, para que un trío MHM funcione, ambas tienen que tener apertura lésbica, no solamente "querer llegar a coger".
Trios, cuartetos, siempre funcionan bien si los tres o los cuatros (o los que sean) tienen claro que lo que quieren es coger y no la manida "una relación estable" que nos hace decir "ay, que vas a pensar ahora de mi", luego de habersela mamado, masticado y dejado penetrar por todos los orificios posibles, porque aún allí, algunas están buscando marido (que aburridas)
Pero...el problema es que no todos los que intentan entrar a prácticas sexuales distintas tienen la apertura mental suficiente para no hacerse bolas, crear círculos vicioso o armar triangulos amorosos, cargados de celos y otras cosas violentas y molestas.
Cuando las adolescentes andaban super entusiasmadas con 50 sombras de gray, que lo que en realidad les parecía fascinante era que se trataba de un multimillonario guapo, no de que les golpeaba las posaderas, muchas intentaron amarrarse y fue un fiasco. NO LES GUSTÓ!! (aparte, sus novios solo eran unos chavitos con látigo y no tenían helicoptero ni mayordomo).
si las orgías y los tríos son difíciles de disfrutar, el sexo BDSM es mucho más complicado de gozar.
Y es que no tiene nada de malo ser vainilla, si te gusta el misionero y tranquilito, pues dale!!, lo que no se vale es no disfrutar plenamente desde donde estás.
En este país (y en otros) muchos hombres y mujeres sueñan con iniciar a su pareja en los goces obscenos más duros, algunos vieron demasiado porno duro y sueñan con desvirgar a su mujer (o marido) y proponerles el sexo anal más sucio y doloroso, otros quieren ser fetichistas o vouyeuristas y "prestarle" a su mujer a otros hombres...la mayor parte se enredan luego en remordimientos, celos e incluso violencia. Otros quieren que se los coman hasta lo más hondo, y ellas quieren tener miles de orgasmos con un chavo que está a punto de vomitar mientras se come el coño. y no, si no lo disfrutas ya no es placer: es obligación.
No han sido pocos los hombres que durante un intento HMH terminan pegándole al otro chavo porque "los tocó", como si no fuera casi imposible no tocarse si ambos están sobre la misma mujer.
O muchas mujeres celosas de que "su pareja" le preste más atención a la otra mujer con la que ambos están, porque ella no la quiere tocar (que mal) así que no lo disfrutan, lo sufren y luego su famosa culpa cristiana los hace sufrir amargamente la "infidelidad" (cual, si ambos querían)
y vuelven y vuelven a "intentar" a asegurarse de que "esta vez si va a funcionar" a obsesionarse con el círculo vicioso de "yo quiero que eso me pase" sin que se den cuenta que con la que están ahora (o el que tienen de pareja) a duras penas se quita la ropa interior sin apagar la luz. (no insistas, ella no se va a poner la micro tanga de chocolate para que te la comas o él no se va a querer comer tu ropa interior aunque sea de chocolate) y es que eso es lo más dificil: como llegar a un placer extraño si apenas logras un orgasmo pasable sin acobardarte o sentirte "mal".
Así que, no es consejo, pero alli va: conozcanse antes, hablen de eso que quieren hacer y si piensan que "con ella no hay manera" o "él jamás va a hacer eso", pues ni modo, si se tragan el tema del amor, piensen en eso, no en tratar de probar manjares que a ninguno de los dos les dejará buen sabor de boca y escasa satisfacción.
miércoles, 13 de abril de 2016
human centipede (una analogía muy descarada)
Los humanos en las relaciones y las relaciones sexuales somos un poco demasiado complicados.
Aquí estoy, pensando en como me metí en camisas de once varas y sintiendo que me estoy comiendo la mierda de alguien y que alguien se está comiendo mi mierda.
Un centipedo humano, pegados por deseos sexuales y represiones históricas y por la famosa friendzone que nadie sabe donde está pero en donde todos hemos estado.
Ayer abrazaba a uno de mis amantes más viejos, un hombre mucho mayor que yo, mi maestro en más de un sentido. El, recordaba como iniciamos, con las miradas furtivas en clase, hasta terminar en una felación que dio inicio a esto, que ya lleva tiempo. Me atrapó con su sexo discreto, templado, casi invisible. cálido y profesional.
Lo quiero como se quiere a un árbol al lado del cual uno se cobija y crece. hablar con él, compartir las horas y luego, como quien no quiere la cosa, desnudarnos y coger suavecito, bajo el crucifijo de su oficina, sin miedos ni apegos, sin más que la necesidad corporal del sexo y afectos que no podrían ser cotidianos. citarnos con un "puede llegar a ver un libro a mi oficina", en más de una ocasión.
"me encanta estar besándola y abrazándola", jamás hablarnos de tu, jamás romper el mito del profesor, jamás propiciar una cercanía "amatoria" que nos haría daño a ambos, reir porque alguna de sus amigas sabe que no somos solo amigos, y soñar con que algún día nos vamos a escapar a pasar más de una hora juntos. a abrazarnos toda la noche, sabiendo que no lo haremos, que no podremos pasar ese tiempo porque tampoco queremos hacerlo. nos bastan esas tardes de café con platica y las sobaderas o cogidas en posiciones raras en los sillones de la oficina. eso, y la certeza de que "sea lo que sea que tenemos" sigue teniendo la fuerza necesaria para que yo acuda a su llamada.
Pero allí estoy implorando sobras a otro, le escribo, le llamo, me enfado cuando no contesta o cuando me dice "hey, tranquila", le ruego una noche, una tarde, una madrugada, un rato...¿amor? no creo, también llegamos juntos a la conclusión de que él quiere una esposa y yo no soy material para servir a nadie, yo quiero sexo, quiero su sexo, ese falo grueso y fuerte, esas cogidas de rancho grande, te las empiezo de lana, te las termino de cuero, esas manos que aprietan, ásperas, oliendo a rancho, a bestia de carga, a sudor pesado.
Yo lo quiero porque es lo que jamás me serviría más que para la cama, la obsesión, la locura, el falo enhiesto barrenador, el que manda y yo obedezco, el patrón...ay... el que no me querrá mas que para sarandearme en el catre hasta que mis gritos y mis lágrimas de placer lo dejen satisfecho y me diga "mejor duermase, que ya parece que se cansó". y se vaya de nuevo, a donde lo espera una niña dócil que si limpia la casa y lava la ropa.
y él, que me llama...
Lo he dejado besarme, lo he dejado tocarme y manosearme y no sé por qué en realidad, no siento nada por el tímido hombre, el profesional impecable, el que me pide que quiere un espacio pequeño, que me deje, que le permita esos 10 o 15 minutos que yo invierto en cualquier cosa. pero no se me antoja, no puedo quebrar la amistad con una cogida para la que él ha puesto tantas expectativas, porque sé que no querrá sólo el cuerpo, que quiere una "relación" y eso no, conmigo ya no va.
Por eso terminé soñando con mi ex, con su experto sexo... alguna vez nos dijimos que aunque nos dejáramos volveríamos en algún momento a coger y me asusto cuando aparece en mis sueños, como el amante diestro que debe seguir siendo, cuando lo llamo para pedirle apoyo que no es sino un pretexto, cuando imagino como sería perderme entre sus brazos otra vez.
Mejor sacudo la cabeza y me saco del cuerpo el diablo, estoy cagándome en alguien y comiendo la caca de otros. estoy en medio de un cienpiés humano, una analogía fea y descarada.
Aquí estoy, pensando en como me metí en camisas de once varas y sintiendo que me estoy comiendo la mierda de alguien y que alguien se está comiendo mi mierda.
Un centipedo humano, pegados por deseos sexuales y represiones históricas y por la famosa friendzone que nadie sabe donde está pero en donde todos hemos estado.
Ayer abrazaba a uno de mis amantes más viejos, un hombre mucho mayor que yo, mi maestro en más de un sentido. El, recordaba como iniciamos, con las miradas furtivas en clase, hasta terminar en una felación que dio inicio a esto, que ya lleva tiempo. Me atrapó con su sexo discreto, templado, casi invisible. cálido y profesional.
Lo quiero como se quiere a un árbol al lado del cual uno se cobija y crece. hablar con él, compartir las horas y luego, como quien no quiere la cosa, desnudarnos y coger suavecito, bajo el crucifijo de su oficina, sin miedos ni apegos, sin más que la necesidad corporal del sexo y afectos que no podrían ser cotidianos. citarnos con un "puede llegar a ver un libro a mi oficina", en más de una ocasión.
"me encanta estar besándola y abrazándola", jamás hablarnos de tu, jamás romper el mito del profesor, jamás propiciar una cercanía "amatoria" que nos haría daño a ambos, reir porque alguna de sus amigas sabe que no somos solo amigos, y soñar con que algún día nos vamos a escapar a pasar más de una hora juntos. a abrazarnos toda la noche, sabiendo que no lo haremos, que no podremos pasar ese tiempo porque tampoco queremos hacerlo. nos bastan esas tardes de café con platica y las sobaderas o cogidas en posiciones raras en los sillones de la oficina. eso, y la certeza de que "sea lo que sea que tenemos" sigue teniendo la fuerza necesaria para que yo acuda a su llamada.
Pero allí estoy implorando sobras a otro, le escribo, le llamo, me enfado cuando no contesta o cuando me dice "hey, tranquila", le ruego una noche, una tarde, una madrugada, un rato...¿amor? no creo, también llegamos juntos a la conclusión de que él quiere una esposa y yo no soy material para servir a nadie, yo quiero sexo, quiero su sexo, ese falo grueso y fuerte, esas cogidas de rancho grande, te las empiezo de lana, te las termino de cuero, esas manos que aprietan, ásperas, oliendo a rancho, a bestia de carga, a sudor pesado.
Yo lo quiero porque es lo que jamás me serviría más que para la cama, la obsesión, la locura, el falo enhiesto barrenador, el que manda y yo obedezco, el patrón...ay... el que no me querrá mas que para sarandearme en el catre hasta que mis gritos y mis lágrimas de placer lo dejen satisfecho y me diga "mejor duermase, que ya parece que se cansó". y se vaya de nuevo, a donde lo espera una niña dócil que si limpia la casa y lava la ropa.
y él, que me llama...
Lo he dejado besarme, lo he dejado tocarme y manosearme y no sé por qué en realidad, no siento nada por el tímido hombre, el profesional impecable, el que me pide que quiere un espacio pequeño, que me deje, que le permita esos 10 o 15 minutos que yo invierto en cualquier cosa. pero no se me antoja, no puedo quebrar la amistad con una cogida para la que él ha puesto tantas expectativas, porque sé que no querrá sólo el cuerpo, que quiere una "relación" y eso no, conmigo ya no va.
Por eso terminé soñando con mi ex, con su experto sexo... alguna vez nos dijimos que aunque nos dejáramos volveríamos en algún momento a coger y me asusto cuando aparece en mis sueños, como el amante diestro que debe seguir siendo, cuando lo llamo para pedirle apoyo que no es sino un pretexto, cuando imagino como sería perderme entre sus brazos otra vez.
Mejor sacudo la cabeza y me saco del cuerpo el diablo, estoy cagándome en alguien y comiendo la caca de otros. estoy en medio de un cienpiés humano, una analogía fea y descarada.
miércoles, 6 de abril de 2016
Millenial at dawn
¿vas a venir? su voz suena ansiosa, le había dicho que iba a estar a las 8 en casa, me cuenta que estaba esperando mi llamada y ahora, casi a las diez, no va a encontrar un taxi para llegar aquí, de ninguna manera.
Lo siento, realmente no pude llegar, le dije, pero no era completamente cierto. La cena había sido muy divertida y yo me había puesto a coquetear con una chica preciosa y chavo. cuando me di cuenta que no querían continuar, decidi tomar un taxi a mi casa, demasiado tarde para él, cuya casa está una zona muy peligrosa "a esta hora ya no consigo taxi aquí", dice, "lo siento".
Yo estaba muy borracha, de alguna manera recuerdo que la chica me estaba empujando hacia fuera, ¿acaso traté de besarla? No sabía. Pero encuentro en mi telefono una conversación perturbadora con el chico "te deseo" al parecer estuve rogando por sexo a un casi desconocido guapo.
"¿Estás durmiendo?", pregunta, "no", le digo, y entonces propone algo "¿y si llego a las 5 de la mañana y te despierto con un beso en la vulva?"
en plena borrachera le contesto que si, me caliento como loca pensando que aparecerá justo en la mañana.
Despierto varias veces durante la noche, me he quedado en la casa sola, pero no estoy acostumbrada y cada ruido me despierta, loqueo un rato y me levanto justo a las 4: 30.
No se si va a venir, igual me levanto y me lavo, me arreglo para él, espero que venga, me pongo ansiosa porque en realidad no lo conozco.
se que es un chavo, no se que tan joven sea, dudo que la historia que ha contado en internet sea cierta, no me gustan estas citas pero...alguna vez sería.
"ya estoy en la puerta". abro sin encender la luz, son las 5 A.M. y la calle está silenciosa, no es un día hábil. se acerca y se sienta, lo veo, siento los nervios. ¿que debería hacer? no me atrevo a iniciar el contacto, espero, su mano se acerca a mi pierna y de allí...todo fluye.
En el chat había prometido comerme, lo hizo a conciencia, saboreando, disfrutando, lamiendo y penetrando con todo el ímpetu de su juventud.
sé que me lo disfruté, se que me gustó, pero supongo que no hay mucho de que hablar entre nosotros.
hasta pronto. fue lo que le dije al despedirme.
Lo siento, realmente no pude llegar, le dije, pero no era completamente cierto. La cena había sido muy divertida y yo me había puesto a coquetear con una chica preciosa y chavo. cuando me di cuenta que no querían continuar, decidi tomar un taxi a mi casa, demasiado tarde para él, cuya casa está una zona muy peligrosa "a esta hora ya no consigo taxi aquí", dice, "lo siento".
Yo estaba muy borracha, de alguna manera recuerdo que la chica me estaba empujando hacia fuera, ¿acaso traté de besarla? No sabía. Pero encuentro en mi telefono una conversación perturbadora con el chico "te deseo" al parecer estuve rogando por sexo a un casi desconocido guapo.
"¿Estás durmiendo?", pregunta, "no", le digo, y entonces propone algo "¿y si llego a las 5 de la mañana y te despierto con un beso en la vulva?"
en plena borrachera le contesto que si, me caliento como loca pensando que aparecerá justo en la mañana.
Despierto varias veces durante la noche, me he quedado en la casa sola, pero no estoy acostumbrada y cada ruido me despierta, loqueo un rato y me levanto justo a las 4: 30.
No se si va a venir, igual me levanto y me lavo, me arreglo para él, espero que venga, me pongo ansiosa porque en realidad no lo conozco.
se que es un chavo, no se que tan joven sea, dudo que la historia que ha contado en internet sea cierta, no me gustan estas citas pero...alguna vez sería.
"ya estoy en la puerta". abro sin encender la luz, son las 5 A.M. y la calle está silenciosa, no es un día hábil. se acerca y se sienta, lo veo, siento los nervios. ¿que debería hacer? no me atrevo a iniciar el contacto, espero, su mano se acerca a mi pierna y de allí...todo fluye.
En el chat había prometido comerme, lo hizo a conciencia, saboreando, disfrutando, lamiendo y penetrando con todo el ímpetu de su juventud.
sé que me lo disfruté, se que me gustó, pero supongo que no hay mucho de que hablar entre nosotros.
hasta pronto. fue lo que le dije al despedirme.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)