miércoles, 30 de marzo de 2016

recogimiento post semana santa

se le llama goma moral, porque no se le puede decir de otra manera.
El asunto es que debíamos cubrir una asignación en un lugar donde, durante semana santa, hubo fiestas en la playa.
Salimos tres personas, una amiga, el piloto designado (otro compañero) y yo. viaje largo y cansado para las dos o tres cosas que debíamos cubrir.
Pasadas las 12 ya habíamos hecho casi todo, excepto una cita que nos dejaron para la tarde, así que teníamos que buscar hotel, llegamos y pedimos una habitación con dos camas y una con una cama.
Mi amigo y yo tenemos "historia" es decir que, alguna vez, él fue mi paño de lágrimas y otras cosas, así que me dijo directamente "seguro que no querés quedarte de una conmigo", pero pues, la amiga no sabía de eso y no nos sentimos cómodos, ustedes saben: él tiene pareja, ella no tiene pareja y yo...menos.
llegamos a la playa a tratar de buscar que almorzar, no había ya nada, las mujeres recogían sus ventas y los empleados de las cervecerías amontonaban sillas, cajas de envases vacíos, mesas plasticas y enfriadores que serían devueltos a su sitio, en la playa dos extranjeras en bikini y un par de niños metidos en el mar.
"llegamos tarde" dijo él mientras, seguro, recordaba sus días de parranda recién pasados y yo veía con ganas el mar, ganas de meterme de una vez.
Metí los pies y me dijeron "metete, con este calor en un rato estarás seca", Metí los pies y el hormigueo en mi cuerpo me hizo desear meterme hasta adentro, allí donde las chicas turistas nadaban. el mar calmado y la arena en mis pies...me empecé a meter hasta la rodilla y entonces me estorbó el pantalón "no ustedes, yo me quito todo" les grité y me quité el pesado y mojado pantalón y la blusa "quien te va a ver" grito mi amiga y en serio, en toda la playa no había más que gente ocupada en sus propias cosas.
Mi amigo me miró con hambre, con ganas, y le sonreí...tal vez, más tarde,
Nadamos un rato, yo en ropa interior, mi amiga totalmente vestida, no pudo quitarse la ropa y bueno, luego a buscar que comer y donde secarnos y al hotel a quitarnos la arena.
la entrevista de la tarde salió mejor, de mejor humor salimos a buscar que comer, "primero un par de chelas" sugirió ella y nos fuimos a un café cerca de la playa, la dueña ya no creía vender así que nos atendió como reyes, comida, y mas y más cerveza.
Amontonamos los "cadáveres" para contarlos "ya parecemos el MP", chiste absurdo que salió de la boca de ella mientras lo miraba con ganas, me reí, ella no sabía que él y yo teníamos algo, así que la dejé coquetear y emborracharse, en realidad nos emborrachamos los 3.
Yo tenía la nariz tapada "seguro es el aire acondicionado" aseveró la dueña del comedor, se metió a su casa y sacó una botella "esto es mágico para curarse", nos aseguró, "lo traje de honduras y ya sólo queda suficiente para un par de tragos". la botella mágica de gifiti hondureño fue a parar a mis manos "tomeselo mañana" me dijo, mientras ella y él seguían coqueteando de forma no tan abierta.
Caminamos a la playa y encontramos unas bancas de cemento que algún alcalde nuevo ha puesto, al lado un par de congeladores, sillas, mesas, toldos, doblados esperaban al transporte, noche ya sin luna el mar levemente agitado y la brisa soplando, mi vestido corto se levantó, mientras me sentaba a horcajadas en el banco, el se sentó a mi lado.
Ella puso música en su celular, siguió bebiendo y convenciéndome ambos de seguir bebiendo, no lo hice de inmediato hasta que ella dijo "ya no tenemos cerveza" y se fue.
Inmediatamente él me besó, su beso era como siempre, suave, dulce y urgido, metió su mano bajo mi vestido y tocó mis muslos, intentó penetrar un poco más hasta que la vimos regresar, no nos vio besarnos, ambos reímos y ella, cada vez más borracha, seguía bromeando con él, tocando su brazo, quitando el rizo de pelo de su cara, y el metiendo su mano bajo mi falda, con cuidado, sin que ella se diera cuenta que lo hacía.
Volvió a decir que necesitaba algo, agua, más cerveza, baño, no escuché. en cuanto ella se fué nos metimos atrás de los congeladores, seguimos besándonos hasta que las ganas que traía se hicieron insoportables, me quité la ropa interior y le ofrecí la espalda, me penetró desde atras, apoyada en una lancha, metida en un embarcadero entre toldos de cerveza plegados, un rapidin, sin gemidos, lo sentí venirse y la humedad bajar de mi cuerpo, decidí no volver  a ponerme la ropa interior, en la penumbra de la playa no se vería, caminamos de regreso a donde ella nos ofrecía un par más de cervezas "para el camino"
regresamos al hotel, ella se apoyó en su hombro y él me tomó de la mano, avanzamos y nos despedimos de la señora que contó los cadáveres y nos dio la cuenta: 30 cervezas de distintas marcas, lo último que le quedaba en la cámara. Ella le pidió que nos preparara algo para el día siguiente "una sopa para la goma"  "la van a necesitar" dijo la amable señora y se despidió, caminamos un par de cuadras al hotel, "suban" dijo ella, nos metimos los tres a la habitación, ella nos dio las últimas cervezas y puso sobre la mesa el gifiti "¿y si nos lo tomamos?"
Yo estaba a tope, agarré la botella y le di un trago, se la pasé a él y ella siguió, mi cuerpo se llenó de calor intenso, "si no te molesta" le dije "me voy al cuarto con él", "¿por qué?" preguntó, "porque vamos a coger", le dije.
Rió como loca y nos dijo "y por qué no se quedan aquí",
Nos empujó sobre la cama matrimonial y ella se tiró a la cama pequeña, yo estaba como fuera de mi, lo besaba y lo abrazaba, me quité toda la ropa y me tendí sobre la cama, él se montó sobre mi para besar mi cuerpo desde el cuello y luego agarrar mi vulva con su boca, lamer mi clítoris y hacerme temblar, ella reía y veía, "oohh, que rico", le agarré un brazo, la atraje hacia mi y le planté un beso "Estás loca!!, gritó", "ven, le dije, hazlo con nosotros", él no estuvo de acuerdo "dejala, ella no quiere"
NOO, gritó, "solo los voy a ver"
se dedicó a ver mientras él seguía, "te toca" me dijo mientras trepaba por mi cuerpo hasta poner su pene en mi boca, montado sobre mi cuello y yo aferrando sus nalgas redondas, succioné con ganas, lo lamí hasta que casi eyacula...
giré y me voltee para que me penetrara desde atrás, se metió mientras yo repetía "duro, quiero que me folles duro", aventó una nalgada, aferró mis caderas y se dedicó a empujar, lo obligué a parar y me di vuelta "dame más", le dije, ella veía, metía su mano dentro de su pantalón, gemía, yo no escuchaba nada, simplemente disfrutaba, intentaba verla pero no la veía, yo acababa y él también.
desparramado sobre mi cuerpo la escuché "vaya que aguantás bastante" dijo, él se rió, "si querés, te doy a vos también", ella rió, yo me quedé acostada, borracha y semi dormida "cogeme" le dijo, no los vi, de pronto escuchaba "no tan duro", "no seas bruto", y "es que acaso no te gusto", no quería abrir los ojos, no los veía, mi cuerpo luchaba con el licor, pero la borrachera con ese infernal licor me tenía más caliente y más atontada que de costumbre. "ya, me voy", lo oí gritar y salir del cuarto. ella se metió en mi cama "por qué a ti si te desea y a mi no". la sentí desnuda a mi lado y la abracé, besé sus labios y le dije "yo te deseo", besé sus pechos, mientras ella repetía "no, eso si es pecado", la abracé, bajé con la boca hasta su vulva, besé sus otros labios y abrí su vulva para lamer el clítoris pequeño, "allí, sigue" decía mientras seguía repitiendo "eso es pecado", pero se abría y se dejaba lamer, intenté meter un dedo y el gemido fue "no, así no", metí la lengua, lamí todo, disfruté su sabor sin semen, hasta que la hice llegar en un suspiro hondo "nadie me lo había hecho así", me dejé caer y me dormí.
La pude sentir intentando hacer que yo abriera los ojos "mirá" decía y señalaba una pantalla donde había porno "no me gusta el porno" le dije "quiero que me cojas más" decía y yo ya no podía "mañana no te voy a hablar, oíste" decía mientras yo dormía "no importa" le dije.
Amanecimos de goma, ninguno mencionó el tema, la amable señora del comedor nos sirvió la sopa más deliciosa del universo "tengo chile en polvo" nos dijo, y se fijó "ya se le quitó la gripe" me di cuenta que ya no moqueaba, la goma empezaba a disolverse en el caldo...la goma moral duró hasta que llegué a mi casa y me di un baño.
ahora...¿como vamos a poder trabajar juntos los tres?

martes, 8 de marzo de 2016

hay amores, que se vuelven resistentes a los daños...

como el vino que madura con los años...
mala adaptación del libro con el que sueño con vos. algún día.
mientras regresa mi hombre perfecto, a divertirse con los equivocados.
ay el amor romántico si tan solo fuera real!!
soy fiel, al sistema de múltiples opciones, algunas buenas, otras sólo para convivir y pasar el rato.
De pronto sentir el roce ingenuo del chico que atiende en la despensa, cuando me da el vuelto y retiene mis dedos un segundo y me mira a los ojos cómplice y me río, porque es un bebé que apenas pasa la adolescencia y quiere sentirse seductor.
O imaginarme la noche con el que insiste y vuelve a insistir y no entiende que nuestra amistad no aguantaría un revolcón, porque: seamos claros, no siempre se puede ver a los ojos a aquel que estuvo metido en tu cama y por el que no sientes absolutamente ninguna pasión.
y bueno, hace días que se me antoja el amigo, ese que venía cuando estaba casada a visitar a mi ex y un par de veces me besó entre la borrachera, en esos días en los que pensábamos que ser swinger sería divertido y andabamos a la caza de algún chavo que quisiera hacerlo con los dos. bueno, él jamás se atrevió.
imaginarte a vos con esas cosas me hace sentir incómoda, vamos, si sos el tipo más cuadrado del universo, tan macho que dudo que en realidad pueda aguantarte y esa es la razón por la que vos no me volvés a pedir que vaya a verte.
y las llamadas de los habituales, esos que sacan la tarea "mire que linda cama de hotel me dieron" dice el ex compañero de trabajo que anda en gira, alguna vez en algún hotel nos enredamos en una noche de esas que son vibrantes, pero que se acaban enseguida. así como todo.
y si, de usted, para no confundirnos en público y pasarnos de la raya, él como subalterno, yo como jefa, sin traspasar la frontera más que para meternos en la cama y dejarnos hacer como si fuera (lo que es) un desahogo para la frustración y la falta de afecto en su vida de hombre bien casado.
Con él me esperan varios días de trabajo de campo, con todos los servicios "ya sabe, dice, que conmigo es paquete completo". y se relame el bigote espeso pensando en todo lo que pasaremos en un hotel a la orilla del lago.
y el último, viene en estos días "ya no me extraña" pregunta, y sabe que no, que hace días no se me antoja su delicioso cuerpo, pero hablamos un rato y vuelvo a imaginar su cuerpo bien trabajado y sus brazos fuertes, su afición por mis felaciones, su sabor a venirse en mi boca, sus dedos afilados hurgando bien profundo, me excita por telefono, me provoca y luego pide un espacio en mis días "llego y nos tomamos un par de cervezas", preambulo delicioso para dejarme hacer, dejarme penetrar por sus dedos pequeños o tragarme su pene con el hambre de quien no ha comido en muchos días.
y bueno, vos...
me voy a dormir y a soñar con vos.
ya me di por vencida, vos querés una esposa, y eso no lo soy.
En esa trampa del amor romántico en el que viven mis amigas, donde el miedo a perder al macho se traduce en celos y en sufrimiento yo no quepo. te quiero porque me da la gana, aunque hace tanto tiempo que no te tenga.