Me reí hoy cuando alguien lo escribió en tuiter, me reí porque no creí que hoy tocaría darme justicia por propia mano, pero así fue.
No te busco, ya no lo hago porque entendí que para vos enamorarte es volverte débil, venís, me ves, pero no te atrevés a tocarme y yo me mato de ganas solo viendo tus ojos, tus labios que parecen llamarme, pero no, eres fuerte ( o lo aparentas)
Y allí estás, poniendo en tuiter o en tus estados que quieres estar con "ella" y yo sueño que soy ella, aunque definitivamente no lo sea.
Hoy empezaste con que ibas a venir, primero que a almorzar y te dije que estaba bien, pero que habría más gente, luego seguiste insinuando hasta que dije la hora a la que estaría sola.
No viniste.
Hablamos casi una hora por telefono, esos datos románticos, esas historias, ese compañerismo que sigue existiendo "usted es mi amiga", si, lo soy, y bueno, te dije que ya no sentía nada, que ese "enamoramiento" había terminado "sabes, yo si quería pasar, pero para coger contigo, para eso quería estar a solas".
me derramé por dentro, si supieras las ganas que todavía te tengo, las ganas locas de comerte entero, "no hemos cogido bien", me dices y yo quisiera decirte que te he ofrecido quedarte y no quieres, pero finjo, porque no puedo tolerar que te enamores, eso no debe pasar,
hablamos un rato más, me dejas la promesa absurda de que puede pasar, que algún día pasará, que cogeremos, si, que lo haremos un día de estos...
Salgo al super y al regresar me doy cuenta que iba casi desnuda (por eso me veían así), que importa, mojada empiezo con lo que vos iniciaste hace rato, una foto a otra dirección y un sexchateo que me deja con un orgasmo onánico delicioso.
Tocó hacerlo sola, pero pensando en vos y en otros, casi que fue una orgía solitaria.
sábado, 31 de agosto de 2013
domingo, 11 de agosto de 2013
coger con ella y otras formas de suicidarme lentamente
El niño está fuera de mi alcance, decidimos dejarlo por la paz (así debería llamarse su novia) así que agarro camino para buscar otras cosas y tengo una invitación para una noche mágica.
Justo entrando a la ciudad me avisa que no puede, mis ganas fermentadas están a punto de hacer erupción, lo deseo, tengo ganas de desquitarme con algo o con alguien.
Llamo a un par de personas y la respuesta es no, le pongo un mensaje a ella: ¿que va a hacer hoy?
y la respuesta es "salir con usted".
Voy y salimos, un par de cervezas, ella coqueteando con un mango irresistible, yo solo la quiero a ella.
Es grande, linda, rozagante, hembra completa y tan llena de cosas que en realidad la hacen parecer vacía.
Nuestra historia no existe, ella es hetero, espera al príncipe azul que le hará cositas y se casará con ella y tendrán cientos de bebés, de eso hablamos, de sus genes y los del mango ese que no deja de mirarla.
Al final la llevo a casa, vamos de la mano, pero en buena onda, no deja de llamar la atención, pero no hay para más, eso es todo.
Una cuadra antes de su casa detengo el carro y la beso, empiezo a acariciarla y de golpe le pregunto si quiere pasar un rato más conmigo, no amanecer, solo un rato.
La llevo a casa, la desnudo frente al espejo, quiero comermela y lo logro, beso sus pechos, su rostro, su boca hambrienta, la acaricio, penetro su cuerpo con mis manos y encuentro su clítoris fresco, lo beso hasta llevarla al dormitorio donde la acuesto para follarla como se debe.
La última vez insinué al mismo tiempo un dedo en su ano, esta vez la penetro con una mano y la otra entra tan fácilmente en su ano, se lubrica bien, la penetro rápidamente y la veo gemir, dice "que rico" mientras yo sigo aumentando el ritmo y lamo su clítoris con ganas, gime, se mueve, casi llora y disfruta de mis manos con todo, tiene un orgasmo y paro, subo a besarla y a pedirle que responda, pero no lo hace
Me acaricia un pequeño momento, yo la abrazo, me aferro, la aprieto con ganas hasta que me dan ganas otra vez de penetrarla, y otra vez me meto en su cuerpo con todo, abierta como está (ya la desvirgaron para mi) y su ano tan complaciente que gusta de la fuerza, duro, más rápido, con ganas, con pasión, "pare" me dice cuando sus orgasmos la vuelven loca, gritó que parara y me detengo.
la abrazo un rato y me pide que la lleve de vuelta.
Cuando regreso a casa me masturbo, todavía llamo al último que podría venir, no viene, la noche termina sola y sigo con ganas.
Justo entrando a la ciudad me avisa que no puede, mis ganas fermentadas están a punto de hacer erupción, lo deseo, tengo ganas de desquitarme con algo o con alguien.
Llamo a un par de personas y la respuesta es no, le pongo un mensaje a ella: ¿que va a hacer hoy?
y la respuesta es "salir con usted".
Voy y salimos, un par de cervezas, ella coqueteando con un mango irresistible, yo solo la quiero a ella.
Es grande, linda, rozagante, hembra completa y tan llena de cosas que en realidad la hacen parecer vacía.
Nuestra historia no existe, ella es hetero, espera al príncipe azul que le hará cositas y se casará con ella y tendrán cientos de bebés, de eso hablamos, de sus genes y los del mango ese que no deja de mirarla.
Al final la llevo a casa, vamos de la mano, pero en buena onda, no deja de llamar la atención, pero no hay para más, eso es todo.
Una cuadra antes de su casa detengo el carro y la beso, empiezo a acariciarla y de golpe le pregunto si quiere pasar un rato más conmigo, no amanecer, solo un rato.
La llevo a casa, la desnudo frente al espejo, quiero comermela y lo logro, beso sus pechos, su rostro, su boca hambrienta, la acaricio, penetro su cuerpo con mis manos y encuentro su clítoris fresco, lo beso hasta llevarla al dormitorio donde la acuesto para follarla como se debe.
La última vez insinué al mismo tiempo un dedo en su ano, esta vez la penetro con una mano y la otra entra tan fácilmente en su ano, se lubrica bien, la penetro rápidamente y la veo gemir, dice "que rico" mientras yo sigo aumentando el ritmo y lamo su clítoris con ganas, gime, se mueve, casi llora y disfruta de mis manos con todo, tiene un orgasmo y paro, subo a besarla y a pedirle que responda, pero no lo hace
Me acaricia un pequeño momento, yo la abrazo, me aferro, la aprieto con ganas hasta que me dan ganas otra vez de penetrarla, y otra vez me meto en su cuerpo con todo, abierta como está (ya la desvirgaron para mi) y su ano tan complaciente que gusta de la fuerza, duro, más rápido, con ganas, con pasión, "pare" me dice cuando sus orgasmos la vuelven loca, gritó que parara y me detengo.
la abrazo un rato y me pide que la lleve de vuelta.
Cuando regreso a casa me masturbo, todavía llamo al último que podría venir, no viene, la noche termina sola y sigo con ganas.
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