No era esa la canción, pero obviamente sigo bajo el influjo del soundtrack de los 60 y 70's que puso para ambientar.
Una reunión de esas a las que uno va "por obligación", mi acompañante, mi tierna amiga/amante se puso una gran borrachera y tocó esperar a que terminara con el karaoke suicida, ese que inicia con José José y termina con una mala versión de "zapatos de tacón" cantados por un chavo que casi se cae de la silla. Suicida porque luego te pasan las fotos y las grabaciones de lo mal que te viste, ni modo.
Regresé y me topé con un tipo mayorcito, presumía de que no se le notan los 50 y pico (en serio no se le notan) y estaba ligando con una chava que se le escapó en un momento.
Quedamos frente a frente, solos en la mesa, hablamos de cualquier cosa, el clima, la lluvia, el huracán, su carro que resultó ser igual que el mío (mismo modelo, distinto color) una conversación bien masculina de caballos de fuerza, llantas todo terreno y cilindraje, velocidades máximas en estas carreteras y esas cosas de machitos. casi a punto de intercambiar las tarjetas de nuestros mecánicos o las fotos de nuestros viajes todo terreno. "esa carretera es fea vos" nada que un macho no le diría a otro.
Todos creen que mi amiga/amante es la única en mi vida, y aunque no me gusta la curiosidad malsana que despertábamos, él andaba ya con el morbo alto. nos había visto bailando a ella y a mi, jalando chavos a la pista para meterlos en medio de ambas. bromas de amigas borrachas y mi manera de jugar con la niña. no somos pareja. somos amigas y a veces, amantes.
Yo llevaba el pelo recogido, era una fiesta al aire libre y no me hice ningún peinado, un moño, como de profesora, con una banda elástica. nada de arreglarme de más, eso se lo dejo a ella.
El tema se desvió hacia las canas, una amiga más se acercó cuando me vio sola. Ya con un poco de borrachera dije "yo no tendré jamás", me solté el pelo y dejé caer la melena negra y brillante.
"que lindo cabello" dijo, "se nota que lo cuidás".
Una hora más tarde estábamos en pleno beso, "solo voy a dejarla y te alcanzo" le dije, mientras intercambiábamos números de teléfono y dirección del motel.
Fui a rescatar a la niña de un par de chentes desafinados y la fui a dejar a su casa, en calidad de bulto; luego me escurrí al motel donde ya me esperaba el carro idéntico al mío, sólo que verde.
Me recibió con un par de tequilas servidos, música, de no se donde y la luz baja.
Entré a besarlo, lo deseaba con todas las ganas "vine a que me quites el hambre" le dije, solo a eso.
Me metí al baño para arreglarme y, lo que no me esperaba: un hilo de sangre...
No tengo claro por qué a algunos hombres la regla les da asco y a otros los motiva, no tenía suficiente información para saber si era de los que gustan o detestan así que le dije "mirá, tengo un problema, no se que decís"
por toda respuesta empezó a besarme y a desnudarme, besó mis pechos y metió su mano para encontrar mi clítoris.
Jamás había encontrado unos dedos tan hábiles, apresuraba, retrasaba, volvia a empezar y cuando sentía que yo había tenido un orgasmo me dejaba un rato de descanso para volver otra vez, sin dejar de besar y acariciar, sin dejar de hacerme ondular sobre su cuerpo, yo desnuda y el también,
Llegó el momento en que deseaba que me penetrara, dijo que no lo haría, que seguro sería incómodo para ambos, pero me volteó y me acarició la espalda, penetrándome con los dedos mientras traccionaba mi cabello, entendí que era su fetiche, no dolió, aunque sentí la cabeza rígida por la presión de su mano, no me lastimó.
me arrodille a chuparsela, me encantó el tamaño perfecto que encajó en mi boca y tocó mi garganta dejandome lamer la base del escroto, sentí que le encantaba, agarró de nuevo mi cabello como una cola y lo jaló, luego yo envolví con mi cabello sus testículos y acaricié su pene, lo sentí gemir con gusto.
"quiero darte placer" le dije "ya lo haces, mientras sientes placer yo tengo placer", "todo está en la mente".
No quiso eyacular, se zafó de mi boca casi a punto y atacó mis pechos con sus dientes.
La sensación era lo que jamás me había dado ningún amante sádico, mordidas tan dulces, leves y que poco a poco se volvían dolor puro e intenso, del que uno no quería escapar, la sensación quemante e hiriente generaba más orgasmos y más placer.
creí que al dejar de morder seguro quedaría sangre sobre mis pechos, pero no, por el contrario, solamente quedaba una pequeña e imperceptible marca.
Gemí y lloré de placer, sus manos seguían dando orgasmos y mis pechos y espalda se marcaban con pequeñas mordidas tan intensas que lograban erizarme y hacerme sentir que volaba, dolor delicioso.
mordió mi cuerpo por todos lados, intenso, y dulce, embriagador.
Creo que él es experto en sadismo, fue una sesión sin lesiones, sin marcas, sin violencia, tan tierno y dulce como el novio de la escuela pero dándome dolor profundo, un dolor que, según el mismo dijo "tu cerebro logra identificar como placer".
luego acarició mi cuerpo, todo, sus manos suaves me daban alivio luego de la pequeña sesión de tormento a la que me había sometido, me abrazó con tanta ternura que me sentí bien, protegida, segura, sus labios seguían besándome, sus ojos me veían con un sentimiento que no logré definir.
Quise decirle que quería volver a verlo "no hagamos promesas que no cumpliremos" me dijo "si quieres te amenazo con que tal vez, volvamos a hacerlo y nos escapemos por allí, y te enseñe más cosas"
Salí de allí renovada, rejuvenecida, una dorian gray del sexo (tal vez ese es su secreto) y hambrienta de dolor y placer.
Me gustaría tenerlo de amo, sentir sus manos apretar mi cabello, sentir como domina mi cabeza mientras me como su falo, sentir sus mordidas en todo mi cuerpo, pequeñas, agresivas, duras y dejarme caer en el dolor que me evoca y el placer que convoca.
Se que, de alguna manera, ya es mi amo.
Sadismo perfecto que no brinda ni siquiera el deleite de volver a tenerlo, que me evita la ansiedad de esperar a ver si vuelve a aparecer, las ganas apresadas en las dos o tres marquitas que me descubrí en los senos. el ardor de mis pezones al contacto con la ropa.
Todo me lo recuerda ahora, todo me lo trae de vuelta.
Amo, regrese, que no sea debut y despedida.
2 comentarios:
Se nota que sabe lo que hace y lo que te gusta
Acabo de empezar a leerte y a seguir en twitter. Me gustan tus letras y la forma en que escribes y como me he sentido identificada con muchos de tus descritos. Saludos
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