lunes, 10 de noviembre de 2014

relaciones.

Hace meses que decidí no volver a involucrarme en una relación,
No por todo ese rollo del heteropatriarcado, eso siempre me ha parecido un asunto absurdo, sino por cosas más veniales, más terrenales que ahora me disgustan un montón.
Ayer me levanté a las 12 del mediodía. no hice desayuno, me dieron ganas de cocinar un caldo y terminé desalmorzando a las 3 p.m.
Me enchamarre para ver televisión, y salí de la cama como a las 7 de la noche a guardar el carro y de regreso a la cama.
Hoy regresé a la rutina doméstica, a lavar ropa y eso, pero sigo sin tener la obligación de estar para nadie.
Anoche soñé a mi ex (uno de los exes) el que más clic me ha hecho y me di cuenta que con él no podría vivir.
entonces me pregunté, ¿con quien podría vivir?
ya sea homo o hetero, uno siempre cede para el otro. aunque mi cama es inmensa, siempre duermo mal cuando estoy acompañada, cosas simples como despertar viendome como me veo, dejar tirada mi ropa o encontrar algo en el caos de mi escritorio. todo soy yo, y no doy cuentas a nadie.
¿querer a alguien?
supongo que enamorarse es delicioso como siempre
me he dedicado a ser la eterna amante, pero vivir con alguien requiere ceder espacio y dejar de tener estos encuentros cálidos y dulces
Estoy conciente que la rutina acaba con la magia, el olor a pedo en la mañana, esperar a que termine de cagar, y esas cosas molestas como la rasuradora en mal lugar o que use la mía.
El sexo mágico de noches no completas  no se convierte en idilio en el día, siempre necesito un break, salir del rollo
parece que la ninfa empieza a decaer

domingo, 2 de noviembre de 2014

Histeria


Loca lúbrica, ya no soy una niña y cada día que pasa me da más miedo que esto no termine nunca.
Sigo pensando en vos, cada vez menos. Leo tus mensajes y entiendo lo equivocada que estaba, si, añoro tu boca y tus besos, añoro tu cuerpo en mi cama, tengo ganas de meterme tu falo hasta la garganta.
Si. Eres perfecto para mi.
Me he detenido estos días a pensar, a pensarte, a intentar devanar la memoria de mis encuentros fugaces y los amores profundos.
Atrás quedó el matrimonio, atrás quedó ella, y todos los demás.
Te imaginaba como todos los días, sonrisa extraña, llamadas a deshoras, chat por todos los momentos que no podíamos vernos y si, te extraño un montón.
Sé que no pararé, nunca paro. Las noches eternas sin alguien al lado, las ganas puestas, siempre puestas, y practicando poses absurdas con hombres anónimos o mujeres solas.
He estado coqueteando con el catfish que me mandaron los otros, ese niño guapo, de calendario, absurdamente guapo que me propone cosas que jamás haré. Lo he pescado en la mentira tantas veces, mandándome videos de sexo que ya viralizaron otros y sus fotos sin camisa, con el cuerpo cortado de revistas, es tonto que crea que voy a caer.
También le sigo el juego al interesado, me llama, contesto, cogeremos un día como de costumbre.
La histeria no termina, las brujas untaban de alucinógenos los palos de las escobas y los frotaban contra sus vulvas, ha de haber sido alucinantemente sexual y me dan ganas de hacer mi propio ungüento y volar por allí.
Yo no soy de vibradores, prefiero mis sabias manos para ahuyentar deseos, prefiero mis propios dedos expertos, me prefiero.
He soñado con sus manos, tengo que admitirlo, sus manos eran expertas, pero no sería capaz de pedirle sexo una vez más, jamás. Nunca.
Y bueno, a esperar, no te llamaré, no puedo, te veo con el rostro enojado, molesto, intentando fingir que no te importa y sufriendo igual que yo.
Ya pasamos la fase de bloqueo, ya no me evades, pero yo no volveré a ser tu “novia”, ni tú amante, ni nada, no volveré a leer “me quieres”, nunca más.

Solo queda la histeria, la lubricidad, las ganas, esas no se me quitan, nunca.