Sos un desalmado? creo que si, y te prometí que escribiría nuestra historia completa para opacar a sombras de Gray, vos sos un desalmado y tan tierno como un pan de miga: duro por fuera y suave por dentro.
Me domaste como a tu potro favorito, rudeza y crueldad básica, indicaciones precisas para el sexo:
"ponete en la orilla de la cama, bajate más, levantá la cadera, ahora de lado"
Tus brazos fuertes me tocaban con una delicadeza tal que me enamoraban y tu pene duro y fuerte penetraba hasta donde podías dibujando formas que me hacían temblar en cada descarga.
Gritar era inevitable, ese pene se alargaba y se metía por los rincones de mi cuerpo buscando los puntos más sensibles, empujaba como un garañon y luego acariciaba tan suavemente que me sentía amada.
Me volví una potra, corría a tu llamado con hambre de caricias y tu fusta verbal, tu rudeza, tu ponerme a pensar o a soñar antes de tocarte...
Restringías el placer al máximo, como cuando le das una golosina al caballo, un poquito nada más, para que se excite, para que haga caso, para que obedezca y pida más y luego: espera, por ahora no hay.
Así fue la última noche.
No vamos a coger, dijiste, y casi lloro de pensarlo, tu forma de dominarme tan sutilmente, arreglé tu cama y te dije "voy al otro cuarto para no molestarte", "bueno, solo apago la luz" dijiste mientras tapabas la puerta con tu cuerpo y me besabas de golpe "solo un ratito, solo será un ratito" repetías mientras besabas mi boca, acariciabas mi cuerpo y bajabas a mis pechos, me desnudaste rápido, con una mano quitaste mi sostén, y con la otra te desnudaste para rozar tu pene con mis piernas "no te desnudes más"
Una nueva orden que cumplir, yo temblando en tus manos, con la lujuria contenido a punto de explotar, tu mano que me guía a tu entrepierna, tus manos empujando suavemente mi cabeza, sugiriendo una mamada que te voy a dar con todas las ganas
me meto tu pene hasta el fondo, lamo tus testículos al mismo tiempo y te oigo gemir de ansias, quieres más, pero me niegas el placer, aprieto tus nalgas perfectas, acaricio tu cuerpo, sigo chupando como si fuera a morirme si no lo hago.
Me detienes, justo antes de explotar: "espera", el ritual de siempre, esperar un momento, me volteas sobre la cama, levantas mis nalgas y me penetras de pie, fuerza de toro, verga hinchada al máximo y mis manos tocando mi propio cuerpo "tocate más" decís mientras sentís mis orgasmos uno tras otro, me das con tanta fuerza que al eyacular ambos rodamos sobre la cama exhaustos.
No hay beso de buenas noches "duermete y no te quiero en mi cama".
me acuesto en la otra cama, pareja de viejos amantes parecemos, sin abrazos. Quiero llorar de felicidad y de rabia, se que amaneceré abrazada a ti de alguna manera, pero ahora este rechazo me dice que sigues tratandome igual.
"mientras menos te de, más me desearás". eso pasa, te deseo hoy y ya no te tengo. eres ese compás final que tal vez daremos cuando regreses.
Mientras tanto me iré por un tiempo, a escribir tu historia en otras páginas, a darle vida al desalmado con el que me gusta hacer el amor.
lunes, 28 de octubre de 2013
sábado, 26 de octubre de 2013
Frío de la ausencia
Querido:
esta es una carta que jamás enviaré, ya sé que vos y yo no tenemos futuro, ni pasado y el presente terminó hoy.
Acabo de oír tu voz en el teléfono y me quedé pensando en lo cercano y lejano que estaremos ahora, y lo que aprendí de vos, que es lo que queda.
No te niego que me enamoré, para que mentirte, y tampoco niego que seguramente lloraré en algún momento, pero más que todo sonreiré, como hoy todo el día recordando lo que vivimos.
Esta relación con obsolescencia programada iba a terminar y ambos lo sabíamos, de pronto Octubre finaliza con todo su frío y para mi, el frío que me llena la habitación y las noches.
Ya no recibiré tus llamadas para pedirme que llegue, ni tus mensajes de "querés coger", ya no escucharé tu voz en el teléfono, ya no escribiré por horas mensajes torpes, porque en eso quedamos: ya terminó.
Ayer cuando borré tu nombre de mi celular sentí miedo, porque a eso llegamos las mujeres, al miedo a la soledad y nos aferramos a que alguien, quien sea, se quede, con vos entendí que la cosa no era así.
Hoy en la noche mi mano recorrerá el camino que vos le enseñaste, recordaré cuando me pediste que me tocara para vos.
Mañana pasaré por el camino y veré la esquina donde alguna vez nos desnudamos en un carro incómodo (hoy intenté cambiarme sola en el carro y no sé como pudimos coger allí)
El viernes veré a tus amigos y me reiré del secreto que nunca supieron, recordaré la noche en que te pedí llegar luego de verlos a ellos.
La próxima semana pasaré frente al motel en el que grité como loca, me reiré al recordar tu rostro asustado, escucharé "no huyas" y pensaré en la incapacidad mía de tragarme todo el placer que me das.
Mis pechos tienen las huellas de tu boca, esa boca hermosa que no me cansaba de besar, el sonido de tu voz, el aroma de tu loción me traerán recuerdos dulces.
con vos aprendí que final no quiere decir tristeza, anoche, mientras oía los sonidos que haces al dormir, pensé que vivir contigo no podría, pero esa noche fue perfecta.
Viéndote en la mañana, dormido, en tu hermosa perfección, te grabé en mi memoria para siempre, así como estás hoy, como no estarás mañana.
Encontrarte, como vos decis, fue mi destino, dejarte ir también lo es.
Ya encontraré otros brazos para tapar el frío y vos volverás a los de ella para cumplir tu destino, has estado en mi vida, has dejado huella y sobre todo: al irte no dejas tristeza, ni odio, ni pesadumbre, dejas placer, amor, sabiduría y experiencia.
Gracias por las cogidas compartidas y por las noches a tu lado, gracias por las sorpresas. gracias por existir
esta es una carta que jamás enviaré, ya sé que vos y yo no tenemos futuro, ni pasado y el presente terminó hoy.
Acabo de oír tu voz en el teléfono y me quedé pensando en lo cercano y lejano que estaremos ahora, y lo que aprendí de vos, que es lo que queda.
No te niego que me enamoré, para que mentirte, y tampoco niego que seguramente lloraré en algún momento, pero más que todo sonreiré, como hoy todo el día recordando lo que vivimos.
Esta relación con obsolescencia programada iba a terminar y ambos lo sabíamos, de pronto Octubre finaliza con todo su frío y para mi, el frío que me llena la habitación y las noches.
Ya no recibiré tus llamadas para pedirme que llegue, ni tus mensajes de "querés coger", ya no escucharé tu voz en el teléfono, ya no escribiré por horas mensajes torpes, porque en eso quedamos: ya terminó.
Ayer cuando borré tu nombre de mi celular sentí miedo, porque a eso llegamos las mujeres, al miedo a la soledad y nos aferramos a que alguien, quien sea, se quede, con vos entendí que la cosa no era así.
Hoy en la noche mi mano recorrerá el camino que vos le enseñaste, recordaré cuando me pediste que me tocara para vos.
Mañana pasaré por el camino y veré la esquina donde alguna vez nos desnudamos en un carro incómodo (hoy intenté cambiarme sola en el carro y no sé como pudimos coger allí)
El viernes veré a tus amigos y me reiré del secreto que nunca supieron, recordaré la noche en que te pedí llegar luego de verlos a ellos.
La próxima semana pasaré frente al motel en el que grité como loca, me reiré al recordar tu rostro asustado, escucharé "no huyas" y pensaré en la incapacidad mía de tragarme todo el placer que me das.
Mis pechos tienen las huellas de tu boca, esa boca hermosa que no me cansaba de besar, el sonido de tu voz, el aroma de tu loción me traerán recuerdos dulces.
con vos aprendí que final no quiere decir tristeza, anoche, mientras oía los sonidos que haces al dormir, pensé que vivir contigo no podría, pero esa noche fue perfecta.
Viéndote en la mañana, dormido, en tu hermosa perfección, te grabé en mi memoria para siempre, así como estás hoy, como no estarás mañana.
Encontrarte, como vos decis, fue mi destino, dejarte ir también lo es.
Ya encontraré otros brazos para tapar el frío y vos volverás a los de ella para cumplir tu destino, has estado en mi vida, has dejado huella y sobre todo: al irte no dejas tristeza, ni odio, ni pesadumbre, dejas placer, amor, sabiduría y experiencia.
Gracias por las cogidas compartidas y por las noches a tu lado, gracias por las sorpresas. gracias por existir
domingo, 20 de octubre de 2013
Grita!!
el final llega, como siempre, vos y yo no volveremos a vernos, aunque ya pronosticaste que no podré olvidarte y que será horrible cuando vuelva a verte, en ese momento grotesco cuando estemos en otros lugares, con otras personas.
pero esta es nuestra última vez, nos juntamos como siempre y haces tu show usual para hacerme sentir que no te importo, primero con bromas, luego con risas, al final... con esa leve crueldad de niño que todavía tienes.
Me acuesto a tu lado, "vamos a ver tele" me dices, como queriendo forzarme a que te provoque, te beso, aspiro tu aroma, me deshago por dentro queriéndote más, deseándote mas, tus brazos fuertes salen de la camiseta sin mangas, tu aroma a hombre entero, tus ojos y esa mirada que me vuelve loca, hasta que volteas y me besas con una ternura de la que no puedo entender, porque tu fuerza y tu estilo externo no son nada tiernos.
Esta vez cogemos con tanto amor que no lo creo, me miras como soñando, me coges y me besas, acaricias el tatuaje que sabes me hice por ti, y luego dejas ir la fuerza que tienes contenida, mi voz sale de la garganta y gimo y luego grito, porque quiero que todos sepan que siento la gloria mientras me penetras, te excitan mis gritos, "sigue, grita, que nadie escucha, estamos solos", y si, me dejo ir en la fila interminable de orgasmos que me has dado, me vuelvo loca, me abro y dejo que me sientas, te beso, me besas, te amo!!!
tu orgasmo es violento, profundo, casi no respiras, gimes, ríes o lloras no lo sé en el primer momento, te acuestas a mi lado y me cuentas que no debiste hacer tanto esfuerzo, pero te dejas acariciar.
Por un momento creo que allí termina todo, hablamos, reimos, nos besamos, te abrazo, ay que rico sentirte pero tengo que irme pronto y me dices "aún no, al menos en un rato, no nos vamos" creo que quieres descansar y te abrazo, "ya estoy listo" dices y comienzas de nuevo, me enciendes, me volteas y me penetras otra vez, me aferro a las sábanas, quiero huir, pero quiero gozar, esa sensación de que todo sigue y termina o empieza de nuevo, ese juego de siempre.
Creo que al terminar estoy a punto de morir, me dejo tender sobre la cama exhausta solo para escuchar "vamos pues".
salimos, nos separamos, el teléfono suena más adelante "por donde vas", se que pedirás que regrese, pero no quiero, hablamos mucho, todo el camino oigo tu voz, paso a la gasolinera, casi llegando a casa te digo "se que no voy a dejarte de querer", se que vos si vas a olvidarme, pero hoy soy la única que ocupa tu mente, tengo ganas de vos como todos los días, y ahora que te vas..."escríbeme" solo con eso se que también estoy en tu mente, voy a dejarte ir, es lo mejor, y no se, tal vez, vuelvas.
pero esta es nuestra última vez, nos juntamos como siempre y haces tu show usual para hacerme sentir que no te importo, primero con bromas, luego con risas, al final... con esa leve crueldad de niño que todavía tienes.
Me acuesto a tu lado, "vamos a ver tele" me dices, como queriendo forzarme a que te provoque, te beso, aspiro tu aroma, me deshago por dentro queriéndote más, deseándote mas, tus brazos fuertes salen de la camiseta sin mangas, tu aroma a hombre entero, tus ojos y esa mirada que me vuelve loca, hasta que volteas y me besas con una ternura de la que no puedo entender, porque tu fuerza y tu estilo externo no son nada tiernos.
Esta vez cogemos con tanto amor que no lo creo, me miras como soñando, me coges y me besas, acaricias el tatuaje que sabes me hice por ti, y luego dejas ir la fuerza que tienes contenida, mi voz sale de la garganta y gimo y luego grito, porque quiero que todos sepan que siento la gloria mientras me penetras, te excitan mis gritos, "sigue, grita, que nadie escucha, estamos solos", y si, me dejo ir en la fila interminable de orgasmos que me has dado, me vuelvo loca, me abro y dejo que me sientas, te beso, me besas, te amo!!!
tu orgasmo es violento, profundo, casi no respiras, gimes, ríes o lloras no lo sé en el primer momento, te acuestas a mi lado y me cuentas que no debiste hacer tanto esfuerzo, pero te dejas acariciar.
Por un momento creo que allí termina todo, hablamos, reimos, nos besamos, te abrazo, ay que rico sentirte pero tengo que irme pronto y me dices "aún no, al menos en un rato, no nos vamos" creo que quieres descansar y te abrazo, "ya estoy listo" dices y comienzas de nuevo, me enciendes, me volteas y me penetras otra vez, me aferro a las sábanas, quiero huir, pero quiero gozar, esa sensación de que todo sigue y termina o empieza de nuevo, ese juego de siempre.
Creo que al terminar estoy a punto de morir, me dejo tender sobre la cama exhausta solo para escuchar "vamos pues".
salimos, nos separamos, el teléfono suena más adelante "por donde vas", se que pedirás que regrese, pero no quiero, hablamos mucho, todo el camino oigo tu voz, paso a la gasolinera, casi llegando a casa te digo "se que no voy a dejarte de querer", se que vos si vas a olvidarme, pero hoy soy la única que ocupa tu mente, tengo ganas de vos como todos los días, y ahora que te vas..."escríbeme" solo con eso se que también estoy en tu mente, voy a dejarte ir, es lo mejor, y no se, tal vez, vuelvas.
sábado, 12 de octubre de 2013
Grateful Dead...post coital.
Muerte dulce, muerte lenta...te estas yendo pero faltan unos días y eso parece que nos aumenta las ganas, la pasión y el deseo.
Habíamos quedado en vernos hace dos días, luego llamaste y dijiste que los niños querían salir...otra vez... tal vez más tarde, insinuaste y no me gustó mucho tu tono.
Llegué a casa cansada, me bañé y me puse la pijama, no quería salir, y te puse un mensaje "será otro día amor, no quiero salir".
Once de la noche y tu llamada "venite", no ofrecés nada, solo verte, no podemos ir a ninguno de nuestros lugares, solo podríamos hablar un rato en el carro, eso dijiste, vernos, besarnos y nada más.
No quería salir, fui al garage sin ganas, me puse un tight y un sueter sin nada abajo, me subí al carro y me fui.
Hablamos un buen rato, de ella, de los niños, de tu viaje...nos tomamos de las manos, nos besamos un poco y te dije "por la prisa no me puse nada abajo".
Como si fuera la contraseña eso te hizo meter las manos bajo el suéter, ambos nos calentamos "no es cómodo pero pasate para atrás"
y allí, en el asiento de atrás del carro, como si fuéramos adolescentes, vos sentado y yo a horcajadas montándote con ganas, haciéndote explotar en pedacitos y explotando al mismo tiempo.
"así me costará mucho olvidarte" te dije, pero vos lo sabés, siempre lo has sabido.
Día de por medio, todavía con ganas, tu llamada entra a una hora de trabajo. "que haces"
me río y te digo que trabajar, "venite, un ratito"
te digo que solo tengo media hora, y que eso de estacionarnos a hablar no muy me gusta, pero pues, tu situación y la mía no es fácil, aún sin mucho tiempo me fui a verte, te dije la verdad, que había pasado todo el día pensando en vos, que me mojaba durante el día con tu imagen en la mente, que te deseaba tanto como todos los días.
Sonreiste y dijiste "es bonito eso de tener alguien en quien pensar, no deberías quejarte", me besaste y dijiste "y vos que me vas a dar", te dije que no podía, que había poco tiempo y que estábamos en un lugar público, otro beso y caricias profundas, tu mano en mi pecho y tus ganas de tomarme allí "que querés, en que pensase todo el día"
quiero comerte, dije, y sentí el empuje hacia atrás del asiento del carro y a mi cabeza siendo llevada hacia tu cuerpo, eres tierno, alejas el cabello de mi rostro para verme, disfrutas, oigo "que rico es eso" y sigo, succiono, lamo, beso, llego a tragarme tu pene por completo y al mismo tiempo lamer tus deliciosos testículos, brincas y sudas, empiezas a dejarme hacer, te relajas, acaricias mi cabeza con tanta ternura que me rindo y sigo, hasta sentir el chorro cubriendo mi garganta, lo trago y me doy cuenta que tuve un orgasmo al sentirte llegar.
alguien aparece en la esquina y te bajas del carro con prisa, todavía al dar la vuelta veo tu figura alejarse. si, te vas a ir y mi muerte lenta llegará, en un orgasmo virtual, como este.
Habíamos quedado en vernos hace dos días, luego llamaste y dijiste que los niños querían salir...otra vez... tal vez más tarde, insinuaste y no me gustó mucho tu tono.
Llegué a casa cansada, me bañé y me puse la pijama, no quería salir, y te puse un mensaje "será otro día amor, no quiero salir".
Once de la noche y tu llamada "venite", no ofrecés nada, solo verte, no podemos ir a ninguno de nuestros lugares, solo podríamos hablar un rato en el carro, eso dijiste, vernos, besarnos y nada más.
No quería salir, fui al garage sin ganas, me puse un tight y un sueter sin nada abajo, me subí al carro y me fui.
Hablamos un buen rato, de ella, de los niños, de tu viaje...nos tomamos de las manos, nos besamos un poco y te dije "por la prisa no me puse nada abajo".
Como si fuera la contraseña eso te hizo meter las manos bajo el suéter, ambos nos calentamos "no es cómodo pero pasate para atrás"
y allí, en el asiento de atrás del carro, como si fuéramos adolescentes, vos sentado y yo a horcajadas montándote con ganas, haciéndote explotar en pedacitos y explotando al mismo tiempo.
"así me costará mucho olvidarte" te dije, pero vos lo sabés, siempre lo has sabido.
Día de por medio, todavía con ganas, tu llamada entra a una hora de trabajo. "que haces"
me río y te digo que trabajar, "venite, un ratito"
te digo que solo tengo media hora, y que eso de estacionarnos a hablar no muy me gusta, pero pues, tu situación y la mía no es fácil, aún sin mucho tiempo me fui a verte, te dije la verdad, que había pasado todo el día pensando en vos, que me mojaba durante el día con tu imagen en la mente, que te deseaba tanto como todos los días.
Sonreiste y dijiste "es bonito eso de tener alguien en quien pensar, no deberías quejarte", me besaste y dijiste "y vos que me vas a dar", te dije que no podía, que había poco tiempo y que estábamos en un lugar público, otro beso y caricias profundas, tu mano en mi pecho y tus ganas de tomarme allí "que querés, en que pensase todo el día"
quiero comerte, dije, y sentí el empuje hacia atrás del asiento del carro y a mi cabeza siendo llevada hacia tu cuerpo, eres tierno, alejas el cabello de mi rostro para verme, disfrutas, oigo "que rico es eso" y sigo, succiono, lamo, beso, llego a tragarme tu pene por completo y al mismo tiempo lamer tus deliciosos testículos, brincas y sudas, empiezas a dejarme hacer, te relajas, acaricias mi cabeza con tanta ternura que me rindo y sigo, hasta sentir el chorro cubriendo mi garganta, lo trago y me doy cuenta que tuve un orgasmo al sentirte llegar.
alguien aparece en la esquina y te bajas del carro con prisa, todavía al dar la vuelta veo tu figura alejarse. si, te vas a ir y mi muerte lenta llegará, en un orgasmo virtual, como este.
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