me gustan con queso ricotta... es una broma.
hay una pasta que se llama penne y esa es la que me gusta con queso ricota, por lo demás, me gustan los penes y aunque he estado un poco alejada de aquí, no significa que no he tenido tiempo para disfrutar, menos para recordar.
un ejercicio que he realizado es recordar y comparar los distintos penes que he disfrutado y si hay diferencias o no.
a los hombres parece idiotizarlos la idea de tenerlo "enorme" y bueno, en la práctica eso no es lo más importante, lo que si, es que la variedad es infinita.
mi favorito es incircunciso, con el capuchon sobre el glande que se deja despegar despacio, me gusta, porque puedo ver el crecimiento del pene mientras se desenrolla la capucha, pero también, porque su sensibilidad es mayor, estos penes se dejan lamer mientras vibran y disfrutan.
recuerdo uno corto, pero extremadamente grueso, dificil de tragar, por lo que a su dueño no le gustaba que lo hiciera, en otros orificios tendia a estirar el tejido de manera que se sentía intenso, aunque dificilmente alcanzara mi punto g.
no me gustan mucho las venas gruesas, se ven algo viejos, o las canas en el escroto que me dicen que el dueño realmente es grande (de edad) no me molestan los viejos, pero a veces se ven feitos, tal vez un poco rasurados se ven mejor.
el más grande, en mi experiencia, fué el más atroz, esa cosa dolía y muchas veces me hizo sangrar, era como estar empalada en una herramienta demasiado larga, la ventaja es que no era demasiado grueso y eso compensaba.
me gustan los pequeños, dulces, que puedo comerme completos, y lamer los testiculos al mismo tiempo, además, son ricos por detrás, no demasiado pequeños, simplemente "standar".
al final, no es el tamaño lo que importa, es como lo usaste, y lo que me hiciste sentir, a veces tus manos y tu lengua le ganan al pene en darme la mas bella experiencia.
¿quieres más?