¿que si me he enamorado? siempre, y siempre me siento en las nubes pero ya no me caigo tan fácil.
¿que si he hecho tríos? si. ¿agradable? pues...para que voy a negarlo: si, me gustaron y me gustan y me encantaría probar uno HMH si no fuera porque los latinos son tan cerrados que les da miedo comparar su sexualidad con otro hombre y peor, QUE ÉL LOS TOQUE!! o tocarlo desnudo.
Ese infame miedo de los hombres guatemaltecos a su propia homosexualidad, igual, para que un trío MHM funcione, ambas tienen que tener apertura lésbica, no solamente "querer llegar a coger".
Trios, cuartetos, siempre funcionan bien si los tres o los cuatros (o los que sean) tienen claro que lo que quieren es coger y no la manida "una relación estable" que nos hace decir "ay, que vas a pensar ahora de mi", luego de habersela mamado, masticado y dejado penetrar por todos los orificios posibles, porque aún allí, algunas están buscando marido (que aburridas)
Pero...el problema es que no todos los que intentan entrar a prácticas sexuales distintas tienen la apertura mental suficiente para no hacerse bolas, crear círculos vicioso o armar triangulos amorosos, cargados de celos y otras cosas violentas y molestas.
Cuando las adolescentes andaban super entusiasmadas con 50 sombras de gray, que lo que en realidad les parecía fascinante era que se trataba de un multimillonario guapo, no de que les golpeaba las posaderas, muchas intentaron amarrarse y fue un fiasco. NO LES GUSTÓ!! (aparte, sus novios solo eran unos chavitos con látigo y no tenían helicoptero ni mayordomo).
si las orgías y los tríos son difíciles de disfrutar, el sexo BDSM es mucho más complicado de gozar.
Y es que no tiene nada de malo ser vainilla, si te gusta el misionero y tranquilito, pues dale!!, lo que no se vale es no disfrutar plenamente desde donde estás.
En este país (y en otros) muchos hombres y mujeres sueñan con iniciar a su pareja en los goces obscenos más duros, algunos vieron demasiado porno duro y sueñan con desvirgar a su mujer (o marido) y proponerles el sexo anal más sucio y doloroso, otros quieren ser fetichistas o vouyeuristas y "prestarle" a su mujer a otros hombres...la mayor parte se enredan luego en remordimientos, celos e incluso violencia. Otros quieren que se los coman hasta lo más hondo, y ellas quieren tener miles de orgasmos con un chavo que está a punto de vomitar mientras se come el coño. y no, si no lo disfrutas ya no es placer: es obligación.
No han sido pocos los hombres que durante un intento HMH terminan pegándole al otro chavo porque "los tocó", como si no fuera casi imposible no tocarse si ambos están sobre la misma mujer.
O muchas mujeres celosas de que "su pareja" le preste más atención a la otra mujer con la que ambos están, porque ella no la quiere tocar (que mal) así que no lo disfrutan, lo sufren y luego su famosa culpa cristiana los hace sufrir amargamente la "infidelidad" (cual, si ambos querían)
y vuelven y vuelven a "intentar" a asegurarse de que "esta vez si va a funcionar" a obsesionarse con el círculo vicioso de "yo quiero que eso me pase" sin que se den cuenta que con la que están ahora (o el que tienen de pareja) a duras penas se quita la ropa interior sin apagar la luz. (no insistas, ella no se va a poner la micro tanga de chocolate para que te la comas o él no se va a querer comer tu ropa interior aunque sea de chocolate) y es que eso es lo más dificil: como llegar a un placer extraño si apenas logras un orgasmo pasable sin acobardarte o sentirte "mal".
Así que, no es consejo, pero alli va: conozcanse antes, hablen de eso que quieren hacer y si piensan que "con ella no hay manera" o "él jamás va a hacer eso", pues ni modo, si se tragan el tema del amor, piensen en eso, no en tratar de probar manjares que a ninguno de los dos les dejará buen sabor de boca y escasa satisfacción.
1 comentario:
Muy de acuerdo contigo!
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