viernes, 27 de mayo de 2011

Poker de Reyes, sexo virtual

Ya no creo en la exclusividad ni en las relaciones, la poliandría me permite tener lo mismo que una relación, cada uno de mis cuatro reyes me da algo que satisface mi necesidad de relación y además, me dan el espacio que necesito para vivir. los veo como en el mazo de cartas, y se convierten en mis cómplices y, un poco, en mis pilares.

Rey de corazones:
Es mi amor imposible, tierno y dulce, mi roca de apoyo virtual, mi tesoro lindo. puedo sentirme bien con su beso virtual y sus cariñitos, su ternura infinita, su “me gusta que le guste”
Su forma de entender la lealtad y la solidaridad, su entrega a sus amigos, su enorme valentía y su fuerza, todo él es un tesoro, un amor. cuando me dice "yo estoy aquí siempre para usted", cubre esa necesidad de protección, aunque sé que no es real, es más real que lo que nunca tuve.

Rey de diamantes:
Maduro, como un padre, aunque tiene mi edad, compartimos muchas cosas de nuestra historia y nos gusta recordarlas, juega conmigo como un padrote, me conoce y me busca por chingar, también es un apoyo lindo y dulce cuando quiere, aunque él diga que no tiene corazón. es solidario y tiene ideas muy firmes, con el es puro compañerismo, un amigo buena onda que escucha y comparte y a quien oir.

Rey de tréboles.
Es la suerte, encontrarlo tantos años después y saber que nos llevamos ganas desde los 5 años, el único que tiene cuerpo real, él que me da el sexo que necesito, aunque no siempre esté disponible, la historia vieja que renace con fuerza, la vida misma.

Rey de Espadas:
Juguetón, erótico a morir, me excita con sólo oírlo, es como un dios pan, peludo y precioso, su lujuria se siente palpable, me moja, me hace desearlo, sabe lo que me gusta y me lo dice, me ha dado orgarmos virtuales increíbles, cada cosa que escribe parece dibujada para hacer que me quite la ropa y me sienta penetrar por todos lados, describe justo lo que yo deseo en el momento en que lo deseo, y sentirlo describir como le gustaría penetrarme por atrás, cómo agarraría mis pechos para morderlos y besarlos, como me montaría sobre él para penetrarme y cómo le gustaría que agarrara su pene para besarlo y comermelo, me vuelve loca. Una frase suya basta para mojarme hasta el escote y sentir sus manos grandes y suaves metidas en mi cuerpo.
Nos compenetramos tan a tope que sentimos la misma vida en esta pantalla fría y apagada.
¿que piensan? ¿estoy alucinada con mi colección? o es lo mismo que tener uno, pero sin calzoncillos y toallas tirados en el baño ni antojitos de media noche, una vida solitaria...en apariencia.

sábado, 7 de mayo de 2011

dirty dancing

Quiero ir a bailar", te dije con esas ganas que me quedaron de la última noche de desafuero y descontrol, esa noche abrazando un cuerpo en la pista que reaccionaba a mi calor como un sueño, y los recuerdos de esa humedad me hacían decirte las ganas que tengo de bailar de nuevo.
acariciaste mi cabello y dijiste "ya sabés que no bailo bien, igual, puedo verte bailar, llevarte a donde querrás y dejar que enloquezcas a quien querras mientras yo te veo desde la mesa, tal vez tocándome, tal vez pensando en mas tarde".
tenía que ser un lugar donde no encontráramos personas incómodas, donde pudiera dejarme ir como te gusta y provocarte como te dije que podía hacerlo.
Pusiste el radio y comenzó a sonar música electrónica "bailá para mí", dijiste.
Me puse de pie y comencé a moverme, te gustó lo que viste, lo disfrutaste mientras reíamos como adolescentes. No era hora de coger, era de almorzar juntos, y los ventanales asustan a cualquiera.
"mañana" dijiste, vamos mañana"
viernes en la noche, perfecto para salir, la logística complicada y la hora tarde, nos fuimos casi a las 10 a buscar un antro que permitiera lo que queríamos hacer.
Nos habían sugerido antros gay, precisamente para que no se emocionara algún borracho y terminaras agredido en la pista, además, porque querías verme en mi lado masculino, el lado agresivo que no me conoces.
Llegamos y entramos, yo iba con ropa discreta, nada de lentejuela ni pedrería, escote bajo y maquillaje escaso, me puse a bailar sola como siempre, de pronto un chavo se me pega atrás, el ritmo que contagio lo hace, invito a otro y quedo como sandwich, no se han excitado todavía, no lo hacen porque sólo están bailando, pero yo ya comencé a exhalar feromonas, y me empiezo a sentir abeja reina rodeada de zánganos que se mueren por fecundarme.
me miras desde la mesa, tu mano sostiene un vaso de ron, con coca cola, sigues el ritmo con la cabeza y siento que te estás tocando, te veo cambiar de colores y gemir, mmm, rico, deliciosa sensación de éxtasis.
un par de horas más tarde nos vamos, voy radiante y con ganas, en el auto me besas apasionadamente y me tocas un poco, nada más.
"nena, recuérdate, esta es una amistad, nada más"