miércoles, 29 de octubre de 2008

fantasía 2

Te había dicho que eso no iba a ocurrir, porque se me hacía difícil, me costó inspirarme y darme el permiso, el tabú que no quería traspasar (y al mismo tiempo deseaba tanto)
Tuve suerte, cuando la vi entrar en esa cafetería me pareció hermosa. Totalmente plástica, tetas falsas y pelo oxigenado, cintura apretujada en un pantalón blanco. Y expresión dulce de “no hago nada malo” un cliché andante, eso sí.
Hablamos y me gustó, me fijé que el hombre que estaba dos mesas más adelante parecía su marido, me dijo que había hecho tríos y me propuso uno. No era mi idea, así que ella se fue y vi como el tipo la siguió al carro.
Dos días después me llamó, y me propuso un almuerzo juntas. Nos vimos en un parquecito, yo temblaba y ella también, pero me puse mi disfraz, entré en personaje y comencé a proponerle que nos fueramos a algun lugar privado y especial.
Dejamos mi carro parqueado y me subí al de ella, me dijo que conocía un motelito bastante aislado, claro, por la roosevelt, en el camino yo ya estaba caliente, nunca lo había hecho pero se me antojaba probar sus tetas falsas y tocarla…
Puse mi mano sobre su pierna, subí poco a poco y acaricié su pubis sobre la ropa, me sentía totalmente lesbiana, la deseaba y recreaba lo que tantas veces había disfrutado del contacto con un hombre, tocarla lentamente. Ella jadeaba, creí que nos ibamos a estrellar en la carretera. Entramos al motel y subimos. Como ella había dicho, nadie preguntó nada.
Cuando se bajó de las plataformas descubrí que era increíblemente pequeña, le abrí la blusa y ella se quitó la camiseta de licra, no llevaba brassier y sus enormes tetas se veían blancas, con pezones rosados, me agaché a besarlos y pude ver las cicatrices de la cirugía. Que importa.
Me sentía en otro cuerpo, la desvestí sin desvestirme y la llevé a la cama. Me arrodillé para probar por primera (y creo única vez) el sabor de un coño rasurado.
Abrí sus labios para buscar y lamer su clítoris, el mini falo se puso erecto y comprobé que no es difícil encontrarlo, estuve allí arodillada, lamiendo su clítoris, haciendo con mi lengua lo mismo que hago con tu glande, y ella se retorcía de placer tocándose las tetas y sudando.
Intenté incluso meter mi lengua dentro de su vagina, ella gemía de placer y yo sentía algún malevolo placer al llevarla sin dejar que me tocara. metí mis dedos, acaricié sus nalgas y las lamí también, blancas y redondas, supongo que dulces.
Cuando terminó me pidió permiso para darme algo a mi, pero me negué, ya era tarde y hora de regresar.
Me siento incómoda al decirte que me gustó.
Pero no sé si me gustaría que ella me lo hiciera, ¿y a vos?

sábado, 25 de octubre de 2008

tequilazo

salir del país siempre es quitarte la máscara, menos posibilidades de que te vean, menos conocidos, más libertad.
te lo cuento porque tengo ganas de bailar salsa, en otro país, donde nadie sepa quien soy.
un cursito de una semana, viaje a San Salvador, complicado porque a pesar de ser tan cerca nos pagaron pasajes de avión.
no lo conocía, pero fué el designado por la contraparte, así que ibamos él y yo, dos guatemaltecos a una conferencia donde el tema principal eran los condones.
ya era bastante madurito y lleno de cositas, no me cayó bien cuando ambos nos subimos al taxi en el aeropuerto y finalmente nos conocimos.
llegamos al hotel primeros de todo el grupo de centroamericanos, como buen guatemalteco me convenció de pedir una enorme mariscada para almorzar, el plato más caro de la carta, la idea era gastar (según él) ya que "los gringos pagan".
al contrario de lo que podría pensar en casi toda la semana no hicimos click, pedante y presumido tenía una corte de centroamericanas que se lo disputaban: una nica y una chera impresionantes (cuerpazos digo) lo conocían de antes y lo asediaban.
yo no iba en busca de sexo, los únicos dos varones (además de él) del grupo eran gays y se la pasaron coqueteando entre sí. las primeras dos noches nos hicieron trabajar, la tercera nos revelamos y la cuarta (eran 5 noches)nos llevaron a una gran celebración: buffet mexicano, all you can eat and all the tequila you can drink (así en inglés) todas las demás bebidas, excepto una gaseosa eran pagadas, así que comenzamos con los shots y el tequila con coca cola (horroroso)
después de un par de tequilas uno de los gays me sacó a bailar, gracias a una anterior experiencia de vida mi forma de bailar salsa es agresiva: meter la pierna entre las piernas de la pareja para guiar yo el baile y aumentar el contacto corporal, además ya estaba deshinibida con el tequila. el gay se calentó con mi baile, pero fué a buscar al otro chavo y él (el cuate chapín) decidió que quería probar como me movía.
después de la primera pieza, estuve a punto de decirle "sacate ese foco del pantalón", la cosa era obvia y yo me calentaba con más ganas, salsa y más salsa, de pronto un bolero romántico y pude oír la exclamación general que salió de las gargantas de todas cuando empezamos a besarnos en plena pista. y creo que casi a desnudarnos, sus manos apretaban mi cuerpo, el ritmo cambió de nuevo y la siguiente ronda de salsas era casi como dirty dancing, la ropa estorbaba (mi blusa se negaba a mantenerse cerrada)
uno de los gays saltó a la pista y me sacó de los brazos del chapín, yo estaba en ese estado etílico inicial en donde todo pela, pero completamente consciente.
"cuidado zipota, te estás viendo muy mal, ese hombre es casado", por un momento me bajé de la borrachera, si, era casado, pero ese no era el problema, voltee a ver a la mesa y el chapín seguía bebiendo mientras la otra chera (con la que se había enredado en el taller anterior y se veían por "razones de trabajo" frecuentemente)lloraba a mares en la otra esquina de la mesa.
el gay no me dejó volver a acercarme al chapín, bailamos otro rato y me invitó cordialmente a un café, mi ropa volvió a su lugar.
diez minutos más tarde, la coordinadora del evento dijo que regresabamos a nuestro hotel.
el chapín, los dos gays y yo decidimos irnos en el segundo grupo, ya que no cabíamos todos en la van, de nuevo en la pista ya sin tanto público volvimos a besarnos, entonces me dijo "ni me imaginaba que fueras tan caliente, no parecés guatemalteca", en el carro de regreso volvimos a besarnos, mucho más emocionados que antes.
al llegar al hotel, los hombres salieron a comprar más licor a una tienda de conveniencia, y nos sentamos a la orilla de la piscina para seguir bebiendo, el se sentó a mi lado y puso su mano sobre mi pierna, un rato más tarde me decía "no te imaginás las ganas que tengo de pasar la noche con vos", ya estando allí no nos besabamos, pero nuestras manos bajo la mesa acariciaban y provocaban, sentía su erección fuertísima y me sentía mojada, empapada y ansiosa (algo que el comprobaba metiendo sus manos).
pasaba la media noche cuando todos se fueron a la cama, él estaba en un estado de exitación que daba miedo intentó convencer a sus compañeros de habitación, pero no había nada que hacer, no podíamos coger en un cuarto con dos hombres más.
sin pensarlo alquiló otra habitación, te aseguro que entrar a ella fué increíble, libres para hacer cualquier cosa los besos se hicieron más intensos, la ropa al fin se fué y el sexo comenzó.
mi estado general era increíble, me gustaba mucho su forma de coger, se dejaba hacer y me provocaba a tomar la iniciativa, aunque no era todavía mi estilo, me gustaba.
montada sobre él subía y bajaba, provocándolo, su mirada intensa y sus manos en mis pechos, en mi espalda en mi cintura, subiendo y bajando, manos sabias.
seguia subiendo y bajando la cadera cuando vi su cara cambiar y escuché un extraño alarido. nunca habia visto a un hombre tener un orgasmo tan intenso, su grito me asustó y creo que yo no terminé pero él se veía radiante. me abrazó y me dijo "cuando regresemos no te vas a librar de mi tan facilmente".
por la mañana corrí a mi propia habitación donde la señora hondureña con la que compartía el cuarto fingió no saber nada. más tarde lo vi charlando con su amiga chera y la última noche, la pasó con ella.

jueves, 23 de octubre de 2008

con sabanas que bueno, sin sábanas da igual (post fresa)

el poema de Benedetti que Nancy me recomendó, me hizo recordar esa época cuando no tenía dinero para invitar a nadie a ningún lado y tenía que esperar a que él decidiera o sugiriera.
llegamos a un espacio vacío, una oficina en construcción que, en ese momento, no tenía trabajadores.
ya habían colocado los tabiques y el aroma a yeso secádose era especialmente fuerte.
lo primero que hizo fué tomar una escoba y limpiar un cuadrado de piso, luego trajo una manta que cargaba en la mochila y la puso en el suelo. ambos estábamos nerviosos, no había ni un solo mueble más y los tabiques se veían frágiles como para apoyarse en ellos. puso llave en la puerta y se acercó a mi despacio. creo que nos besamos por un buen rato, disfrutando la intimidad, yo tenía miedo, no por lo que pasaría, sino porque podría aparecer alguien, no me había dicho de quien era el local, los besos se pusieron más intensos y sus manos se comenzaron a meter en mi ropa, besos y abrazos, tocarse, acariciar y comenzar a desnudarnos el uno al otro. me encanta que me quiten la ropa, yo puedo hacerlo pero me gustan las manos hábiles que saben desnudar y van quitando la ropa por piezas. su cuerpo desnudo y delgado de casi adolescente y sus manos inexpertas intentando meterse en mi cuerpo, tocando, sintiendo la humedad que se desbordaba.
nos arrodillamos en el piso que estaba frio y luego de abrazarnos tuvimos un sexo lento y suave. crucé mis piernas sobre su espalda, tan delgado era que lo atrapaba entre ellas, lo abrazaba y sentía como empujaba despacio. me dió el primer orgasmo que recuerdo. todo fué tan intenso que comencé a sollozar, sus manos apretaban y también estimulaban mi clítoris mientras me penetraba, aquello era intenso y creía que no podría soportarlo llegué a mi límite en ese momento sentí su orgasmo y por primera vez pude sentir el líquido entrando en mi cuerpo. allí, cuando intenté levantarme, sentí el dolor en mi espalda que venía de la extraña posición en que me había mantenido y la dureza del suelo.
salimos de allí rojos, encendidos, sin poder asearnos (no había agua) pero fué delicioso, sexo adolescente dulce y fuerte. totalmente de acuerdo con Benedetti.

martes, 21 de octubre de 2008

seguridad

a veces me da por meditar, especialmente cuando tengo que admitir que mi promiscuidad es importante.
nunca me he infectado de nada, no he tenido problemas de otro tipo y esto se debe a una lección que aprendí pronto en la vida: seguridad.
utilizar un condón parece algo que mataría la pasión de inmediato, para mí no. aprender a poner un condón puede ser un arte y sumamente estimulante para un hombre.
por otro lado, hay que romper el mito de que es como "bañarse con abrigo" y encontrarle el placer al artilugio que existe desde los tiempos de casanova.
una mujer que sabe colocar el condón esperará una erección completa y lo deslizará con suavidad, sintiendo todo el largo de la erección hasta llegar a la base, casi una masturbación que provoca más estimulación que dificultad.
colocarlo con la boca es un arte más dificil, el condón debe ser preferible de sabor, porque el latex tiene un sabor dificil. hay que colocarlo adentro de la boca y deslizarlo con la lengua, mientras uno se mete el pene completo dentro de la boca. cuidado con los dientes porque lo pueden romper, pero la lengua estimula el area del prepucio y el glande y lo puede desenvolver con facilidad, si no está acostumbrada, lo puede hacer hacia los lados con la lengua, bajando un lado y otro alternadamente, estimulando explosivamente.
el condón puede mejorar el desempeño en un eyaculador precoz, la insensibilidad parcial permite que controle mejor y aguante más, el anillo que aprieta mantiene la sangre adentro, así que en lugar de empeorarlo, lo mejora.
para quedar bien con la chava usa uno con estrías que aumenta la sensación, si vas a hacerlo anal, usa uno sin estrías, son molestas allí. y consigue mucho lubricante a base de agua, nada de aceites, cremas de manos, vaselina o mantequilla (lo rompen).
quitarlo también es una fuente de placer. sin esperar a que se baje la erección, sacalo con cuidado (hazlo chica, es agradable) anudalo para evitar que se riegue todo, limpialo con cuidado y dale un beso (un final agradable)

sábado, 18 de octubre de 2008

negro, fuerte y amargo

cuando lo vi, tocaba el cuatro en un grupo de parranda venezolana, se veía imponente, mulato, alto y musculoso, la pequeña guitarrita le quedaba pequeña.
cantaba algo que no entendía mientras la gente bailaba, era evidente que no le gustaba que lo usaran de "atracción turística" pero lo hacía, yo intentaba escurrirme de un viejito simpático amigo de mi familia que cada vez que bailaba conmigo parecía que le crecían los brazos.
terminó de tocar y caminó a la puerta con los demás músicos, pasó por mi mesa y sin mirar al resto me deslizó una tarjetita en la mano "si te interesa, llámame" un teléfono y datos de contacto.
como buena centroamericana me sentí ofendida, jamás había iniciado un cortejo, si bien ofrecía, nunca había llamado a nadie para concertar una cita. siempre hay una primera vez.
al día siguiente decidí que lo llamaría, faltaba semana y media para regresar a mi país y no siempre se conoce a un ejemplar así, tomé la tarjeta y llamé.
su voz era increíble, voz de cantante, y quedamos de vernos en un parque cercano al que llegué casi con una hora de adelanto, me moría de nervios, tomé café, me senté a ver las flores, me moría de ansiedad.
cuando llegó, en un pequeño automovil, no pude evitar besarlo. hablamos un rato, pero ambos sabíamos lo que deseabamos.
supongo que en todos los paises hay hoteles de paso, fuimos a uno y pagamos al entrar, una habitación enorme sin aire acondicionado por lo que ambos sudabamos a chorros, cuerpos resbalosos llenos de sudor.
yo había tenido otras parejas de color, así que ver ese enorme falo no me asustó, creo que le gustó que me lo comiera sin dudas, le hice una felación con ganas que el correspondió con una embestida intensa, un falo grueso y largo que me dieron sensaciones deliciosas, cuerpos super sudados en ese cuarto medio oscuro y caliente.
luego de la primera entrada, me arrastró a la ducha. el agua caía tibia y sus manos se dedicaron a enjabonarme completamente. yo disfrutaba del agua y jabón y comencé a hacer lo mismo, me levantó como a una pluma, sus enormes brazos me elevaron y me volvió a penetrar mojada y jabonosa, me sentía en parte como marioneta, fácil de usar, fácil de tocar.
se sintió incómodo y me sacó del agua, me aventó contra la cama y alzó mis nalgas para penetrarme desde atrás, por un momento me aterrorizó que intentara sodomizarme con esa cosa tan grande, me dió la vuelta y me lamió completa para terminar por segunda vez dentro de mi cuerpo.
creí que era todo, se volvió a lavar y esta vez me exigió una felación completa, arrodillada me sentía todo lo humillada que es posible estar mientras me hacía comerme su pene y chuparle los testículos. esta vez eyaculo sobre mi rostro.
cuando regresé de asearme ya se había vestido, "gracias, que rico" dijo y me subió al carro de nuevo, de regreso a mi alojamiento.
la siguiente semana lo llamé 3 veces, nunca estuvo, me propuso quedarme dos días más, cosa que era imposible, supongo que fué casi como tomar un café, negro, grande y bien caliente.

martes, 14 de octubre de 2008

otras prácticas

te costó convencerme, creo que el tiempo que ambos lo pensamos fue excitante. vos querías, yo tenía un miedo atroz, basado más que todo en el desconocimiento de esa forma de acción.
una cosa es sugerirlo, o también pedirlo y llegar a la acción fué delicioso (te lo confieso).
recuerdo una de las primeras veces que me provocaste, vos sabías que no estabas preparado pero me empujaste contra la pared y así, de espaldas, intentaste sodomizarme sin pedirme permiso. sabías que no lo ibas a terminar, sólo querías calibrar mi interés, provocar mi curiosidad, despertar al duendecito que iba a pedir más. y luego me dejaste sin coger esa noche.
recuerdo que estaba caliente, hiper excitada, con ganas de comerte y cogerte y sólo te diste vuelta en la cama. cabroncito, estabas preparandome para devorarme.
un par de días más tarde lo intentaste de nuevo, acababas de salir de mi vagina y llenaste de saliva mi culo, esa vez si tenías un condón, pero no penetraste, insinuaste, calentaste el orificio hasta que te dije que pararas. imposible, tenía miedo al dolor.
la tercera vez fué con las manos, mientras me chupabas sin miedo y succionabas mi clítoris hasta dejarme caliente metiste dos dedos en mi ano, usaste crema de manos o algo así como lubricante y me hiciste descubrir un orgasmo explosivo con boca y manos en ambos orificios a la vez.
para la siguiente vez me lo preguntaste antes: "¿me vas a regalar tu culo hoy?" mientras pasabas por la farmacia y comprabas un tubo grande de lubricante y condones.
no podía negarme, te deseaba y tenía más curiosidad que miedo.
esa noche fué ceremonial, me calentaste hasta donde sabes que no puedo más, me diste orgasmos con la boca para convencerme de dejarte entrar, me penetraste por la vagina hasta que sentiste que te empapaba con mis líquidos y sólo entonces, decidiste terminar en mi culo. pediste que te pusiera el condón con la boca, como te gusta que lo haga y luego...
lubricante y dedos, probamos tres posiciones hasta que me convenciste de sentarme despacio, no hubo dolor ni sangre, el ano se abrió poco a poco, bien lubricado, después del dolor el placer indescriptible, cuando sentiste la abertura bien ancha, me pusiste abajo. entraste con fuerza, me excitaba tu cara gozandome y me excitaba perder la virginidad de ese extremo contigo. te sentí explotar y vi tu rostro brillante, aprendí que un orgasmo anal puede ser doblemente intenso, mientras estimulaba yo misma mi clítoris.
esa fué la primera de muchas, y hoy te deseo por todos lados, no te tardes...

sábado, 11 de octubre de 2008

¿cuanto es mucho?

como reza en el costado, nos decían "locas lúbricas", hay una escena en "de amor y otros demonios" donde se refieren a esas locas que se desnudaban en el patio y pedían sexo. encerradas quien sabe por que o por quien.
otra escena inquietante, para todo "cristiano occidental" es la de la propia madre cogiendo, tenemos que admitir que, para que estemos aquí, nuestra madre tuvo que coger alguna vez. pero el mito cristiano es más fuerte, tanto que hasta dogmatizaron la virginidad de maría "siempre virgen". en ese tiempo no hacían cesareas, así que la virginidad se le fué al traste al dar a luz.
en contraposición está la puta, la magdalena (la que no le cobró, dice sabina)pero que en el imaginario popular es la que todos temen. descubrir la sexualidad de la propia madre es un temor que a más de alguno, les habrá hecho dejar de leer este post. y es el temor que le dió vuelo a "el código da vinci", entrar en la habitación de cristo y la magdalena, aunque hubiera sido peor entrar en la de la virgen y josé...
pero ¿cuanto es mucho?.
el viaje que hicimos a guisa de luna de miel, nos llevó, en camioneta, a uno de los hoteles que están cerca del biotopo del quetzal, era casi noche cuando llegamos y nos dieron un monumental boungalow con habitación, sala y chimenea. salimos a cenar y cuando regresamos ya el servicio del hotel había dejado el fuego ardiendo. afuera hacía frío y no había nada que hacer más que encerrarse en la habitación y coger. no tele, no radio, no nada.
el sonido de los grillos, perros o quien sabe que afuera, la lluvia sobre el tejado y él y yo desnudos sobre la alfombra al lado del fuego. la luz del fuego me iluminaba mientras el disfrutaba la visión de su pene hundiendose en mi boca, iluminada por brillos naranjas y rojos. reconocíamos nuestros cuerpos y cogíamos con ese calor infernal de la chimenea en la espalda y la dureza de la piedra bajo la alfombra, creo que la primera que se asustó fuí yo, estabamós muy cerca del fuego y no valía la pena quemarnos, nos fuimos a la habitación y cogimos hasta que nos venció el sueño.
como perritos en celo, lunamieleros que no estrenaban nada más que el espacio y el tiempo. en realidad sin horarios nos despertamos a seguir cogiendo, toda la mañana, tal vez sin conciencia del entorno me dediqué a gemir con ganas, y aún mientras nos bañabamos seguíamos cogiendo, sangre joven y tiempo libre. cuando al fin salimos al filo del medio día, nos topamos de golpe con la mirada de una familia que había sufrido de nuestra calentura toda la noche y la mañana, su boungalow pegaba al nuestro, pero supusieron que estabamos de luna de miel y no dijeron nada.
¿fué mucho? no lo creo, he tenido jornadas más largas en esta historia, pero, señoritas espantadas que pasan por aquí, algo que olvidaron masters y johnson, cuando revelaron las "curvas de la excitación" es que las mujeres, antes de excitarse, le piden permiso a su subconciente que les dice putas, locas, rameras y que les señala los caminos del infierno que están reservados a las lúbricas adúlteras y fornicadoras, así nadie se excita, sólo cuando las mujeres han pasado esta lucha interna, se dejan llevar por la excitación en una curva similar a la de los hombres y disfrutan del sexo. ¿será mucho?, no lo sé, pero se lo voy a preguntar a la magdalena.

jueves, 9 de octubre de 2008

caqueros y caqueras (primer post filosófico)

advertencia: puede ser poco erótico.
para los que no le encuentren gusto a este post, pueden leer y releer los posts viejos, pero el ciudadano cero ha preguntado sobre caqueros y luego de leer un post de un tal allan martinez he llegado a la conclusión de que, sabiamente, me he mantenido lejos de caqueros y caqueras.
yo entiendo por caqueros a esos que son solo mierdas, pero además, como animales, solo se aparean con los de su misma especie.
eso me ha mantenido a salvo. guapos o feos siempre he estado con gente sencilla, con el ego razonablemente elevado, que lo mismo se acuestan en el suelo, que en una cama mulllida. ¿se imaginan a un caquero disfrutando una en el monte? para nada, primero limpia y desinfecta y etc, etc.
la gente sencilla no tiene porqué ser pobre: el gordito suavecito del post anterior tenía una hermosa casa de "campo" a donde ibamos a coger, que era verdaderamente exquisita, y manejaba un mercedes. pero tenía los pies sobre la tierra y el ego en su lugar.
los hombres normalmente llaman "caqueras" a las que no sueltan nada y piden (a veces exigen) regalos caros. hay que decir que ese es un comportamiento "normal" entre las mujeres: se nos educó para "casarnos bien" y todas creen que el tipo de regalos del chavo evidencia que tan buen esposo será ( o sea, que la mantenga, que la tenga y que le dé)y por lo mismo "no sueltan nada" hasta no asegurarse la posibilidad de una boda de 5 estrellas.
las mujeres, que como yo hemos descubierto lo que los hombres sabían hace siglos: hay diferencia entre "coger" y "establecer una relación" algunos suertudos establecen relaciones con quienes les dan las mejores cogidas de sus vidas, la mayoría no.
pero a nosotras se nos llama "putas" (aunque no cobremos) y se nos hacen proposiciones absurdas y violentas.
tal vez el único caquero que me tocó, fué el del único testículo. la verdad es que él se sentía incompleto y lo compensaba con ropa y accesorios, así como conducta afectada y bastante teatral. la primera cogida con él había sido maravillosa (pero fué antes de la cirugía) y yo lo recordaba así, por lo que, cuando lo encontré de nuevo no le puse peros y nos fuimos a un motel.
le costó arrancar, lo intenté con la boca, las manos, todo y al fin, le logré una erección. la tenía alta y me monté de prisa sólo para que se viniera en casi dos segundos ( juro que no duró ni un minuto) con ganas de volverlo a excitar (porque me dejó a la mitad) me acurruque a su lado para hablarle cosas y seguir acariciándolo, entonces le dije (para halagarlo y mintiendo) "estuvo buenísimo,podría quedarme contigo para siempre".
entonces me aventó como una apestada, "ni loco vos, yo contigo no me quedaría" y se vistió y me llevó a casa.
la ofensa me descontroló, aquello era un halago para ver si se le paraba de nuevo y el tipo lo tomaba como una declaración...uff
por supuesto que no volví a verlo, suficiente con una vez con un cerote como ese, luego me enteré que se había casado y su mujer lo dejó a los 3 meses. no había tenido cáncer, el testículo se lo extirparon porque tuvo un accidente de moto donde le estalló y no lo pudieron salvar.
así que, estimado ciudadano cero, te lo cuento para que veas. ni todo lo que brilla es oro, ni todo lo que no brilla no lo es.

martes, 7 de octubre de 2008

cuerpos imperfectos

un cuerpo imperfecto es también grandioso.
creo que le encontrado el gusto a tu pancita, a esas cicatrices que tienes, a los lunares y todos esos espacios que son tu geografía, el mapa donde me pierdo, donde sueño, donde me alimento.
tal vez el cuerpo más imperfecto con el que he cogido, (no porque lo fuera, sino porque su dueño lo creía así) fué el de un muchacho al que le habían cercenado un testículo. y el cáncer le quedó en la personalidad, porque se sentía incompleto y así actuaba, una cogida sin mucha gracia y con mucha pena.
pero había otro cuerpo, uno barrigoncito como de santa clos, con una autoestima impresionante, que eliminaba la barrera del cuerpo, con lo que sólo él podía dar: un entorno de ensueño.
al entrar a su casa había velas, no muchas, pero en lugares estratégicos, luces tenues y alfombras mullidas, cojines por el piso puestos "casualmente". la infaltable botella de vino y copas lujosas, se ponía una bata de seda tipo hugh hefner y me ofrecía otra. el ambiente de harem explicaba su apodo árabe. se daba tiempo, desde las rosas que llevaba a recogerte, hasta los bocadillos que tenía en casa, nunca un restaurante, siempre intimidad, mucha intimidad.
le encantaban los body shots y había siempre mucho vino para bañar mis pechos mientras me desnudaba y lamía de los pies a la cabeza, es un estereotipo y un cliché pero él era así: como la imagen de Baco, un gordito simpaticón y super erótico.
conocía tan bien su cuerpo que se colocaba en posiciones donde su voluminosa figura no impidiera una penetración profunda, goloso, llenaba las cavidades de licor para poder lamerlas con gusto y metía turrones en mi boca ocupada con su falo.
me hacía sentir pequeña y frágil, además de dulce.
creo que terminamos porque era mucho más depravado que yo, no me gustan los grupos y luego de algunos meses me propuso un grupo, no un trío sino una enorme orgía.
me encantaba coger con él, pero aún no estaba lista para tanto, su imagen de dios Baco y las piyamas de seda, quedaron para otra historia.

sábado, 4 de octubre de 2008

cuerpos perfectos

no entiendo la fascinación de los hombres con los cuerpos perfectos, especialmente cuando sé, por experiencia, que uno no coge con un cuerpo perfecto tan facilmente. he aprendido a disfrutar las lonjitas, aunque las tuyas las he visto crecer, pero me gustan, tanto como lo que al final producimos que es todo, menos perfecto y sin embargo es maravilloso.
la única vez que encontré una explicación para esa fascinación, fué cuando conocí a ese chavo.
jugaba futbol, no profesional, pero sí lo suficiente para lucir entrenado, espalda ancha y torax listo para recibir con el pecho abierto, y un rostro fascinante, moreno intenso pero sin llegar a mulato con la nariz respingada y los pómulos fuertes.
casi un dios griego y estatura promedio 1.80, cabalito para mi.
recuerdo que tenía fascinadas a todas las chavas, a mi también, y además me puse super nerviosa cuando me habló y luego de platicar un rato me ofreció llevarme a la casa.
su carro tenía un color verde espantoso, pero cumplió con el cometido de dejarme en la puerta.¿nos vemos otra vez?
por supuesto, y la segunda vez ya estaba preparada. nunca he fingido, si quiero sexo eso se percibe en el primer momento y cuando llegó supongo que iba con la consabida historia de "vamos a cenar", sólo que yo me lo quería cenar a él, así que el beso con que lo recibí le dijo todo: "¿querés que vayamos mejor a otro lugar?", no sé si eso es feminismo, pero cuando los quiero ¿para que detenerme? igual hacerme de rogar no sirve y como no estaba en la búsqueda del principe azul, sino de con quien coger, pues tampoco me importaba "que va a pensar de mi"
nos fuimos al primer motel que encontró, no muy bonito y si bastante oscuro, creo que él estaba más nervioso que yo, no sé, pero los besos y abrazos pasaron a encontrar nuestros cuerpos y entonces fué que casi me desmayo.
tocar un torso duro, fuerte, sentir el abrazo y palpar sus biceps no demasiado grandes y poderosamente fuertes, bajar a su cintura breve y seguir bajando a unas nalgas tan bien formadas que parecían las de una estatua y las piernas.... mmmmm, con esas piernas podría correr todo marathon. un guerrero espartano, creo que se extrañó porque yo lo tocaba todo, sin creerlo, aquella perfección, y ponía mis manos sobre su rostro, buscando algo que lo hiciera humano, hasta su cabello: suave,sin geles ni mierdas, metía las manos en todo. me arrodille para sentir sus piernas y besarlas y por supuesto, subí a descubrir su sexo, casi como en adoración, hermoso dios del sexo.
así arrobada por su perfecto cuerpo me dejé hacer, me sorprendió su delicadeza (fuerza delicada), no lastimó, y pidió con mesura, aunque yo le hubiera dado cualquier cosa, lo lamí buscando sabores raros, lo apreté, y me abrí para dejarlo penetrar hasta el fondo, buscando un orgasmo que me llevara al cielo, aferrada a sus perfectas nalgas, cubierta por su maravillosa espalda.
y el final fué más que especial: "estas deliciosa muñeca" uuuy, me llamó muñeca a mi, que me sentía privilegiada de haber compartido ese maravilloso cuerpo y me dijo deliciosa. creo que sólamente cogimos 3 veces, la realidad del día mata la fantasía de la noche y yo no quería a un dios por compañero, pero fué delicioso.

miércoles, 1 de octubre de 2008

coger con humor

los viejos amantes son deliciosos, son esos con los que uno puede mostrar la lonjita, no rasurarse bien y de todas formas pasarla bien.
porque los accidentes se dan, y con un chico nuevo no se ven bien o pueden dar al traste con un momento pasional. pero con un amante viejo, quedarse medio trabado en una pose dificil, estornudar, acalambrarse, cansarse de mamar... todo se puede negociar.
porque al final, el pillow talk también es parte de la confianza que se construye entre ambos, ¿hasta donde puedo llegar?, pido o no pido?, se sabe que no se va a negar porque alguna vez lo intentamos, o lo hablamos o lo vimos en la misma lica porno y nos dieron ganas a la vez.
para un hombre, es especialmente importante cuando se empieza a bajar la cosa, y las erecciones son difíciles de conseguir. te puedo dar tiempo, puedo reirme contigo y de todas formas gozarme tu dificultad.
el humor es imprescindible cuando ocurre un accidente.
estabamos en el motel de siempre, una banquita puesta "casualmente" junto a la cama invitaba a probar poses exoticas. teníamos por esos días una fascinación con el Kama sutra ilustrado que conseguimos en una librería de viejo.
nos habíamos reído por largo rato en el parqueo, porque habíamos reconocido al duo del carro del frente y nos dimos cuenta de que uno de ellos estaba "disfrazada". se agacharon ambos seguros de que contaríamos el encuentro.
la banquita se veía fuerte así que decidimos probar y nos subimos ambos, una penetración dificil de pie sobre la banquita, en una esquina,agarrados de las paredes, al punto del orgasmo cuando...¡bum! la banquita se rompió en dos pedazos y nos fuimos ambos al piso medio enganchados todavía como chuchos pegados.
un par de maldiciones, revisar los daños, yo que me mataba de la risa y no podía parar, allí en el suelo tratamos de ver si la cosa no se había quebrado porque el cuate de verdad tenía dolor. como amantes viejos lo dejamos por la paz, hielo,analgésicos y besitos y a citarnos otro día.
te lo juro. un amante nuevo no hubiera pasado de esta cita y se hubiera encabronado por el pisto gastado en la suite de lujo.
pero como amantes viejos, pues la pasamos bien de otra manera, mientras su pobre pene se recuperaba del golpe.