Me citó para coger, siempre lo hace, pero está molesto porque la última vez me llamaron y no pudimos...en realidad no quiero.
A veces me parece extraño, el número aumenta y yo sólo soy capaz de recordar 3 rostros que se confunden en mi mente...el primero no fue el primero, el segundo aún es una posibilidad, y el último es un grito ahogado, un dolor que no se detiene...todavía.
Al terminar de ver Nynphomaniac sentí que tenía que acabar algún día...y no dejo de buscar, no dejo de ponerme en el camino de aquellos que podría seducir, no dejo de sentir miradas que buscan eso que no se donde tengo.
No soy un cuerazo, eso es evidente, pero ¿cómo he hecho para coger con tantos?
Antes tenía la lista, esa lista negra de evidencia clandestina, un día dejé de escribirla y de pronto me topo con gente que me toma por los hombros o agarra mi rostro entre sus manos y me pide un beso que yo no recuerdo si alguna vez les di (o no quiero recordar)
Y no, no quise coger, lo vi, lo sentí, recordé su verga inmensa metida en mi boca y quise tener el arma a la mano para acallar sus impulsos de una vez (uff, no, no soy eso) quise decirle que no volverá a pasar y sentí su tristeza, su deseo, apretando mi cuerpo en un abrazo y diciendo "no, no quiero más que esto", como si le creyera.
Y toco la puerta cibernética del sexo falso, el sexting, las fotos rudas, su pecho velludo y sus piernas al otro lado de la pantalla, sus manos en su cuerpo y las mías en el mío, tratando de evitar el contacto que me contamina, ese contacto que pide más, pero no dá más, ese contacto que exige sexo en cada visita, sin dar nada más a cambio y me enamoro por intenet de cosas que no pasaran o hago planes para viajes que no realizaré, porque temo estar en esos brazos ardientes lejanos.
y pienso en vos...si no fuera por tus creencias extrañas, porque tu nueva fé te dice que debes guardarte, porque quieres una mujer que yo no soy para vivir con ella y parir chiquillos, y te veo, frágil y dulce como eres, fuerte y enorme como también eres...la noche avanza y te extraño, extraño tus manos pequeñas y tu semen dulce, extraño tus confesiones y tus llantos, extraño tus dudas y tus soledades...ya no son mías.
Me llamas, te hago de cenar, pasas por el bocado y apenas me dejas el sabor de tus labios en la mejilla "te aprecio", eufemismos para eso que finges no sentir, evades mi mirada, llamas y quieres algo que ya no tenemos, ya no hay retorno.
Ayer vi las fotos de hace un año, te vi como te desee la primera vez, recordé tu cuerpo en mis manos, y tu mirada asustada, herida...ya no la tienes, algo logré o quizás no.
hoy te vi más maduro, menos frágil, has aprendido a ser lo que deberías ser...
y los tres rostros se vuelven a confundir, pero mi cuerpo se niega a abrirse a otro que no sean ustedes tres: el primero, el del tiempo y la vida compartida, el segundo: el de los sueños y las vigilias soñadas, y tu: el de la imposibilidad, el único que no debió llegar, el que me dio la felicidad más cierta en el momento más duro y el único que jamás podré volver a mencionar.
¿cuentan los otros, 20, 40, quien sabe cuantos? supongo que allí están, como fantasmas de cama, algo de su cuerpo está presente en mis orgasmos solitarios, algo de su sabor se antoja o de su técnica perfecta,(como el cunilingus, que casi me deja muerta) algo de sus conversaciones de cama, algo de su ternura, algo de su hambre (como la de él, hambre de cuerpo) algo de sus gemidos (como aquella noche en el salvador, un grito agónico de extasis) algo de sus quejas de pareja, algo de sus absurdas aficiones (como ahogarme en la ducha arrodillada y tragando) algo de los lugares de paso (hotelitos, cuartuchos) y de pronto todos tienen las tres caras, las únicas que han valido la pena, las que llegaron para quedarse.
¿dejar de ser ninfómana? no puedo, aquí estoy, planeando el próximo, calentando motores para cuando al fin dejes de evitarme o cuando encuentre al chavo que lame como un maestro, o para cuando ella me vuelva a pedir que la penetre y la haga soñar...
y te pongo una canción en el teléfono, una que te diga que te extraño, que te quiero, que mientras vos seás mi amado, no podré coger como se debe, con ninguno o con ninguna.
martes, 3 de junio de 2014
viernes, 16 de mayo de 2014
polvos contados
Releo el amor en los tiempos el cólera, y encuentro la historia de la viuda de nazareth, la que descubrió su sexualidad en manos de Florentino Ariza y se volvió "puta" una mujer libre que cogía con quien fuera, recordando al marido muerto, porque tenía la idea de que todos nacemos con los polvos contados y que si no los usamos, se pierden.
Hago memoria de las veces que he cogido, no tengo la libreta de Florentino y dejé de contar hace años cuando llegué a 20. A partir de allí se me hizo difícil y algunos nombres, realmente los olvidé.
A veces veo a alguien en la calle, me mira y me digo ¿cogí con este? porque hay algunos cuyo rostro olvidé también.
Tengo que reconocer que he estado enamorada 3 veces. con uno de ellos me casé, con el otro viví la aventura más linda de la vida y el tercero...eres vos, el que me hizo tatuarme el cuerpo de tan renovada que me sentí.
Esta semana terminé de perderlos a los 3.
El primero ya es un recuerdo, pero a veces regresa a molestar mi memoria, esta semana lo exorcisé por completo de mi mente, ya no es una molestia...gracias a los otros dos.
El segundo va a casarse...mi agridulce sentimiento es "ojalá que esta vez sea feliz" y lamento no haber podido encajar en su vida, sentir que lo quiero y lo perdí para siempre...así de balada ranchera.
Y el tercero...me pediste que fuera contigo, pero me advertiste que no habría sexo, "te quiero como amiga" la cochina friendzone a la que me niego a pertenecer...al principio dije si, y busqué quien me cubriera en el trabajo, luego dije que no sabía y de pronto me dije "pero si te hará sufrir pasar tantas horas con él y no poderle dar ni un beso". me negué por completo, te fuiste solo y yo...con las ganas metidas en el cuerpo me he estado secando por dentro.
Ella dijo que quería venir, que me deseaba...yo no quiero ya que venga, no estoy lista para verla. El dice que me quiere ver y me desea, yo no siento ganas de coger con él de ninguna forma.
y así, el otro aparece de pronto en una foto vieja, hablamos y volvemos a quedar de vernos "te deseo chiquita bella"
y yo que he dejado meter al corazón en ese negocio de amarte...no quiero verlos, se me acabaron las ganas.
¿y si yo tenía los polvos contados? y si ya no me queda ninguno?
Hago memoria de las veces que he cogido, no tengo la libreta de Florentino y dejé de contar hace años cuando llegué a 20. A partir de allí se me hizo difícil y algunos nombres, realmente los olvidé.
A veces veo a alguien en la calle, me mira y me digo ¿cogí con este? porque hay algunos cuyo rostro olvidé también.
Tengo que reconocer que he estado enamorada 3 veces. con uno de ellos me casé, con el otro viví la aventura más linda de la vida y el tercero...eres vos, el que me hizo tatuarme el cuerpo de tan renovada que me sentí.
Esta semana terminé de perderlos a los 3.
El primero ya es un recuerdo, pero a veces regresa a molestar mi memoria, esta semana lo exorcisé por completo de mi mente, ya no es una molestia...gracias a los otros dos.
El segundo va a casarse...mi agridulce sentimiento es "ojalá que esta vez sea feliz" y lamento no haber podido encajar en su vida, sentir que lo quiero y lo perdí para siempre...así de balada ranchera.
Y el tercero...me pediste que fuera contigo, pero me advertiste que no habría sexo, "te quiero como amiga" la cochina friendzone a la que me niego a pertenecer...al principio dije si, y busqué quien me cubriera en el trabajo, luego dije que no sabía y de pronto me dije "pero si te hará sufrir pasar tantas horas con él y no poderle dar ni un beso". me negué por completo, te fuiste solo y yo...con las ganas metidas en el cuerpo me he estado secando por dentro.
Ella dijo que quería venir, que me deseaba...yo no quiero ya que venga, no estoy lista para verla. El dice que me quiere ver y me desea, yo no siento ganas de coger con él de ninguna forma.
y así, el otro aparece de pronto en una foto vieja, hablamos y volvemos a quedar de vernos "te deseo chiquita bella"
y yo que he dejado meter al corazón en ese negocio de amarte...no quiero verlos, se me acabaron las ganas.
¿y si yo tenía los polvos contados? y si ya no me queda ninguno?
sábado, 26 de abril de 2014
cerrando...
Ayer sentí que me moría, por un instante, horas, minutos, la vida se fue convirtiendo en una mancha, había ganas de salir de eso, respirar, sentir que podía avanzar...pero las fuerzas me aferraban hacia abajo.
El día anterior alguien me saludó en el super, apenas rozó mi ropa, apenas me dio un beso al aire, y luego me escribió: "me quiere explicar por qué, al tocarla, al rozarla, me emociono y me excito?
No lo sé, le respondí, le dije que tal vez, podría ser, el recuerdo de nuestro sexo pasado, tal vez, el montón de feromonas que exudo siempre, tal vez, la magia de la imposibilidad de cogerme o tal vez, simplemente soy cogible, es mi don, ser cogible, deseable, besable.
Pero para vos no lo soy, tengo que dejar de escribir un tiempo, dejar preparado todo, porque esa certeza de muerte ya no me abandona, la vida es un suspiro, a veces se alarga, a veces es rápida.
Me quedé con las ganas de volver a coger con vos, te veo hoy, con la rabia de no poder pedirme nada, con los ojos llorosos que te hacen escribir "lo siento" pero mi amor, lo siento yo. no puedo arrastrarte en este vendaval que yo soy, no soy buena para ti.
No puedo contarte lo que me pasa, no eres mi paño de lágrimas, ni siquiera eres mi pareja, y ninguna pareja puede ser obligada a sufrir, con vos viví momentos divinos, amor no hubo, pero sexo...vaya que si hubo.
Justo ahora tengo ganas de llamarte, de pedirte una cogida, de sentirme con ganas de tu cuerpo, de tus besos, de tu semen fragante...pero te siento débil, te veo apretar los puños y evitar decirme que me acerque, te veo entender que yo no soy un buen futuro, ni siquiera un bonito recuerdo pasado.
y bueno.
cerraremos este espacio por un tiempo. ya vendrá otra luna a dejarme un beso, ya vendrá otra luna a convencerme de ser suya. ya vendrá otro cuerpo a quien abrazar y desear.
Eso dijo mi amigo lindo, "si, usted es cogible" y tal vez, esa sea mi misión en la vida, coger como loca. amar, nunca.
El día anterior alguien me saludó en el super, apenas rozó mi ropa, apenas me dio un beso al aire, y luego me escribió: "me quiere explicar por qué, al tocarla, al rozarla, me emociono y me excito?
No lo sé, le respondí, le dije que tal vez, podría ser, el recuerdo de nuestro sexo pasado, tal vez, el montón de feromonas que exudo siempre, tal vez, la magia de la imposibilidad de cogerme o tal vez, simplemente soy cogible, es mi don, ser cogible, deseable, besable.
Pero para vos no lo soy, tengo que dejar de escribir un tiempo, dejar preparado todo, porque esa certeza de muerte ya no me abandona, la vida es un suspiro, a veces se alarga, a veces es rápida.
Me quedé con las ganas de volver a coger con vos, te veo hoy, con la rabia de no poder pedirme nada, con los ojos llorosos que te hacen escribir "lo siento" pero mi amor, lo siento yo. no puedo arrastrarte en este vendaval que yo soy, no soy buena para ti.
No puedo contarte lo que me pasa, no eres mi paño de lágrimas, ni siquiera eres mi pareja, y ninguna pareja puede ser obligada a sufrir, con vos viví momentos divinos, amor no hubo, pero sexo...vaya que si hubo.
Justo ahora tengo ganas de llamarte, de pedirte una cogida, de sentirme con ganas de tu cuerpo, de tus besos, de tu semen fragante...pero te siento débil, te veo apretar los puños y evitar decirme que me acerque, te veo entender que yo no soy un buen futuro, ni siquiera un bonito recuerdo pasado.
y bueno.
cerraremos este espacio por un tiempo. ya vendrá otra luna a dejarme un beso, ya vendrá otra luna a convencerme de ser suya. ya vendrá otro cuerpo a quien abrazar y desear.
Eso dijo mi amigo lindo, "si, usted es cogible" y tal vez, esa sea mi misión en la vida, coger como loca. amar, nunca.
viernes, 18 de abril de 2014
Macondiando
De las noches a tu lado en macondo recuerdo el olor del agua, el río que pasaba bajo mi casa y el urgente croar de las ranas durante la noche.
En la madrugada el alarido de los cerdos siendo sacrificados y salir a ver sus entrañas siendo lavadas en el río.
Recuerdo tu cuerpo en la oscuridad, tu prodigiosa verga de Buendía, esa que no quisiste que mamara, pero que me distendió hasta hacerme notar la capacidad de mi cuerpo, aún antes de parir.
Recuerdo el sonido de tu moto, la urgencia, el secreto y tus ojos sobre mi hasta el amanecer, no dormías, no soñabas, sólo cuidabas mi sueño.
Recuerdo las horas de plática en el corredor, a la luz de la vela que se extinguía, vos trayendome libros y ambos contando otros macondos, porque sabíamos que este era el nuestro.
Recuerdo nuestro mosquitero, la cueva blanca donde me amaste, la tenue luz de la bombilla amarillenta, llena de polillas o mariposillas.
La rana transparente que pusiste en mis manos, el aroma del cuero curtidísimo de tu chumpa en mi mejilla en los cientos de kilómetros que recorrimos, bajo la lluvia macondiana, entre lodazales que parecían no tener fin.
Ese olor, a lluvia eterna, la humedad que se metía en la ropa, la ropa húmeda metida en el mosquitero-cama-cueva-escondite.
Eso y las ganas de tenerte adentro, de apretar mi cuerpo al tuyo, de sentir que eras parte de mi cuerpo.
Pero a macondo no se regresa, porque el amor no es para siempre y ni vos ni yo navegaremos el magdalena, vos, como mi Florentino Ariza, no me esperarás por siempre ni yo seré la ninfa virginal que te sea fiel en cuerpos ajenos, sin dejarse manchar.
Macondo se mete en mis pupilas, el verde de tu mirada, el verde del agua, el verde de las plantas, el verde de las paredes de la casa...
Elijo recordar tu cuerpo, elijo recordar tus gemidos, el aroma acre de tu sudor de hombre de campo, la tierra de tus botas en el suelo, el olor a agua sucia cercándonos y vos, y tu respiración agitada sobre mi cuerpo, tus manos aferrando mis senos, tu boca rompiendo mi ropa y esa tienda-mosquitero-cueva, sacudiendose al ritmo de nuestro sexo apresurado.
Elijo recordarte camino al sol, en el amanecer despedida de todas las mañanas, en el reencuentro que no fue, en mis sueños y fantasías.
quedate a vivir en mi, no en macondo.
En la madrugada el alarido de los cerdos siendo sacrificados y salir a ver sus entrañas siendo lavadas en el río.
Recuerdo tu cuerpo en la oscuridad, tu prodigiosa verga de Buendía, esa que no quisiste que mamara, pero que me distendió hasta hacerme notar la capacidad de mi cuerpo, aún antes de parir.
Recuerdo el sonido de tu moto, la urgencia, el secreto y tus ojos sobre mi hasta el amanecer, no dormías, no soñabas, sólo cuidabas mi sueño.
Recuerdo las horas de plática en el corredor, a la luz de la vela que se extinguía, vos trayendome libros y ambos contando otros macondos, porque sabíamos que este era el nuestro.
Recuerdo nuestro mosquitero, la cueva blanca donde me amaste, la tenue luz de la bombilla amarillenta, llena de polillas o mariposillas.
La rana transparente que pusiste en mis manos, el aroma del cuero curtidísimo de tu chumpa en mi mejilla en los cientos de kilómetros que recorrimos, bajo la lluvia macondiana, entre lodazales que parecían no tener fin.
Ese olor, a lluvia eterna, la humedad que se metía en la ropa, la ropa húmeda metida en el mosquitero-cama-cueva-escondite.
Eso y las ganas de tenerte adentro, de apretar mi cuerpo al tuyo, de sentir que eras parte de mi cuerpo.
Pero a macondo no se regresa, porque el amor no es para siempre y ni vos ni yo navegaremos el magdalena, vos, como mi Florentino Ariza, no me esperarás por siempre ni yo seré la ninfa virginal que te sea fiel en cuerpos ajenos, sin dejarse manchar.
Macondo se mete en mis pupilas, el verde de tu mirada, el verde del agua, el verde de las plantas, el verde de las paredes de la casa...
Elijo recordar tu cuerpo, elijo recordar tus gemidos, el aroma acre de tu sudor de hombre de campo, la tierra de tus botas en el suelo, el olor a agua sucia cercándonos y vos, y tu respiración agitada sobre mi cuerpo, tus manos aferrando mis senos, tu boca rompiendo mi ropa y esa tienda-mosquitero-cueva, sacudiendose al ritmo de nuestro sexo apresurado.
Elijo recordarte camino al sol, en el amanecer despedida de todas las mañanas, en el reencuentro que no fue, en mis sueños y fantasías.
quedate a vivir en mi, no en macondo.
martes, 15 de abril de 2014
Fellatio
La luna de sangre me volvió loca, no es cierto, siempre he estado loca.
No se si hay alguien como yo, que disfrute el sexo de maneras distintas, extremas y extrañas.
Me preguntaste si quería llegar y lo hice, la noche de luna no es oscura y nos paramos por allí, a besarnos un rato, a platicar.
sentí que estabas tenso, me contaste de todos tus problemas y molestias, comencé a acariciar tu cuello, tratar de relajarte, de darte un masaje.
No juegues, me dijiste, dejame un rato.
Sentí tu rechazó y me aparté, no quería obligarte o hacer que te sintieras obligado, era una noche para hablar, tal vez.
¿te enojaste? fue tu pregunta,
respondí que no, que si no querías contacto físico yo lo entendía...sentí que estabas raro y me dijiste "no, está bien, tocame"
y tomaste mi mano para ponerla sobre tu entrepierna.
Temblé, en alguna forma me sentí usada, humillada, querías que te masturbara y comencé a hacerlo.
Aunque vos sabés que me gusta tocarte, darte placer, de cierta forma era que yo te relajara, que me olvidara de mi placer para atenderte, para hacerte feliz...
palpé con cuidado y entonces me di cuenta de mi rareza y complejidad: me excitó darte placer.
bajé a tocar con mi boca tu pene, lamerlo, succionarlo y tratar de ingerirlo todo, tragarlo como se traga un enorme caramelo, lo sentí tocar mi garganta, lo sentí ocupar mi boca entera.
Al inicio tocaste mi espalda, luego te sentí acomodarte para disfrutar, sin tocarme, gozando mi arte, porque sé que lo hago bien, mis labios aprovecharon todo tu cuerpo, lamieron tus testículos, mis manos afianzaron tus nalgas, mis dientes mordieron delicadamente, sin hacer daño, sentí tus gemidos de placer, tus ganas, tu deseo.
Apreté la base para impedirte eyacular más de una vez, fue una sesión larga, de besos, caricias y dejarme penetrar completamente por la boca, tus dedos en mi pelo y en mi espalda con mucha timidez.
Tengo orgasmos, ¿lo sabías? puedo tener orgasmos al darte sexo oral, no se si alguna otra mujer lo tiene pero yo si, disfruto, me mojo, mi cuerpo se contrae, mi interior siente fluir tu vida y de pronto me llenaste de semen la boca, lo tragué todo, y me acomodé a tu lado.
me aferraste, "tranquila", dijiste, al sentir mi respiración aún agitada, "ven, descansa", y me abracé a tu cuerpo, con ganas de pasar toda la noche apretada a tu pecho escuchando tus latidos y tu respiración.
No querías dejarme, inventaste un paseo largo para hablar de cosas, para seguir a mi lado, recorrimos algunos kilómetros sin sentido, sólo porque no querías dejarme aún.
paramos cerca de tu casa, te pedí un abrazo fuerte y te dejé ir en la noche.
Ayer saliste de viaje, hoy me escribes para contarme tu día, "creo que necesito una pareja estable" me dices.
Yo no puedo darte eso, y lo sabes, entiendo ahora por qué me negabas tu contacto, por qué no quisiste seguir esa noche, yo no soy una mujer para convertirme en tu "esposa" y eso te complica la vida.
el final está cerca, ambos lo sabemos, como lo ha estado desde que comenzó.
No se si hay alguien como yo, que disfrute el sexo de maneras distintas, extremas y extrañas.
Me preguntaste si quería llegar y lo hice, la noche de luna no es oscura y nos paramos por allí, a besarnos un rato, a platicar.
sentí que estabas tenso, me contaste de todos tus problemas y molestias, comencé a acariciar tu cuello, tratar de relajarte, de darte un masaje.
No juegues, me dijiste, dejame un rato.
Sentí tu rechazó y me aparté, no quería obligarte o hacer que te sintieras obligado, era una noche para hablar, tal vez.
¿te enojaste? fue tu pregunta,
respondí que no, que si no querías contacto físico yo lo entendía...sentí que estabas raro y me dijiste "no, está bien, tocame"
y tomaste mi mano para ponerla sobre tu entrepierna.
Temblé, en alguna forma me sentí usada, humillada, querías que te masturbara y comencé a hacerlo.
Aunque vos sabés que me gusta tocarte, darte placer, de cierta forma era que yo te relajara, que me olvidara de mi placer para atenderte, para hacerte feliz...
palpé con cuidado y entonces me di cuenta de mi rareza y complejidad: me excitó darte placer.
bajé a tocar con mi boca tu pene, lamerlo, succionarlo y tratar de ingerirlo todo, tragarlo como se traga un enorme caramelo, lo sentí tocar mi garganta, lo sentí ocupar mi boca entera.
Al inicio tocaste mi espalda, luego te sentí acomodarte para disfrutar, sin tocarme, gozando mi arte, porque sé que lo hago bien, mis labios aprovecharon todo tu cuerpo, lamieron tus testículos, mis manos afianzaron tus nalgas, mis dientes mordieron delicadamente, sin hacer daño, sentí tus gemidos de placer, tus ganas, tu deseo.
Apreté la base para impedirte eyacular más de una vez, fue una sesión larga, de besos, caricias y dejarme penetrar completamente por la boca, tus dedos en mi pelo y en mi espalda con mucha timidez.
Tengo orgasmos, ¿lo sabías? puedo tener orgasmos al darte sexo oral, no se si alguna otra mujer lo tiene pero yo si, disfruto, me mojo, mi cuerpo se contrae, mi interior siente fluir tu vida y de pronto me llenaste de semen la boca, lo tragué todo, y me acomodé a tu lado.
me aferraste, "tranquila", dijiste, al sentir mi respiración aún agitada, "ven, descansa", y me abracé a tu cuerpo, con ganas de pasar toda la noche apretada a tu pecho escuchando tus latidos y tu respiración.
No querías dejarme, inventaste un paseo largo para hablar de cosas, para seguir a mi lado, recorrimos algunos kilómetros sin sentido, sólo porque no querías dejarme aún.
paramos cerca de tu casa, te pedí un abrazo fuerte y te dejé ir en la noche.
Ayer saliste de viaje, hoy me escribes para contarme tu día, "creo que necesito una pareja estable" me dices.
Yo no puedo darte eso, y lo sabes, entiendo ahora por qué me negabas tu contacto, por qué no quisiste seguir esa noche, yo no soy una mujer para convertirme en tu "esposa" y eso te complica la vida.
el final está cerca, ambos lo sabemos, como lo ha estado desde que comenzó.
sábado, 12 de abril de 2014
nymphomaniac
Nunca espero que llames, ya sé que no soy importante. Luego que ella decidiera decir que me ama...me encontré de pronto muerta en vida. no quiero que me amen, quiero que me cojan.
Hace días que querés que te haga un favor, estoy cansada de servirte, de darte lo que pedís sin esperar mucho a cambio.
No me atendes, no me besas, no me buscás...esto está muriendo y es tiempo de aceptarlo.
Tenía la película en un disco, son dos partes. vi la primera hace unos días, la he visto por partes medio a la carrera, sin detenerme a pensar.
No me gustó al inicio el trato del film, acostumbrada al porno y al porno duro, esto era como coger, como cojo yo, como cogí el sábado con el profesor de siempre en su oficina, sobre la alfombra, luego de asegurarle que no lo haría y sentir que aquello era una burla.
No eyaculó porque sabe que ahora que no puedo tomar pastillas el riesgo es grande, pero sentí que su control de hombre viejo y superior le hizo llegar a un orgasmo sin eyacular...sólo con mi ex había visto semejante control.
Yo no tuve orgasmo ese día, y ayer que vino el piloto designado con el que hemos cogido no hubo tiempo, la película habla de 10 hombres en el mismo día, yo no tengo tantos, uno o dos, pero siempre hay con quien, eso no lo sabés vos, vos crees que te soy fiel y sólo la conocés a ella, porque te he contado y porque te excita pensar en que tengo una mujer.
Te llamé hoy para terminar, iba a decirte que me cansan tus eternas solicitudes sin final, que me atormenta tu forma de dominarme, que no quiero más tu dominio con la sonrisa fresca..
te dije que no podía y aún así me invitaste a coger.
Tu técnica ha mejorado en este año, me montaste sobre un sillon y me acomodaste de tal forma que tu pene se encajó en mis entrañas de formas insospechadas, te sentía empujar y empecé a tocarme, mis orgasmos te asustaron, te pedí que los sintieras y gozaste de mi cuerpo hasta intentar sodomizarme, aunque me negué, las ganas y el deseo estaban pero no quería, no me sentía como para eso.
empujaste con todo hasta hacerme explotar, se que mañana me dolerá el cuello por la posición absurda en la que me penetraste, pero se sintió delicioso, te amé.
tirados en la cama del motel intentaba volver a estimularte cuando saliste otra vez con la petición, me harté, ya no.
pelea de esposos más que de enamorados y tuve que volver a decirte que no soy tu mujer, que no puedo resolver todos tus rollos, que te amo, pero que no puedo darte más si no me das nada a cambio.
me sentí sucia, usada, cogida para apresurar con el deseo tus ganas, me vestí y te pedí salir...no me importó que todavía tuvieras ganas, en el parqueo hablamos un rato, me besaste para despedirte como cachorrito implorando, ya no, no vuelvo a darte todo lo que pidas.
Te dije que no eras el único con el que cogía, y que no me importaba con quien lo hacías, temblé mientras tu mirada se veía nublada y decías "¿con ella, o con otros?" con unos celos que no supe interpretar.
La soledad, dice la película, es el precio a pagar por nacer con una sexualidad así...y de pronto todo tuvo sentido, a esta hora, terminando de ver la película entiendo la racionalidad de mi infortunio, soy una mujer que ama, pero mas que amar, desea.
Me alejé de tu cuerpo porque lo deseo más que a mi misma y sufro a esta hora pensando en que te voy a decir que si, que hagás lo que querras, que te doy lo que sea por una cogida más...pero luego entiendo que ya no puedo más ser sirvienta, no quiero seguir sufriendo y mejor me voy...adios.
Hace días que querés que te haga un favor, estoy cansada de servirte, de darte lo que pedís sin esperar mucho a cambio.
No me atendes, no me besas, no me buscás...esto está muriendo y es tiempo de aceptarlo.
Tenía la película en un disco, son dos partes. vi la primera hace unos días, la he visto por partes medio a la carrera, sin detenerme a pensar.
No me gustó al inicio el trato del film, acostumbrada al porno y al porno duro, esto era como coger, como cojo yo, como cogí el sábado con el profesor de siempre en su oficina, sobre la alfombra, luego de asegurarle que no lo haría y sentir que aquello era una burla.
No eyaculó porque sabe que ahora que no puedo tomar pastillas el riesgo es grande, pero sentí que su control de hombre viejo y superior le hizo llegar a un orgasmo sin eyacular...sólo con mi ex había visto semejante control.
Yo no tuve orgasmo ese día, y ayer que vino el piloto designado con el que hemos cogido no hubo tiempo, la película habla de 10 hombres en el mismo día, yo no tengo tantos, uno o dos, pero siempre hay con quien, eso no lo sabés vos, vos crees que te soy fiel y sólo la conocés a ella, porque te he contado y porque te excita pensar en que tengo una mujer.
Te llamé hoy para terminar, iba a decirte que me cansan tus eternas solicitudes sin final, que me atormenta tu forma de dominarme, que no quiero más tu dominio con la sonrisa fresca..
te dije que no podía y aún así me invitaste a coger.
Tu técnica ha mejorado en este año, me montaste sobre un sillon y me acomodaste de tal forma que tu pene se encajó en mis entrañas de formas insospechadas, te sentía empujar y empecé a tocarme, mis orgasmos te asustaron, te pedí que los sintieras y gozaste de mi cuerpo hasta intentar sodomizarme, aunque me negué, las ganas y el deseo estaban pero no quería, no me sentía como para eso.
empujaste con todo hasta hacerme explotar, se que mañana me dolerá el cuello por la posición absurda en la que me penetraste, pero se sintió delicioso, te amé.
tirados en la cama del motel intentaba volver a estimularte cuando saliste otra vez con la petición, me harté, ya no.
pelea de esposos más que de enamorados y tuve que volver a decirte que no soy tu mujer, que no puedo resolver todos tus rollos, que te amo, pero que no puedo darte más si no me das nada a cambio.
me sentí sucia, usada, cogida para apresurar con el deseo tus ganas, me vestí y te pedí salir...no me importó que todavía tuvieras ganas, en el parqueo hablamos un rato, me besaste para despedirte como cachorrito implorando, ya no, no vuelvo a darte todo lo que pidas.
Te dije que no eras el único con el que cogía, y que no me importaba con quien lo hacías, temblé mientras tu mirada se veía nublada y decías "¿con ella, o con otros?" con unos celos que no supe interpretar.
La soledad, dice la película, es el precio a pagar por nacer con una sexualidad así...y de pronto todo tuvo sentido, a esta hora, terminando de ver la película entiendo la racionalidad de mi infortunio, soy una mujer que ama, pero mas que amar, desea.
Me alejé de tu cuerpo porque lo deseo más que a mi misma y sufro a esta hora pensando en que te voy a decir que si, que hagás lo que querras, que te doy lo que sea por una cogida más...pero luego entiendo que ya no puedo más ser sirvienta, no quiero seguir sufriendo y mejor me voy...adios.
domingo, 6 de abril de 2014
cuando me quisieron yo no quise tanto...
Saber que ella se enamoró de mi me impactó, porque así como yo estoy enamorada de vos, sin esperanzas y sin sueños, así creo que está ella, a pesar de sus constantes berrinches y su carácter de niña consentida, me gusta sentirla en la madrugada intentando despertarme para que la vuelva a dejar satisfecha, con sus besos apresurados y dulces y sus caricias de novia.
Si, es linda, como una flor y por lo mismo es imposible de amar, al menos yo no la amo.
A vos si te amo, y es difícil admitirlo sin llorar, porque ya dijimos que no hay futuro en este sueño compartido, y por lo mismo, lo vamos a dejar por la paz...eso digo yo.
En ese intento aparecen otros, algunos "fans" que se dejan llevar por lo que escribo, y me buscan para intentar una cogida de ensueño...así son.
Voy a contar esto, sólo porque me bloqueó, pero en realidad no sé que tanto afectó quien soy o lo que represento a este pequeño incidente cotidiano.
Lo llamé porque estaba sola, aburrida y con ganas de coger, sabía que iba a estar con ella en la noche, pero quería más, esos días en los que mi ninfomanía es real y duele, esos días en los que quiero pene y coño al mismo tiempo.
Me contestó nervioso, quedamos en vernos en 15 minutos, atravesé el pedazo de ciudad con tráfico para encontrarlo a la salida del bus.
Se subió y empezamos un recorrido absurdo, no quiso ir a mi casa y luego buscamos entre las cuadras donde parar un rato para "hablar".
hablamos mucho, tonteras y cosas raras, de pronto terminamos besándonos en el carro y surgió la urgencia de buscar un lugar para seguir con lo nuestro.
Allí si decidimos ir a la casa, entramos y seguimos con los besos, las caricias, se suponía que iba a ser corto así que me apresuré a tocarlo, el me arrebató la blusa y la ropa interior y se dio gusto succionando mis pezones.
su erección estaba incompletá y quise completarla con las manos, al tocar esa verga que tantas veces vi en video y fotos, de pronto sentí unas enormes ganas de hacerle una felación, me arrodille para ello y dijo "no por favor".
demasiado tarde, mis labios ni siquiera tocaron el glande y el chorro se dejó venir sobre mi y el suelo.
se quedó turbado, acongojado, sin saber decir nada, lo acaricié y besé con ternura (la que me quedaba) y le dije que entendía que aquello pasara, supuse que todas mis historias habían pasado por su mente en unos minutos y lo dejaron demasiado excitado... o cualquier otra cosa. lo llevé a la parada del bus y regresé a vestirme para estar con ella por la noche.
de cualquier manera me bloqueó de todos sus contactos, celular, whatsap y tuiter, supongo que la historia no le gustó y a mi tampoco.
aunque ese día fue fallido en todos sentidos, porque ella me confesó su amor y yo sigo queriéndote a vos como si fuera el primer día...hace ya un año.
Si, es linda, como una flor y por lo mismo es imposible de amar, al menos yo no la amo.
A vos si te amo, y es difícil admitirlo sin llorar, porque ya dijimos que no hay futuro en este sueño compartido, y por lo mismo, lo vamos a dejar por la paz...eso digo yo.
En ese intento aparecen otros, algunos "fans" que se dejan llevar por lo que escribo, y me buscan para intentar una cogida de ensueño...así son.
Voy a contar esto, sólo porque me bloqueó, pero en realidad no sé que tanto afectó quien soy o lo que represento a este pequeño incidente cotidiano.
Lo llamé porque estaba sola, aburrida y con ganas de coger, sabía que iba a estar con ella en la noche, pero quería más, esos días en los que mi ninfomanía es real y duele, esos días en los que quiero pene y coño al mismo tiempo.
Me contestó nervioso, quedamos en vernos en 15 minutos, atravesé el pedazo de ciudad con tráfico para encontrarlo a la salida del bus.
Se subió y empezamos un recorrido absurdo, no quiso ir a mi casa y luego buscamos entre las cuadras donde parar un rato para "hablar".
hablamos mucho, tonteras y cosas raras, de pronto terminamos besándonos en el carro y surgió la urgencia de buscar un lugar para seguir con lo nuestro.
Allí si decidimos ir a la casa, entramos y seguimos con los besos, las caricias, se suponía que iba a ser corto así que me apresuré a tocarlo, el me arrebató la blusa y la ropa interior y se dio gusto succionando mis pezones.
su erección estaba incompletá y quise completarla con las manos, al tocar esa verga que tantas veces vi en video y fotos, de pronto sentí unas enormes ganas de hacerle una felación, me arrodille para ello y dijo "no por favor".
demasiado tarde, mis labios ni siquiera tocaron el glande y el chorro se dejó venir sobre mi y el suelo.
se quedó turbado, acongojado, sin saber decir nada, lo acaricié y besé con ternura (la que me quedaba) y le dije que entendía que aquello pasara, supuse que todas mis historias habían pasado por su mente en unos minutos y lo dejaron demasiado excitado... o cualquier otra cosa. lo llevé a la parada del bus y regresé a vestirme para estar con ella por la noche.
de cualquier manera me bloqueó de todos sus contactos, celular, whatsap y tuiter, supongo que la historia no le gustó y a mi tampoco.
aunque ese día fue fallido en todos sentidos, porque ella me confesó su amor y yo sigo queriéndote a vos como si fuera el primer día...hace ya un año.
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