No me gusta la idea de conocer a mis fans, celebro que existan y creo que me encanta pensar lo que construyen en su oscuridad, en su soledad y con mi inspiración, pero no me gusta conocerlos.
No me pude negar a conocerte y luego del primer beso...las ganas aumentaron hasta niveles locos, pero tenía miedo.
Creo que pensaba que vos tenías unas expectativas mas grandes que lo que soy, me creí el cuento del fan que se muere por la personalidad, el personaje, pero no por la persona.
El inicio fue confuso, por un lado besos cada vez más candentes, pero también lo que decías "esperemos un poco", me enfriaba y volvía a calentar, bueno, no soy de palo y me fui convenciendo que tal vez...no querías.
caminamos, almorzamos, nos besamos en la calle, fuimos como siameses caminando apretados, nos quiso alertar un policía y...al fin...tomamos el camino del refugio convenido.
No te digo que temblé, te deseaba y todo se dio como debía: besos medidos, ropa fuera, luz (dijiste que querías luz, para verme) y tus manos y boca comenzaron la descarga de orgasmos que luego...ya no pude contar.
siempre me angustia la penetración, más cuando es como la tuya, ancha y larga, te monté, me montaste, dormiste entre mis brazos y comenzamos de nuevo.
La segunda carga más intensa, con vos en mi espalda aferrando mis caderas, sentí que la vida volvía a llegar y se iba por momentos en orgasmos intensos y voraces, tu fuerza, mi cuerpo recibiendote, acogiendote, sintiendote hasta el fondo o de frente, besándonos, las piernas totalmente cruzadas sobre tu espalda para impedirte moverte.
Me dijiste diosa, y yo sentí que quien me había elevado al cielo eras vos, apretada contra vos, en la noche, con ganas de no dejarte, de amanecer contigo, de convertirme en tu diosa eternamente, con ganas de tenerta ahora, mientras escribo, dentro de mi.
lunes, 24 de diciembre de 2012
martes, 18 de diciembre de 2012
promises promises
Me econtré con vos en una encrucijada, demasiado tiempo en paz, demasiado huir de líos y emociones, demasiadas promesas no cumplidas y allí estás...sentado frente a mi con cara de fan, conocerme y llenarte de esas fantasías realizadas que son tan dañinas. vos y la energía de tu juventud y yo con las dudas de la mujer vivida y aparentemente libre.
Te sentaste frente a mi, con el gesto serio, me observabas, reconocías, inquirías hablé más de la cuenta (asi soy) y bueno, una hora, dos, no sé cuanto fue, solo que aprendí la rutina de las trabajadoras del restaurante y vi pasar gente de gente urgida por el tramite del DPI.
no nos tocamos, no te toqué, según yo era la despedida y me abrazaste con fuerza...alcé la vista y choqué con tu boca.
labios suaves, calientes, atrayentes, dulces...despacio como una fuerza interna, medido, sin prisas...
tenía que irme, prisas y tiempos, dije adiós y me fu. así soy, no me aferro, no quiero hacerlo, lo que sea será...
Tal vez por eso te soñé, con tanta claridad que amanecí mojada, enredada en las sábanas, con las ganas metidas en el cuerpo e imaginándote en la madrugada a mi lado...
No estoy para juegos, ni para largos plazos, ni menos para exclusividades, ya lo irás descubriendo...pero me gustó, me gustaste tanto que te soñé y luego...las ganas me ganan.
Hoy cuento los días, necesito inspiración y vos, no sé, te me antojás y mucho.
quiero besarte otra vez y a ver, si las ganas nos dan para mas o para menos
Te sentaste frente a mi, con el gesto serio, me observabas, reconocías, inquirías hablé más de la cuenta (asi soy) y bueno, una hora, dos, no sé cuanto fue, solo que aprendí la rutina de las trabajadoras del restaurante y vi pasar gente de gente urgida por el tramite del DPI.
no nos tocamos, no te toqué, según yo era la despedida y me abrazaste con fuerza...alcé la vista y choqué con tu boca.
labios suaves, calientes, atrayentes, dulces...despacio como una fuerza interna, medido, sin prisas...
tenía que irme, prisas y tiempos, dije adiós y me fu. así soy, no me aferro, no quiero hacerlo, lo que sea será...
Tal vez por eso te soñé, con tanta claridad que amanecí mojada, enredada en las sábanas, con las ganas metidas en el cuerpo e imaginándote en la madrugada a mi lado...
No estoy para juegos, ni para largos plazos, ni menos para exclusividades, ya lo irás descubriendo...pero me gustó, me gustaste tanto que te soñé y luego...las ganas me ganan.
Hoy cuento los días, necesito inspiración y vos, no sé, te me antojás y mucho.
quiero besarte otra vez y a ver, si las ganas nos dan para mas o para menos
viernes, 19 de octubre de 2012
Emanuelle
Y murió, como mueren los sueños de adolescencia. Yo la recuerdo en la portada de un disco que mi tio ponía una y otra vez, música con dejo francés, acordeones y voz grave que no sé quien la cantaba, una tonada pegajosa y dulzona, para las tardes de octubre con la luz fuerte por la ventana y las idas a espiar las revistas del tío y su música, era una niña precoz.
Supongo que debí ver la película, nunca lo hice, creo que no quise quitar el mito de su cuerpo de diosa en la portada del disco, y en la play boy que me robé y sentí por primera vez las ganas de tocar unos senos de mujer...ah la vida de la dualidad sexual.
Ella murió justo cuando reconozco que sus senos pequeños son iguales a los de ella, y sus caderas amplias son tan dulces como las de ella y el color de marfil de su cuerpo es igual al de ella...que locura...que tuviera tan poca edad para ver revistas robadas y discos prohibidos y ese infinito despertar que incluyó cientos de ellas que no llegaron sino a mi vista y mi olfato y las pocas ellas que se cobijaron en mi almohada y mis brazos.
Pero ver la imagen de nuevo, esa mujer con perlas y gesto inocente me lleva a ella, la "niña" de 30 años acunada en mis brazos, que descubre su sexualidad alterna con mis labios y mis manos, y yo, en plan de pervertidora buscándola para volver a darle la pasión que no ha vivido, al menos con una mujer.
Voy a poner el disco la próxima vez que la vea, voy a escuchar el himno de mi infancia pervertida por el tío que dejaba sus revistas a la vista y las ganas de empañar los vidrios con otros y con otras.
Murió, como moriré yo algún día, cuando las ganas terminen de acabar con mi cuerpo.
Supongo que debí ver la película, nunca lo hice, creo que no quise quitar el mito de su cuerpo de diosa en la portada del disco, y en la play boy que me robé y sentí por primera vez las ganas de tocar unos senos de mujer...ah la vida de la dualidad sexual.
Ella murió justo cuando reconozco que sus senos pequeños son iguales a los de ella, y sus caderas amplias son tan dulces como las de ella y el color de marfil de su cuerpo es igual al de ella...que locura...que tuviera tan poca edad para ver revistas robadas y discos prohibidos y ese infinito despertar que incluyó cientos de ellas que no llegaron sino a mi vista y mi olfato y las pocas ellas que se cobijaron en mi almohada y mis brazos.
Pero ver la imagen de nuevo, esa mujer con perlas y gesto inocente me lleva a ella, la "niña" de 30 años acunada en mis brazos, que descubre su sexualidad alterna con mis labios y mis manos, y yo, en plan de pervertidora buscándola para volver a darle la pasión que no ha vivido, al menos con una mujer.
Voy a poner el disco la próxima vez que la vea, voy a escuchar el himno de mi infancia pervertida por el tío que dejaba sus revistas a la vista y las ganas de empañar los vidrios con otros y con otras.
Murió, como moriré yo algún día, cuando las ganas terminen de acabar con mi cuerpo.
miércoles, 3 de octubre de 2012
niña...
me dice que no le diga niña, que es una mujer, y lo es, tiene 30 años, pero parece una niña con esos sus rollos, ademanes y problemas que me hacen pensar. quiere una boda de blanco, quiere hijos y casa propia, quiere ser esposa y madre y quiere ser mi amiga especial cuando ella lo decida.
pasamos la tarde juntas en "amigas mode", compras, café, amigos y plática, hasta jugando cartas.
la iba a dejar a su casa, pero le pregunté antes y...ese fue el error
sentada a mi lado parecía como la primera vez: una ovejita al matadero, al final, cuando volví a preguntarle si la llevaba vi lágrimas en sus ojos y la besé, entonces se volvió loca.
no digo que cogimos, yo lo hice todo, ella apenas me estimulaba un poco mientras se dejaba hacer cualquier cosa, y me atreví a todo.
recuerdo como casi aullaba de placer con mi mano haciendo juegos entre sus dos orificios y su delicioso clítoris, penetración simultanea y estimulación continua, sus gemidos de placer y sus ganas de más hasta que otra vez las lágrimas me dijeron que al fin tuvo un orgasmo conmigo y le gustó.
luego acurrucada en mis brazos me dijo que la llevara a casa, no está lista para más, no quiero tampoco que lo esté, no es mi ideal de pareja pero veo que los años de práctica y de recibir me han dado esa capacidad de llevarla al despeñadero.
ahora a darle tiempo, las niñas tienen que crecer.
pasamos la tarde juntas en "amigas mode", compras, café, amigos y plática, hasta jugando cartas.
la iba a dejar a su casa, pero le pregunté antes y...ese fue el error
sentada a mi lado parecía como la primera vez: una ovejita al matadero, al final, cuando volví a preguntarle si la llevaba vi lágrimas en sus ojos y la besé, entonces se volvió loca.
no digo que cogimos, yo lo hice todo, ella apenas me estimulaba un poco mientras se dejaba hacer cualquier cosa, y me atreví a todo.
recuerdo como casi aullaba de placer con mi mano haciendo juegos entre sus dos orificios y su delicioso clítoris, penetración simultanea y estimulación continua, sus gemidos de placer y sus ganas de más hasta que otra vez las lágrimas me dijeron que al fin tuvo un orgasmo conmigo y le gustó.
luego acurrucada en mis brazos me dijo que la llevara a casa, no está lista para más, no quiero tampoco que lo esté, no es mi ideal de pareja pero veo que los años de práctica y de recibir me han dado esa capacidad de llevarla al despeñadero.
ahora a darle tiempo, las niñas tienen que crecer.
sábado, 29 de septiembre de 2012
shades of gray
mi amiga me da el libro, con la intención de que compare, ella es tan linda, tímida, casada... y no sabe de este blog, ni de lo que vivimos.
Ayer te pusiste celoso, esos comentarios sobre mis nuevas relaciones, esa manía de creer que las cosas son ciertas o mentiras según vos las veas, esas ganas de comerte de nuevo mis fantasías y me dio ternura.
Ella escribe sobre lo que viven y no me afecta, ¿sexo con comida? ¿cuantas veces fue que pasó?,
Sos bueno para coger, ni como negarlo, sos rico, experto, usas todo tu cuerpo para coger, pero ya me lo conozco de memoria.
Fui tu esclava sexual, completa, hice lo que pediste cuando lo pediste, y mi amiga habla sin parar del libro: "hacen un contrato para que él pueda hacerle lo que quiera, de la manera que quiera"
la historia de mi vida, el libro es bien vainilla, ante todo por esa necedad de negar que a una le gusta eso, quedarse allí, amarrarse por propia voluntad, dejarse hacer, filmar, grabar, dejar en el camino el corazón y vivir por el sexo, brutal duro, dulce o trivial, estás allí para que te usen a la hora que sea, de la forma que sea.
yo no tenía (como tu nueva pareja tampoco la tiene) esa duda de si me gustaba, si era "lo correcto", era delicioso, perverso, atrayente y adictivo.
era esperar para ver que más se nos ocurría, planear nuevas formas, descubrir más cosas oscuras, leer y procurar abrirse a todo y me dejé ir con todo.
Creo que esa gana que tenés de seguir sabiendo con quien lo hago es evidencia de tu necesidad de seguir poseyéndome. Mientras podás leer este blog sentís que formas parte de mi nueva racha de sexo desenfrenado y no querés creer que mi nuevo amante no me quiere por mi cuerpo, que lo menos que disfruta es eso y que ejerce un tipo de control distinto sobre mi sexualidad, pero control al fin.
"y me muero por leer la segunda parte", yo no, no quiero vivir una segunda parte con vos. y entiendo que te fueras. "sexo desenfrenado sobre la mesa de la cocina", ya no, una paga el precio de la adicción, esta etapa de meditación, de contemplar como nace mi energía sexual sin derramarse, confinarla, apreciarla, cuidarla para entregarla como un vino añejo, bien madura.
Con vos nos comimos las uvas verdes, todo el día, a todas horas, sin pensar en responsabilidades ni trabajo...que vida la nuestra.
con él medito en el futuro, amo primero, entiendo luego y cojo cuando la vida ha cedido la presión y hay tiempo de disfrutarse el uno al otro.
en realidad no los envidio, ni quiero leer esos libros, suficiente gris para mi.
Ayer te pusiste celoso, esos comentarios sobre mis nuevas relaciones, esa manía de creer que las cosas son ciertas o mentiras según vos las veas, esas ganas de comerte de nuevo mis fantasías y me dio ternura.
Ella escribe sobre lo que viven y no me afecta, ¿sexo con comida? ¿cuantas veces fue que pasó?,
Sos bueno para coger, ni como negarlo, sos rico, experto, usas todo tu cuerpo para coger, pero ya me lo conozco de memoria.
Fui tu esclava sexual, completa, hice lo que pediste cuando lo pediste, y mi amiga habla sin parar del libro: "hacen un contrato para que él pueda hacerle lo que quiera, de la manera que quiera"
la historia de mi vida, el libro es bien vainilla, ante todo por esa necedad de negar que a una le gusta eso, quedarse allí, amarrarse por propia voluntad, dejarse hacer, filmar, grabar, dejar en el camino el corazón y vivir por el sexo, brutal duro, dulce o trivial, estás allí para que te usen a la hora que sea, de la forma que sea.
yo no tenía (como tu nueva pareja tampoco la tiene) esa duda de si me gustaba, si era "lo correcto", era delicioso, perverso, atrayente y adictivo.
era esperar para ver que más se nos ocurría, planear nuevas formas, descubrir más cosas oscuras, leer y procurar abrirse a todo y me dejé ir con todo.
Creo que esa gana que tenés de seguir sabiendo con quien lo hago es evidencia de tu necesidad de seguir poseyéndome. Mientras podás leer este blog sentís que formas parte de mi nueva racha de sexo desenfrenado y no querés creer que mi nuevo amante no me quiere por mi cuerpo, que lo menos que disfruta es eso y que ejerce un tipo de control distinto sobre mi sexualidad, pero control al fin.
"y me muero por leer la segunda parte", yo no, no quiero vivir una segunda parte con vos. y entiendo que te fueras. "sexo desenfrenado sobre la mesa de la cocina", ya no, una paga el precio de la adicción, esta etapa de meditación, de contemplar como nace mi energía sexual sin derramarse, confinarla, apreciarla, cuidarla para entregarla como un vino añejo, bien madura.
Con vos nos comimos las uvas verdes, todo el día, a todas horas, sin pensar en responsabilidades ni trabajo...que vida la nuestra.
con él medito en el futuro, amo primero, entiendo luego y cojo cuando la vida ha cedido la presión y hay tiempo de disfrutarse el uno al otro.
en realidad no los envidio, ni quiero leer esos libros, suficiente gris para mi.
viernes, 28 de septiembre de 2012
Ganas de verte
la luna está casi llena, y mi cuerpo ya sabés como reacciona a eso.
tenía ganas de verte, pero no me gusta dar el primer paso, decir "venite" con todo lo que implica y las cosas que hay que hacer para la logística, con los hijos y los compromisos...
Tenía ganas de que estuvieras aquí, en mi enorme cama king size, que nos juntaramos en mi ambiente, no importando lo que implica con los ojos vigilantes y dispuesta a gritar a los cuatro vientos: él es el hombre que amo.
La cena tuvo que ser en familia, todos bien portados, las mismas miradas de siempre, cómplices silentes sin hacer escándalo, la mesera que te ve y nos dice que lindos somos, que bien nos vemos, todos juntos como si aquello fuera lo más normal del universo.
Ya en casa hay que esperar, armar la estrategia, cada uno a cada rincón, organizar los espacios, y proveer lo necesario. vos y yo en la sala, esperando el noticiero con las ganas puestas y el hambre de cuerpo en cada poro, pero esperando.
La noche ya estaba bien entrada cuando al fin se hace el silencio, todos duermen, te guío al paraíso y nos vemos como esposos viejos: lo mismo de siempre nos queda adelante.
Ya tenemos permisos, otra vez como cuando eramos adolescentes, esperar a que se nos autorice, pero allí vamos: tus manos en las mías y tus labios sobre mis hombros desnudos...
sin querer tarareo "like a virgin" así me siento, desposada, completa, plena...
en esta habitación no se ve la luna, y es mejor, la oscuridad me gusta a tu lado, porque conozco cada centímetro de tu cuerpo, cada poro, cada vello... y me recuerda aquella primera vez apresurada con el amigo esperando en la mesa, ahora también hay otros testigos silentes dormidos.
Entras en mi y mi ser entero se vuelve uno con vos, la cadencia es perfecta, el tiempo es el ideal, jugamos un rato hasta que te quedas rendido, satisfecho, apretados el uno al otro con ese amor que solo cabe en tantos años de buscarnos.
Te beso muchas veces en la madrugada, ahora soy yo la que se queda con los ojos abiertos, esperando que no te desvanezcas como un sueño, buscando la eternidad en tu abrazo.
La mañana y la alharaca de los testigos, las risas y los comentarios, rezumamos amor y familiaridad, todos juntos, amándonos, como vos y yo siempre lo soñamos.
Desayuno a la carrera y vos te vas, otra vez...no dejamos otra fecha, esto seguirá así: cuando se pueda.
Es lo que tenemos, dijiste, y si, es lo que hay, lo que quiero.
tenía ganas de verte, pero no me gusta dar el primer paso, decir "venite" con todo lo que implica y las cosas que hay que hacer para la logística, con los hijos y los compromisos...
Tenía ganas de que estuvieras aquí, en mi enorme cama king size, que nos juntaramos en mi ambiente, no importando lo que implica con los ojos vigilantes y dispuesta a gritar a los cuatro vientos: él es el hombre que amo.
La cena tuvo que ser en familia, todos bien portados, las mismas miradas de siempre, cómplices silentes sin hacer escándalo, la mesera que te ve y nos dice que lindos somos, que bien nos vemos, todos juntos como si aquello fuera lo más normal del universo.
Ya en casa hay que esperar, armar la estrategia, cada uno a cada rincón, organizar los espacios, y proveer lo necesario. vos y yo en la sala, esperando el noticiero con las ganas puestas y el hambre de cuerpo en cada poro, pero esperando.
La noche ya estaba bien entrada cuando al fin se hace el silencio, todos duermen, te guío al paraíso y nos vemos como esposos viejos: lo mismo de siempre nos queda adelante.
Ya tenemos permisos, otra vez como cuando eramos adolescentes, esperar a que se nos autorice, pero allí vamos: tus manos en las mías y tus labios sobre mis hombros desnudos...
sin querer tarareo "like a virgin" así me siento, desposada, completa, plena...
en esta habitación no se ve la luna, y es mejor, la oscuridad me gusta a tu lado, porque conozco cada centímetro de tu cuerpo, cada poro, cada vello... y me recuerda aquella primera vez apresurada con el amigo esperando en la mesa, ahora también hay otros testigos silentes dormidos.
Entras en mi y mi ser entero se vuelve uno con vos, la cadencia es perfecta, el tiempo es el ideal, jugamos un rato hasta que te quedas rendido, satisfecho, apretados el uno al otro con ese amor que solo cabe en tantos años de buscarnos.
Te beso muchas veces en la madrugada, ahora soy yo la que se queda con los ojos abiertos, esperando que no te desvanezcas como un sueño, buscando la eternidad en tu abrazo.
La mañana y la alharaca de los testigos, las risas y los comentarios, rezumamos amor y familiaridad, todos juntos, amándonos, como vos y yo siempre lo soñamos.
Desayuno a la carrera y vos te vas, otra vez...no dejamos otra fecha, esto seguirá así: cuando se pueda.
Es lo que tenemos, dijiste, y si, es lo que hay, lo que quiero.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
meseta
Estoy releyendo lo que escribí la última vez que cogimos, parece que ha pasado tanto tiempo, tus manos en mis pechos agarrándome desde atrás ese día que las circunstancias no permitieron que llegáramos al coito me siguen mojando, todas las noches.
Fue mi error, vos lo dijiste "me enseñaste a coger con condón, ahora no me podés decir que lo olvide", tan obediente y tan miedoso, porque siento tu miedo, lo sentí hoy cuando propuse que pasaramos a otra cosa y vos mismo me dijiste "para que complicarnos la vida, vos estás bien allá y yo estoy bien aquí", relación infame de mutua dependencia que no quiere enredarse en trivialidades cotidianas. Bien lo sabemos ambos: vivir en la misma casa destruye la fantasía que nos acompañó durante todos estos años.
Siempre fuiste poco sexual, tenés miedo a tu propia potencia, a lastimar (lo has hecho seguramente) a no provocar placer sino dolor, por eso te negás a la felación, supongo que alguna vez alguien lo intentó y no fue agradable, esas dimensiones no son comunes y vos...sos tan dulce en realidad.
El asunto es que no querés, y menos que te presione, te pido espacio, tiempo para ambos y entonces me lanzás de golpe el sablazo: "sabés que, no me interesa eso, mejor sigamos siendo solo amigos y ya".
te pongo un mensajito: me dolió tu rechazo, y me siento a esperar, no sin derramar lágrimas, ¿como pensás que no pueda enamorarme, si sos tan bello y al mismo tiempo tan duro?
todo el día sola, pensandote, imaginando que tengo que dejar de hablarte, que no voy a responder el teléfono, que me vale que te enojés, que no puedo volver a soñar con vos, que se caen mis castillos en el aíre... y ella que se acomoda entre mi horario, celosa, molesta, buscando que la llame o que la vea, o que volvamos a coger...nada me mueve, nada más que la ausencia de tu voz.
Y la llamada llega, puntual, sé que estás pensando que decirme, veo el número y me digo una y otra vez que no debo contestar y agarro el telefono y respondo como si nada: hola vos, que hacés.
hablamos como siempre, pensando si lo que decimos está bien y sin dobles sentidos, consejos de un lado para el otro, el libro que leemos, rutina de esposos añejos y...
cuelgo con sabor amargo, te deseo como siempre, con esas ganas infames de que acabes con el dolor de mi vientre, que me llenes, que me vuelvas loca y vos...con el miedo de no querer dejarme te volvés a negar.
"muchos besos vos", decís de despedida, patadas de ahogado, intentando decirme lo que no querés decir: que vos también me deseas pero que me querés para toda la vida, para vivir con vos y eso...no era el trato.
Mientras escribo esto suspiro, ella está molesta y con razón, tendré que viajar a verla la otra semana...a vos, ya no quiero verte, responderé el telefono pero no vuelvo a insinuarte nada...me buscaré un fucking buddy que no quiera vivir conmigo, que no me enamore, que me satisfaga físicamente, pero que me deje el corazón en paz.
Fue mi error, vos lo dijiste "me enseñaste a coger con condón, ahora no me podés decir que lo olvide", tan obediente y tan miedoso, porque siento tu miedo, lo sentí hoy cuando propuse que pasaramos a otra cosa y vos mismo me dijiste "para que complicarnos la vida, vos estás bien allá y yo estoy bien aquí", relación infame de mutua dependencia que no quiere enredarse en trivialidades cotidianas. Bien lo sabemos ambos: vivir en la misma casa destruye la fantasía que nos acompañó durante todos estos años.
Siempre fuiste poco sexual, tenés miedo a tu propia potencia, a lastimar (lo has hecho seguramente) a no provocar placer sino dolor, por eso te negás a la felación, supongo que alguna vez alguien lo intentó y no fue agradable, esas dimensiones no son comunes y vos...sos tan dulce en realidad.
El asunto es que no querés, y menos que te presione, te pido espacio, tiempo para ambos y entonces me lanzás de golpe el sablazo: "sabés que, no me interesa eso, mejor sigamos siendo solo amigos y ya".
te pongo un mensajito: me dolió tu rechazo, y me siento a esperar, no sin derramar lágrimas, ¿como pensás que no pueda enamorarme, si sos tan bello y al mismo tiempo tan duro?
todo el día sola, pensandote, imaginando que tengo que dejar de hablarte, que no voy a responder el teléfono, que me vale que te enojés, que no puedo volver a soñar con vos, que se caen mis castillos en el aíre... y ella que se acomoda entre mi horario, celosa, molesta, buscando que la llame o que la vea, o que volvamos a coger...nada me mueve, nada más que la ausencia de tu voz.
Y la llamada llega, puntual, sé que estás pensando que decirme, veo el número y me digo una y otra vez que no debo contestar y agarro el telefono y respondo como si nada: hola vos, que hacés.
hablamos como siempre, pensando si lo que decimos está bien y sin dobles sentidos, consejos de un lado para el otro, el libro que leemos, rutina de esposos añejos y...
cuelgo con sabor amargo, te deseo como siempre, con esas ganas infames de que acabes con el dolor de mi vientre, que me llenes, que me vuelvas loca y vos...con el miedo de no querer dejarme te volvés a negar.
"muchos besos vos", decís de despedida, patadas de ahogado, intentando decirme lo que no querés decir: que vos también me deseas pero que me querés para toda la vida, para vivir con vos y eso...no era el trato.
Mientras escribo esto suspiro, ella está molesta y con razón, tendré que viajar a verla la otra semana...a vos, ya no quiero verte, responderé el telefono pero no vuelvo a insinuarte nada...me buscaré un fucking buddy que no quiera vivir conmigo, que no me enamore, que me satisfaga físicamente, pero que me deje el corazón en paz.
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