me dice que no le diga niña, que es una mujer, y lo es, tiene 30 años, pero parece una niña con esos sus rollos, ademanes y problemas que me hacen pensar. quiere una boda de blanco, quiere hijos y casa propia, quiere ser esposa y madre y quiere ser mi amiga especial cuando ella lo decida.
pasamos la tarde juntas en "amigas mode", compras, café, amigos y plática, hasta jugando cartas.
la iba a dejar a su casa, pero le pregunté antes y...ese fue el error
sentada a mi lado parecía como la primera vez: una ovejita al matadero, al final, cuando volví a preguntarle si la llevaba vi lágrimas en sus ojos y la besé, entonces se volvió loca.
no digo que cogimos, yo lo hice todo, ella apenas me estimulaba un poco mientras se dejaba hacer cualquier cosa, y me atreví a todo.
recuerdo como casi aullaba de placer con mi mano haciendo juegos entre sus dos orificios y su delicioso clítoris, penetración simultanea y estimulación continua, sus gemidos de placer y sus ganas de más hasta que otra vez las lágrimas me dijeron que al fin tuvo un orgasmo conmigo y le gustó.
luego acurrucada en mis brazos me dijo que la llevara a casa, no está lista para más, no quiero tampoco que lo esté, no es mi ideal de pareja pero veo que los años de práctica y de recibir me han dado esa capacidad de llevarla al despeñadero.
ahora a darle tiempo, las niñas tienen que crecer.
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