lunes, 24 de diciembre de 2012

fan...

No me gusta la idea de conocer a mis fans, celebro que existan y creo que me encanta pensar lo que construyen en su oscuridad, en su soledad y con mi inspiración, pero no me gusta conocerlos.
No me pude negar a conocerte y luego del primer beso...las ganas aumentaron hasta niveles locos, pero tenía miedo.
Creo que pensaba que vos tenías unas expectativas mas grandes que lo que soy, me creí el cuento del fan que se muere por la personalidad, el personaje, pero no por la persona.
El inicio fue confuso, por un lado besos cada vez más candentes, pero también lo que decías "esperemos un poco", me enfriaba y volvía a calentar, bueno, no soy de palo y me fui convenciendo que tal vez...no querías.
caminamos, almorzamos, nos besamos en la calle, fuimos como siameses caminando apretados, nos quiso alertar un policía y...al fin...tomamos el camino del refugio convenido.
No te digo que temblé, te deseaba y todo se dio como debía: besos medidos, ropa fuera, luz (dijiste que querías luz, para verme) y tus manos y boca comenzaron la descarga de orgasmos que luego...ya no pude contar.
siempre me angustia la penetración, más cuando es como la tuya, ancha y larga, te monté, me montaste, dormiste entre mis brazos y comenzamos de nuevo.
La segunda carga más intensa, con vos en mi espalda aferrando mis caderas, sentí que la vida volvía a llegar y se iba por momentos en orgasmos intensos y voraces, tu fuerza, mi cuerpo recibiendote, acogiendote, sintiendote hasta el fondo o de frente, besándonos, las piernas totalmente cruzadas sobre tu espalda para impedirte moverte.
Me dijiste diosa, y yo sentí que quien me había elevado al cielo eras vos, apretada contra vos, en la noche, con ganas de no dejarte, de amanecer contigo, de convertirme en tu diosa eternamente, con ganas de tenerta ahora, mientras escribo, dentro de mi.

No hay comentarios: