jueves, 28 de abril de 2011

Desayuno...

Encontrar a un viejo amante en el facebook parece algo emocionante, delicioso, peligroso...
Un saludo a distancia y una cita: desayunemos.
No sé que me gustó de vos hace años, las chispas allí están, nos vimos y volvió a ser como antes, amigos con derechos, amigos-amantes, moteleros de universidad, compartidores de cama en excursiones, amigos, siempre amigos, esos que están para llamar a media noche con noticias de miedos y ruidos en el techo, para llevarte al hospital, para darte consuelo y abrazo, para contar las historias de aventuras y despechos, de romances y desamores...
Un desayuno que te arruiné con mis dietas, no te sentiste cómodo de pedir huevos, frijoles, salchichas, crema, panitos, postre... mientras yo devoraba mi fruta con yogur y granola (te sentiste estafado, tan caro el lugar y tan poquita comida) pero comimos omelette con queso chancol y me dijiste que querías ir a Acul...
Mis romances, tus romances, mis fracasos, tus fracasos, un par de horas de nuestra vida en conversación para ponernos al día.
Llegando al parqueo encontrar la llanta desinflada, tomarnos otro tiempo para arreglarla y luego, regresar a buscar un baño para lavarnos las manos llenas de grasa y mugre.
De nuevo en el ascensor te veo de cerca: "casi no has cambiado" decís, y mirás mi cabello y mi rostro en busca de marcas de vida, de cambios de los años, y allí está otra vez la chispa, las ganas la necesidad de abrazarnos como antes, sin miedo a nada, sin temores de nada, amigos tan amigos como nadie ha sido antes.
Un abrazo apretado, fuerte como nunca, como si los años no hubieran pasado, como si te hubiera visto ayer o la semana pasada, un beso dulce, un beso recordado, sin pasiones arrebatadas, un beso de costumbre antigua...
Y allí quedó todo, tus manos en mi cintura deseando quedarse, mis manos elevándose a tu cuerpo deseandolo completo, tu sonrisa de gato satisfecho y tus ojos negros clavándose en los míos.
No había más tiempo, no había lugar, allí, frente al carro besaste mi frente y me pediste lo que siempre esperé oír: "tenemos que vernos pronto, ¿que tal la otra semana?" sonreí y suspiré de nuevo, habrá que esperar para la acción, habrá que ver si nos vemos la otra semana y entonces dejamos que nuestras manos y bocas hagan lo que siempre han hecho.
De vuelta en el carro tiemblo un poco, recuerdo nuestros moteles, nuestros lugares especiales y todos los secretos que guardamos.
Gracias Amigo, un desayuno de verdad delicioso.

domingo, 17 de abril de 2011

shhh....

Salir de nuevo cuesta, mucho, encontrar un espacio a donde ir cuando ya no se tiene tanta costumbre, sin tener alguien que te acompañe, ni pareja de baile, ni nada.
Un restaurante chino, una cara conocida, otra, y sentarme a hacer el mal tercio y "acompañar" a la mujer sola se vuelve un desafío mayúsculo. De alguna forma la pasamos bien, más información que no necesito, comida china sin mucha gracia y cerveza.
Primero noto que alguien me mira un poco más, sus ojos se acercan a mi escote y luego se alejan de nuevo, (la novia cerca) al rato hace calor y se quita el sueter para descubrir una masa de músculos torneados con ejercicio, también genes, la cosa es que es un torso bello y unos brazos que de sólo imaginarme abrazándolos me provocan, acento españolado pero agringado (imposible saber ahora) y las horas pasan agradables, llenas de risas y comentarios acerca de las procesiones que se oyen pasar (pasan enfrente de este lugar)
la despedida y la pregunta "donde dejaste el carro" me dan el punto para decir "un poco lejos, en realidad".
No esperé que se ofreciera, pero lo hizo, "te acompaño" y caminamos bajo la luna y el montón de gente que hace procesiones y alfombras, bulla y sonido me acompañan también.
hablamos poco, risas, y al llegar la calle bloqueada por carros estacionados "no puedo salir, lo siento", se ofrece a acompañar, un rato sentados en la acera y luego, me dan ganas de ir al baño "mirá, voy a entrar a esa casa, es de una familiar y tengo llave", entra conmigo a la casa y yo vuelvo al rato y lo veo sentado en la sala, "una casa grande" dice, me siento a su lado y de pronto nos estamos besando, una mano se acerca a mi escote y decido dejarme hacer sin pena, su boca baja a mis pechos y me sigo dejando hacer, sin temblar mucho, agradecida del renacimiento.
Cuando su mano intenta llegar a mi cuerpo le advierto "son esos días" y se retira, tampoco le gusta la sangre, me dice.
Me siento obligada a bajarme, se la chupo con todas las ganas que me quedan en el cuerpo, con tanta intensidad que eyacula muuy rápido y sin darme tiempo a saborear nada, rápido y eficiente.
cuando salimos de la casa el tráfico ya se movió, le doy un beso y me subo a intentar salir de allí, sus manos me saludan desde al calle, donde sé que vamos a vivir por mucho tiempo.

jueves, 31 de marzo de 2011

Crónica de un desastre anunciado

Este es el fin definitivo de este blog, si, ya sé que lo he anunciado antes y que lo he parado varias veces. Esta vez es la final.

A pesar de ser una mujer “liberada” supongo que me considero más tradicional, nunca pude aceptar que mis prácticas fueran tan valoradas por todos, creo que nadie más que yo creyó que se pudiera ser tan “libre” y no sufrir las consecuencias, contarlo todo (o casi todo). Especialmente cuando a mi personalmente me es difícil tolerar que mi compañero haga lo que yo he hecho y a veces fantaseado en este blog y me lleno la cabeza de piedritas de sus aventuras y compañeras.

En mi caso las consecuencias implican finalizar una relación que me hacía sentir viva y sexy, y cambiarla por una serie de fantasías irrealizables y hombres inexistentes más que en mi mente y en mis sueños.

De pronto estoy aquí, escribiendo sexo virtual y sintiendo que es real, volviendo persona a una máquina que no responde, utilizando objetos para sentirme viva, mientras el hombre que disfrutaba esas fantasías se aleja definitivamente y yo no puedo encontrar a nadie real que lo sustituya.

Creí que era seguro hacer vivir a alguien toda esa pasión y fantasía que yo tenía, en algún momento nadie podía distinguir cuánto de realidad había en ellos, y él no pudo tolerar pensar que mis sentimientos se comprometían con otro. No pudo ver la fantasía y se lo compró (como todos ustedes) que todo era realidad y sintió que yo no le daba los mismos derechos que yo (supuestamente) tenía, aunque mucho de todo esto es fantasía.

Antes de escribir esta despedida, intenté otra vez un relato caliente y cada frase me lo recuerda a él, al mejor sexo que he tenido en mi vida, al único que inspira mis relatos y al único al que ahora no le intereso para nada. Cada frase intentada e inventada huele a él, respira a él, lo refleja a él, si pienso en labios tienen que ser gruesos y jugosos, si pienso en cuerpos, tienen que ser blancos y dulces, si pienso en penes, tienen que ser lindos y perfectos. no puedo fantasear si no lo tengo en mi cama, no puedo soñar si no me siento penetrada por él, cualquier otro suena falso, artificial, doloroso.

Antes que este blog se convierta en las memorias de una ninfómana jubilada, les dejo este post por 3 días antes de cerrar la tienda. gracias por sus comentarios y sus buenos deseos.

Han sido tres años lindos, créansela, pero piensen bien, la fantasía no supera la realidad y uno se puede embarcar en cada fantasía que puede doler, crecer y multiplicarse.

sábado, 19 de marzo de 2011

Crónicas de cumpleaños ( I've had the time of my life)

"voy a ser su regalo de cumpleaños, no se haga bolas, llego el viernes".
Su mensaje era tan claro y delicioso que me pasé el día soñando, faltaban todavía 3 días para el viernes y no era tan fácil imaginarme a su lado, pensar en todo lo que ibamos a decir, a hacer, a sentir, pero se sentía esa emoción y las mariposas que habían anidado en mi estómago desde su última llamada, esa sensación de ansiedad y de ganas de deseos postergados...
El viernes amaneció gris y mi ánimo también, no me gustan los cumpleaños porque me siento fuera de foco, lo que no pude lograr en el año, lo que cambia con eso.
En el trabajo las felicitaciones de rigor, las cuatas y sus celebraciones sorpresa, los regalitos extraños ( unos mangos en lugar de pastel, por eso de las dietas)
me terminé de chupar el mango soñando con su cuerpo de mango maduro, y su color de miel de caña deliciosamente lamible.
"ya estoy aquí"
la llamada fue alucinante, en medio de una reunión y tu voz metiéndose en mis oídos "estoy aquí"
¿donde? atiné a preguntar "en la puerta de su trabajo"
Creo que nunca había inventado una excusa más creativa, me tengo que ir, algo surgió, una urgencia familiar... y listo.
Encontrarte en la puerta fue alucinante, exactamente como te imaginaba y al mismo tiempo tan diferente, tus ojos dulces y tu rostro moreno. no te besé en la calle porque era muy obvio, pero salimos juntos, en mi carro a buscar donde amarnos toda la noche.
Llevabas unas rosas compradas en el semáforo que me llenaron de ternura, maltratadas y golpeadas, pero tuyas, estabas tan turbado como yo, no atinabas a decir nada y menos a tocarme, dejaste que yo guiara el carro hasta donde consideré que podíamos estar. paramos en un parque para hablar un rato, porque al preguntarte si querías ir a tomar algo contestaste "no".
Como si fueramos niños púberes nos sentamos en el carro a pensar que hacer, propuse salir por algo, tomarnos una cerveza y no quisiste, siempre el fantasma de "nos pueden ver" que no deja ser libres ni liberarse.
Fuimos al lugar que vos dijiste, como amantes inexpertos nos enredamos en la ropa, en los besos, en la urgencia y en la necesidad de tocarnos, de explorarnos, de volver a conocer lo que hace tantos años dejamos perdido y terminamos acostados uno al lado del otro, sin saber exactamente que más hacer, espacio entre ambos y dudas.
Tomé la iniciativa y me monté sobre ti, acomodé mi cuerpo para recibir tu pene erecto, me mantuve quieta mientras lograba esa sensación de plenitud que da sentirte al fin dentro mío, nos movíamos despacio, con miedo a terminar, sin ganas de dejar ese instante, sin querer separarnos.
a la cogida siguió la plática, seguida de más tiempo para coger... retozar entre esas sábanas alquiladas.
cuando salimos la luna estaba alta en el cielo, casi a medianoche, llegué a mi casa a mis propias sábanas sintiendo el olor a ti, deseando que te hubieras quedado hasta el amancecer, y hoy, te escribo esto.



jueves, 10 de marzo de 2011

alucine de una tarde en camioneta...

La música puede ser erógena, todos lo sabemos, se siente meterse en el cuerpo y despertar emociones.
La camioneta viene con el sonido estridente de un equipo de sonido y la música de banda duranguense.
Ese baile que agita y aprieta, eleva las pulsaciones y hace sentir cosquillas mientras imagino que giro apretada contra un cuerpo masculino fuerte y sudoroso.
La música se hizo más fuerte, podía imaginar sus brazos apretándome, sus manos tocando mi cuerpo, la mano firme colocada en mi cadera y su respiración agitada en mi cuello, abrazándome fuerte, girando, mi rostro pegado a su pecho que palpita, el olor de su sudor caliente, sus labios en mi frente y sus manos en mi cuerpo.
brincamos al unísono, caderas pegadas, siento su urgencia, la música que manda mensajes claros y sexuales, no vamos a ninguna parte girando así, su respiración es agitada, su boca besa mi cuello, y la mia busca sus labios, aprieta sus nalgas en este seguir girando alucinados.
siento su cuerpo crecer excitado, me dan ganas de aventarlo a la esquina y seguir con lo que iniciamos, tengo ganas de lamer su sudor, asfixiarme en el olor de su cuerpo de hombre en celo y su rabia apretándome como loco alucinado.
dieciocho calle!!!
el grito del brocha me saca del alucine, a mi lado no hay nadie, y en casa tampoco, la música me sigue por todo el recorrido. me voy a comprar un disco de duranguense y a esperarte.

domingo, 6 de marzo de 2011

stand by

Gracias por leer y comentar, vuelvo pronto...si puedo

lunes, 28 de febrero de 2011

crazy night (adios al vanilla mood)

Creo que he estado mucho tiempo en un tono vainilla casi fresa. los pajarillos cantan... etc.
Este sábado todo cambió. Un compromiso familiar impidió que pudieramos ir juntos a la reunión del grupo de amigos, una "pasta dinner" con mucho vino y plática rica, así que me fuí con esos dos lindos amigos a la reunión.
Por la tarde algo había pasado que me tenía nerviosa, él, (el otro) había llamado para decirme que probablemente vendría... con las ganas que tengo de verlo me llevé las llaves del apartamento y advertí que podría no regresar hasta el día siguiente.
La cena deliciosa y el exceso de vino, bien, no sé beber y fue una revolución de vinos al inicio para finalizar con unas cuantas (no sé bien cuantas) micheladas bien fuertes...
No sé como comenzó la plática a irse por el tema sexual, cuando sentí estaba confesando que había seducido y disfrutado a una hermosa mujer que conocí por internet, la plática subía de tono y yo me moría por saber si él (el otro) había podido viajar, no hallaba la hora de salir de allí y meterme en la cama con él, estaba tan borracha y tan excitada con la platica que ahora iba por las primeras veces y la asistencia a un show de sexo en vivo y la comparación de tiempos y posiciones. De pronto me di cuenta que había un sólo hombre hetero en el grupo, los otros se sonreían y las chicas hablaban de sus experiencias y sueños y yo agarré el telefono e hice lo que nuuuunca debía hacer con un otro: ponerle un mensajito caliente.
claro que no tuve respuesta, la noche se puso tan intensa que alguien terminó confesando que había estado con todas las mujeres del grupo (menos una) y con un par de los hombres.
Bueno, tengo que confesar que con este chico tenemos una historia, pero esa es una historia vieja y cuando al fin salimos al parqueo y a la madrugada fría lo abracé para recordar nuestra historia...
En el carro yo le llevaba la mano sobre la rodilla, en algún momento me tomó la mano y la puso sobre su pene erecto, el camino se hizo corto mientras lo tocaba y él gemía un rato, la amiga que manejaba se trataba de mantener correcta y a mi en mi trance se me antojaba hasta meter mis manos en el escote que tenía ella y comerme sus grandes pechos (eso si no lo hice).
Me sentía en mi mejor momento de ninfómana, jugando con uno, mientras pensaba en otro y un tercero me esperaba en la cama dormido.
llegué borracha y super caliente a encontrarlo dormido, me acurruqué sobre su espalda y él sintió el calor, el aliento alcohólico y el deseo que llevaba "¿entonces ya no vino?" su pregunta me recordó el calor que traía "déjame que te coja", le dije y le pedí que fuera comprensivo y se dejara hacer con el otro en mi mente.
lamí su pene y lo monté como loca, él repetía que le encantaba aquello y yo seguía cogiéndolo con la mente llena de sus imágenes y perdiéndome por momentos en la borrachera, atacándolo como una loba en celo y dándole toda la locura que tenía perdida.
A cada momento le repetía que aquella calentura la habían provocado otros, y que si no podía disfrutarlo podía decirlo, pero no lo dijo, siguió cogiendome hasta la madrugada.
Por la mañana junto con la goma viene el resto de resultados de la noche de locura: primero me entero que siente que lo he usado sin darle tiempo a nada, y no le gusta del todo, recibo un mensaje de el del carro donde me dice que no me haga bolas y que no paso nada y por último, Él (el otro) me reclama por el problema de pareja que le he provocado con mi mensaje caliente y casi de madrugada.
Lo único que no puedo negar es que disfruté de él como siempre, más hondo que nunca y que lo he sentido adentro mío como nadie más puede llegar, aún fingiendo que era el otro.
no sé que puertas pueden estar cerradas luego de la noche de locura, no sé cuales se abrieron luego y por supuesto, amo su disponibilidad a ceder aún sintiendo que es usado... pero eso ustedes saben que es otra historia.