Este sábado todo cambió. Un compromiso familiar impidió que pudieramos ir juntos a la reunión del grupo de amigos, una "pasta dinner" con mucho vino y plática rica, así que me fuí con esos dos lindos amigos a la reunión.
Por la tarde algo había pasado que me tenía nerviosa, él, (el otro) había llamado para decirme que probablemente vendría... con las ganas que tengo de verlo me llevé las llaves del apartamento y advertí que podría no regresar hasta el día siguiente.
La cena deliciosa y el exceso de vino, bien, no sé beber y fue una revolución de vinos al inicio para finalizar con unas cuantas (no sé bien cuantas) micheladas bien fuertes...
No sé como comenzó la plática a irse por el tema sexual, cuando sentí estaba confesando que había seducido y disfrutado a una hermosa mujer que conocí por internet, la plática subía de tono y yo me moría por saber si él (el otro) había podido viajar, no hallaba la hora de salir de allí y meterme en la cama con él, estaba tan borracha y tan excitada con la platica que ahora iba por las primeras veces y la asistencia a un show de sexo en vivo y la comparación de tiempos y posiciones. De pronto me di cuenta que había un sólo hombre hetero en el grupo, los otros se sonreían y las chicas hablaban de sus experiencias y sueños y yo agarré el telefono e hice lo que nuuuunca debía hacer con un otro: ponerle un mensajito caliente.
claro que no tuve respuesta, la noche se puso tan intensa que alguien terminó confesando que había estado con todas las mujeres del grupo (menos una) y con un par de los hombres.
Bueno, tengo que confesar que con este chico tenemos una historia, pero esa es una historia vieja y cuando al fin salimos al parqueo y a la madrugada fría lo abracé para recordar nuestra historia...
En el carro yo le llevaba la mano sobre la rodilla, en algún momento me tomó la mano y la puso sobre su pene erecto, el camino se hizo corto mientras lo tocaba y él gemía un rato, la amiga que manejaba se trataba de mantener correcta y a mi en mi trance se me antojaba hasta meter mis manos en el escote que tenía ella y comerme sus grandes pechos (eso si no lo hice).
Me sentía en mi mejor momento de ninfómana, jugando con uno, mientras pensaba en otro y un tercero me esperaba en la cama dormido.
llegué borracha y super caliente a encontrarlo dormido, me acurruqué sobre su espalda y él sintió el calor, el aliento alcohólico y el deseo que llevaba "¿entonces ya no vino?" su pregunta me recordó el calor que traía "déjame que te coja", le dije y le pedí que fuera comprensivo y se dejara hacer con el otro en mi mente.
lamí su pene y lo monté como loca, él repetía que le encantaba aquello y yo seguía cogiéndolo con la mente llena de sus imágenes y perdiéndome por momentos en la borrachera, atacándolo como una loba en celo y dándole toda la locura que tenía perdida.
A cada momento le repetía que aquella calentura la habían provocado otros, y que si no podía disfrutarlo podía decirlo, pero no lo dijo, siguió cogiendome hasta la madrugada.
Por la mañana junto con la goma viene el resto de resultados de la noche de locura: primero me entero que siente que lo he usado sin darle tiempo a nada, y no le gusta del todo, recibo un mensaje de el del carro donde me dice que no me haga bolas y que no paso nada y por último, Él (el otro) me reclama por el problema de pareja que le he provocado con mi mensaje caliente y casi de madrugada.
Lo único que no puedo negar es que disfruté de él como siempre, más hondo que nunca y que lo he sentido adentro mío como nadie más puede llegar, aún fingiendo que era el otro.
no sé que puertas pueden estar cerradas luego de la noche de locura, no sé cuales se abrieron luego y por supuesto, amo su disponibilidad a ceder aún sintiendo que es usado... pero eso ustedes saben que es otra historia.
2 comentarios:
a veces la vida real llama a la puerta de la manera más inoportuna...
Alba, si fuera fantasía, pero hoy tengo que recoger pedazos por todas partes...
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