sábado, 19 de marzo de 2011

Crónicas de cumpleaños ( I've had the time of my life)

"voy a ser su regalo de cumpleaños, no se haga bolas, llego el viernes".
Su mensaje era tan claro y delicioso que me pasé el día soñando, faltaban todavía 3 días para el viernes y no era tan fácil imaginarme a su lado, pensar en todo lo que ibamos a decir, a hacer, a sentir, pero se sentía esa emoción y las mariposas que habían anidado en mi estómago desde su última llamada, esa sensación de ansiedad y de ganas de deseos postergados...
El viernes amaneció gris y mi ánimo también, no me gustan los cumpleaños porque me siento fuera de foco, lo que no pude lograr en el año, lo que cambia con eso.
En el trabajo las felicitaciones de rigor, las cuatas y sus celebraciones sorpresa, los regalitos extraños ( unos mangos en lugar de pastel, por eso de las dietas)
me terminé de chupar el mango soñando con su cuerpo de mango maduro, y su color de miel de caña deliciosamente lamible.
"ya estoy aquí"
la llamada fue alucinante, en medio de una reunión y tu voz metiéndose en mis oídos "estoy aquí"
¿donde? atiné a preguntar "en la puerta de su trabajo"
Creo que nunca había inventado una excusa más creativa, me tengo que ir, algo surgió, una urgencia familiar... y listo.
Encontrarte en la puerta fue alucinante, exactamente como te imaginaba y al mismo tiempo tan diferente, tus ojos dulces y tu rostro moreno. no te besé en la calle porque era muy obvio, pero salimos juntos, en mi carro a buscar donde amarnos toda la noche.
Llevabas unas rosas compradas en el semáforo que me llenaron de ternura, maltratadas y golpeadas, pero tuyas, estabas tan turbado como yo, no atinabas a decir nada y menos a tocarme, dejaste que yo guiara el carro hasta donde consideré que podíamos estar. paramos en un parque para hablar un rato, porque al preguntarte si querías ir a tomar algo contestaste "no".
Como si fueramos niños púberes nos sentamos en el carro a pensar que hacer, propuse salir por algo, tomarnos una cerveza y no quisiste, siempre el fantasma de "nos pueden ver" que no deja ser libres ni liberarse.
Fuimos al lugar que vos dijiste, como amantes inexpertos nos enredamos en la ropa, en los besos, en la urgencia y en la necesidad de tocarnos, de explorarnos, de volver a conocer lo que hace tantos años dejamos perdido y terminamos acostados uno al lado del otro, sin saber exactamente que más hacer, espacio entre ambos y dudas.
Tomé la iniciativa y me monté sobre ti, acomodé mi cuerpo para recibir tu pene erecto, me mantuve quieta mientras lograba esa sensación de plenitud que da sentirte al fin dentro mío, nos movíamos despacio, con miedo a terminar, sin ganas de dejar ese instante, sin querer separarnos.
a la cogida siguió la plática, seguida de más tiempo para coger... retozar entre esas sábanas alquiladas.
cuando salimos la luna estaba alta en el cielo, casi a medianoche, llegué a mi casa a mis propias sábanas sintiendo el olor a ti, deseando que te hubieras quedado hasta el amancecer, y hoy, te escribo esto.



3 comentarios:

yop! dijo...

Feliz cumpleaños....
Me imagino ese regalo fue de los mas placenteros.....

Unknown dijo...

Es un poco triste

proShot dijo...

Por ahi dicen que el mejor obsequio, es aquél menos inesperado...

Feliz keke.