domingo, 7 de agosto de 2016

Una noche de debut, y despedida...

No era esa la canción, pero obviamente sigo bajo el influjo del soundtrack de los 60 y 70's que puso para ambientar.
Una reunión de esas a las que uno va "por obligación", mi acompañante, mi tierna amiga/amante se puso una gran borrachera y tocó esperar a que terminara con el karaoke suicida, ese que inicia con José José y termina con una mala versión de "zapatos de tacón" cantados por un chavo que casi se cae de la silla. Suicida porque luego te pasan las fotos y las grabaciones de lo mal que te viste, ni modo.
Regresé y me topé con un tipo mayorcito, presumía de que no se le notan los 50 y pico (en serio no se le notan) y estaba ligando con una chava que se le escapó en un momento.
Quedamos frente a frente, solos en la mesa, hablamos de cualquier cosa, el clima, la lluvia, el huracán, su carro que resultó ser igual que el mío (mismo modelo, distinto color) una conversación bien masculina de caballos de fuerza, llantas todo terreno y cilindraje, velocidades máximas en estas carreteras y esas cosas de machitos. casi a punto de intercambiar las tarjetas de nuestros mecánicos o las fotos de nuestros viajes todo terreno. "esa carretera es fea vos" nada que un macho no le diría a otro.
Todos creen que mi amiga/amante es la única en mi vida, y aunque no me gusta la curiosidad malsana que despertábamos,  él andaba ya con el morbo alto.   nos había visto bailando a ella y a mi, jalando chavos a la pista para meterlos en medio de ambas. bromas de amigas borrachas y mi manera de jugar con la niña. no somos pareja. somos amigas y a veces, amantes.
Yo llevaba el pelo recogido, era una fiesta al aire libre y no me hice ningún peinado, un moño, como de profesora, con una banda elástica. nada de arreglarme de más, eso se lo dejo a ella.
El tema se desvió hacia las canas, una amiga más se acercó cuando me vio sola. Ya con un poco de borrachera dije "yo no tendré jamás", me solté el pelo y dejé caer la melena negra y brillante.
"que lindo cabello" dijo, "se nota que lo cuidás".
Una hora más tarde estábamos en pleno beso, "solo voy a dejarla y te alcanzo" le dije, mientras intercambiábamos números de teléfono y dirección del motel.
Fui a rescatar a la niña de un par de chentes desafinados y la fui a dejar a su casa, en calidad de bulto; luego me escurrí al motel donde ya me esperaba el carro idéntico al mío, sólo que verde.
Me recibió con un par de tequilas servidos, música, de no se donde y la luz baja.
Entré a besarlo, lo deseaba con todas las ganas "vine a que me quites el hambre" le dije, solo a eso.
Me metí al baño para arreglarme y, lo que no me esperaba: un hilo de sangre...
No tengo claro por qué a algunos hombres la regla les da asco y a otros los motiva, no tenía suficiente información para saber si era de los que gustan o detestan así que le dije "mirá, tengo un problema, no se que decís"
por toda respuesta empezó a besarme y a desnudarme, besó mis pechos y metió su mano para encontrar mi clítoris.
Jamás había encontrado unos dedos tan hábiles, apresuraba, retrasaba, volvia a empezar y cuando sentía que yo había tenido un orgasmo me dejaba un rato de descanso para volver otra vez, sin dejar de besar y acariciar, sin dejar de hacerme ondular sobre su cuerpo, yo desnuda y el también,
Llegó el momento en que deseaba que me penetrara, dijo que no lo haría, que seguro sería incómodo para ambos, pero me volteó y me acarició la espalda, penetrándome con los dedos mientras traccionaba mi cabello, entendí que era su fetiche, no dolió, aunque sentí la cabeza rígida por la presión de su mano, no me lastimó.
me arrodille a chuparsela, me encantó el tamaño perfecto que encajó en mi boca y tocó mi garganta dejandome lamer la base del escroto, sentí que le encantaba, agarró de nuevo mi cabello como una cola y lo jaló, luego yo envolví con mi cabello sus testículos y acaricié su pene, lo sentí gemir con gusto.
"quiero darte placer" le dije "ya lo haces, mientras sientes placer yo tengo placer", "todo está en la mente".
No quiso eyacular, se zafó de mi boca casi a punto y atacó mis pechos con sus dientes.
La sensación era lo que jamás me había dado ningún amante sádico, mordidas tan dulces, leves y que poco a poco se volvían  dolor puro e intenso, del que uno no quería escapar, la sensación quemante e hiriente generaba más orgasmos y más placer.
creí que al dejar de morder seguro quedaría sangre sobre mis pechos, pero no, por el contrario, solamente quedaba una pequeña e imperceptible marca.
Gemí y lloré de placer, sus manos seguían dando orgasmos y mis pechos y espalda se marcaban con pequeñas mordidas tan intensas que lograban erizarme y hacerme sentir que volaba, dolor delicioso.
mordió mi cuerpo por todos lados, intenso, y dulce, embriagador.
Creo que él es experto en sadismo, fue una sesión sin lesiones, sin marcas, sin violencia, tan tierno y dulce como el novio de la escuela pero dándome dolor profundo, un dolor que, según el mismo dijo "tu cerebro logra identificar como placer".
luego acarició mi cuerpo, todo, sus manos suaves me daban alivio luego de la pequeña sesión de tormento a la que me había sometido, me abrazó con tanta ternura que me sentí bien, protegida, segura, sus labios seguían besándome, sus ojos me veían con un sentimiento que no logré definir.


Quise decirle que quería volver a verlo "no hagamos promesas que no cumpliremos" me dijo "si quieres te amenazo con que tal vez, volvamos a hacerlo y nos escapemos por allí, y te enseñe más cosas"
Salí de allí renovada, rejuvenecida, una dorian gray del sexo (tal vez ese es su secreto) y hambrienta de dolor y placer.
Me gustaría tenerlo de amo, sentir sus manos apretar mi cabello, sentir como domina mi cabeza mientras me como su falo, sentir sus mordidas en todo mi cuerpo, pequeñas, agresivas, duras y dejarme caer en el dolor que me evoca y el placer que convoca.
Se que, de alguna manera, ya es mi amo.

Sadismo perfecto que no brinda ni siquiera el deleite de volver a tenerlo, que me evita la ansiedad de esperar a ver si vuelve a aparecer, las ganas apresadas en las dos o tres marquitas que me descubrí en los senos. el ardor de mis pezones al contacto con la ropa.
Todo me lo recuerda ahora, todo me lo trae de vuelta.
Amo, regrese, que no sea debut y despedida.

jueves, 21 de abril de 2016

a good pair of hands

He estado triste, la vida no siempre sale como una la planeó, ni tampoco las citas a ciegas, ni las citas reales o los viajes.
no me gustan las citas por internet, normalmente conoce uno a especimenes que eran muy lindos por inbox y se convierten en monstruos o simplemente, no funcionan.
Igual, me pareció atractivo el tipo y decidimos conocernos.
Primera cita en un café, un sofá y una esquina en donde un grupo risueño celebraba algo, hablamos, tomamos café, nos vimos y de pronto su mano tocó mi cabello para retirarlo de mi cara.
Vinieron los halagos, los comentarios de "eres bella" y otras caballerosidades con acento caribeño, el tipo altísimo como de dos metros y con una profesión rara, de esas que no hay aquí.
Ofreció llevarme a casa, me dio miedo al inicio, eso de que "te pueden secuestrar" pero al final accedí, el camino tranquilo hasta que puso su mano sobre mi pierna y levantó la falda, no se lo impedí, su mano tocó y dijo "ya te mojaste, verdad?", ni como negarlo.
Esa noche no estaba sola, mi amiga aún tenía las luces encendidas "deberías quedarte conmigo hoy", me negué y me baje del auto, sin besito.
Me llamó a la media hora para pedir verme otra vez, decidí que una buena cogida podría quitarme un poco el absurdo tedio y la tristeza. "va, venga mañana" le dije y quedamos de volver a salir.
A esta edad  ya no preguntamos a que vamos, eso es más que sabido, a buscar un motel y pasar un par de horas en plena acción y nada más. eso. "quedese la noche" dijo, pero no, no me interesa tanto.
Llegamos al motel en plena calentura, desde que me recogió en la casa estuvo tocando mi pierna bajo la falda, yo andaba de traviesa y sin ropa interior, así que deslizó la mano y encontró todo listo "eres perversa" me dijo, mientras sus dedos tocaban delicadamente mi interior.
Mientras lográbamos entrar al motel, ya con el auto parqueado adentro, siguió tocando a su sabor, yo andaba en plan putia, dejándome hacer, quería mucho, quería más y estaba segura que no me iba a decepcionar.
Entramos a terminar de desvestirnos, nos acostamos uno al lado del otro, besando con una delicia total, su mano seguía acariciando mi clítoris, provocando, sintiendo. "solo hay una condición, le dije, no lo hago sin condón", me miró molesto, "ok, yo no uso condón, pero no te preocupes". bajó por mi pecho hasta lamer mi vulva, sentí claramente su lengua provocar, hacer cosquillas, sentí crecer el clítoris entre sus labios, su barba raspandome la entrepierna. entonces colocó un par de dedos dentro y comenzó a empujar "tocame" me dijo, empezamos a darnos placer mutuamente, masturbarlo y masturbarme, delicioso, la forma exacta de darme placer, entonces comenzó lo distinto "me gusta que me penetren un poquito" dijo.
Me coloqué con el rostro en su entrepierna, con una mano acariciando su escroto y con la otra sumergiendo un pulgar dentro de su ano, él, mientras tanto metía un dedo en mi vagina, con el pulgar excitaba el clítoris y el dedo pequeño lo tenía insinuandose en mi ano, su técnica era deliciosa y yo empujaba con el dedo adentro de su cuerpo y lo masturbaba hasta que explotó en una eyaculación fuerte que cayó sobre la cama "ya viste", me dijo, "no habrá riesgo".
Retozamos un rato, yo quería más, ese juego no me terminaba de gustar, era como estar con una chica pero sin comer coño, hablamos de lo que le gustaba y lo que me gustaba "me encanta tu gallito, es durito y se eleva", "muerdelo" le dije, y bajó a buscarlo, lo lamió, lo acarició, lo mordió, lo pellizcó mientras yo enloquecía de gozo, cuando sintió que me había dado un orgasmo metió dos dedos y luego tres dentro de mi vagina, estirando, provocando, y timidamente insinuó un dedo dentro del ano "metalo todo", le dije "abrame el ano", estaba demasiado excitada, no estaba tranquila, "mejor me lavo las manos, dijo, no quiero que se mezclen", mientras él iba al baño me di vuelta, me puse en cuatro con el culo en alto, quería que intentara penetrarme aunque sabía que no lo iba a hacer, regresó y atacó con todo.
Tres dedos en la vagina y tres dedos en el culo, sus dos manos al compás, abriendo, penetrando al mismo tiempo, deliciosamente doloroso, intenso, como si me estuvieran cogiendo dos hombres, siguió hasta conseguir más de un orgasmo, jadeaba, empujaba como si lo estuviera haciendo con su propio pene, me jodió completa, terminé bañada en sudor, mientras él volvía al baño a lavarse. "venga, que ahora le toca a usted", si, a pesar de mis pretextos me comí su pene, le acaricié el escroto y volví a penetrarle el culo, eyaculó sobre mis pechos, con fuerza.
Me acosté sobre su pecho un rato, totalmente fuera de mi, algo confusa, eso había estado raro, muy raro.
"me va a volver a ver?" inventé un viaje urgente, un par de semanas en europa, algo que lo pusiera lejos de mi. no, no vuelve a pasar.

jueves, 14 de abril de 2016

trios, cuartetos, circulos viciosos y triangulos amorosos.

¿que si me he enamorado? siempre, y siempre me siento en las nubes pero ya no me caigo tan fácil.
¿que si he hecho tríos? si. ¿agradable? pues...para que voy a negarlo: si, me gustaron y me gustan y me encantaría probar uno HMH si no fuera porque los latinos son tan cerrados que les da miedo comparar su sexualidad con otro hombre y peor, QUE ÉL LOS TOQUE!! o tocarlo desnudo.
Ese infame miedo de los  hombres guatemaltecos a su propia homosexualidad, igual, para que un trío MHM funcione, ambas tienen que tener apertura lésbica, no solamente "querer llegar a coger".
Trios, cuartetos, siempre funcionan bien si los tres o los cuatros (o los que sean) tienen claro que lo que quieren es coger y no la manida "una relación estable" que nos hace decir "ay, que vas a pensar ahora de mi", luego de habersela mamado, masticado y dejado penetrar por todos los orificios posibles, porque aún allí, algunas están buscando marido (que aburridas)
Pero...el problema es que no todos los que intentan entrar a prácticas sexuales distintas tienen la apertura mental suficiente para no hacerse bolas, crear círculos vicioso o armar triangulos amorosos, cargados de celos y otras cosas violentas y molestas.
Cuando las adolescentes andaban super entusiasmadas con 50 sombras de gray, que lo que en realidad les parecía fascinante era que se trataba de un multimillonario guapo, no de que les golpeaba las posaderas, muchas intentaron amarrarse y fue un fiasco. NO LES GUSTÓ!! (aparte, sus novios solo eran unos chavitos con látigo y no tenían helicoptero ni mayordomo).
si las orgías y los tríos son difíciles de disfrutar, el sexo BDSM es mucho más complicado de gozar.
Y es que no tiene nada de malo ser vainilla, si te gusta el misionero y tranquilito, pues dale!!, lo que no se vale es no disfrutar plenamente desde donde estás.
En este país (y en otros) muchos hombres y mujeres sueñan con iniciar a su pareja en los goces obscenos más duros, algunos vieron demasiado porno duro y sueñan con desvirgar a su mujer (o marido) y proponerles el sexo anal más sucio y doloroso, otros quieren ser fetichistas o vouyeuristas y "prestarle" a su mujer a otros hombres...la mayor parte se enredan luego en remordimientos, celos e incluso violencia. Otros quieren que se los coman hasta lo más hondo, y ellas quieren tener miles de orgasmos con un chavo que está a punto de vomitar mientras se come el coño. y no, si no lo disfrutas ya no es placer: es obligación.
No han sido pocos los hombres que durante un intento HMH terminan pegándole al otro chavo porque "los tocó", como si no fuera casi imposible no tocarse si ambos están sobre la misma mujer.
O muchas mujeres celosas de que "su pareja" le preste más atención a la otra mujer con la que ambos están, porque ella no la quiere tocar (que mal) así que no lo disfrutan, lo sufren y luego su famosa culpa cristiana los hace sufrir amargamente la "infidelidad" (cual, si ambos querían)
y vuelven y vuelven a "intentar" a asegurarse de que "esta vez si va a funcionar" a obsesionarse con el círculo vicioso de "yo quiero que eso me pase" sin que se den cuenta que con la que están ahora (o el que tienen de pareja) a duras penas se quita la ropa interior sin apagar la luz. (no insistas, ella no se va a poner la micro tanga de chocolate para que te la comas o él no se va a querer comer tu ropa interior aunque sea de chocolate) y es que eso es lo más dificil: como llegar a un placer extraño si apenas logras un orgasmo pasable sin acobardarte o sentirte "mal".
Así que, no es consejo, pero alli va: conozcanse antes, hablen de eso que quieren hacer y si piensan que "con ella no hay manera" o "él jamás va a hacer eso", pues ni modo, si se tragan el tema del amor, piensen en eso, no en tratar de probar manjares que a ninguno de los dos les dejará buen sabor de boca y escasa satisfacción.


miércoles, 13 de abril de 2016

human centipede (una analogía muy descarada)

Los humanos en las relaciones y las relaciones sexuales somos un poco demasiado complicados.
Aquí estoy, pensando en como me metí en camisas de once varas y sintiendo que me estoy comiendo la mierda de alguien y que alguien se está comiendo mi mierda.
Un centipedo humano, pegados por deseos sexuales y represiones históricas y por la famosa friendzone que nadie sabe donde está pero en donde todos hemos estado.
Ayer abrazaba a uno de mis amantes más viejos, un hombre mucho mayor que yo, mi maestro en más de un sentido. El, recordaba como iniciamos, con las miradas furtivas en clase, hasta terminar en una felación que dio inicio a esto, que ya lleva tiempo. Me atrapó con su sexo discreto, templado, casi invisible. cálido y profesional.
Lo quiero como se quiere a un árbol al lado del cual uno se cobija y crece. hablar con él, compartir las horas y luego, como quien no quiere la cosa, desnudarnos y coger suavecito, bajo el crucifijo de su oficina, sin miedos ni apegos, sin más que la necesidad corporal del sexo y afectos que no podrían ser cotidianos. citarnos con un "puede llegar a ver un libro a mi oficina", en más de una ocasión.
"me encanta estar besándola y abrazándola", jamás hablarnos de tu, jamás romper el mito del profesor, jamás propiciar una cercanía "amatoria" que nos haría daño a ambos, reir porque alguna de sus amigas sabe que no somos solo amigos, y soñar con que algún día nos vamos a escapar a pasar más de una hora juntos. a abrazarnos toda la noche, sabiendo que no lo haremos, que no podremos pasar ese tiempo porque tampoco queremos hacerlo. nos bastan esas tardes de café con platica y las sobaderas o cogidas en posiciones raras en los sillones de la oficina. eso, y la certeza de que "sea lo que sea que tenemos" sigue teniendo la fuerza necesaria para que yo acuda a su llamada.
Pero allí estoy implorando sobras a otro, le escribo, le llamo, me enfado cuando no contesta o cuando me dice "hey, tranquila", le ruego una noche, una tarde, una madrugada, un rato...¿amor? no creo, también llegamos juntos a la conclusión de que él quiere una esposa y yo no soy material para servir a nadie, yo quiero sexo, quiero su sexo, ese falo grueso y fuerte, esas cogidas de rancho grande, te las empiezo de lana, te las termino de cuero, esas manos que aprietan, ásperas, oliendo a rancho, a bestia de carga, a sudor pesado.
Yo lo quiero porque es lo que jamás me serviría más que para la cama, la obsesión, la locura, el falo enhiesto barrenador, el que manda y yo obedezco, el patrón...ay... el que no me querrá mas que para sarandearme en el catre hasta que mis gritos y mis lágrimas de placer lo dejen satisfecho y me diga "mejor duermase, que ya parece que se cansó". y se vaya de nuevo, a donde lo espera una niña dócil que si limpia la casa y lava la ropa.
y él, que me llama...
Lo he dejado besarme, lo he dejado tocarme y manosearme y no sé por qué en realidad, no  siento nada por el tímido hombre, el profesional impecable, el que me pide que quiere un espacio pequeño, que me deje, que le permita esos 10 o 15 minutos que yo invierto en cualquier cosa. pero no se me antoja, no puedo quebrar la amistad con una cogida para la que él ha puesto tantas expectativas, porque sé que no querrá sólo el cuerpo, que quiere una "relación" y eso no, conmigo ya no va.
Por eso terminé soñando con mi ex, con su experto sexo... alguna vez nos dijimos que aunque nos dejáramos volveríamos en algún momento a coger y me asusto cuando aparece en mis sueños, como el amante diestro que debe seguir siendo, cuando lo llamo para pedirle apoyo que no es sino un pretexto, cuando imagino como sería perderme entre sus brazos otra vez.
Mejor sacudo la cabeza y me saco del cuerpo el diablo, estoy cagándome en alguien y comiendo la caca de otros. estoy en medio de un cienpiés humano, una analogía fea y descarada.

miércoles, 6 de abril de 2016

Millenial at dawn

¿vas a venir? su voz suena ansiosa, le había dicho que iba a estar a las 8 en casa,  me cuenta que estaba esperando mi llamada y ahora, casi a las diez, no va a encontrar un taxi para llegar aquí, de ninguna manera.
Lo siento, realmente no pude llegar, le dije, pero no era completamente cierto. La cena había sido muy divertida y yo me había puesto a coquetear con una chica preciosa y chavo. cuando me di cuenta que no querían continuar, decidi tomar un taxi a mi casa, demasiado tarde para él, cuya casa está una zona muy peligrosa "a  esta hora ya no consigo taxi aquí", dice, "lo siento".
Yo estaba muy borracha, de alguna manera recuerdo que la chica me estaba empujando hacia fuera, ¿acaso traté de besarla? No sabía. Pero encuentro en mi telefono una conversación perturbadora con el chico "te deseo" al parecer estuve rogando por sexo a un casi desconocido guapo.
"¿Estás durmiendo?", pregunta, "no", le digo, y entonces propone algo "¿y si llego a las 5 de la mañana y te despierto con un beso en la vulva?"
en plena borrachera le contesto que si, me caliento como loca pensando que aparecerá justo en la mañana.
Despierto varias veces durante la noche, me he quedado en la casa sola, pero no estoy acostumbrada y cada ruido me despierta, loqueo un rato y me levanto justo a las 4: 30.
No se si va a venir, igual me levanto y me lavo, me arreglo para él, espero que venga, me pongo ansiosa porque en realidad no lo conozco.
se que es un chavo, no se que tan joven sea, dudo que la historia que ha contado en internet sea cierta, no me gustan estas citas pero...alguna vez sería.
"ya estoy en la puerta". abro sin encender la luz, son las 5 A.M. y la calle está silenciosa, no es un día hábil. se acerca y se sienta, lo veo, siento los nervios. ¿que debería hacer? no me atrevo a iniciar el contacto, espero, su mano se acerca a mi pierna y de allí...todo fluye.
En el chat había prometido comerme, lo hizo a conciencia, saboreando, disfrutando, lamiendo y penetrando con todo el ímpetu de su juventud.
sé que me lo disfruté, se que me gustó, pero supongo que no hay mucho de que hablar entre nosotros.
hasta pronto. fue lo que le dije al despedirme.

miércoles, 30 de marzo de 2016

recogimiento post semana santa

se le llama goma moral, porque no se le puede decir de otra manera.
El asunto es que debíamos cubrir una asignación en un lugar donde, durante semana santa, hubo fiestas en la playa.
Salimos tres personas, una amiga, el piloto designado (otro compañero) y yo. viaje largo y cansado para las dos o tres cosas que debíamos cubrir.
Pasadas las 12 ya habíamos hecho casi todo, excepto una cita que nos dejaron para la tarde, así que teníamos que buscar hotel, llegamos y pedimos una habitación con dos camas y una con una cama.
Mi amigo y yo tenemos "historia" es decir que, alguna vez, él fue mi paño de lágrimas y otras cosas, así que me dijo directamente "seguro que no querés quedarte de una conmigo", pero pues, la amiga no sabía de eso y no nos sentimos cómodos, ustedes saben: él tiene pareja, ella no tiene pareja y yo...menos.
llegamos a la playa a tratar de buscar que almorzar, no había ya nada, las mujeres recogían sus ventas y los empleados de las cervecerías amontonaban sillas, cajas de envases vacíos, mesas plasticas y enfriadores que serían devueltos a su sitio, en la playa dos extranjeras en bikini y un par de niños metidos en el mar.
"llegamos tarde" dijo él mientras, seguro, recordaba sus días de parranda recién pasados y yo veía con ganas el mar, ganas de meterme de una vez.
Metí los pies y me dijeron "metete, con este calor en un rato estarás seca", Metí los pies y el hormigueo en mi cuerpo me hizo desear meterme hasta adentro, allí donde las chicas turistas nadaban. el mar calmado y la arena en mis pies...me empecé a meter hasta la rodilla y entonces me estorbó el pantalón "no ustedes, yo me quito todo" les grité y me quité el pesado y mojado pantalón y la blusa "quien te va a ver" grito mi amiga y en serio, en toda la playa no había más que gente ocupada en sus propias cosas.
Mi amigo me miró con hambre, con ganas, y le sonreí...tal vez, más tarde,
Nadamos un rato, yo en ropa interior, mi amiga totalmente vestida, no pudo quitarse la ropa y bueno, luego a buscar que comer y donde secarnos y al hotel a quitarnos la arena.
la entrevista de la tarde salió mejor, de mejor humor salimos a buscar que comer, "primero un par de chelas" sugirió ella y nos fuimos a un café cerca de la playa, la dueña ya no creía vender así que nos atendió como reyes, comida, y mas y más cerveza.
Amontonamos los "cadáveres" para contarlos "ya parecemos el MP", chiste absurdo que salió de la boca de ella mientras lo miraba con ganas, me reí, ella no sabía que él y yo teníamos algo, así que la dejé coquetear y emborracharse, en realidad nos emborrachamos los 3.
Yo tenía la nariz tapada "seguro es el aire acondicionado" aseveró la dueña del comedor, se metió a su casa y sacó una botella "esto es mágico para curarse", nos aseguró, "lo traje de honduras y ya sólo queda suficiente para un par de tragos". la botella mágica de gifiti hondureño fue a parar a mis manos "tomeselo mañana" me dijo, mientras ella y él seguían coqueteando de forma no tan abierta.
Caminamos a la playa y encontramos unas bancas de cemento que algún alcalde nuevo ha puesto, al lado un par de congeladores, sillas, mesas, toldos, doblados esperaban al transporte, noche ya sin luna el mar levemente agitado y la brisa soplando, mi vestido corto se levantó, mientras me sentaba a horcajadas en el banco, el se sentó a mi lado.
Ella puso música en su celular, siguió bebiendo y convenciéndome ambos de seguir bebiendo, no lo hice de inmediato hasta que ella dijo "ya no tenemos cerveza" y se fue.
Inmediatamente él me besó, su beso era como siempre, suave, dulce y urgido, metió su mano bajo mi vestido y tocó mis muslos, intentó penetrar un poco más hasta que la vimos regresar, no nos vio besarnos, ambos reímos y ella, cada vez más borracha, seguía bromeando con él, tocando su brazo, quitando el rizo de pelo de su cara, y el metiendo su mano bajo mi falda, con cuidado, sin que ella se diera cuenta que lo hacía.
Volvió a decir que necesitaba algo, agua, más cerveza, baño, no escuché. en cuanto ella se fué nos metimos atrás de los congeladores, seguimos besándonos hasta que las ganas que traía se hicieron insoportables, me quité la ropa interior y le ofrecí la espalda, me penetró desde atras, apoyada en una lancha, metida en un embarcadero entre toldos de cerveza plegados, un rapidin, sin gemidos, lo sentí venirse y la humedad bajar de mi cuerpo, decidí no volver  a ponerme la ropa interior, en la penumbra de la playa no se vería, caminamos de regreso a donde ella nos ofrecía un par más de cervezas "para el camino"
regresamos al hotel, ella se apoyó en su hombro y él me tomó de la mano, avanzamos y nos despedimos de la señora que contó los cadáveres y nos dio la cuenta: 30 cervezas de distintas marcas, lo último que le quedaba en la cámara. Ella le pidió que nos preparara algo para el día siguiente "una sopa para la goma"  "la van a necesitar" dijo la amable señora y se despidió, caminamos un par de cuadras al hotel, "suban" dijo ella, nos metimos los tres a la habitación, ella nos dio las últimas cervezas y puso sobre la mesa el gifiti "¿y si nos lo tomamos?"
Yo estaba a tope, agarré la botella y le di un trago, se la pasé a él y ella siguió, mi cuerpo se llenó de calor intenso, "si no te molesta" le dije "me voy al cuarto con él", "¿por qué?" preguntó, "porque vamos a coger", le dije.
Rió como loca y nos dijo "y por qué no se quedan aquí",
Nos empujó sobre la cama matrimonial y ella se tiró a la cama pequeña, yo estaba como fuera de mi, lo besaba y lo abrazaba, me quité toda la ropa y me tendí sobre la cama, él se montó sobre mi para besar mi cuerpo desde el cuello y luego agarrar mi vulva con su boca, lamer mi clítoris y hacerme temblar, ella reía y veía, "oohh, que rico", le agarré un brazo, la atraje hacia mi y le planté un beso "Estás loca!!, gritó", "ven, le dije, hazlo con nosotros", él no estuvo de acuerdo "dejala, ella no quiere"
NOO, gritó, "solo los voy a ver"
se dedicó a ver mientras él seguía, "te toca" me dijo mientras trepaba por mi cuerpo hasta poner su pene en mi boca, montado sobre mi cuello y yo aferrando sus nalgas redondas, succioné con ganas, lo lamí hasta que casi eyacula...
giré y me voltee para que me penetrara desde atrás, se metió mientras yo repetía "duro, quiero que me folles duro", aventó una nalgada, aferró mis caderas y se dedicó a empujar, lo obligué a parar y me di vuelta "dame más", le dije, ella veía, metía su mano dentro de su pantalón, gemía, yo no escuchaba nada, simplemente disfrutaba, intentaba verla pero no la veía, yo acababa y él también.
desparramado sobre mi cuerpo la escuché "vaya que aguantás bastante" dijo, él se rió, "si querés, te doy a vos también", ella rió, yo me quedé acostada, borracha y semi dormida "cogeme" le dijo, no los vi, de pronto escuchaba "no tan duro", "no seas bruto", y "es que acaso no te gusto", no quería abrir los ojos, no los veía, mi cuerpo luchaba con el licor, pero la borrachera con ese infernal licor me tenía más caliente y más atontada que de costumbre. "ya, me voy", lo oí gritar y salir del cuarto. ella se metió en mi cama "por qué a ti si te desea y a mi no". la sentí desnuda a mi lado y la abracé, besé sus labios y le dije "yo te deseo", besé sus pechos, mientras ella repetía "no, eso si es pecado", la abracé, bajé con la boca hasta su vulva, besé sus otros labios y abrí su vulva para lamer el clítoris pequeño, "allí, sigue" decía mientras seguía repitiendo "eso es pecado", pero se abría y se dejaba lamer, intenté meter un dedo y el gemido fue "no, así no", metí la lengua, lamí todo, disfruté su sabor sin semen, hasta que la hice llegar en un suspiro hondo "nadie me lo había hecho así", me dejé caer y me dormí.
La pude sentir intentando hacer que yo abriera los ojos "mirá" decía y señalaba una pantalla donde había porno "no me gusta el porno" le dije "quiero que me cojas más" decía y yo ya no podía "mañana no te voy a hablar, oíste" decía mientras yo dormía "no importa" le dije.
Amanecimos de goma, ninguno mencionó el tema, la amable señora del comedor nos sirvió la sopa más deliciosa del universo "tengo chile en polvo" nos dijo, y se fijó "ya se le quitó la gripe" me di cuenta que ya no moqueaba, la goma empezaba a disolverse en el caldo...la goma moral duró hasta que llegué a mi casa y me di un baño.
ahora...¿como vamos a poder trabajar juntos los tres?

martes, 8 de marzo de 2016

hay amores, que se vuelven resistentes a los daños...

como el vino que madura con los años...
mala adaptación del libro con el que sueño con vos. algún día.
mientras regresa mi hombre perfecto, a divertirse con los equivocados.
ay el amor romántico si tan solo fuera real!!
soy fiel, al sistema de múltiples opciones, algunas buenas, otras sólo para convivir y pasar el rato.
De pronto sentir el roce ingenuo del chico que atiende en la despensa, cuando me da el vuelto y retiene mis dedos un segundo y me mira a los ojos cómplice y me río, porque es un bebé que apenas pasa la adolescencia y quiere sentirse seductor.
O imaginarme la noche con el que insiste y vuelve a insistir y no entiende que nuestra amistad no aguantaría un revolcón, porque: seamos claros, no siempre se puede ver a los ojos a aquel que estuvo metido en tu cama y por el que no sientes absolutamente ninguna pasión.
y bueno, hace días que se me antoja el amigo, ese que venía cuando estaba casada a visitar a mi ex y un par de veces me besó entre la borrachera, en esos días en los que pensábamos que ser swinger sería divertido y andabamos a la caza de algún chavo que quisiera hacerlo con los dos. bueno, él jamás se atrevió.
imaginarte a vos con esas cosas me hace sentir incómoda, vamos, si sos el tipo más cuadrado del universo, tan macho que dudo que en realidad pueda aguantarte y esa es la razón por la que vos no me volvés a pedir que vaya a verte.
y las llamadas de los habituales, esos que sacan la tarea "mire que linda cama de hotel me dieron" dice el ex compañero de trabajo que anda en gira, alguna vez en algún hotel nos enredamos en una noche de esas que son vibrantes, pero que se acaban enseguida. así como todo.
y si, de usted, para no confundirnos en público y pasarnos de la raya, él como subalterno, yo como jefa, sin traspasar la frontera más que para meternos en la cama y dejarnos hacer como si fuera (lo que es) un desahogo para la frustración y la falta de afecto en su vida de hombre bien casado.
Con él me esperan varios días de trabajo de campo, con todos los servicios "ya sabe, dice, que conmigo es paquete completo". y se relame el bigote espeso pensando en todo lo que pasaremos en un hotel a la orilla del lago.
y el último, viene en estos días "ya no me extraña" pregunta, y sabe que no, que hace días no se me antoja su delicioso cuerpo, pero hablamos un rato y vuelvo a imaginar su cuerpo bien trabajado y sus brazos fuertes, su afición por mis felaciones, su sabor a venirse en mi boca, sus dedos afilados hurgando bien profundo, me excita por telefono, me provoca y luego pide un espacio en mis días "llego y nos tomamos un par de cervezas", preambulo delicioso para dejarme hacer, dejarme penetrar por sus dedos pequeños o tragarme su pene con el hambre de quien no ha comido en muchos días.
y bueno, vos...
me voy a dormir y a soñar con vos.
ya me di por vencida, vos querés una esposa, y eso no lo soy.
En esa trampa del amor romántico en el que viven mis amigas, donde el miedo a perder al macho se traduce en celos y en sufrimiento yo no quepo. te quiero porque me da la gana, aunque hace tanto tiempo que no te tenga.