domingo, 15 de julio de 2012

fidelidad, otra forma de sumisión

Creo que más que ninfómana, era sumisa, vivía al ritmo que me dictaba mi amo, el que decidía mi líbido y la hizo encaramarse hasta las nubes en forma inclemente, hasta el blog era escrito para agradarlo y merecer la satisfacción que emanaba de su sexo.
Ahora estoy otra vez de sumisa, pero este amo no quiere sexo, este amo provoca, incita, amenaza con darme la cogida de mi vida y yo me mojo hasta el cabello sintiendo lo que tan sólo una vez vivimos hace ya tiempo. Recuerdo su cuerpo y la enormidad de su sexo y me siento feliz de esperar a que él decida que puede poseerme.
Sus besos son dulces, sus manos acarician con cuidado, y de pronto lanza una ofensiva brusca en donde me promete arrancarme la ropa con los dientes o darme un placer mayor que todo. Pero se queda en promesa, una promesa dulce que me hace volver a despertar al siguiente día y escuchar de nuevo que falta poco, que ya mero podemos, que por ahora es imposible pero que cuando vivamos juntos...en un par de años...todo se hará realidad.
Y me hago sentir feliz a mi misma, feliz de sentirlo de nuevo en sueños, en llamadas, en mensajes, en notas y en esas dulces amenazas que me mojan otra vez.
Hoy voy a volver a tocarme pensando en él, y seguiré casta hasta que él lo decida. otra vez entrego mi voluntad como sumisa, otra vez soy feliz siendo su esclava.

jueves, 5 de julio de 2012

Fin de una adicción...

Esto no es fácil de confesar para mis seguidores: al final estoy casta hace mucho tiempo.
Sucede que terminé una relación con alguien con que sólo nos comunicábamos a través del sexo. En nuestra vida todo era discusión y pelea: la comida, el trabajo, la política...en nada estábamos de acuerdo excepto en una cosa: coger.
Cogíamos al derecho y al revés, me inició en el sexo anal, me convirtió en master en mamadas, me llevó al orgasmo cientos de veces de cientos de maneras, no quedó casi nada por explorar, no quedó más que buscar nuevos aires que llenaran ese vació que no se llena con mucho sexo, porque el resto de la vida e tan infame y mediocre que lo anula.
Salí de allí como en trance, sin capacidades para nada, asustada, temiendo no encontrar un hombre que me diera ese nivel de comprensión sexual y...no tuve razón.
volví a la vida con un sexo divino, un arrastre hacia la pasión infinita, una mañana, 4 horas de vida completa en el lugar más parecido al paraíso...y luego nada.
Pasamos ya casi un año de tener la mas divina comunicación, hablamos diario, compartimos todo, una relación perfecta, una pareja construída en el cielo, un par de vidas tan unidas como sólo es posible con amor del bueno, amor del duro, amor de amigos, de amantes, de hermanos...de pareja.
No se ha repetido el sexo en casi un año. No ha habído posibilidad, hay distancia física, hay complicaciones, hay responsabilidades que no pueden ser dejadas de lado...
Y esa construcción de la vida en pareja, en familia, en trabajo, en coincidencias y casi una negación de conflictos.
Sin celos absurdos, sin mentiras, y con una tensión sexual tan bella que nos turbamos al vernos a los ojos, pero no se ha podido encontrar el lugar ni el momento.
Esas ganas de comernos a besos que no se ha calmado, porque no hemos podido, esa necesidad de estar juntos en la distancia, esas miradas de hambre, esa sed de estar y apoyarse...
Y de pronto nació una necesidad de mantener la fidelidad, algo que yo nunca había sentido, a pesar de la imposibilidad de consumarlo y de la oferta de otros a mi lado...de pronto hace casi un año que estoy guardando mis ganas para él...una virginidad redefinida y adquirida en la renuncia, la entrega a su vida, las ganas contenidas.
Practico el autoerotismo y no dudo de su fidelidad, aunque sé que no existe, porque la mía ha sido construida desde la necesidad de hacerlo: no quiero compararlo, no quiero otros gemidos sobre mi: quiero los suyos.
Y de pronto la adicción se acaba, sigo con ganas pero se han vuelto monógamas (al final de todo) sigo con sueños eróticos en donde él se aparece, sigo con fantasías que se llenan de él...pero más que eso: tengo una relación hermosa en donde la vida y la comunicación son mayores que las que tuve antes y es mejor para mi.
¿tengo ofertas? claro, un par de veces he concertado citas para luego arrepentirme como loca, no creo que otro llene mi vida como lo que él la llena.
¿me arrepiento?, no, porque mi ninfomanía me permitió explorar todo al límite, puedo decir que he probado todo y no me hace falta más que vivir con él...
Ayer me lo pidió, vente a vivir conmigo y construiremos una habitación con ventanales hacia el bosque, con sueños y vida completa, con todo lo que necesitemos.
Mientras tanto, vivimos como somos, y yo mantendré el celibato, hasta que él mande.

domingo, 8 de abril de 2012

dos

Esta castidad lacerante es cansada, más aún cuando vos me negás tu prodigiosa verga y preferís oirme sollozar en el teléfono "nos vemos cuando podamos" decís y luego desapareces como si fuera tan sencillo olvidarte de mi y de todo lo que tenemos y tuvimos.
Vos me preguntaste si tenía otro "negocio", obvio que te dije que no, ¿para que entrar en detalles? si lo que no sabés no te hará daño y lo que yo siento, me hará feliz. (o por lo menos creer que es cierto)
Y aunque las vacaciones no son la mejor época para contactar a ese amigo secreto que te ha visto últimamente y te conoce tan bien o mejor que yo (y además conoce a tu novia) pues resulta que una procesión me hizo el milagro de encontrarnos unas horas en la casa esa vieja que vos conocés y que se te hace tan difícil de olvidar.
cuando lo tuve enfrente se me hizo tan enorme como no lo recordaba, casi me saca una cabeza, le propuse que vieramos donde estar cómodos y comenzamos en el sofá, luego al cuartito pequeño donde las sábanas nuevas nos esperaban, besarlo como el pequeño preludio y luego dejarlo jugar con mi vulva "que húmeda estás" me dijo mientras lamía sus dedos para luego meterse a bucear profundo en mis honduras, le encanta meter la lengua y succionar mis jugos y llegar hasta darme un annilingus que yo no conocía y que disfruté como te veía a vos hacerlo mientras yo te lo hacía.
le encanta lamerme, me come completa y es como un enorme perro, aunque también tiene una prodigiosa herramienta que me tragué enterita y que me penetró con todas las ganas del caso, cambios de posiciones y otra vez a montar y dejarme montar, hasta que me penetró desde atrás, con su dedo incrustado en mi ano, doble placer y doble dolor hasta explotar en un par de lágrimas dulces y besos y más besos sin ganas de salir.
El pillow talk otra vez se complica, cuando él habla de vos y de tu novia y la califica como "esa tipa", no me importa mucho, aquí o allá vos sabes que la puerta no se cierra totalmente y...cuando vos querrás, aquí estoy.

viernes, 6 de abril de 2012

Reviviendo...

nada mejor que la semana santa para volver a comenzar...un año pasó aprisa y de pronto estoy metida en un sendero que nunca había transitado: la castidad.
Te encuentro de lejos en mis sueños, te he visto tan poco y nos mojamos las ganas aguantadas en miradas, en chats, en llamadas de media y una hora, en "ilimitado" que la telefónica nos cobra como el precio de un motel de mala muerte donde ni vos ni yo podemos entrar, esa castidad loca que fluye entre nosotros como un mantra moral y mortal...no podemos.
Pero la noche se cuela en mis sentidos, esta semana de recogimiento no lo es para nadie y las estanterías del super están vacías de Quetzalteca con rosa de jamaica, nuestra bebida favorita.
¿te acordás? vuelvo a llamarte y te digo que me voy de vacas y que vuelvo en un par de días...sabés que inevitablemente romperé el lazo de castidad con que me tenés atada, sabés que voy a coger y no te imaginás con quien y eso te vuelve loco. no sos perfecto y tu imperfección es esa, el miedo que tenés a que te atrape entre mis piernas como he atrapado tu cotidianidad con mensajes, regalos y conversaciones que tienen tanto de confusión y de amor como de deseo frustrado. "que tengás buen viaje, viajar es vivir...", escucho el temor en tu frase y sé que voy a volver más liviana del paseo, aunque sea sin vos.
la carretera se alarga y achica, los conocidos en el camino preguntando por ese otro que ya no existe y vos, llamando justo cuando sabés que empieza la noche para preguntar alguna pendejada y te dejo ir como agua fría el comentario "hoy voy a ver cuanto alcohol le cabe a mi cuerpo", te oigo sin oirte porque no decís nada, que la pase bien, que disfrute, un adios lleno de noticias de televisión que a nadie le importan...
la noche no es perfecta, el alcohol entra en mi cuerpo como un desafío y ella, en la pista, ella... dulce, sexy, suave, se amolda a mis brazos en el baile, gime suavecito de deseo, se aprieta a mi rostro y siento su calor y sus labios a centímetros de mi boca, la aprieto con ganas, la hago girar, la mareo, "quiero bachata" vuelvo a la pista con ella, con las ganas locas de comermela a besos y de volverme loca con su sabor, más alcohol y más nube, regresamos a la casa para seguirla y ella se deja acariciar y busca más música entre sus cosas "sabés que me muero por darte un beso", ella ríe y me dice "no, no lo sabía", sigue jugando conmigo como una gatita con un ratón torpe que ha perdido la práctica de la seducción, la vuelvo a apretar e intento un beso "no", me dice"esta noche no va a pasar nada".
amanezco con una goma brutal, la mezcla de cerveza, tequila, ron y aguardiente con rosa de jamaica es algo impensable, pero lo hice, además, ella se negó y yo volví a la cama sola, la mañana brilla demasiado para mi enorme cabeza y volverla a ver en la minifalda negra es un grito de amenaza, desayuno despacio una comida no saludable y de pronto tu llamada "ya te levantaste?", te respondo con ganas, si, me levanté y ya voy de regreso, "pensé que te ibas a quedar más días", te digo que no, que vuelvo a estar a tu alcance mañana y de nuevo recibo la excusa "dame unos días para que esto se aquiete".
por la noche vuelvo a recurrir a las manos y, a pesar del alcohol, sigo casta...

sábado, 2 de julio de 2011

REENCUENTRO. (sabes a chocolate)

Quería verte, con tantas ganas que pasé los días temblando de expectación, una tarde, una mañana, no quería mucho tiempo, unas horas para estar con vos y sentirte otra vez dentro, muy dentro.
Llegaste tarde, en el café la gente me miraba y la dueña me preguntó si esperaba a alguien, todo estaba demasiado vacío, nadie cerca.
Llegaste corriendo, alterado, con una bolsa con chocolates que insististe en que probara, hablamos un rato, quería agarrarte de las manos y llevarte lejos, cogerte, abrazarte, amarte...
Luego de un rato ya no aguantábamos, yo te tocaba y vos te alejabas, no querías que nos viera nadie, eso de la clandestinidad de los amores secretos es tan molesto...
al final nos decidimos, pedimos una habitación que resultó demasiado cara, nos abrazamos con ganas y nos desvestimos despacio, con cuidado, reconociendo nuestros cuerpos que se han dejado de ver mucho tiempo. sintiendo tu aroma a chocolate dulce y sintiendo tu abrazo y cariño...
"estás bien caliente" me dijiste mientras tocabas mi vulva húmeda, sin perder la compostura pediste que te pusiera el condón y volví a sorprenderme como la primera vez: tienes un pene increíblemente grueso, casi el doble de lo normal.
me penetraste con ternura, sabiendo que es tan grueso que cuesta empujar, empujaste y sentí que comenzaba a venirme, lo sentí allí, en mi punto g, dulce y caliente, delicioso, tuyo...
Mi segundo orgasmo lo sentí sobre ti, allí montada llegaste hasta el fondo de mi vagina y apreté con los pies debajo de tus nalgas, hasta adentro, profundamente, deliciosamente.
No recordaba tu cuerpo, lo confieso, porque me diste más, uno, otro, otro orgasmos intensos, con ese grosor enorme y esa capacidad de empujar hasta que terminamos juntos en un grito que espantó a las aves y a la gente que rondaba por allí.
me quedé apretada a tu cuerpo, besando tu frente, besando tus ojos, besando tu cuerpo suave, tu cuerpo dulce como de adolescente, tus labios lindos y tu bigote espeso...
nos quedamos allí unas horas, hablando de todo, de vos, de mi, de nuestra historia y nuestros sueños, de lo que queremos hacer y lo que podemos darnos... de nuestros futuros y nuestra historia.
salimos al parqueo cada uno a su carro, un beso de despedida en la mejilla, sin que nos vean, clandestinos... no pude evitar decirte "te quiero" y vos no pudiste evitar responder "yo también"...

lunes, 27 de junio de 2011

NO GRITES MI NOMBRE

Si a algo me acostumbre en esta vida loca y perra que me ha tocado es a no decir el nombre de mis amantes.
Desde mi ángel, mi amor, mi vida, mi niño, mi rico, mi cielo se puede ser una misma sin ponerse en problemas, no hay un nombre que gritar ni una cara que recordar más que otras, todas se conjugan en un torbellino de rostros anónimos que pueden conjugarse a voluntad.
Un día es uno que era otro ayer, que besaba como aquel que no recuerdo como se llama pero tenía las nalgas firmes y el pene largo.
Pero siempre hay un nombre, uno solo, uno que me trago a voluntad y que viene a mi mente en cada ocasión, uno solo que se me hace extraño porque es una historia corta, una que parece no ser importante, una que acabó sin comenzar.
Hace años estuvimos en la clandestinidad, amores sin nombre, invisibles a la gente.
Ahora de nuevo, clandestinos, escondidos pero puedo decirlo, puedo decir tu nombre y dejar de sentir que se me atraganta en la garganta como una lucha interminable.
Estuviste en mi mente más tiempo del que recuerdo, eras un canto, una cadencia, una toalla azul en la cintura, un camino en motocicleta... increíble que sólo estuvimos tan pocas veces juntos porque parece que fue eterno.
ahora que apareces es una locura, tu nombre me sale natural, lo que siento es innegable y ya no quiero callar

viernes, 24 de junio de 2011

Mosquitero...

tu habitación es un desorden, niño mimado supongo, pero me gusta el revoltijo de prendas y libros por doquier.
tu cama parece un altar, y el mosquitero de lona alrededor me recuerda una tienda de beduinos o algo así, parece cama de faquir, dura y de madera, me recordás tu lesión en la espalda y te entiendo.
me recuesto en tu cama a verte, intentás poner orden mientras te quitás la ropa, "me pongo cómodo y te acompaño vos", me gusta verte, me gusta incluso la pancita que te está creciendo, me gusta como te mueves y tu sonrisa, y eso que haces con la garganta cuando estas exitado, un como gemido, un hmmm, que me encanta, ya sé que significa y me gusta oírtelo, ¿hmm, me das un beso, hmm,?" mientras me abrazas sentado a mi lado.
no me siento acosada, hemos pasado por tanto que me encanta poder verte otra vez, el mosquitero me trae recuerdos locos y te digo que aquí no hay tantos zancudos como allá... igual me besas otra vez y nos metemos bajo el mosquitero.
Esperaba tu ternura, y me la diste, me desvistes como en un poema, viéndome, sintiendo mi cuerpo, acelerando juntos la respiración, llegando a tocar las pieles y gimiendo antes de todo y sin que haya pasado nada.
dices "esos ojos y esa mirada casi me causan infartos" y yo tiemblo en tus brazos esperando todo y soñando despierta.
besaste todo mi cuerpo, tus gemidos y tus palabra se meten en mi piel "hmm, te extrañaba, hmm" y vuelvo a como eramos antes, a sentir el empuje de tu cuerpo y a recordar como era, dejarme amar por vos, por tu cuerpo, por su grosor fuera de límite que me abre como una flor y me hará florecer contigo...
me callo un te amo que viene subiendo de mi cuello a mi garganta, no puedo decirlo, no ahora, no todavía, esto es el inicio y no puedo presionar aunque me muera por quedarme para siempre a vivir entre tus brazos y bajo este mosquitero que me llena tanto.
nos quedamos hablando mucho, como siempre, intentas cambiar el mundo y yo me dejo cambiar por vos, sonrio y vuelvo a sonreir.