La verdad no soy de las que “comparan” no me gusta eso de
revisar el historial y ver que de pronto unos me han hecho gozar y otros apenas
llegan a una mojada que hay que completar con una paja a la carrera porque no
hubo del bueno.
Vos habías sido intermedio, bueno, rico, pero igual, te
negaste a seguir cogiendo desde que te medio enamoraste y , lo acepté.
Has estado buscándome con cualquier pretexto, y no me
molesta, somos amigos, hasta que ayer de golpe me dijiste “quieres coger mañana” y bueno,
¿Cómo decirte que no?
El viernes el horario es raro, "tenemos tiempo a medio día",
te dije, me buscas y vemos.
Y el día se llegó.
Tu último mensaje fue “ahora te toca cogerme a vos, a ver si
me dan ganas de ir por otra”, y me asusté. Puchis, eso de estar consciente de
que “tengo que hacerte feliz” me hizo temblar, me arreglé mucho, y depilada,
lista para todo.
Llegaste con esa rudeza que te caracteriza, “vamos, que no
tengo ganas de nada más”, eso me calienta un montón, vos sabés que la
cantidad adecuada de rudeza es clave, ni negarlo.
Te desvestiste y comencé a besarte, tenía la misión de
hacerte feliz, hablabas mucho, decías cosas tiernas (sé que en el fondo eres un
caramelo suave), me dejé ir, te besé, te toqué, me agaché a comerme tu pene y
lamerte los huevos con todo lo que soy capaz, me tiré a la cama y te jalé para
que pusieras tus rodillas alrededor de mi cuello, seguí lamiendo y chupando
hasta que me pediste que te pusiera el condón con la boca.
Me penetraste suave, en realidad allí comencé a comparar: ha
habido en mi vida variedad de tamaños y algunos son enormes, anchos y largos y
este, pues el tuyo, es en realidad pequeño, no diminuto, pero si delgado y como
punzante.
Te monté y algo iba re bien, hasta que me dijiste “vente, a
la orilla de la cama” y me penetraste de pie, grité algo como, que tocaste por la diosa!!!, "no seas tacaña", me dijiste y tuve que venirme de una forma que, jamás me
había venido, “ya ves, ahora es mi turno” y te viniste delicioso, uf, para ser
el primero y rápido estuvo genial!!!.
Nos abrazamos un rato y comencé a besarte otra vez “¿qué, no
te alcanzó, querés más?” risa suave y ese cuerpo de Aquiles fuerte y enjuto volvió a
tensarse sobre mi, pediste más y diste mucho, mis caderas en tus manos al ritmo de tu cuerpo, quise
negarme hasta que de pronto era demasiado JAMAS ME HABÍAN DADO TANTOS ORGASMOS
SIN ESTUMULACIÓN CON LAS MANOS!!!, ni siquiera tocaste mi clítoris y aquello seguía y era intenso!!!
“Es que no se escape, o ya tiene mucho”, me dijiste con ese tono tipo Vicente Fernandez, y me
tiré boca abajo extenuada, me penetraste desde atrás en un ritmo delicioso que
me dio otros más.
Es obvio que tu técnica es impecable, rica, y sabés como
tocar lo que vos llamás “puntos energéticos”, lo malo, es que vos podés causar
adicción.
Lo que ya no supe es si a vos te gustó y vas a venir por
más, o me dejarás deseando una revancha , vos sos rudo al inicio y un gran
técnico al final.
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