Me reí hoy cuando alguien lo escribió en tuiter, me reí porque no creí que hoy tocaría darme justicia por propia mano, pero así fue.
No te busco, ya no lo hago porque entendí que para vos enamorarte es volverte débil, venís, me ves, pero no te atrevés a tocarme y yo me mato de ganas solo viendo tus ojos, tus labios que parecen llamarme, pero no, eres fuerte ( o lo aparentas)
Y allí estás, poniendo en tuiter o en tus estados que quieres estar con "ella" y yo sueño que soy ella, aunque definitivamente no lo sea.
Hoy empezaste con que ibas a venir, primero que a almorzar y te dije que estaba bien, pero que habría más gente, luego seguiste insinuando hasta que dije la hora a la que estaría sola.
No viniste.
Hablamos casi una hora por telefono, esos datos románticos, esas historias, ese compañerismo que sigue existiendo "usted es mi amiga", si, lo soy, y bueno, te dije que ya no sentía nada, que ese "enamoramiento" había terminado "sabes, yo si quería pasar, pero para coger contigo, para eso quería estar a solas".
me derramé por dentro, si supieras las ganas que todavía te tengo, las ganas locas de comerte entero, "no hemos cogido bien", me dices y yo quisiera decirte que te he ofrecido quedarte y no quieres, pero finjo, porque no puedo tolerar que te enamores, eso no debe pasar,
hablamos un rato más, me dejas la promesa absurda de que puede pasar, que algún día pasará, que cogeremos, si, que lo haremos un día de estos...
Salgo al super y al regresar me doy cuenta que iba casi desnuda (por eso me veían así), que importa, mojada empiezo con lo que vos iniciaste hace rato, una foto a otra dirección y un sexchateo que me deja con un orgasmo onánico delicioso.
Tocó hacerlo sola, pero pensando en vos y en otros, casi que fue una orgía solitaria.
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