Levantarme sin escuchar el reclamo por algo tiene su precio y esa sexualidad de ratitos, de amantes compartidos, de poliamores diversos me vuelve a veces loca, pero despierto en una inmensa cama solitaria a donde puedo estar hasta que me plazca, eso creo. Porque algo hay de aprovechado en las relaciones "cotidianas" las cosas que se vuelven obligaciones, los deseos que se vuelven rituales o momentos de pago de favores...aunque eso pasa en otros lados.
La tarde del miercoles transcurrió entre mensajitos "hoy si tengo ganas de cogerte bien" "quiero que pasemos mucho tiempo juntos" "no te tardes" "ven pronto" que me iban calentando peligrosamente, si, tenía reuniones de trabajo y la amiga que siempre me invita a un café y con la que por fin había quedado me esperaba en el lugar sentada desde hacía rato "venite rápido", pudo más el deseo que las dudas y bueno, la llamé para disculparme y corría a verlo.
Sentirme engañada no me gusta, si, quería coger, pero "antes vamos por mi traje si, quieres, llevame por favor", y si, dice la mujer enamorada, caliente a punto de hervir y camina hasta el lugar donde el susodicho ha dejado el traje, tráfico de miercoles a las 6 y ganas de apretarle los huevos de la cólera, "te prometo que te compenso mamita" si, mi amorcito, mas te vale, iba pensando mientras aceleraba entre el tráfico como taxista desquiciado.
Todavía en el regreso pasamos por los condones, en la entrada del autohotel (tenía visitas en casa) yo ya no aguantaba las ganas, entramos y caimos en la cama como locos, me tenía tan caliente que se dio lujos, me puso en la orilla de la cama para que su pene entrara en mi garganta con facilidad y bajó la cabeza hasta lamerme con ganas el clítoris, pero la prisa se paga con un orgasmo explosivo y casi instantáneo al penetrarme, una cogida de 15 minutos, me tiré en la cama y lo abracé, esperando la segunda parte y me dice "lo siento mamita pero tengo que regresar temprano" (mierda) y yo que me enamoro tan fácilmente y ya soñaba con su cuerpo en mi almohada toda la noche, salimos como entramos y de regreso a casa a terminar la faena a dos manos (re mierda)
al día siguiente ni le hablé, me enojé de tal manera que salí con un grupo y no le dije nada, no pasó mucho tiempo antes que su mensaje "usted seguro cree que soy una mierda" apareciera en la pantalla, ni me importó, esa noche era para ella.
Siempre me parece que ella se siente incómoda en público, pero cada vez es menos, se deja seducir por poquitos, le gusta que la vea, y a mi me gusta que se sonroje ante mi, al final, fuimos a mi casa y mis amigas se acostaron temprano, apenas unos besos, unas caricias torpes, unas ganas inmensas de dejarla satisfecha apagadas porque sé que ella es muy sonora y la gente no entiende su sonoridad y su pasión, pero ella me deja lista para la cama, con sus ojos dulces metidos en la cabeza.
tres de la mañana y el teléfono "¿verdad que no quisiste estar conmigo hoy?", le dije que sus prisas y sus mandados me habían dejado sin ganas, no, no soy tu novia ni tu mujer para que te haga los mandados y se sienta feliz de poder servirte, no quiero que sigás llamándome si no es para coger de buena forma y no recuerdo que más le dije "seguí durmiendo", resonó la voz enojada en el teléfono y colgó.
viernes, ganas de coger con quien se deje, justo al mismo tiempo entran los mensajes "¿quieres coger?", él que tiene ganas de reinvindicarse y "ojalá estuviera aquí, quiero amanecer contigo" ella, que está lejos esta noche.
Me voy a preparar para salir con él, directo al auto hotel, y mi cuerpo tiembla pensando en ella.
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