esto no pasó ¿o sí?
Tenía adentro una mariposa en el vientre. Revoloteaba.
Nos acercabamos al edificio, una larga hilera de cuartos sobre sendos garajes, las puertas se cerraban tras los autos. La fila era corta, pero todos fingian no ver al de adelante o al de atrás.
Me divertía, ante todo porque ambos eramos libres y entonces meterse al motel no era sino obtener comodidad. Un techo y una cama grande, en lugar de intentar retozar en el auto o en cualquiera de nuestras casas aún parte de la autoridad paterna.
Su mano sobre mi pierna intentaba llegar más adentro, sus ojos no me veían, solo sus manos jugaban sobre y debajo de mi falda.
El garage se abrió justo cuando él encontraba que me hacía falta la ropa interior y sus dedos se quedaban apoyados sobre mi rasurado monte.
Un dedo se abrió camino y palpó la humedad, luego me vió y dijo: “salimos?”
La puerta del motel se cierra, la alarma del carro se activa y me bajo con esa sensación borracha de la hiperexcitación, la entrepierna caliente y húmeda y el pecho palpitando fuerte.
Tocar, pagar, subir, el ritual del cuarto y la mujer que no muestra su rostro. Mientras pregunta cuanto tiempo y recibe el dinero. De alli en adelante el cuarto es nuestro.
Es increíble pero siento sus nervios, sé que lo sorpredió la ausencia de ropa interior, y que lo está estimulando la imagen depilada que acaba de palpar y los líquidos que fluyen. Pero se detiene. Intenta hacer algo nuevo.
Comienza a desvestirme sin miedo, me deja totalmente desnuda sin que él se quite nada, quiere verme y se coloca detrás de mi para ponerme frente al espejo. Sus manos sobre mis pechos, sobre mis piernas…dentro de mi.
Me acuesta. Me pone nerviosa porque se siente su erección pero impide que lo toque, no se deja acariciar y sin embargo quiere tocarme toda, estira mis manos hacia atrás y de pronto siento que me esta atando a la cama, suavemente pero atando, con una cuerda tan suave y esponjada que casi no se siente.
Amarrada alli puedo verlo tocarse a si mismo, tocarme besarme desde los pies hasta la cabeza, inmóvil, porque aunque puedo moverme la inmovilidad me excita tanto que creo que me quedo sin respirar.
Separa mis piernas con cuidado y comienza a jugar con mi vulva, sus manos se meten y salen humedas sus dedos incitan y presionan, el líquido brota de mi cuerpo.
Pero él sigue con ropa, presionando su cuerpo contra el mío, excitandome, buscando cositas en su mochila, una plumita que usa para acariciar mi clítoris que parece crecer más y mis pezones que estan duros como rocas.
Luego toma hielo y me roza con él y por último vierte un poco de licor en mi vulva para lamerlo completamente una y otra vez tomando de la copa que se forma y succionando.
No sé cuantos orgasmos tengo, sus manos y boca me hacen estallar una y otra vez.
Entonces me deja un momento. Puedo verlo desnudarse, puedo verlo acariciarse mientras recupera una erección y luego tengo ante mis ojos su pene, mi lengua lo intenta alcanzar porque mis manos no pueden se deja tomar y mete su pene en mi boca que lo recibe bien, mientras suelta mis manos, montado sobre mi.
Ya con las manos libres tengo tiempo para lamerlo, lamer sus testículos, meterme el pene hasta el fondo de la boca, apretar sus deliciosas nalgas y sentir que sus ojos me miran con más ganas sigo y sigo con manos y boca.
Luego, justo antes de que eyacule lo dejo.
Ahora tiene que penetrarme para dejarse ir.
Sé que no va a poder aguantar si me penetra, pero lo hace.
Una vez y otra de distintas formas y posiciones.
Quiere todo. Y me lo pide.
Colocada en cuatro patas me dejo untar por sus manos el ky, mi ano dilatado, permite su entrada, suavemente me siento a punto de estallar pero aún alli juega con sus manos a darme más.
Mi orgasmo anal y vaginal explotan al mismo tiempo. Sus manos han acabado conmigo. Y me dejo llevar por la explosión de semen adentro de mi cuerpo. Profundamente.
4 comentarios:
Me gustó... sobre todo la parte de la descripición de la entrada al motelazo. Porque para serte sincero yo nunca he ido, empezando en que no tengo carro.. JAJAJAJA y dos menos con quien ir... igual, me sigue gustando tu forma de describir.. así que espero algún comentario de tu parte al blog, ok?
Magistral Nicté, me fascinó. Estas dejando a Anaïs Nin tiernita.
No hay como la sumisión para tener el mejor sexo.
Tocar, pagar , subir...
mola...
saludossssssssss!!!
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