lunes, 29 de septiembre de 2008

cascadas

yo creo que ningún adolescente dejó de tener en su cuarto el poster con la chica saliendo en bikini de una cascada, alguna vez, incluso el folleto de propaganda del biotopo del quetzal, tenía una mujer en bikini saliendo de la cascada, sólo de pensarlo se me pone la carne de gallina, porque esa agua es tan fría que corta la respiración y uno se pone de un hermoso color morado.
no fué esa la cascada que escogimos, en realidad esta no era sino una caída de agua pequeña, que desemboca en un pequeño río en un famoso balneario de guatemala (no se los digo, imaginen)
el asunto es que llegamos a medio día, un dia entre semana y bastante nublado. nos pusimos a nadar un rato y a jugar abrazándonos, nos besabamos entre el agua y poco a poco nos calentamos de la nada.
a él le gustaba jugar conmigo en público, metía sus manos entre la calzoneta y pretendía que yo no hiciera ningún gesto especial, parecía normal, un par de muchachos jugando, y en realidad estaba metiéndome mano, tocándome y haciendo que mi mano se deslizara dentro de su calzoneta.
al final no pudimos más, salimos del agua a buscar un sitio más privado, un par de mujeres lavaba en el río y un hombre cortaba ramas. aquello estaba desolado, pero no había nada más cubierto que una vieja letrina apestosa.
nos metimos debajo de la cortina de agua que dejaba la cascada, el espacio era muy estrecho y el que daba la espalda a la cascada recibía un torrente frío y duro.
había piedras y algunas cortaban y el piso resbalaba por las algas, me puso contra la pared y colocó mis pies sobre las piedras para tenerme en posición, no me quité la ropa y el tampoco, el elástico dificultaba un poco la penetración y también el agua, allí apretados y mojados no estoy segura de haber tenido un orgasmo, lo que recuerdo era el miedo, el morbo de saber que nos veían, el dolor de mis piernas en una posición tan extraña que espantaría al kamasutra, las piedras cortantes en mi espalda, su peso contra la pared y el agua que pegaba sobre sus nalgas con fuerza, eyaculó de golpe y salió lastimado. yo lo seguí al rato luego de lavarme un poco.
supongo que, como siempre, la seguimos en el dormitorio.
y creo que, para película porno, las cascadas no sirven.

3 comentarios:

Alexxx dijo...

mmmm puede que si sirvan las cascadas para pelicula porno, solo que hay que buscar la adecuada.

el Kontra dijo...

Vos alexxx una artificial con agua tibia tal vez.
Sin cuentos que el agua en las verapaces es tan fría que el que logré una erección no se le bajará nunca. Como siempre excelente, saludos!

Nicté dijo...

ayyy alexxx, la verdad es que deberías probar, pero con cuidado.
tal vez los jacuzzis, o una cascada artificial.