No aguanté leer rayuela, era como una necedad, darle la vuelta a la misma obsesión y yo no puedo, trato de no obsesionarme y en general, me voy antes, me alejo y no me quedo a morir una y otra vez en un proceso que no tiene para donde ir. sólo una vez he estado lo suficientemente loca para compartir más de un rato y solo una vez me he quedado.
Yo soy la maga, porque son ellos los que vuelven una y otra vez a buscarme en rostros parecidos, en otros labios, pero fallan, no puedo ser atrapada.
Y ahora llegas tu, con la misma actitud, eso de verme en el espejo, vos y tu forma huraña de provocar, de seducir, de darme alas para luego dejarme plantada, con las ganas, con hambre no satisfecha para luego aparecer de pronto a media noche, avisando que estás solo pero que tampoco quieres estar conmigo.
No respondes a mis llamados más que cuando quieres, no me das lo que necesito, y te encierras en esa actitud de suficiencia y superioridad que me pone de alguna manera, loca y ansiosa, y me mantiene casta para vos.
¿casta? si, porque no me tocas, me provocas, me besas, pero te niegas a la cópula, no se si tienes miedo a caer en la trampa de mi cuerpo, allí donde han caído tantos, pero te haces a un lado, y luego regresás con ternuritas y cariños, llamadas y mensajes y me provocás oleadas de ternura y pasión que yo sé que no se harán realidad.
No, yo soy la maga y vos tenés que recordar toda la vida mi olor, mis caricias, mi forma de amar...no, yo no caigo en tu trampa, no me voy a obsesionar, te lo aseguro.
domingo, 30 de junio de 2013
martes, 18 de junio de 2013
quedate quieta
Tenía años de no escuchar esa orden, las últimas veces he sido yo la que mando, la que dirige, si mucho he recibido solicitudes, algunas dudas otras veces deseos que he cumplido, pero estoy acostumbrada a dirigir.
¿te vas a ir? le pregunté cuando salimos del evento, yo iba de negro, tacones, maquillaje y ganas de verlo, no lo vi en todo el acto y al salir me pidió que los llevara con su amigo a la estación de buses, "vamos lejos" me dijo como queriendo insistir en que no iba a verlo, evite su rostro y su beso fue apenas insinuado, saludo "de besito" tradicional.
3 minutos más tarde el mensajito, "que hacés", contesto que cocino y empiezo a insinuar que estoy sola y que lo espero, "en realidad me deseas tanto?" la pregunta me destantea pero contesto "si", "bajá y abrí la puerta".
entra a la casa y me empieza a besar, me pongo loca, quiero dirigir como siempre "no, quedate quieta, ahoa mando yo"
tiemblo un segundo y me dejo hacer, lo siento tocarme toda, acaricia mi rostro, besa todo mi rostro y cuello, ojos, boca y luego baja, apurado, apenas se detiene un momento en los pezones para avanzar hacia abajo, hacia mi vulva que lame como si tuviera hambre, come, arranca la ropa que todavía se queda atrapada en mis tobillos, no me desnuda toda "estás preciosa, te veías tan linda en el acto que me daban ganas de tocarte" sigue besando, labios, pechos y vulva y yo muero porque me penetre, pero no lo hace "te dije que te quedaras quieta, aqui yo mando nena", me empuja sobre el sillón y le digo que quiero ir a la cama "¿no te has cansado de la cama? no es buena la rutina, quiero cogerte aquí, conmigo todo será distinto"
mi corazón casi sale del pecho, mi cuerpo tiembla como loco, su boca va de mis piernas a todo el cuerpo, apretando, amando, besando.
pronto empieza a frotar su pene con mi vulva, excita mi clítoris con la punta del pene, "no te muevas, no toques" dice cuando siente que mis manos se acercan a su pene, "dejame hacerte feliz".
y entonces entra, empuja, avienta, mi cuerpo suda, se estremece,goza, y luego se deja ir en un orgasmo enorme, violento, feroz.
Me sigue besando con enorme ternura "quise volver porque no quería dejarte con las ganas", sus besos siguen siendo tiernos, dulces, y su rostro brilla ahora.
Mas noche por el teléfono pregunta "todavía tenés esa cara de cuando a uno le regalan algo".
y yo amo esa forma absurda de tratar y casi destrozar mi cuerpo y sanar mi alma con su dulzura.
¿te vas a ir? le pregunté cuando salimos del evento, yo iba de negro, tacones, maquillaje y ganas de verlo, no lo vi en todo el acto y al salir me pidió que los llevara con su amigo a la estación de buses, "vamos lejos" me dijo como queriendo insistir en que no iba a verlo, evite su rostro y su beso fue apenas insinuado, saludo "de besito" tradicional.
3 minutos más tarde el mensajito, "que hacés", contesto que cocino y empiezo a insinuar que estoy sola y que lo espero, "en realidad me deseas tanto?" la pregunta me destantea pero contesto "si", "bajá y abrí la puerta".
entra a la casa y me empieza a besar, me pongo loca, quiero dirigir como siempre "no, quedate quieta, ahoa mando yo"
tiemblo un segundo y me dejo hacer, lo siento tocarme toda, acaricia mi rostro, besa todo mi rostro y cuello, ojos, boca y luego baja, apurado, apenas se detiene un momento en los pezones para avanzar hacia abajo, hacia mi vulva que lame como si tuviera hambre, come, arranca la ropa que todavía se queda atrapada en mis tobillos, no me desnuda toda "estás preciosa, te veías tan linda en el acto que me daban ganas de tocarte" sigue besando, labios, pechos y vulva y yo muero porque me penetre, pero no lo hace "te dije que te quedaras quieta, aqui yo mando nena", me empuja sobre el sillón y le digo que quiero ir a la cama "¿no te has cansado de la cama? no es buena la rutina, quiero cogerte aquí, conmigo todo será distinto"
mi corazón casi sale del pecho, mi cuerpo tiembla como loco, su boca va de mis piernas a todo el cuerpo, apretando, amando, besando.
pronto empieza a frotar su pene con mi vulva, excita mi clítoris con la punta del pene, "no te muevas, no toques" dice cuando siente que mis manos se acercan a su pene, "dejame hacerte feliz".
y entonces entra, empuja, avienta, mi cuerpo suda, se estremece,goza, y luego se deja ir en un orgasmo enorme, violento, feroz.
Me sigue besando con enorme ternura "quise volver porque no quería dejarte con las ganas", sus besos siguen siendo tiernos, dulces, y su rostro brilla ahora.
Mas noche por el teléfono pregunta "todavía tenés esa cara de cuando a uno le regalan algo".
y yo amo esa forma absurda de tratar y casi destrozar mi cuerpo y sanar mi alma con su dulzura.
domingo, 16 de junio de 2013
I'm a cougar
El novio de Madonna tiene 22 años...ella tiene 54, así es la cosa
Tengo que admitirlo, muero por los hombres más jóvenes que
yo y a medida que me hago mayor, sus edades se hacen cada vez más lejanas a la
mía.
Empezamos con un año, con dos, con seis…ahora que ya pueden
ser mas de 10 sin ser ilegal, pues así se está poniendo.
parece que si mientras era adolescente era moderadamente
deseable, ahora que soy más grande mi atractivo crece. Ellos buscan algo que no
les dan las niñas y yo estoy dispuesta a pasar una tarde, una noche o una
madrugada en brazos fuertes y jóvenes. Mi cerebro crecio, mi poder económico también y sobre todo mi habilidad sexual, eso atrapa mucho más que el físico.
¿Qué tiene de atractivo un hombre más joven? su fuerza,
aunque pueden ser tímidos al inicio y tal vez tengan eyaculación precoz en el
primer acto pero son capaces de dar varios más.
¿Qué la plática no es interesante? eso es discutible, si,
tienen menos lecturas y menos información pero no por eso no tienen unos
pensamientos fascinantes que expresan curiosidad y no alardean de sus últimas
lecturas o de sus dos doctorados, pueden ser mucho más maduros que un cuarentón
y algunos tienen hasta la vida resuelta (negocios, trabajos) así que otro mito
que cae.
Normalmente son adoradores, están conscientes de la
diferencia de edades y de otras diferencias, no lo han experimentado todo,
saben que una tiene una vida más “vivida” que ellos por lo que no dudan cuando
una intenta o inventa algo nuevo, no hay celos de los “anteriores en tu vida”
saben que hubo más de uno y no les molesta, eso es lo que les atrae, la
experiencia y lo que pueden aprender.
que más puede pasar? no lo sé, no busco uniones eternas
nunca más, así que el lema cougar es disfrutar, pasar el tiempo que se pueda y
aceptar el que no se pueda
sábado, 20 de abril de 2013
días de vino y flores
El vino te estaba esperando desde la otra vez, no me lo tomé sola, quería que estuvieras vos.
Volver a vernos luego de tanto tiempo y pensar que en realidad, con todos los problemas que cargo encima, no tenía muchas ganas de coger con vos.
Te portaste tierno, no insististe, me hablaste suave, me calmaste, me recosté a tu lado a descansar hasta que tus besos y tus caricias me convencieorn de seguir, y seguimos...
Nunca me voy a acostumbrar a esas dimensiones, da igual que cojamos día y noche, siempre es de acomodarse a sentir que ocupas todo mi espacio y que aún adentro creces más a medida que te excitas.
Los cambios de posición son necesarios, porque es un tanto incómodo y al mismo tiempo no quiero que salgas, a cosas y locuras del dolor y el amor.
Sonríes cuando sientes mis orgasmos, uno a otro florecen, me abro como una estrella, estallo en pedazos, agonizo en tus brazos, me siento viva.
en algún momento te pido algo: quiero que me lo hagas oral, te bajas, y empiezas algo que parece normal, suave, delicioso, aprieto las sábanas y me preparo a sentir, tu lengua estimula, succiona, tus dientes aprietan y presionan, tus dedos penetran y empujan, de pronto siento que estimulas algo más y no se cuando un dedo se introduce en mi ano mientras sigues jugando con todo lo demás.
Dicen que con drogas se ven flores de colores, yo lo logro con ese orgasmo múltiple que me generas: veo flores de colores estallando, con los ojos abiertos o cerrados, mi cuerpo se curva bajo tu empuje, tus manos han ocupado mi interior, liberas toda la fuerza y me das visiones de vida y de paz, siento que has tocado más allá del cielo, mi alma, mi psique, mis fuerzas.
te levantas sonriente y te cuento lo que pasó, no lo crees, vuelves a la carga un rato más hasta que me duermo a tu lado, agotada y feliz.
Esto se repetirá por los siguientes días, hasta que las fuerzas se acaben.
Volver a vernos luego de tanto tiempo y pensar que en realidad, con todos los problemas que cargo encima, no tenía muchas ganas de coger con vos.
Te portaste tierno, no insististe, me hablaste suave, me calmaste, me recosté a tu lado a descansar hasta que tus besos y tus caricias me convencieorn de seguir, y seguimos...
Nunca me voy a acostumbrar a esas dimensiones, da igual que cojamos día y noche, siempre es de acomodarse a sentir que ocupas todo mi espacio y que aún adentro creces más a medida que te excitas.
Los cambios de posición son necesarios, porque es un tanto incómodo y al mismo tiempo no quiero que salgas, a cosas y locuras del dolor y el amor.
Sonríes cuando sientes mis orgasmos, uno a otro florecen, me abro como una estrella, estallo en pedazos, agonizo en tus brazos, me siento viva.
en algún momento te pido algo: quiero que me lo hagas oral, te bajas, y empiezas algo que parece normal, suave, delicioso, aprieto las sábanas y me preparo a sentir, tu lengua estimula, succiona, tus dientes aprietan y presionan, tus dedos penetran y empujan, de pronto siento que estimulas algo más y no se cuando un dedo se introduce en mi ano mientras sigues jugando con todo lo demás.
Dicen que con drogas se ven flores de colores, yo lo logro con ese orgasmo múltiple que me generas: veo flores de colores estallando, con los ojos abiertos o cerrados, mi cuerpo se curva bajo tu empuje, tus manos han ocupado mi interior, liberas toda la fuerza y me das visiones de vida y de paz, siento que has tocado más allá del cielo, mi alma, mi psique, mis fuerzas.
te levantas sonriente y te cuento lo que pasó, no lo crees, vuelves a la carga un rato más hasta que me duermo a tu lado, agotada y feliz.
Esto se repetirá por los siguientes días, hasta que las fuerzas se acaben.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Diosas complicadas
Tengo días de no verte, nuestros planes se han visto abatidos por la normalidad anormal de mi vida, no estoy sola, no puedo disponer de todo mi tiempo y los 3 días que me habían ofrecido se fueron...ya no existen.
Vos decís que podemos adaptarnos, vivir con lo que tenemos, pero no me gusta esto.
Soy una diosa complicada, una que puede soñar con noches de placer intenso y que no está tan tranquila con el ofrecimiento de tardes de café y libros.
Soy una diosa que necesita de tu cirio pascual para encender su hoguera, que requiere de tus oficios de sumo sacerdote entrenado para apagar su ira, que pide ofrendas y sacrificios (tuyos y míos) para poder respirar.
Vos sos un semi dios que no se enoja por nada, "ya habrá tiempo" me decis y minimizas el sexo y mi necesidad, "no es eso sólo lo que nos une".
y para vengarme de vos y de la vida escribo un post sin sexo, uno que es un grito molesto, porque esta diosa necesita estar con vos y no se resignará tan fácilmente a tener que esperar a que el tiempo cambie.
¿cuál era el plan?
te cuento: vos y yo, solos, amanecer en este hermoso lugar, caminar por la ciudad, hacernos ver de la mano, disfrutar la risa de la gente y el calor. a beso limpio, como siempre.
Vos y yo, cena con vino en la casa, acariciarnos un rato, sentarnos juntos a ver la tarde, tus manos en las mías hasta que tus ganas se hagan tan intensas que me desnudes en cualquier parte, y me ofrezcas tu cirio, para beber de él, para acariciarlo, para sentirlo adentro llenándome por completo.
vos y yo, amanecer anudados, retozados y gozosos, desayuno en la cama con besos de postre y baño a duo y seguir, hasta que ambos cuerpos se confundan...como siempre.
vos y yo.
si, no será perfecto, pero supongo que algo de todo esto será realidad, es lo que importa.
Vos decís que podemos adaptarnos, vivir con lo que tenemos, pero no me gusta esto.
Soy una diosa complicada, una que puede soñar con noches de placer intenso y que no está tan tranquila con el ofrecimiento de tardes de café y libros.
Soy una diosa que necesita de tu cirio pascual para encender su hoguera, que requiere de tus oficios de sumo sacerdote entrenado para apagar su ira, que pide ofrendas y sacrificios (tuyos y míos) para poder respirar.
Vos sos un semi dios que no se enoja por nada, "ya habrá tiempo" me decis y minimizas el sexo y mi necesidad, "no es eso sólo lo que nos une".
y para vengarme de vos y de la vida escribo un post sin sexo, uno que es un grito molesto, porque esta diosa necesita estar con vos y no se resignará tan fácilmente a tener que esperar a que el tiempo cambie.
¿cuál era el plan?
te cuento: vos y yo, solos, amanecer en este hermoso lugar, caminar por la ciudad, hacernos ver de la mano, disfrutar la risa de la gente y el calor. a beso limpio, como siempre.
Vos y yo, cena con vino en la casa, acariciarnos un rato, sentarnos juntos a ver la tarde, tus manos en las mías hasta que tus ganas se hagan tan intensas que me desnudes en cualquier parte, y me ofrezcas tu cirio, para beber de él, para acariciarlo, para sentirlo adentro llenándome por completo.
vos y yo, amanecer anudados, retozados y gozosos, desayuno en la cama con besos de postre y baño a duo y seguir, hasta que ambos cuerpos se confundan...como siempre.
vos y yo.
si, no será perfecto, pero supongo que algo de todo esto será realidad, es lo que importa.
martes, 12 de marzo de 2013
cositas
Sigo diciendo que con vos cada vez es distinta y por lo mismo, espectacular.
a pesar que cada vez parecemos más una pareja vieja, casi como casados, nos conocemos, nos hablamos, nos amamos, la rutina todavía no se mete en esta relación. espero.
Regresamos de cenar, caminando en la noche, un poco de frío, la puerta, la casa, como si fuera lo más normal. sacaste una botella de whiski y traje los vasos y el hielo, vos compraste coca cola, con lo que quedó totalmente claro que no sabés tomar, igual, no importa.
Nos tiramos de una vez a la cama, vasos de whisky en la mano y sonrisas, pareja loca sin ganas de empezar la acción todavía.
uno o dos tragos de whisky, tus manos en mi cuerpo, tus besos como siempre y sonrisas, esas que me provocás al mirarte, al desearte, tus manos en mis nalgas: "como se me antoja tu culito" (tiemblo cuando dices eso, porque estoy segura que no aguantaría para nada y te reís) "me encanta tu cuerpo" decís y sigo temblando, me río y voy a la orilla de la cama por otro trago de whisky, ahora te deseo entero, me quito la blusa y tus manos acarician mi cuerpo, en un rato estamos desnudos, abrazados y listos para coger.
Me penetrás como siempre, con cuidado, ese momento es dificil, me abro para dejarte entrar pero siempre cuesta, eres enorme, duro, estragante y delicioso, sonríes porque sabes que me encanta lo que siento, me haces feliz, como siempre.
quiero besarte todo y me zafo del abrazo, me lanzo a lamerte como me encanta, pero dejo mi vulva lista a recibir tus labios y los usas, y también los dedos, de pronto me siento otra vez como si fuera a estallar, lágrimas en mis ojos, casi toco el cielo y me coloco lista para que vuelvas a penetrarme, como te gusta, como quieras, como desees.
casi a punto de terminar me dices "me encanta que esté tan caliente aquí adentro y me encantó meter toda mi mano dentro de ti".
abro los ojos y vuelves a reir, ahora a carcajadas "no te diste cuenta?" preguntas como en broma, y no se que responder, hay una sensacion nueva en mi cuerpo, una que dice que me encantó que lo hicieras y además, no sé por qué me siento levemente ultrajada.
me besas con ternura: te amo vos, se que no iba a lastimarte, y sé que te gustó.
pasamos a otros niveles, el sexo se vuelve más duro y el amor más dulce, te amo vos, siempre
a pesar que cada vez parecemos más una pareja vieja, casi como casados, nos conocemos, nos hablamos, nos amamos, la rutina todavía no se mete en esta relación. espero.
Regresamos de cenar, caminando en la noche, un poco de frío, la puerta, la casa, como si fuera lo más normal. sacaste una botella de whiski y traje los vasos y el hielo, vos compraste coca cola, con lo que quedó totalmente claro que no sabés tomar, igual, no importa.
Nos tiramos de una vez a la cama, vasos de whisky en la mano y sonrisas, pareja loca sin ganas de empezar la acción todavía.
uno o dos tragos de whisky, tus manos en mi cuerpo, tus besos como siempre y sonrisas, esas que me provocás al mirarte, al desearte, tus manos en mis nalgas: "como se me antoja tu culito" (tiemblo cuando dices eso, porque estoy segura que no aguantaría para nada y te reís) "me encanta tu cuerpo" decís y sigo temblando, me río y voy a la orilla de la cama por otro trago de whisky, ahora te deseo entero, me quito la blusa y tus manos acarician mi cuerpo, en un rato estamos desnudos, abrazados y listos para coger.
Me penetrás como siempre, con cuidado, ese momento es dificil, me abro para dejarte entrar pero siempre cuesta, eres enorme, duro, estragante y delicioso, sonríes porque sabes que me encanta lo que siento, me haces feliz, como siempre.
quiero besarte todo y me zafo del abrazo, me lanzo a lamerte como me encanta, pero dejo mi vulva lista a recibir tus labios y los usas, y también los dedos, de pronto me siento otra vez como si fuera a estallar, lágrimas en mis ojos, casi toco el cielo y me coloco lista para que vuelvas a penetrarme, como te gusta, como quieras, como desees.
casi a punto de terminar me dices "me encanta que esté tan caliente aquí adentro y me encantó meter toda mi mano dentro de ti".
abro los ojos y vuelves a reir, ahora a carcajadas "no te diste cuenta?" preguntas como en broma, y no se que responder, hay una sensacion nueva en mi cuerpo, una que dice que me encantó que lo hicieras y además, no sé por qué me siento levemente ultrajada.
me besas con ternura: te amo vos, se que no iba a lastimarte, y sé que te gustó.
pasamos a otros niveles, el sexo se vuelve más duro y el amor más dulce, te amo vos, siempre
sábado, 23 de febrero de 2013
no te quites el vestido...
Es enfático: coger con vos no es igual jamás. Ya perdí la cuenta del número y aún no puedo descifrar el patrón. No me mal entendás, yo he visto un patrón en todos mis amantes. Digo que después de la tercera cogida una puede decir que le gusta y que no le gusta a alguien, no sólo preferencias, sino también esos sitios prohibidos que una debe cuidarse de estimular, palabras, acciones y cosas que no deben hacerse, y también esas delicias que surgen luego de encontrar las claves para entrar.
Con vos eso no funciona. Lo que funcionó la primera semana, ya no te gusta ahora, lo que te encendió ayer, puede que te cohiba hoy, y viceversa, y no me da miedo equivocarme, me emociona ver con que vas a aparecer o que nueva fantasía vas a proponer.
Llegamos y hacía calor, dijiste que no querías ir al dormitorio y que dejara encendida la enorme luz de la sala, esa que parece que estuvieramos en el parque. comencé a besarte en el sofá y a quitarte la ropa, tenía, como siempre tengo, ganas de besarte de arriba hacia abajo, y tragarme tu cuerpo, sintiendo el ahogo que provocan sus dimensiones tan fuera de lo común.
te besé, te quité la ropa y entonces dijiste "te molestaría no quitarte la ropa"
Te voy a confesar que me sentí rara, ya te tenía sin ropas y me pediste que yo no me las quitara, metiste tus manos bajo el vestido y quitaste lo único que querías eliminar, ese pequeño obstáculo que cubría parte de mi cuerpo.
Yo temblaba de ganas y el tenerte sin ropa debajo de mi cuerpo, a horcajadas sobre el sillón, vos sentado en una acción receptiva increíblemente sensual, tus manos se metían por debajo del vestido, y tu pene ocupaba todo el espacio disponible en mi interior, puedo jurar que cuando yo gemía y apretaba, vos crecías y llenabas más hasta hacerlo de tal forma deliciosamente insoportable que no quería al mismo tiempo que terminaras y también que terminaras ya.
Me dió más miedo el crujido peligroso del viejo sillón, ese que tal vez tiene demasiado tiempo de uso, las miradas de las fotos en la pared, la luz de la ventana y la gente que pasaba y no imaginaba que aquí adentro, vos crecías a tu gusto en mi interior, anulando mis sentidos, haciendome gemir de gusto y placer.
Recuerdo que te mordí, te arañé, me apreté a tu cuerpo de todas las maneras posibles y cuando sentí que desfallecía, seguimos todavía más un rato más, al ritmo de esos boleros locos de la radio nocturna y un bésame mucho que me supo a "espero que no sea la última porque esto es el cielo".
te pedí que quería quitarme el vestido, acabamos en la cama, abrazados con ganas, desnudos ambos y yo pensando en que magia produjo el vestido y por qué te negaste a quitarmelo.
Todavía en la madrugada me despertó tu mano sobre mi rostro, tu beso y tus ganas, tu vuelta al ruedo más mesurado y el olor de nuestro sexo en las sábanas.
Hoy veo tu mensaje en el cel "impeccable, a diamond under your dress", creo que al fin entiendo lo que hiciste.
Con vos eso no funciona. Lo que funcionó la primera semana, ya no te gusta ahora, lo que te encendió ayer, puede que te cohiba hoy, y viceversa, y no me da miedo equivocarme, me emociona ver con que vas a aparecer o que nueva fantasía vas a proponer.
Llegamos y hacía calor, dijiste que no querías ir al dormitorio y que dejara encendida la enorme luz de la sala, esa que parece que estuvieramos en el parque. comencé a besarte en el sofá y a quitarte la ropa, tenía, como siempre tengo, ganas de besarte de arriba hacia abajo, y tragarme tu cuerpo, sintiendo el ahogo que provocan sus dimensiones tan fuera de lo común.
te besé, te quité la ropa y entonces dijiste "te molestaría no quitarte la ropa"
Te voy a confesar que me sentí rara, ya te tenía sin ropas y me pediste que yo no me las quitara, metiste tus manos bajo el vestido y quitaste lo único que querías eliminar, ese pequeño obstáculo que cubría parte de mi cuerpo.
Yo temblaba de ganas y el tenerte sin ropa debajo de mi cuerpo, a horcajadas sobre el sillón, vos sentado en una acción receptiva increíblemente sensual, tus manos se metían por debajo del vestido, y tu pene ocupaba todo el espacio disponible en mi interior, puedo jurar que cuando yo gemía y apretaba, vos crecías y llenabas más hasta hacerlo de tal forma deliciosamente insoportable que no quería al mismo tiempo que terminaras y también que terminaras ya.
Me dió más miedo el crujido peligroso del viejo sillón, ese que tal vez tiene demasiado tiempo de uso, las miradas de las fotos en la pared, la luz de la ventana y la gente que pasaba y no imaginaba que aquí adentro, vos crecías a tu gusto en mi interior, anulando mis sentidos, haciendome gemir de gusto y placer.
Recuerdo que te mordí, te arañé, me apreté a tu cuerpo de todas las maneras posibles y cuando sentí que desfallecía, seguimos todavía más un rato más, al ritmo de esos boleros locos de la radio nocturna y un bésame mucho que me supo a "espero que no sea la última porque esto es el cielo".
te pedí que quería quitarme el vestido, acabamos en la cama, abrazados con ganas, desnudos ambos y yo pensando en que magia produjo el vestido y por qué te negaste a quitarmelo.
Todavía en la madrugada me despertó tu mano sobre mi rostro, tu beso y tus ganas, tu vuelta al ruedo más mesurado y el olor de nuestro sexo en las sábanas.
Hoy veo tu mensaje en el cel "impeccable, a diamond under your dress", creo que al fin entiendo lo que hiciste.
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