No aguanté leer rayuela, era como una necedad, darle la vuelta a la misma obsesión y yo no puedo, trato de no obsesionarme y en general, me voy antes, me alejo y no me quedo a morir una y otra vez en un proceso que no tiene para donde ir. sólo una vez he estado lo suficientemente loca para compartir más de un rato y solo una vez me he quedado.
Yo soy la maga, porque son ellos los que vuelven una y otra vez a buscarme en rostros parecidos, en otros labios, pero fallan, no puedo ser atrapada.
Y ahora llegas tu, con la misma actitud, eso de verme en el espejo, vos y tu forma huraña de provocar, de seducir, de darme alas para luego dejarme plantada, con las ganas, con hambre no satisfecha para luego aparecer de pronto a media noche, avisando que estás solo pero que tampoco quieres estar conmigo.
No respondes a mis llamados más que cuando quieres, no me das lo que necesito, y te encierras en esa actitud de suficiencia y superioridad que me pone de alguna manera, loca y ansiosa, y me mantiene casta para vos.
¿casta? si, porque no me tocas, me provocas, me besas, pero te niegas a la cópula, no se si tienes miedo a caer en la trampa de mi cuerpo, allí donde han caído tantos, pero te haces a un lado, y luego regresás con ternuritas y cariños, llamadas y mensajes y me provocás oleadas de ternura y pasión que yo sé que no se harán realidad.
No, yo soy la maga y vos tenés que recordar toda la vida mi olor, mis caricias, mi forma de amar...no, yo no caigo en tu trampa, no me voy a obsesionar, te lo aseguro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario