lunes, 28 de febrero de 2011

crazy night (adios al vanilla mood)

Creo que he estado mucho tiempo en un tono vainilla casi fresa. los pajarillos cantan... etc.
Este sábado todo cambió. Un compromiso familiar impidió que pudieramos ir juntos a la reunión del grupo de amigos, una "pasta dinner" con mucho vino y plática rica, así que me fuí con esos dos lindos amigos a la reunión.
Por la tarde algo había pasado que me tenía nerviosa, él, (el otro) había llamado para decirme que probablemente vendría... con las ganas que tengo de verlo me llevé las llaves del apartamento y advertí que podría no regresar hasta el día siguiente.
La cena deliciosa y el exceso de vino, bien, no sé beber y fue una revolución de vinos al inicio para finalizar con unas cuantas (no sé bien cuantas) micheladas bien fuertes...
No sé como comenzó la plática a irse por el tema sexual, cuando sentí estaba confesando que había seducido y disfrutado a una hermosa mujer que conocí por internet, la plática subía de tono y yo me moría por saber si él (el otro) había podido viajar, no hallaba la hora de salir de allí y meterme en la cama con él, estaba tan borracha y tan excitada con la platica que ahora iba por las primeras veces y la asistencia a un show de sexo en vivo y la comparación de tiempos y posiciones. De pronto me di cuenta que había un sólo hombre hetero en el grupo, los otros se sonreían y las chicas hablaban de sus experiencias y sueños y yo agarré el telefono e hice lo que nuuuunca debía hacer con un otro: ponerle un mensajito caliente.
claro que no tuve respuesta, la noche se puso tan intensa que alguien terminó confesando que había estado con todas las mujeres del grupo (menos una) y con un par de los hombres.
Bueno, tengo que confesar que con este chico tenemos una historia, pero esa es una historia vieja y cuando al fin salimos al parqueo y a la madrugada fría lo abracé para recordar nuestra historia...
En el carro yo le llevaba la mano sobre la rodilla, en algún momento me tomó la mano y la puso sobre su pene erecto, el camino se hizo corto mientras lo tocaba y él gemía un rato, la amiga que manejaba se trataba de mantener correcta y a mi en mi trance se me antojaba hasta meter mis manos en el escote que tenía ella y comerme sus grandes pechos (eso si no lo hice).
Me sentía en mi mejor momento de ninfómana, jugando con uno, mientras pensaba en otro y un tercero me esperaba en la cama dormido.
llegué borracha y super caliente a encontrarlo dormido, me acurruqué sobre su espalda y él sintió el calor, el aliento alcohólico y el deseo que llevaba "¿entonces ya no vino?" su pregunta me recordó el calor que traía "déjame que te coja", le dije y le pedí que fuera comprensivo y se dejara hacer con el otro en mi mente.
lamí su pene y lo monté como loca, él repetía que le encantaba aquello y yo seguía cogiéndolo con la mente llena de sus imágenes y perdiéndome por momentos en la borrachera, atacándolo como una loba en celo y dándole toda la locura que tenía perdida.
A cada momento le repetía que aquella calentura la habían provocado otros, y que si no podía disfrutarlo podía decirlo, pero no lo dijo, siguió cogiendome hasta la madrugada.
Por la mañana junto con la goma viene el resto de resultados de la noche de locura: primero me entero que siente que lo he usado sin darle tiempo a nada, y no le gusta del todo, recibo un mensaje de el del carro donde me dice que no me haga bolas y que no paso nada y por último, Él (el otro) me reclama por el problema de pareja que le he provocado con mi mensaje caliente y casi de madrugada.
Lo único que no puedo negar es que disfruté de él como siempre, más hondo que nunca y que lo he sentido adentro mío como nadie más puede llegar, aún fingiendo que era el otro.
no sé que puertas pueden estar cerradas luego de la noche de locura, no sé cuales se abrieron luego y por supuesto, amo su disponibilidad a ceder aún sintiendo que es usado... pero eso ustedes saben que es otra historia.

viernes, 25 de febrero de 2011

la cita perfecta

Me estoy mojando imaginando la cita perfecta.
No me había sentido así en mucho tiempo, planificando el lugar, el espacio para pasar de las fantasías a una enorme realidad que me llena de ganas, que me moja, me hace temblar de expectación y deseo.
No te puedo explicar como me sentí, que me dijeras "la proxima semana", mi cuerpo se comenzó a preparar para sentirte.
Me asusta también, soy supersticiosa y soñar tanto con ese momento lo ha convertido en algo casi imposible, algo que ambos hemos construido de sueños y de pronto...
me dices que puede pasar, que quieres que pase, que tienes ganas de estar conmigo tanto como yo las tengo, que vas a buscar un espacio de tiempo porque ambos lo merecemos.
"me debés un orgasmo" te digo y me dices que no te sientes tan importante, que la forma en que digo que me muero por tocarte te hace sentir como todo un personaje, como si fueras el hombre más deseado del mundo.
Te portas tierno y dulce, y tu voz suena como caricias, en serio me vuelvo loca pensando en tu cuerpo desnudo a mi lado, en besarte de arriba hacia abajo y hacer realidad la fantasía que te narro cada vez que hablamos o chateamos.
Baby, ya es tiempo, me encanta poder hacer realidad esto, te prometo que será la cita perfecta, en el momento perfecto.

viernes, 18 de febrero de 2011

if...

No estoy segura de como me siento hoy, me he acostumbrado a demasiado sexo desde hace unos meses. ha sido delirante: noches de luna, sexo apurado de mañanas de trabajo, tardes de cine y caricias, amaneceres con tu olor en mi piel y en mi sexo...
La rutina comenzó y te empezaste a ir, son días de la semana, semanas enteras a veces, esas separaciones que contribuyen a poner azucar en mi rutina, la espera, la ansiedad de querer saber de vos.
Él sigue lejos, enmarañado en el internet nos dedicamos tiempos compartidos de canciones, calenturas y búsquedas de tiempos que se niegan a aparecer, tiempos de sequía con mi cuerpo exudando fluidos y llenándose de ilusiones absurdas.

Lo extraño es que me detengo a pensar ahora en consecuencias, en resultados, en sumas que antes no hacía y... bueno, les cuento:
Me ha pasado otras veces, que una mirada se convierte en complicidad y de allí a la cama... son momentos.
Hoy había calor, tráfico, violencia en la calle. En el semáforo el rótulo de "ataque armado en la..." no leí la calle, aceleré y me metí a un embotellamiento dificil y complicado, avanzando paso a paso y tirándole un par de insultos a los que se atraviesan y molestan.
Sus ojos se clavaron en mi y la corriente recorrió mi cuerpo, no tengo idea de quien era, me vio de carro a carro y me hizo una seña amable para que pasara antes, le respondí con una sonrisa y traté de pasar.
la fila avanzaba despacio y sentía su mirada por el retrovisor, más adelante se emparejo a mi lado y me hizo señas que significaban "¿tenés tiempo?", luego siguieron más señas para detenerme, lo hice, me detuve unos metros adelante y se bajó corriendo del carro.
El papelito que me dio tenía su teléfono y aprovechó para decir: "acompañame ahorita".
Maldita paranoia de habitante en este paisito, subí la ventana y salí corriendo dejándolo con el papelito entre las manos, crucé en la siguiente esquina y me perdí.
Cuadras adelante entendí que no se trataba de eso, que no era un secuestrador, que me gustaba que se hubiera tomado tantas molestias... pero era tarde.
¿Qué hubiera pasado si tuviera todavía el papelito con el teléfono?

sábado, 12 de febrero de 2011

Lienzo en blanco...

Me estoy dando más libertad, para explorarme, para sentir contigo y con otros, para ver mis límites y los límites ajenos...
Me gusta cuando venís cansado y me pedís que te acaricie con cuidado. Empezando por la espalda para tratar de quitar la dureza del trabajo y alejar el cansancio de tu cuerpo y luego, comenzar a estimular tu deseo, primero con besos suaves y luego con cariciar atrevidas.
Tengo que confesarte que estoy volviendo un fetiche de tus nalgas, creo que entiendo a los hombres y su atracción por los traseros, al ver esas firmes y turgentes posaderas que tienes, y me estoy volviendo loca por besarlas, tocarlas, acariciarlas y sentirlas rozando mis pezones.
Sí, te lo confieso, estoy en fase fetiche.
Anoche la luz de la luna creciente iluminaba tu espalda y mientras mordía suavemente tus deliciosas esferas tuve un deseo raro, bizarro, loco.
Te pregunté si permitías que lo hiciera y no te negaste. Fué la primera vez que lo hacía, no sabía que iba a sentir, pero no fue desagradable, me encantó sentir en mi lengua ese orificio prohibido y me gustó más la forma en que reaccionaste, "no puedo creer que sea tan rico" dijiste.
Jugamos a todo, por todos lados y formas como siempre, a veces parando y en una de esas dijiste: "¿en serio te calienta tanto la posibilidad de cogértelo a él?", y te dije que si, que me encantaba la idea, que deseaba escaparme con él un día, cogérmelo y perderme en su cuerpo que volvería a ser un lienzo en blanco para mi. Revivir esas locas experiencias de antes pero construír nuevas locuras.
Claro que no sería igual a las que construiría con vos, porque eso es lo lindo de lo nuestro, que incluso esas experiencias fuera podrían convertirse en nuevas cosas que escribir en nuestro libro.
Mi cuerpo destilaba humedad, cada vez que lo mencionaba y hablaba de todas las cosas que pensaba hacerle, vos, como siempre, disfrutas que hable de otros porque eso me vuelve loca, me moja, me calienta.
Terminamos en un orgasmo explosivo acallado apenas para no volver locos a los vecinos...
mientras amanecía otra vez me dijiste "espero que consigas la oportunidad de cogértelo, te pone demasiado caliente".

miércoles, 9 de febrero de 2011

el otro...

Si, estoy feliz con vos, si, te disfruto y vos me disfrutás con todo...pero...
Ya sabés como soy, sabés que me gusta el sexo más allá de las conveniencias, sabés que ha habido otros y que eso no es algo que me defina y sabés que allí está él, sentado al otro lado de la pantalla, quien sabe donde y con quien pero existe y vive y tiembla cuando yo tecleo algunas cosas deliciosas.
y así estoy hoy, con ganas de poner fechas y lugares, salir de aquí y viajar por una hora hasta donde me espera un placer que quiero volver a conocer.
Ya sabés que no es culpa, ni dudas, ni ansiedad. pero necesito que sepás que podría pasar, así como ha pasado tantas veces.
Y es que cuando me escribe cosas y menciona que le excita mi forma de hablar y escribir y luego me seduce con comentarios deliciosos y menciona y recuerda mi sabor y mis cosas...
Admito que es un enamoramiento, un crush delicioso, una locura, un momento de lujuria y luego volver a tus brazos reanimada, sintiendome la reina del mundo, deseada y plena.
Te prometo que al volver, mi cuerpo compartido será más intenso para vos, asi soy, así me conocés.

lunes, 7 de febrero de 2011

cogerte...

desperté en plena madrugada dominical con un brillo de luna creciente en la ventana, mis manos buscaron entre las sábanas y me encontré con la deliciosa redondez perfecta de tu nalga izquierda.
me apreté sobre tu espalda y te moviste inquieto, querías dormir.
Pero mi mano se había aferrado a tu nalga, sintiendola, tocándola, subió revisando tu perfecto cuerpo, tu espalda, tu cintura estrecha, tu cabello corto.
Y comencé a besar lo que encontraba, una espalda, un cuello fuerte y delicado, una oreja perforada, la arracada en mi lengua. Bajé de nuevo y te sentí dejarte, despertar sin abrir los ojos, seguí mordiendo tus nalgas, acariciando tu costado y sintiendo como tu pene se volvía inmenso y duro en mi mano.
Te volteaste y no besé tus labios, seguí con tu pecho fuerte y tus tetillas rosadas, seguí con el dedo la linea del vello de tu abdomen y coloqué mis labios sobre tus testículos rasurados, lamí tu pene de la base a la punta antes de tragarmelo completo, disfrutando su dureza y la deliciosa gotita que me encanta saborear.
No decías nada, ni abrías los ojos, abrías los brazos para dejarte hacer. lamí y besé cada pulgada de tu cuerpo bañado por la luna, disfrutaba su sabor, su aroma, sus leves temblores de pasión.
te quedaste tendido, disfrutando, hasta que decidí montarte, y entonces abriste los ojos para decirme "estás deliciosa" y disfrutar de mi cuerpo como yo estaba disfrutando el tuyo. me rebalsaba de líquidos y tu te seguías dejando hacer. "cogeme así" dijiste mientras seguía dándote placer.
tu delicioso estallido me llenó por dentro, me apreté de nuevo a tu cuerpo mientras las aves cantaban en la ventana...

viernes, 4 de febrero de 2011

Hablar de amor...

Luego de la encuesta, donde te diste cuenta que existen esos amantes de 5 minutos; que seguramente ya se habían cachondeado lo suficiente: en una fiesta, bajo la mesa, con miradas, con caricias furtivas... esos a los que no les interesa mas que fundirse un momento y luego dejarse, alejarse, en lo imposible...y comprendí que para vos y para mi, con todo lo que hemos pasado juntos, esos amores furtivos ya han pasado a la historia.
Cuando no estás empiezo a llenarme de vos y los recuerdos de largas cogidas, de tardes compartidas, de pláticas interesantes, de libros comentados y luego me doy cuenta que hemos logrado traspasar todo y convertirnos en cómplices hasta de historias sexuales de encuentros casuales...que vos conocés tan bien mi historia y te compenetrás en ella, la sentís y la disfrutás tanto como yo.
Y me queda esa sensación extraña de haberlo logrado todo. Porque se que regresás por cosas más intensas que mi cuerpo desnudo bañado con vino en una noche de luna, por más que un libro leído a pausas entre dos y los "no me cuentes" y las preguntas, comentarios y decepciones por un final trillado o una historia interesante que termina.
Volvés por más que un papel que me etiquete como tu propiedad, mucho más que un vínculo de sangre, más que el saber que eres único y disfrutas la posibilidad compartida y la certeza de que estoy aquí aunque vuele lejos.
Se que volvés por más que mi disposición a lo que sea, en la cama o en otros lados, aunque no siempre te sigo a todas tus aventuras y a veces me quedo esperando en la cama a que termines de subir una montaña real y te llenes de adrenalina.
Me encanta la complicidad actual, los comentarios que no son hirientes ni mordaces sobre esos otros que aparecen y seguiran apareciendo (y las otras...) esa libertad que me sujeta mejor que un anillo: podemos estar juntos, pero también podemos estar separados: una decisión, no una obligación...
lo siento pero esta temporada llena de rosas y tulipanes en las esquinas me está transtornando...
¿será amor?