Me gusta cuando venís cansado y me pedís que te acaricie con cuidado. Empezando por la espalda para tratar de quitar la dureza del trabajo y alejar el cansancio de tu cuerpo y luego, comenzar a estimular tu deseo, primero con besos suaves y luego con cariciar atrevidas.
Tengo que confesarte que estoy volviendo un fetiche de tus nalgas, creo que entiendo a los hombres y su atracción por los traseros, al ver esas firmes y turgentes posaderas que tienes, y me estoy volviendo loca por besarlas, tocarlas, acariciarlas y sentirlas rozando mis pezones.
Sí, te lo confieso, estoy en fase fetiche.
Anoche la luz de la luna creciente iluminaba tu espalda y mientras mordía suavemente tus deliciosas esferas tuve un deseo raro, bizarro, loco.
Te pregunté si permitías que lo hiciera y no te negaste. Fué la primera vez que lo hacía, no sabía que iba a sentir, pero no fue desagradable, me encantó sentir en mi lengua ese orificio prohibido y me gustó más la forma en que reaccionaste, "no puedo creer que sea tan rico" dijiste.
Jugamos a todo, por todos lados y formas como siempre, a veces parando y en una de esas dijiste: "¿en serio te calienta tanto la posibilidad de cogértelo a él?", y te dije que si, que me encantaba la idea, que deseaba escaparme con él un día, cogérmelo y perderme en su cuerpo que volvería a ser un lienzo en blanco para mi. Revivir esas locas experiencias de antes pero construír nuevas locuras.
Claro que no sería igual a las que construiría con vos, porque eso es lo lindo de lo nuestro, que incluso esas experiencias fuera podrían convertirse en nuevas cosas que escribir en nuestro libro.
Mi cuerpo destilaba humedad, cada vez que lo mencionaba y hablaba de todas las cosas que pensaba hacerle, vos, como siempre, disfrutas que hable de otros porque eso me vuelve loca, me moja, me calienta.
Terminamos en un orgasmo explosivo acallado apenas para no volver locos a los vecinos...
mientras amanecía otra vez me dijiste "espero que consigas la oportunidad de cogértelo, te pone demasiado caliente".
1 comentario:
y como siempre se escucha tanto placer y ala vez comprension y sentimiento cuando hablas de el....
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