viernes, 18 de febrero de 2011

if...

No estoy segura de como me siento hoy, me he acostumbrado a demasiado sexo desde hace unos meses. ha sido delirante: noches de luna, sexo apurado de mañanas de trabajo, tardes de cine y caricias, amaneceres con tu olor en mi piel y en mi sexo...
La rutina comenzó y te empezaste a ir, son días de la semana, semanas enteras a veces, esas separaciones que contribuyen a poner azucar en mi rutina, la espera, la ansiedad de querer saber de vos.
Él sigue lejos, enmarañado en el internet nos dedicamos tiempos compartidos de canciones, calenturas y búsquedas de tiempos que se niegan a aparecer, tiempos de sequía con mi cuerpo exudando fluidos y llenándose de ilusiones absurdas.

Lo extraño es que me detengo a pensar ahora en consecuencias, en resultados, en sumas que antes no hacía y... bueno, les cuento:
Me ha pasado otras veces, que una mirada se convierte en complicidad y de allí a la cama... son momentos.
Hoy había calor, tráfico, violencia en la calle. En el semáforo el rótulo de "ataque armado en la..." no leí la calle, aceleré y me metí a un embotellamiento dificil y complicado, avanzando paso a paso y tirándole un par de insultos a los que se atraviesan y molestan.
Sus ojos se clavaron en mi y la corriente recorrió mi cuerpo, no tengo idea de quien era, me vio de carro a carro y me hizo una seña amable para que pasara antes, le respondí con una sonrisa y traté de pasar.
la fila avanzaba despacio y sentía su mirada por el retrovisor, más adelante se emparejo a mi lado y me hizo señas que significaban "¿tenés tiempo?", luego siguieron más señas para detenerme, lo hice, me detuve unos metros adelante y se bajó corriendo del carro.
El papelito que me dio tenía su teléfono y aprovechó para decir: "acompañame ahorita".
Maldita paranoia de habitante en este paisito, subí la ventana y salí corriendo dejándolo con el papelito entre las manos, crucé en la siguiente esquina y me perdí.
Cuadras adelante entendí que no se trataba de eso, que no era un secuestrador, que me gustaba que se hubiera tomado tantas molestias... pero era tarde.
¿Qué hubiera pasado si tuviera todavía el papelito con el teléfono?

3 comentarios:

proShot dijo...

si no fuera xq este mundo es un pañuelito... te lo vas a volver a encontrar. Ya lo verás.

Nicté dijo...

y si no me lo encuentro??
supongo que aun hay muchos peces en el mar

PICHIRUCHI dijo...

Ese es el puto problema de nuestros países... en las calles las mujeres se asustan cuando uno se acerca a ellas... creen que uno va tras sus cosas, y nada que ver... uno solo busca un encuentro casual... pero las entiendo, la delincuencia ha creado una paranoia comprensible... esto fustra muchas veces los encuentros sexuales ocasionales.