sábado, 7 de mayo de 2011

dirty dancing

Quiero ir a bailar", te dije con esas ganas que me quedaron de la última noche de desafuero y descontrol, esa noche abrazando un cuerpo en la pista que reaccionaba a mi calor como un sueño, y los recuerdos de esa humedad me hacían decirte las ganas que tengo de bailar de nuevo.
acariciaste mi cabello y dijiste "ya sabés que no bailo bien, igual, puedo verte bailar, llevarte a donde querrás y dejar que enloquezcas a quien querras mientras yo te veo desde la mesa, tal vez tocándome, tal vez pensando en mas tarde".
tenía que ser un lugar donde no encontráramos personas incómodas, donde pudiera dejarme ir como te gusta y provocarte como te dije que podía hacerlo.
Pusiste el radio y comenzó a sonar música electrónica "bailá para mí", dijiste.
Me puse de pie y comencé a moverme, te gustó lo que viste, lo disfrutaste mientras reíamos como adolescentes. No era hora de coger, era de almorzar juntos, y los ventanales asustan a cualquiera.
"mañana" dijiste, vamos mañana"
viernes en la noche, perfecto para salir, la logística complicada y la hora tarde, nos fuimos casi a las 10 a buscar un antro que permitiera lo que queríamos hacer.
Nos habían sugerido antros gay, precisamente para que no se emocionara algún borracho y terminaras agredido en la pista, además, porque querías verme en mi lado masculino, el lado agresivo que no me conoces.
Llegamos y entramos, yo iba con ropa discreta, nada de lentejuela ni pedrería, escote bajo y maquillaje escaso, me puse a bailar sola como siempre, de pronto un chavo se me pega atrás, el ritmo que contagio lo hace, invito a otro y quedo como sandwich, no se han excitado todavía, no lo hacen porque sólo están bailando, pero yo ya comencé a exhalar feromonas, y me empiezo a sentir abeja reina rodeada de zánganos que se mueren por fecundarme.
me miras desde la mesa, tu mano sostiene un vaso de ron, con coca cola, sigues el ritmo con la cabeza y siento que te estás tocando, te veo cambiar de colores y gemir, mmm, rico, deliciosa sensación de éxtasis.
un par de horas más tarde nos vamos, voy radiante y con ganas, en el auto me besas apasionadamente y me tocas un poco, nada más.
"nena, recuérdate, esta es una amistad, nada más"

jueves, 28 de abril de 2011

Desayuno...

Encontrar a un viejo amante en el facebook parece algo emocionante, delicioso, peligroso...
Un saludo a distancia y una cita: desayunemos.
No sé que me gustó de vos hace años, las chispas allí están, nos vimos y volvió a ser como antes, amigos con derechos, amigos-amantes, moteleros de universidad, compartidores de cama en excursiones, amigos, siempre amigos, esos que están para llamar a media noche con noticias de miedos y ruidos en el techo, para llevarte al hospital, para darte consuelo y abrazo, para contar las historias de aventuras y despechos, de romances y desamores...
Un desayuno que te arruiné con mis dietas, no te sentiste cómodo de pedir huevos, frijoles, salchichas, crema, panitos, postre... mientras yo devoraba mi fruta con yogur y granola (te sentiste estafado, tan caro el lugar y tan poquita comida) pero comimos omelette con queso chancol y me dijiste que querías ir a Acul...
Mis romances, tus romances, mis fracasos, tus fracasos, un par de horas de nuestra vida en conversación para ponernos al día.
Llegando al parqueo encontrar la llanta desinflada, tomarnos otro tiempo para arreglarla y luego, regresar a buscar un baño para lavarnos las manos llenas de grasa y mugre.
De nuevo en el ascensor te veo de cerca: "casi no has cambiado" decís, y mirás mi cabello y mi rostro en busca de marcas de vida, de cambios de los años, y allí está otra vez la chispa, las ganas la necesidad de abrazarnos como antes, sin miedo a nada, sin temores de nada, amigos tan amigos como nadie ha sido antes.
Un abrazo apretado, fuerte como nunca, como si los años no hubieran pasado, como si te hubiera visto ayer o la semana pasada, un beso dulce, un beso recordado, sin pasiones arrebatadas, un beso de costumbre antigua...
Y allí quedó todo, tus manos en mi cintura deseando quedarse, mis manos elevándose a tu cuerpo deseandolo completo, tu sonrisa de gato satisfecho y tus ojos negros clavándose en los míos.
No había más tiempo, no había lugar, allí, frente al carro besaste mi frente y me pediste lo que siempre esperé oír: "tenemos que vernos pronto, ¿que tal la otra semana?" sonreí y suspiré de nuevo, habrá que esperar para la acción, habrá que ver si nos vemos la otra semana y entonces dejamos que nuestras manos y bocas hagan lo que siempre han hecho.
De vuelta en el carro tiemblo un poco, recuerdo nuestros moteles, nuestros lugares especiales y todos los secretos que guardamos.
Gracias Amigo, un desayuno de verdad delicioso.

domingo, 17 de abril de 2011

shhh....

Salir de nuevo cuesta, mucho, encontrar un espacio a donde ir cuando ya no se tiene tanta costumbre, sin tener alguien que te acompañe, ni pareja de baile, ni nada.
Un restaurante chino, una cara conocida, otra, y sentarme a hacer el mal tercio y "acompañar" a la mujer sola se vuelve un desafío mayúsculo. De alguna forma la pasamos bien, más información que no necesito, comida china sin mucha gracia y cerveza.
Primero noto que alguien me mira un poco más, sus ojos se acercan a mi escote y luego se alejan de nuevo, (la novia cerca) al rato hace calor y se quita el sueter para descubrir una masa de músculos torneados con ejercicio, también genes, la cosa es que es un torso bello y unos brazos que de sólo imaginarme abrazándolos me provocan, acento españolado pero agringado (imposible saber ahora) y las horas pasan agradables, llenas de risas y comentarios acerca de las procesiones que se oyen pasar (pasan enfrente de este lugar)
la despedida y la pregunta "donde dejaste el carro" me dan el punto para decir "un poco lejos, en realidad".
No esperé que se ofreciera, pero lo hizo, "te acompaño" y caminamos bajo la luna y el montón de gente que hace procesiones y alfombras, bulla y sonido me acompañan también.
hablamos poco, risas, y al llegar la calle bloqueada por carros estacionados "no puedo salir, lo siento", se ofrece a acompañar, un rato sentados en la acera y luego, me dan ganas de ir al baño "mirá, voy a entrar a esa casa, es de una familiar y tengo llave", entra conmigo a la casa y yo vuelvo al rato y lo veo sentado en la sala, "una casa grande" dice, me siento a su lado y de pronto nos estamos besando, una mano se acerca a mi escote y decido dejarme hacer sin pena, su boca baja a mis pechos y me sigo dejando hacer, sin temblar mucho, agradecida del renacimiento.
Cuando su mano intenta llegar a mi cuerpo le advierto "son esos días" y se retira, tampoco le gusta la sangre, me dice.
Me siento obligada a bajarme, se la chupo con todas las ganas que me quedan en el cuerpo, con tanta intensidad que eyacula muuy rápido y sin darme tiempo a saborear nada, rápido y eficiente.
cuando salimos de la casa el tráfico ya se movió, le doy un beso y me subo a intentar salir de allí, sus manos me saludan desde al calle, donde sé que vamos a vivir por mucho tiempo.

jueves, 31 de marzo de 2011

Crónica de un desastre anunciado

Este es el fin definitivo de este blog, si, ya sé que lo he anunciado antes y que lo he parado varias veces. Esta vez es la final.

A pesar de ser una mujer “liberada” supongo que me considero más tradicional, nunca pude aceptar que mis prácticas fueran tan valoradas por todos, creo que nadie más que yo creyó que se pudiera ser tan “libre” y no sufrir las consecuencias, contarlo todo (o casi todo). Especialmente cuando a mi personalmente me es difícil tolerar que mi compañero haga lo que yo he hecho y a veces fantaseado en este blog y me lleno la cabeza de piedritas de sus aventuras y compañeras.

En mi caso las consecuencias implican finalizar una relación que me hacía sentir viva y sexy, y cambiarla por una serie de fantasías irrealizables y hombres inexistentes más que en mi mente y en mis sueños.

De pronto estoy aquí, escribiendo sexo virtual y sintiendo que es real, volviendo persona a una máquina que no responde, utilizando objetos para sentirme viva, mientras el hombre que disfrutaba esas fantasías se aleja definitivamente y yo no puedo encontrar a nadie real que lo sustituya.

Creí que era seguro hacer vivir a alguien toda esa pasión y fantasía que yo tenía, en algún momento nadie podía distinguir cuánto de realidad había en ellos, y él no pudo tolerar pensar que mis sentimientos se comprometían con otro. No pudo ver la fantasía y se lo compró (como todos ustedes) que todo era realidad y sintió que yo no le daba los mismos derechos que yo (supuestamente) tenía, aunque mucho de todo esto es fantasía.

Antes de escribir esta despedida, intenté otra vez un relato caliente y cada frase me lo recuerda a él, al mejor sexo que he tenido en mi vida, al único que inspira mis relatos y al único al que ahora no le intereso para nada. Cada frase intentada e inventada huele a él, respira a él, lo refleja a él, si pienso en labios tienen que ser gruesos y jugosos, si pienso en cuerpos, tienen que ser blancos y dulces, si pienso en penes, tienen que ser lindos y perfectos. no puedo fantasear si no lo tengo en mi cama, no puedo soñar si no me siento penetrada por él, cualquier otro suena falso, artificial, doloroso.

Antes que este blog se convierta en las memorias de una ninfómana jubilada, les dejo este post por 3 días antes de cerrar la tienda. gracias por sus comentarios y sus buenos deseos.

Han sido tres años lindos, créansela, pero piensen bien, la fantasía no supera la realidad y uno se puede embarcar en cada fantasía que puede doler, crecer y multiplicarse.

sábado, 19 de marzo de 2011

Crónicas de cumpleaños ( I've had the time of my life)

"voy a ser su regalo de cumpleaños, no se haga bolas, llego el viernes".
Su mensaje era tan claro y delicioso que me pasé el día soñando, faltaban todavía 3 días para el viernes y no era tan fácil imaginarme a su lado, pensar en todo lo que ibamos a decir, a hacer, a sentir, pero se sentía esa emoción y las mariposas que habían anidado en mi estómago desde su última llamada, esa sensación de ansiedad y de ganas de deseos postergados...
El viernes amaneció gris y mi ánimo también, no me gustan los cumpleaños porque me siento fuera de foco, lo que no pude lograr en el año, lo que cambia con eso.
En el trabajo las felicitaciones de rigor, las cuatas y sus celebraciones sorpresa, los regalitos extraños ( unos mangos en lugar de pastel, por eso de las dietas)
me terminé de chupar el mango soñando con su cuerpo de mango maduro, y su color de miel de caña deliciosamente lamible.
"ya estoy aquí"
la llamada fue alucinante, en medio de una reunión y tu voz metiéndose en mis oídos "estoy aquí"
¿donde? atiné a preguntar "en la puerta de su trabajo"
Creo que nunca había inventado una excusa más creativa, me tengo que ir, algo surgió, una urgencia familiar... y listo.
Encontrarte en la puerta fue alucinante, exactamente como te imaginaba y al mismo tiempo tan diferente, tus ojos dulces y tu rostro moreno. no te besé en la calle porque era muy obvio, pero salimos juntos, en mi carro a buscar donde amarnos toda la noche.
Llevabas unas rosas compradas en el semáforo que me llenaron de ternura, maltratadas y golpeadas, pero tuyas, estabas tan turbado como yo, no atinabas a decir nada y menos a tocarme, dejaste que yo guiara el carro hasta donde consideré que podíamos estar. paramos en un parque para hablar un rato, porque al preguntarte si querías ir a tomar algo contestaste "no".
Como si fueramos niños púberes nos sentamos en el carro a pensar que hacer, propuse salir por algo, tomarnos una cerveza y no quisiste, siempre el fantasma de "nos pueden ver" que no deja ser libres ni liberarse.
Fuimos al lugar que vos dijiste, como amantes inexpertos nos enredamos en la ropa, en los besos, en la urgencia y en la necesidad de tocarnos, de explorarnos, de volver a conocer lo que hace tantos años dejamos perdido y terminamos acostados uno al lado del otro, sin saber exactamente que más hacer, espacio entre ambos y dudas.
Tomé la iniciativa y me monté sobre ti, acomodé mi cuerpo para recibir tu pene erecto, me mantuve quieta mientras lograba esa sensación de plenitud que da sentirte al fin dentro mío, nos movíamos despacio, con miedo a terminar, sin ganas de dejar ese instante, sin querer separarnos.
a la cogida siguió la plática, seguida de más tiempo para coger... retozar entre esas sábanas alquiladas.
cuando salimos la luna estaba alta en el cielo, casi a medianoche, llegué a mi casa a mis propias sábanas sintiendo el olor a ti, deseando que te hubieras quedado hasta el amancecer, y hoy, te escribo esto.



jueves, 10 de marzo de 2011

alucine de una tarde en camioneta...

La música puede ser erógena, todos lo sabemos, se siente meterse en el cuerpo y despertar emociones.
La camioneta viene con el sonido estridente de un equipo de sonido y la música de banda duranguense.
Ese baile que agita y aprieta, eleva las pulsaciones y hace sentir cosquillas mientras imagino que giro apretada contra un cuerpo masculino fuerte y sudoroso.
La música se hizo más fuerte, podía imaginar sus brazos apretándome, sus manos tocando mi cuerpo, la mano firme colocada en mi cadera y su respiración agitada en mi cuello, abrazándome fuerte, girando, mi rostro pegado a su pecho que palpita, el olor de su sudor caliente, sus labios en mi frente y sus manos en mi cuerpo.
brincamos al unísono, caderas pegadas, siento su urgencia, la música que manda mensajes claros y sexuales, no vamos a ninguna parte girando así, su respiración es agitada, su boca besa mi cuello, y la mia busca sus labios, aprieta sus nalgas en este seguir girando alucinados.
siento su cuerpo crecer excitado, me dan ganas de aventarlo a la esquina y seguir con lo que iniciamos, tengo ganas de lamer su sudor, asfixiarme en el olor de su cuerpo de hombre en celo y su rabia apretándome como loco alucinado.
dieciocho calle!!!
el grito del brocha me saca del alucine, a mi lado no hay nadie, y en casa tampoco, la música me sigue por todo el recorrido. me voy a comprar un disco de duranguense y a esperarte.

domingo, 6 de marzo de 2011

stand by

Gracias por leer y comentar, vuelvo pronto...si puedo