sábado, 21 de julio de 2012

entre tu indiferencia y una mujer desnuda...

El primer paso para dejar un hábito es aceptarlo, en el último post descubrí quien soy y como he sido una esclava obediente, primero de las pasiones de mis amos que de las mías.
Ahora eres mi amo, he dejado todas las posibilidades que existen en mi vida, he negado mi sexualidad y me he conformado con tus escasos besos y tu amor de lejos.
Pero allí está ella, joven y hermosa, con esos ojos tiernos y esos labios carnosos que me hablan con una insinuación feroz. La veo y salivo, siento que sus bromas tiernas y esa manera de pedirme que piense en ella, las minifaldas y medias de red que se pone cuando me ve, su dulzura al pedirme chocolate y su negativa a estar a solas conmigo.
Es una turbadora profesional y lo sabe, le gusta que me encienda mientras se niega (ella también) ofrece y retira la oferta, igual que vos.
y aquí estoy, debatiéndome entre su deliciosa juventud y tu añosa indiferencia.
Me llamas justo cuando pienso en ella y seguro vendrán los dos al mismo tiempo a ofrecerme esa noche de sexo irrefrenable que tanto necesito.
No puedo servir a dos amos, eso es claro, y no puedo decidir yo.
Amo, decide por mi, gánale a ella, o déjala ganar.

2 comentarios:

Aaron Lechuga dijo...

que buen post, tiempo de no leerte con todo ese explendor...

Nicté dijo...

Gracias!!, así me tienen ambos, entre el miedo y el amor