me da algo de verguenza, contarte que me pasé el día húmeda. desde que te conté por la mañana que me había rasurado toda y que el roce de la ropa me pone encendida. no sé si me creiste.
de pronto y te imagino cogiendo toda la mañana en un motel raro y sucio y sin mi.
es que me exita tanto que te consideren guapo.
hoy me dijeron, que eras un muñeco y yo me relamí los labios pensando en tu querido cuerpo metido dentro de mí.
estoy intentando recordar una de esas historias sucias que tanto te gustan, una que diga "necesito tu cuerpo" y que me haga sentir ganas y más ganas.
en fin.
aquí va.
hace días encontré la casa y el segundo nivel donde cogía con ganas, era ese músico que primero me llenaba los oídos y luego el cuerpo. su dormitorio era grande, con todas las cosas desordenadas y el tacuche negro colgado de un clavo en la pared.
lo que más me exita es saber su forma de coger, eso que empieza despacio poniendo música, enseñándome a desarmar el instrumento, desnudándome de a poco, primero la blusa y dejándome calentar despacio.
luego sus movimientos de caderas, hacia los lados, hacia adelante, hasta la forma en que se ponía el condón era alucinante y los besos obscenos y sellados.
lo único malo, es que no me dejaba comérmelo, nunca, de ninguna manera.
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