Los humanos en las relaciones y las relaciones sexuales somos un poco demasiado complicados.
Aquí estoy, pensando en como me metí en camisas de once varas y sintiendo que me estoy comiendo la mierda de alguien y que alguien se está comiendo mi mierda.
Un centipedo humano, pegados por deseos sexuales y represiones históricas y por la famosa friendzone que nadie sabe donde está pero en donde todos hemos estado.
Ayer abrazaba a uno de mis amantes más viejos, un hombre mucho mayor que yo, mi maestro en más de un sentido. El, recordaba como iniciamos, con las miradas furtivas en clase, hasta terminar en una felación que dio inicio a esto, que ya lleva tiempo. Me atrapó con su sexo discreto, templado, casi invisible. cálido y profesional.
Lo quiero como se quiere a un árbol al lado del cual uno se cobija y crece. hablar con él, compartir las horas y luego, como quien no quiere la cosa, desnudarnos y coger suavecito, bajo el crucifijo de su oficina, sin miedos ni apegos, sin más que la necesidad corporal del sexo y afectos que no podrían ser cotidianos. citarnos con un "puede llegar a ver un libro a mi oficina", en más de una ocasión.
"me encanta estar besándola y abrazándola", jamás hablarnos de tu, jamás romper el mito del profesor, jamás propiciar una cercanía "amatoria" que nos haría daño a ambos, reir porque alguna de sus amigas sabe que no somos solo amigos, y soñar con que algún día nos vamos a escapar a pasar más de una hora juntos. a abrazarnos toda la noche, sabiendo que no lo haremos, que no podremos pasar ese tiempo porque tampoco queremos hacerlo. nos bastan esas tardes de café con platica y las sobaderas o cogidas en posiciones raras en los sillones de la oficina. eso, y la certeza de que "sea lo que sea que tenemos" sigue teniendo la fuerza necesaria para que yo acuda a su llamada.
Pero allí estoy implorando sobras a otro, le escribo, le llamo, me enfado cuando no contesta o cuando me dice "hey, tranquila", le ruego una noche, una tarde, una madrugada, un rato...¿amor? no creo, también llegamos juntos a la conclusión de que él quiere una esposa y yo no soy material para servir a nadie, yo quiero sexo, quiero su sexo, ese falo grueso y fuerte, esas cogidas de rancho grande, te las empiezo de lana, te las termino de cuero, esas manos que aprietan, ásperas, oliendo a rancho, a bestia de carga, a sudor pesado.
Yo lo quiero porque es lo que jamás me serviría más que para la cama, la obsesión, la locura, el falo enhiesto barrenador, el que manda y yo obedezco, el patrón...ay... el que no me querrá mas que para sarandearme en el catre hasta que mis gritos y mis lágrimas de placer lo dejen satisfecho y me diga "mejor duermase, que ya parece que se cansó". y se vaya de nuevo, a donde lo espera una niña dócil que si limpia la casa y lava la ropa.
y él, que me llama...
Lo he dejado besarme, lo he dejado tocarme y manosearme y no sé por qué en realidad, no siento nada por el tímido hombre, el profesional impecable, el que me pide que quiere un espacio pequeño, que me deje, que le permita esos 10 o 15 minutos que yo invierto en cualquier cosa. pero no se me antoja, no puedo quebrar la amistad con una cogida para la que él ha puesto tantas expectativas, porque sé que no querrá sólo el cuerpo, que quiere una "relación" y eso no, conmigo ya no va.
Por eso terminé soñando con mi ex, con su experto sexo... alguna vez nos dijimos que aunque nos dejáramos volveríamos en algún momento a coger y me asusto cuando aparece en mis sueños, como el amante diestro que debe seguir siendo, cuando lo llamo para pedirle apoyo que no es sino un pretexto, cuando imagino como sería perderme entre sus brazos otra vez.
Mejor sacudo la cabeza y me saco del cuerpo el diablo, estoy cagándome en alguien y comiendo la caca de otros. estoy en medio de un cienpiés humano, una analogía fea y descarada.
miércoles, 13 de abril de 2016
miércoles, 6 de abril de 2016
Millenial at dawn
¿vas a venir? su voz suena ansiosa, le había dicho que iba a estar a las 8 en casa, me cuenta que estaba esperando mi llamada y ahora, casi a las diez, no va a encontrar un taxi para llegar aquí, de ninguna manera.
Lo siento, realmente no pude llegar, le dije, pero no era completamente cierto. La cena había sido muy divertida y yo me había puesto a coquetear con una chica preciosa y chavo. cuando me di cuenta que no querían continuar, decidi tomar un taxi a mi casa, demasiado tarde para él, cuya casa está una zona muy peligrosa "a esta hora ya no consigo taxi aquí", dice, "lo siento".
Yo estaba muy borracha, de alguna manera recuerdo que la chica me estaba empujando hacia fuera, ¿acaso traté de besarla? No sabía. Pero encuentro en mi telefono una conversación perturbadora con el chico "te deseo" al parecer estuve rogando por sexo a un casi desconocido guapo.
"¿Estás durmiendo?", pregunta, "no", le digo, y entonces propone algo "¿y si llego a las 5 de la mañana y te despierto con un beso en la vulva?"
en plena borrachera le contesto que si, me caliento como loca pensando que aparecerá justo en la mañana.
Despierto varias veces durante la noche, me he quedado en la casa sola, pero no estoy acostumbrada y cada ruido me despierta, loqueo un rato y me levanto justo a las 4: 30.
No se si va a venir, igual me levanto y me lavo, me arreglo para él, espero que venga, me pongo ansiosa porque en realidad no lo conozco.
se que es un chavo, no se que tan joven sea, dudo que la historia que ha contado en internet sea cierta, no me gustan estas citas pero...alguna vez sería.
"ya estoy en la puerta". abro sin encender la luz, son las 5 A.M. y la calle está silenciosa, no es un día hábil. se acerca y se sienta, lo veo, siento los nervios. ¿que debería hacer? no me atrevo a iniciar el contacto, espero, su mano se acerca a mi pierna y de allí...todo fluye.
En el chat había prometido comerme, lo hizo a conciencia, saboreando, disfrutando, lamiendo y penetrando con todo el ímpetu de su juventud.
sé que me lo disfruté, se que me gustó, pero supongo que no hay mucho de que hablar entre nosotros.
hasta pronto. fue lo que le dije al despedirme.
Lo siento, realmente no pude llegar, le dije, pero no era completamente cierto. La cena había sido muy divertida y yo me había puesto a coquetear con una chica preciosa y chavo. cuando me di cuenta que no querían continuar, decidi tomar un taxi a mi casa, demasiado tarde para él, cuya casa está una zona muy peligrosa "a esta hora ya no consigo taxi aquí", dice, "lo siento".
Yo estaba muy borracha, de alguna manera recuerdo que la chica me estaba empujando hacia fuera, ¿acaso traté de besarla? No sabía. Pero encuentro en mi telefono una conversación perturbadora con el chico "te deseo" al parecer estuve rogando por sexo a un casi desconocido guapo.
"¿Estás durmiendo?", pregunta, "no", le digo, y entonces propone algo "¿y si llego a las 5 de la mañana y te despierto con un beso en la vulva?"
en plena borrachera le contesto que si, me caliento como loca pensando que aparecerá justo en la mañana.
Despierto varias veces durante la noche, me he quedado en la casa sola, pero no estoy acostumbrada y cada ruido me despierta, loqueo un rato y me levanto justo a las 4: 30.
No se si va a venir, igual me levanto y me lavo, me arreglo para él, espero que venga, me pongo ansiosa porque en realidad no lo conozco.
se que es un chavo, no se que tan joven sea, dudo que la historia que ha contado en internet sea cierta, no me gustan estas citas pero...alguna vez sería.
"ya estoy en la puerta". abro sin encender la luz, son las 5 A.M. y la calle está silenciosa, no es un día hábil. se acerca y se sienta, lo veo, siento los nervios. ¿que debería hacer? no me atrevo a iniciar el contacto, espero, su mano se acerca a mi pierna y de allí...todo fluye.
En el chat había prometido comerme, lo hizo a conciencia, saboreando, disfrutando, lamiendo y penetrando con todo el ímpetu de su juventud.
sé que me lo disfruté, se que me gustó, pero supongo que no hay mucho de que hablar entre nosotros.
hasta pronto. fue lo que le dije al despedirme.
miércoles, 30 de marzo de 2016
recogimiento post semana santa
se le llama goma moral, porque no se le puede decir de otra manera.
El asunto es que debíamos cubrir una asignación en un lugar donde, durante semana santa, hubo fiestas en la playa.
Salimos tres personas, una amiga, el piloto designado (otro compañero) y yo. viaje largo y cansado para las dos o tres cosas que debíamos cubrir.
Pasadas las 12 ya habíamos hecho casi todo, excepto una cita que nos dejaron para la tarde, así que teníamos que buscar hotel, llegamos y pedimos una habitación con dos camas y una con una cama.
Mi amigo y yo tenemos "historia" es decir que, alguna vez, él fue mi paño de lágrimas y otras cosas, así que me dijo directamente "seguro que no querés quedarte de una conmigo", pero pues, la amiga no sabía de eso y no nos sentimos cómodos, ustedes saben: él tiene pareja, ella no tiene pareja y yo...menos.
llegamos a la playa a tratar de buscar que almorzar, no había ya nada, las mujeres recogían sus ventas y los empleados de las cervecerías amontonaban sillas, cajas de envases vacíos, mesas plasticas y enfriadores que serían devueltos a su sitio, en la playa dos extranjeras en bikini y un par de niños metidos en el mar.
"llegamos tarde" dijo él mientras, seguro, recordaba sus días de parranda recién pasados y yo veía con ganas el mar, ganas de meterme de una vez.
Metí los pies y me dijeron "metete, con este calor en un rato estarás seca", Metí los pies y el hormigueo en mi cuerpo me hizo desear meterme hasta adentro, allí donde las chicas turistas nadaban. el mar calmado y la arena en mis pies...me empecé a meter hasta la rodilla y entonces me estorbó el pantalón "no ustedes, yo me quito todo" les grité y me quité el pesado y mojado pantalón y la blusa "quien te va a ver" grito mi amiga y en serio, en toda la playa no había más que gente ocupada en sus propias cosas.
Mi amigo me miró con hambre, con ganas, y le sonreí...tal vez, más tarde,
Nadamos un rato, yo en ropa interior, mi amiga totalmente vestida, no pudo quitarse la ropa y bueno, luego a buscar que comer y donde secarnos y al hotel a quitarnos la arena.
la entrevista de la tarde salió mejor, de mejor humor salimos a buscar que comer, "primero un par de chelas" sugirió ella y nos fuimos a un café cerca de la playa, la dueña ya no creía vender así que nos atendió como reyes, comida, y mas y más cerveza.
Amontonamos los "cadáveres" para contarlos "ya parecemos el MP", chiste absurdo que salió de la boca de ella mientras lo miraba con ganas, me reí, ella no sabía que él y yo teníamos algo, así que la dejé coquetear y emborracharse, en realidad nos emborrachamos los 3.
Yo tenía la nariz tapada "seguro es el aire acondicionado" aseveró la dueña del comedor, se metió a su casa y sacó una botella "esto es mágico para curarse", nos aseguró, "lo traje de honduras y ya sólo queda suficiente para un par de tragos". la botella mágica de gifiti hondureño fue a parar a mis manos "tomeselo mañana" me dijo, mientras ella y él seguían coqueteando de forma no tan abierta.
Caminamos a la playa y encontramos unas bancas de cemento que algún alcalde nuevo ha puesto, al lado un par de congeladores, sillas, mesas, toldos, doblados esperaban al transporte, noche ya sin luna el mar levemente agitado y la brisa soplando, mi vestido corto se levantó, mientras me sentaba a horcajadas en el banco, el se sentó a mi lado.
Ella puso música en su celular, siguió bebiendo y convenciéndome ambos de seguir bebiendo, no lo hice de inmediato hasta que ella dijo "ya no tenemos cerveza" y se fue.
Inmediatamente él me besó, su beso era como siempre, suave, dulce y urgido, metió su mano bajo mi vestido y tocó mis muslos, intentó penetrar un poco más hasta que la vimos regresar, no nos vio besarnos, ambos reímos y ella, cada vez más borracha, seguía bromeando con él, tocando su brazo, quitando el rizo de pelo de su cara, y el metiendo su mano bajo mi falda, con cuidado, sin que ella se diera cuenta que lo hacía.
Volvió a decir que necesitaba algo, agua, más cerveza, baño, no escuché. en cuanto ella se fué nos metimos atrás de los congeladores, seguimos besándonos hasta que las ganas que traía se hicieron insoportables, me quité la ropa interior y le ofrecí la espalda, me penetró desde atras, apoyada en una lancha, metida en un embarcadero entre toldos de cerveza plegados, un rapidin, sin gemidos, lo sentí venirse y la humedad bajar de mi cuerpo, decidí no volver a ponerme la ropa interior, en la penumbra de la playa no se vería, caminamos de regreso a donde ella nos ofrecía un par más de cervezas "para el camino"
regresamos al hotel, ella se apoyó en su hombro y él me tomó de la mano, avanzamos y nos despedimos de la señora que contó los cadáveres y nos dio la cuenta: 30 cervezas de distintas marcas, lo último que le quedaba en la cámara. Ella le pidió que nos preparara algo para el día siguiente "una sopa para la goma" "la van a necesitar" dijo la amable señora y se despidió, caminamos un par de cuadras al hotel, "suban" dijo ella, nos metimos los tres a la habitación, ella nos dio las últimas cervezas y puso sobre la mesa el gifiti "¿y si nos lo tomamos?"
Yo estaba a tope, agarré la botella y le di un trago, se la pasé a él y ella siguió, mi cuerpo se llenó de calor intenso, "si no te molesta" le dije "me voy al cuarto con él", "¿por qué?" preguntó, "porque vamos a coger", le dije.
Rió como loca y nos dijo "y por qué no se quedan aquí",
Nos empujó sobre la cama matrimonial y ella se tiró a la cama pequeña, yo estaba como fuera de mi, lo besaba y lo abrazaba, me quité toda la ropa y me tendí sobre la cama, él se montó sobre mi para besar mi cuerpo desde el cuello y luego agarrar mi vulva con su boca, lamer mi clítoris y hacerme temblar, ella reía y veía, "oohh, que rico", le agarré un brazo, la atraje hacia mi y le planté un beso "Estás loca!!, gritó", "ven, le dije, hazlo con nosotros", él no estuvo de acuerdo "dejala, ella no quiere"
NOO, gritó, "solo los voy a ver"
se dedicó a ver mientras él seguía, "te toca" me dijo mientras trepaba por mi cuerpo hasta poner su pene en mi boca, montado sobre mi cuello y yo aferrando sus nalgas redondas, succioné con ganas, lo lamí hasta que casi eyacula...
giré y me voltee para que me penetrara desde atrás, se metió mientras yo repetía "duro, quiero que me folles duro", aventó una nalgada, aferró mis caderas y se dedicó a empujar, lo obligué a parar y me di vuelta "dame más", le dije, ella veía, metía su mano dentro de su pantalón, gemía, yo no escuchaba nada, simplemente disfrutaba, intentaba verla pero no la veía, yo acababa y él también.
desparramado sobre mi cuerpo la escuché "vaya que aguantás bastante" dijo, él se rió, "si querés, te doy a vos también", ella rió, yo me quedé acostada, borracha y semi dormida "cogeme" le dijo, no los vi, de pronto escuchaba "no tan duro", "no seas bruto", y "es que acaso no te gusto", no quería abrir los ojos, no los veía, mi cuerpo luchaba con el licor, pero la borrachera con ese infernal licor me tenía más caliente y más atontada que de costumbre. "ya, me voy", lo oí gritar y salir del cuarto. ella se metió en mi cama "por qué a ti si te desea y a mi no". la sentí desnuda a mi lado y la abracé, besé sus labios y le dije "yo te deseo", besé sus pechos, mientras ella repetía "no, eso si es pecado", la abracé, bajé con la boca hasta su vulva, besé sus otros labios y abrí su vulva para lamer el clítoris pequeño, "allí, sigue" decía mientras seguía repitiendo "eso es pecado", pero se abría y se dejaba lamer, intenté meter un dedo y el gemido fue "no, así no", metí la lengua, lamí todo, disfruté su sabor sin semen, hasta que la hice llegar en un suspiro hondo "nadie me lo había hecho así", me dejé caer y me dormí.
La pude sentir intentando hacer que yo abriera los ojos "mirá" decía y señalaba una pantalla donde había porno "no me gusta el porno" le dije "quiero que me cojas más" decía y yo ya no podía "mañana no te voy a hablar, oíste" decía mientras yo dormía "no importa" le dije.
Amanecimos de goma, ninguno mencionó el tema, la amable señora del comedor nos sirvió la sopa más deliciosa del universo "tengo chile en polvo" nos dijo, y se fijó "ya se le quitó la gripe" me di cuenta que ya no moqueaba, la goma empezaba a disolverse en el caldo...la goma moral duró hasta que llegué a mi casa y me di un baño.
ahora...¿como vamos a poder trabajar juntos los tres?
El asunto es que debíamos cubrir una asignación en un lugar donde, durante semana santa, hubo fiestas en la playa.
Salimos tres personas, una amiga, el piloto designado (otro compañero) y yo. viaje largo y cansado para las dos o tres cosas que debíamos cubrir.
Pasadas las 12 ya habíamos hecho casi todo, excepto una cita que nos dejaron para la tarde, así que teníamos que buscar hotel, llegamos y pedimos una habitación con dos camas y una con una cama.
Mi amigo y yo tenemos "historia" es decir que, alguna vez, él fue mi paño de lágrimas y otras cosas, así que me dijo directamente "seguro que no querés quedarte de una conmigo", pero pues, la amiga no sabía de eso y no nos sentimos cómodos, ustedes saben: él tiene pareja, ella no tiene pareja y yo...menos.
llegamos a la playa a tratar de buscar que almorzar, no había ya nada, las mujeres recogían sus ventas y los empleados de las cervecerías amontonaban sillas, cajas de envases vacíos, mesas plasticas y enfriadores que serían devueltos a su sitio, en la playa dos extranjeras en bikini y un par de niños metidos en el mar.
"llegamos tarde" dijo él mientras, seguro, recordaba sus días de parranda recién pasados y yo veía con ganas el mar, ganas de meterme de una vez.
Metí los pies y me dijeron "metete, con este calor en un rato estarás seca", Metí los pies y el hormigueo en mi cuerpo me hizo desear meterme hasta adentro, allí donde las chicas turistas nadaban. el mar calmado y la arena en mis pies...me empecé a meter hasta la rodilla y entonces me estorbó el pantalón "no ustedes, yo me quito todo" les grité y me quité el pesado y mojado pantalón y la blusa "quien te va a ver" grito mi amiga y en serio, en toda la playa no había más que gente ocupada en sus propias cosas.
Mi amigo me miró con hambre, con ganas, y le sonreí...tal vez, más tarde,
Nadamos un rato, yo en ropa interior, mi amiga totalmente vestida, no pudo quitarse la ropa y bueno, luego a buscar que comer y donde secarnos y al hotel a quitarnos la arena.
la entrevista de la tarde salió mejor, de mejor humor salimos a buscar que comer, "primero un par de chelas" sugirió ella y nos fuimos a un café cerca de la playa, la dueña ya no creía vender así que nos atendió como reyes, comida, y mas y más cerveza.
Amontonamos los "cadáveres" para contarlos "ya parecemos el MP", chiste absurdo que salió de la boca de ella mientras lo miraba con ganas, me reí, ella no sabía que él y yo teníamos algo, así que la dejé coquetear y emborracharse, en realidad nos emborrachamos los 3.
Yo tenía la nariz tapada "seguro es el aire acondicionado" aseveró la dueña del comedor, se metió a su casa y sacó una botella "esto es mágico para curarse", nos aseguró, "lo traje de honduras y ya sólo queda suficiente para un par de tragos". la botella mágica de gifiti hondureño fue a parar a mis manos "tomeselo mañana" me dijo, mientras ella y él seguían coqueteando de forma no tan abierta.
Caminamos a la playa y encontramos unas bancas de cemento que algún alcalde nuevo ha puesto, al lado un par de congeladores, sillas, mesas, toldos, doblados esperaban al transporte, noche ya sin luna el mar levemente agitado y la brisa soplando, mi vestido corto se levantó, mientras me sentaba a horcajadas en el banco, el se sentó a mi lado.
Ella puso música en su celular, siguió bebiendo y convenciéndome ambos de seguir bebiendo, no lo hice de inmediato hasta que ella dijo "ya no tenemos cerveza" y se fue.
Inmediatamente él me besó, su beso era como siempre, suave, dulce y urgido, metió su mano bajo mi vestido y tocó mis muslos, intentó penetrar un poco más hasta que la vimos regresar, no nos vio besarnos, ambos reímos y ella, cada vez más borracha, seguía bromeando con él, tocando su brazo, quitando el rizo de pelo de su cara, y el metiendo su mano bajo mi falda, con cuidado, sin que ella se diera cuenta que lo hacía.
Volvió a decir que necesitaba algo, agua, más cerveza, baño, no escuché. en cuanto ella se fué nos metimos atrás de los congeladores, seguimos besándonos hasta que las ganas que traía se hicieron insoportables, me quité la ropa interior y le ofrecí la espalda, me penetró desde atras, apoyada en una lancha, metida en un embarcadero entre toldos de cerveza plegados, un rapidin, sin gemidos, lo sentí venirse y la humedad bajar de mi cuerpo, decidí no volver a ponerme la ropa interior, en la penumbra de la playa no se vería, caminamos de regreso a donde ella nos ofrecía un par más de cervezas "para el camino"
regresamos al hotel, ella se apoyó en su hombro y él me tomó de la mano, avanzamos y nos despedimos de la señora que contó los cadáveres y nos dio la cuenta: 30 cervezas de distintas marcas, lo último que le quedaba en la cámara. Ella le pidió que nos preparara algo para el día siguiente "una sopa para la goma" "la van a necesitar" dijo la amable señora y se despidió, caminamos un par de cuadras al hotel, "suban" dijo ella, nos metimos los tres a la habitación, ella nos dio las últimas cervezas y puso sobre la mesa el gifiti "¿y si nos lo tomamos?"
Yo estaba a tope, agarré la botella y le di un trago, se la pasé a él y ella siguió, mi cuerpo se llenó de calor intenso, "si no te molesta" le dije "me voy al cuarto con él", "¿por qué?" preguntó, "porque vamos a coger", le dije.
Rió como loca y nos dijo "y por qué no se quedan aquí",
Nos empujó sobre la cama matrimonial y ella se tiró a la cama pequeña, yo estaba como fuera de mi, lo besaba y lo abrazaba, me quité toda la ropa y me tendí sobre la cama, él se montó sobre mi para besar mi cuerpo desde el cuello y luego agarrar mi vulva con su boca, lamer mi clítoris y hacerme temblar, ella reía y veía, "oohh, que rico", le agarré un brazo, la atraje hacia mi y le planté un beso "Estás loca!!, gritó", "ven, le dije, hazlo con nosotros", él no estuvo de acuerdo "dejala, ella no quiere"
NOO, gritó, "solo los voy a ver"
se dedicó a ver mientras él seguía, "te toca" me dijo mientras trepaba por mi cuerpo hasta poner su pene en mi boca, montado sobre mi cuello y yo aferrando sus nalgas redondas, succioné con ganas, lo lamí hasta que casi eyacula...
giré y me voltee para que me penetrara desde atrás, se metió mientras yo repetía "duro, quiero que me folles duro", aventó una nalgada, aferró mis caderas y se dedicó a empujar, lo obligué a parar y me di vuelta "dame más", le dije, ella veía, metía su mano dentro de su pantalón, gemía, yo no escuchaba nada, simplemente disfrutaba, intentaba verla pero no la veía, yo acababa y él también.
desparramado sobre mi cuerpo la escuché "vaya que aguantás bastante" dijo, él se rió, "si querés, te doy a vos también", ella rió, yo me quedé acostada, borracha y semi dormida "cogeme" le dijo, no los vi, de pronto escuchaba "no tan duro", "no seas bruto", y "es que acaso no te gusto", no quería abrir los ojos, no los veía, mi cuerpo luchaba con el licor, pero la borrachera con ese infernal licor me tenía más caliente y más atontada que de costumbre. "ya, me voy", lo oí gritar y salir del cuarto. ella se metió en mi cama "por qué a ti si te desea y a mi no". la sentí desnuda a mi lado y la abracé, besé sus labios y le dije "yo te deseo", besé sus pechos, mientras ella repetía "no, eso si es pecado", la abracé, bajé con la boca hasta su vulva, besé sus otros labios y abrí su vulva para lamer el clítoris pequeño, "allí, sigue" decía mientras seguía repitiendo "eso es pecado", pero se abría y se dejaba lamer, intenté meter un dedo y el gemido fue "no, así no", metí la lengua, lamí todo, disfruté su sabor sin semen, hasta que la hice llegar en un suspiro hondo "nadie me lo había hecho así", me dejé caer y me dormí.
La pude sentir intentando hacer que yo abriera los ojos "mirá" decía y señalaba una pantalla donde había porno "no me gusta el porno" le dije "quiero que me cojas más" decía y yo ya no podía "mañana no te voy a hablar, oíste" decía mientras yo dormía "no importa" le dije.
Amanecimos de goma, ninguno mencionó el tema, la amable señora del comedor nos sirvió la sopa más deliciosa del universo "tengo chile en polvo" nos dijo, y se fijó "ya se le quitó la gripe" me di cuenta que ya no moqueaba, la goma empezaba a disolverse en el caldo...la goma moral duró hasta que llegué a mi casa y me di un baño.
ahora...¿como vamos a poder trabajar juntos los tres?
martes, 8 de marzo de 2016
hay amores, que se vuelven resistentes a los daños...
como el vino que madura con los años...
mala adaptación del libro con el que sueño con vos. algún día.
mientras regresa mi hombre perfecto, a divertirse con los equivocados.
ay el amor romántico si tan solo fuera real!!
soy fiel, al sistema de múltiples opciones, algunas buenas, otras sólo para convivir y pasar el rato.
De pronto sentir el roce ingenuo del chico que atiende en la despensa, cuando me da el vuelto y retiene mis dedos un segundo y me mira a los ojos cómplice y me río, porque es un bebé que apenas pasa la adolescencia y quiere sentirse seductor.
O imaginarme la noche con el que insiste y vuelve a insistir y no entiende que nuestra amistad no aguantaría un revolcón, porque: seamos claros, no siempre se puede ver a los ojos a aquel que estuvo metido en tu cama y por el que no sientes absolutamente ninguna pasión.
y bueno, hace días que se me antoja el amigo, ese que venía cuando estaba casada a visitar a mi ex y un par de veces me besó entre la borrachera, en esos días en los que pensábamos que ser swinger sería divertido y andabamos a la caza de algún chavo que quisiera hacerlo con los dos. bueno, él jamás se atrevió.
imaginarte a vos con esas cosas me hace sentir incómoda, vamos, si sos el tipo más cuadrado del universo, tan macho que dudo que en realidad pueda aguantarte y esa es la razón por la que vos no me volvés a pedir que vaya a verte.
y las llamadas de los habituales, esos que sacan la tarea "mire que linda cama de hotel me dieron" dice el ex compañero de trabajo que anda en gira, alguna vez en algún hotel nos enredamos en una noche de esas que son vibrantes, pero que se acaban enseguida. así como todo.
y si, de usted, para no confundirnos en público y pasarnos de la raya, él como subalterno, yo como jefa, sin traspasar la frontera más que para meternos en la cama y dejarnos hacer como si fuera (lo que es) un desahogo para la frustración y la falta de afecto en su vida de hombre bien casado.
Con él me esperan varios días de trabajo de campo, con todos los servicios "ya sabe, dice, que conmigo es paquete completo". y se relame el bigote espeso pensando en todo lo que pasaremos en un hotel a la orilla del lago.
y el último, viene en estos días "ya no me extraña" pregunta, y sabe que no, que hace días no se me antoja su delicioso cuerpo, pero hablamos un rato y vuelvo a imaginar su cuerpo bien trabajado y sus brazos fuertes, su afición por mis felaciones, su sabor a venirse en mi boca, sus dedos afilados hurgando bien profundo, me excita por telefono, me provoca y luego pide un espacio en mis días "llego y nos tomamos un par de cervezas", preambulo delicioso para dejarme hacer, dejarme penetrar por sus dedos pequeños o tragarme su pene con el hambre de quien no ha comido en muchos días.
y bueno, vos...
me voy a dormir y a soñar con vos.
ya me di por vencida, vos querés una esposa, y eso no lo soy.
En esa trampa del amor romántico en el que viven mis amigas, donde el miedo a perder al macho se traduce en celos y en sufrimiento yo no quepo. te quiero porque me da la gana, aunque hace tanto tiempo que no te tenga.
mala adaptación del libro con el que sueño con vos. algún día.
mientras regresa mi hombre perfecto, a divertirse con los equivocados.
ay el amor romántico si tan solo fuera real!!
soy fiel, al sistema de múltiples opciones, algunas buenas, otras sólo para convivir y pasar el rato.
De pronto sentir el roce ingenuo del chico que atiende en la despensa, cuando me da el vuelto y retiene mis dedos un segundo y me mira a los ojos cómplice y me río, porque es un bebé que apenas pasa la adolescencia y quiere sentirse seductor.
O imaginarme la noche con el que insiste y vuelve a insistir y no entiende que nuestra amistad no aguantaría un revolcón, porque: seamos claros, no siempre se puede ver a los ojos a aquel que estuvo metido en tu cama y por el que no sientes absolutamente ninguna pasión.
y bueno, hace días que se me antoja el amigo, ese que venía cuando estaba casada a visitar a mi ex y un par de veces me besó entre la borrachera, en esos días en los que pensábamos que ser swinger sería divertido y andabamos a la caza de algún chavo que quisiera hacerlo con los dos. bueno, él jamás se atrevió.
imaginarte a vos con esas cosas me hace sentir incómoda, vamos, si sos el tipo más cuadrado del universo, tan macho que dudo que en realidad pueda aguantarte y esa es la razón por la que vos no me volvés a pedir que vaya a verte.
y las llamadas de los habituales, esos que sacan la tarea "mire que linda cama de hotel me dieron" dice el ex compañero de trabajo que anda en gira, alguna vez en algún hotel nos enredamos en una noche de esas que son vibrantes, pero que se acaban enseguida. así como todo.
y si, de usted, para no confundirnos en público y pasarnos de la raya, él como subalterno, yo como jefa, sin traspasar la frontera más que para meternos en la cama y dejarnos hacer como si fuera (lo que es) un desahogo para la frustración y la falta de afecto en su vida de hombre bien casado.
Con él me esperan varios días de trabajo de campo, con todos los servicios "ya sabe, dice, que conmigo es paquete completo". y se relame el bigote espeso pensando en todo lo que pasaremos en un hotel a la orilla del lago.
y el último, viene en estos días "ya no me extraña" pregunta, y sabe que no, que hace días no se me antoja su delicioso cuerpo, pero hablamos un rato y vuelvo a imaginar su cuerpo bien trabajado y sus brazos fuertes, su afición por mis felaciones, su sabor a venirse en mi boca, sus dedos afilados hurgando bien profundo, me excita por telefono, me provoca y luego pide un espacio en mis días "llego y nos tomamos un par de cervezas", preambulo delicioso para dejarme hacer, dejarme penetrar por sus dedos pequeños o tragarme su pene con el hambre de quien no ha comido en muchos días.
y bueno, vos...
me voy a dormir y a soñar con vos.
ya me di por vencida, vos querés una esposa, y eso no lo soy.
En esa trampa del amor romántico en el que viven mis amigas, donde el miedo a perder al macho se traduce en celos y en sufrimiento yo no quepo. te quiero porque me da la gana, aunque hace tanto tiempo que no te tenga.
sábado, 31 de octubre de 2015
la curiosidad matará a la gata
Odio eso de la rivalidad entre mujeres, no parece lógico pensar que una mujer se sienta "amenazada" al extremo de seguirme y provocarme.
me da igual.
Creo que piensa que no es posible que la hayas dejado por mi, igual, a mi ya me dejaste también, pero seguimos teniendo "algo", esas cosas sin compromiso, esos ratitos robados, ¿que si me siento culpable? no, no me meto en "sus vidas" simplemente me siento como tu amiga, tu amante, tu espacio propio.
Yo no siento que "lastimemos" a nadie, ella es la que ocupa tu pensamiento, yo estoy a veces en tu cama.
Aprendí a hablar de tu pareja, soy tu geisha, esa que te aconseja, te apoya, te dice que hacer en tantas cosas, ella no debe temer de mi, no apareceré en tu puerta pidiendo más, no es mi estilo, no creo que seas "mío" ni nada por el estilo.
Y me rio de las pendejadas de tu ex, a ella si le molesta que yo exista, ella, la que no pudo quedarse por el "que dirán", que niega que hayas estado en su vida, pero que intenta de cualquier forma destruirte, como si el amor se convirtiera en un odio feroz y salvaje.
¿te amo? para nada, te deseo, sueño con el sabor de tu cuerpo, con tu semen fragante, con tu pelo rizado y con todo eso que podés hacer.
Tal vez ni siquiera cogemos, a veces no es más que el gusto de darte una felación de las que yo solo puedo dar, "extraño tus mamadas" dices, y yo te creo, amo darte placer y sentirte feliz.
Ella sufrirá, y no volverás a su lado.
Yo te tendré por ratos, hasta que nos cansemos
me da igual.
Creo que piensa que no es posible que la hayas dejado por mi, igual, a mi ya me dejaste también, pero seguimos teniendo "algo", esas cosas sin compromiso, esos ratitos robados, ¿que si me siento culpable? no, no me meto en "sus vidas" simplemente me siento como tu amiga, tu amante, tu espacio propio.
Yo no siento que "lastimemos" a nadie, ella es la que ocupa tu pensamiento, yo estoy a veces en tu cama.
Aprendí a hablar de tu pareja, soy tu geisha, esa que te aconseja, te apoya, te dice que hacer en tantas cosas, ella no debe temer de mi, no apareceré en tu puerta pidiendo más, no es mi estilo, no creo que seas "mío" ni nada por el estilo.
Y me rio de las pendejadas de tu ex, a ella si le molesta que yo exista, ella, la que no pudo quedarse por el "que dirán", que niega que hayas estado en su vida, pero que intenta de cualquier forma destruirte, como si el amor se convirtiera en un odio feroz y salvaje.
¿te amo? para nada, te deseo, sueño con el sabor de tu cuerpo, con tu semen fragante, con tu pelo rizado y con todo eso que podés hacer.
Tal vez ni siquiera cogemos, a veces no es más que el gusto de darte una felación de las que yo solo puedo dar, "extraño tus mamadas" dices, y yo te creo, amo darte placer y sentirte feliz.
Ella sufrirá, y no volverás a su lado.
Yo te tendré por ratos, hasta que nos cansemos
lunes, 26 de octubre de 2015
tu, insaciable amante, tu
He tratado tantas veces y de tantas formas de olvidarte, entonces vuelvo a imaginar tu barba recorriendo mi entrepierna y tus rizos entre mis manos y caigo, como solo caen las mujeres que saben que son más fuertes que los hombres a los que aman.
Ya aprendí a jugar, vos lo sabés, los chats calientes con chavitos dulces, a veces inexpertos que quieren que les enseñe quien sabe que cosas que imaginan, no, si vos y yo sabemos que lo mejor es aprender juntos, explorarnos uno al otro, descubrir las más grandes perversiones o las cosas más románticas, siempre intentando no atarse ni amarrarse.
Y bueno, esta vez funcionó, el teléfono, ese artefacto del demonio cada vez más inteligente, cada vez más brutal, cada vez más prosaico.
Y alli, ver las imágenes más torpes y las más osadas, las dulces formas de un ser que intenta atraerme como una luz a la polilla y yo, haciendo como que caigo, inventando formas de evadir o no hacerlo.
Me puse un traje de fiesta para ir a una fiesta, sin ganas, sin bailar, sin vos.
¿hace cuanto bailamos vos y yo? y en público soy otra, la vi a ella, sentí que quería decirme algo, no me importó, la noche terminó temprano para mi, me fui de la fiesta a buscarte, a vos, al único con el que no me importa como ni a que hora, alli estoy para vos, maestro.
Luna casi llena y noche cálida, a pesar de las fechas, algo que le debemos a un huracán que se desintegró en otro país.
Te propuse recrear aquella noche, cuando ambos nos desnudamos a la luz de la luna y yo vi brillar tu cuerpo tan blanco y me dejé poseer por la magia del plenilunio.
Y allí, en el jardín, entre las mal arrancadas malezas, y con apenas una sábana, sentí que penetrabas hasta mi alma, con esa mezcla de ardor, amor y despecho con la que cogemos ahora, que ya no estamos juntos, que ya no amanecemos juntos. No, no pude gritar, no pude ni hablar, aquello entre luz y sombra, tu y el brillo de tu cuerpo bajo la luna, tu, ese amante de siglos, porque nos hemos amado en otras vidas con otros cuerpos.
Me voy, dijiste, entiendo que te esperan, que te cuidan, que te vigilan.
Me senté en la acera, con ganas de llamar al joven de las fotos inconscientes, le marqué confusa, sin entender por qué lo hacía, me volví a meter a la casa, un cigarro, recuerdo de tu presencia y un par de lágrimas en mis ojos.
Y si, a veces yo también quiero sentirme cursi, y pensar que puedo verte mañana, aparecer en mi cama de nuevo, aunque ya no podamos ser pareja, no te aguanto en la casa después de que me coges, ya no.
Ya aprendí a jugar, vos lo sabés, los chats calientes con chavitos dulces, a veces inexpertos que quieren que les enseñe quien sabe que cosas que imaginan, no, si vos y yo sabemos que lo mejor es aprender juntos, explorarnos uno al otro, descubrir las más grandes perversiones o las cosas más románticas, siempre intentando no atarse ni amarrarse.
Y bueno, esta vez funcionó, el teléfono, ese artefacto del demonio cada vez más inteligente, cada vez más brutal, cada vez más prosaico.
Y alli, ver las imágenes más torpes y las más osadas, las dulces formas de un ser que intenta atraerme como una luz a la polilla y yo, haciendo como que caigo, inventando formas de evadir o no hacerlo.
Me puse un traje de fiesta para ir a una fiesta, sin ganas, sin bailar, sin vos.
¿hace cuanto bailamos vos y yo? y en público soy otra, la vi a ella, sentí que quería decirme algo, no me importó, la noche terminó temprano para mi, me fui de la fiesta a buscarte, a vos, al único con el que no me importa como ni a que hora, alli estoy para vos, maestro.
Luna casi llena y noche cálida, a pesar de las fechas, algo que le debemos a un huracán que se desintegró en otro país.
Te propuse recrear aquella noche, cuando ambos nos desnudamos a la luz de la luna y yo vi brillar tu cuerpo tan blanco y me dejé poseer por la magia del plenilunio.
Y allí, en el jardín, entre las mal arrancadas malezas, y con apenas una sábana, sentí que penetrabas hasta mi alma, con esa mezcla de ardor, amor y despecho con la que cogemos ahora, que ya no estamos juntos, que ya no amanecemos juntos. No, no pude gritar, no pude ni hablar, aquello entre luz y sombra, tu y el brillo de tu cuerpo bajo la luna, tu, ese amante de siglos, porque nos hemos amado en otras vidas con otros cuerpos.
Me voy, dijiste, entiendo que te esperan, que te cuidan, que te vigilan.
Me senté en la acera, con ganas de llamar al joven de las fotos inconscientes, le marqué confusa, sin entender por qué lo hacía, me volví a meter a la casa, un cigarro, recuerdo de tu presencia y un par de lágrimas en mis ojos.
Y si, a veces yo también quiero sentirme cursi, y pensar que puedo verte mañana, aparecer en mi cama de nuevo, aunque ya no podamos ser pareja, no te aguanto en la casa después de que me coges, ya no.
miércoles, 21 de octubre de 2015
reglas no escritas del sex chat
Ya han pasado muchos años desde que se inició el sex chat, desde aquellos "salones de chat" sin opciones, hasta el whatsap con emoticones, videos, gifs y cuanta cosa se te antoje.
Por andar en este medio suelen invitarme a sex chats, algunos son tan aburridos que puedo terminar de planchar la ropa y surcir los calcetines mientras respondo "ahh, ahh, ahh" sin mucho afán, otros son tan delirantes, excitantes y deliciosos que termino buscando los juguetes porque con solo la imaginación no se alcanza y dejo la pantalla del movil con manchas raras y olores (mmm)
El cerebro es el órgano sexual más grande, la capacidad de excitarse de la imaginación es ilimitada, la película "her" explora ese extremo, pero siempre, hace falta algo más que una a veces no logra provocar o que no le provocan.
Desde hace unos días estoy disfrutando de un sex chat tan delicioso que decidí armar las "reglas no escritas" del sex chat, para que funcione y para que sea delicioso, ojalá les sirvan.
Por andar en este medio suelen invitarme a sex chats, algunos son tan aburridos que puedo terminar de planchar la ropa y surcir los calcetines mientras respondo "ahh, ahh, ahh" sin mucho afán, otros son tan delirantes, excitantes y deliciosos que termino buscando los juguetes porque con solo la imaginación no se alcanza y dejo la pantalla del movil con manchas raras y olores (mmm)
El cerebro es el órgano sexual más grande, la capacidad de excitarse de la imaginación es ilimitada, la película "her" explora ese extremo, pero siempre, hace falta algo más que una a veces no logra provocar o que no le provocan.
Desde hace unos días estoy disfrutando de un sex chat tan delicioso que decidí armar las "reglas no escritas" del sex chat, para que funcione y para que sea delicioso, ojalá les sirvan.
- Igual que en el sexo real hay que tener un preámbulo, nada de ir directo a "enseñame tus tetas" o "como estás vestida", menos enviar de golpe una foto de tu pene erecto, hay que iniciar el cortejo con un par de frases, medir la situación (no siempre es apropiado llegar a decir "te quiero follar") menos si uno de los dos está en la oficina, o algo similar.
- el preambulo no necesita ser muy largo si las condiciones están dadas, pero no necesariamente puede desencadenar el sex chat. aceptar el rechazo con elegancia.
- cuidar el entorno de las fotos, (y cuidar la privacidad) mejor que el compadre arme el rompecabezas de pedazos de cuerpos, que ser extremadamente explicitas (eso más cuando el interlocutor no es tan de confianza)
- escribir bien, no hay nada tan poco excitante como "azi, azi, oyes que riiikoo", se entiende cuando la emoción y el autocorrector hicieron trampa, pero no es lo usual. la sintaxis también, comas y esas cosas aburridas que cambian el sentido de la frase.
- usar bien el lenguaje, sentir y conectarse con el otro, (igual que en la vida real) si han estado fantasiando con un 69 no se vale que de pronto, sin anestesia te digan "y ahora voy a meterte el dildo en el culo", uff, es un bajón de excitación enorme.
- fotos sexy, mejor si son artisticas: me acaban de enviar unas fotos hermosas, de posiciones BSDM, pero tan bien tomadas que se antojan, (otra opción para no mandar fotos propias)
- jamás enviar esas fotos diciendo "esta soy yo", se nota totalmente la pose.
- sugerir más que expresar totalmente. es mucho más excitante y delicioso, abrir la puerta a poder recrearlo en vivo, aunque no se tenga la intención de hacerlo
- disfrutarlo, dejarse ir, tomarse el tiempo para vivirlo como si fuera real y dejar que el cerebro imagine lo que le plazca, eso.
- ¿lo hacemos?
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