No me considero depredadora, no creo serlo... aunque a veces me porte como una.
me encanta bajar pantalones, me excita la forma en que se turban y confunden cuando una se inclina y casi se arrodilla, con algún pretexto, y luego baja un cierre y busca lo que hay dentro y descubre un olor diferente y de pronto emerge un pene que se ha puesto erecto gracias a la extraña situación que se acaba de crear.
esa sorpresa crea (no siempre) la suficiente confusión para que no agarren mi cabeza, o me fuercen, se dejan hacer, dejan la mente en blanco para sentir mis labios acercándose al glande, sienten como inicio, sienten como me meto su pene hasta adentro y gimen un momento, un gemido hondo, como si fueran a morirse.
tengo que trabajar rápido, no quiero que tomen la iniciativa, no quiero que sean ellos los que dirijan, lamo, succiono, chupo un par de testículos y de pronto...
la respiración se agita, la mano se coloca sobre mi cabeza e intenta dirigir (no lo dejo) y de pronto, tengo que evadir la descarga que cae al suelo, no siempre quiero tragar, solo quiero eso, robarme un orgasmo, robarme un momento, robármelo.
luego dicen algo como "no imaginé que esto fuera a pasar", y para mi ya se han transfigurado, a veces intentan repetir la escena, a veces tratan de volver a comenzar, a veces se emputan porque yo ya no quiero, pero el lugar es lo suficientemente público para moverme y evitar más líos.
y a no volver a verlos ¿para que?, no busco más que eso, robarme su energía sexual, su minuto, su vida.
domingo, 3 de enero de 2010
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Romance...
creo que una de las razones por las que soy ninfómana, es que me encanta el romance, estoy luchando con los celos que siento por un par de cuates que están super enamorados y que sólo hablan de momentos fugaces y de sexo del bueno, lento y rebozado con arrumacos y poemas cursis...
tengo muchos meses de no ponerme cursi, sexo ha habido, del bueno, siempre es bueno, yo hago que lo sea, el sexo es para mi un trabajo completo, tengo que disfrutarlo y hacerlo disfrutar, y tiene sus recompensas, cuando me dedico a lamerte de arriba a abajo y me trago tu pene hasta lamer tus testiculos al mismo tiempo, estoy asegurándome que me vas a chupar con toda esa destreza que tienes, y que tus manos van a volverme loca con esas habilidades de lesbiana vieja que no sé donde aprendiste.
pero no hay romance... snif...
cada vez que te pongo un mensajito que dice "me mojo, venite conmigo", o "venite volando", me respondés "estoy ocupado", o si te lleno el messenger de alusiones sexuales, me decis "recordate que la gente mira mi pantalla", es una agonía, aunque luego me pagas con una penetración divina y con esos susurros que dicen "extrañaba el calor de tu vagina y la dulzura de tu boca", pero es en ese momento y yo me derrito y me convierto en lo que vos querrás y soy tu puta y loca amante, la que puede hacerte lo que has soñado y lo que nunca pensaste, la que busca inspiración para saber como rascarte los testículos y casi penetrarte con el meñique para sentirte estallar...
metida entre tus brazos, a la luz de la luna, casi se me olvida que no me has dedicado una canción en mucho tiempo, que no me devuelves los mensajitos, que no contestas mi messenger con un comentario chusco, que no me dices cositas calientes...
y por eso busco por allí, alguien que me diga o escriba cosas cursis, un poema ridículo, una foto tonta, un chat absurdamente caliente...
pero el sexo es tuyo, solo tuyo.
tengo muchos meses de no ponerme cursi, sexo ha habido, del bueno, siempre es bueno, yo hago que lo sea, el sexo es para mi un trabajo completo, tengo que disfrutarlo y hacerlo disfrutar, y tiene sus recompensas, cuando me dedico a lamerte de arriba a abajo y me trago tu pene hasta lamer tus testiculos al mismo tiempo, estoy asegurándome que me vas a chupar con toda esa destreza que tienes, y que tus manos van a volverme loca con esas habilidades de lesbiana vieja que no sé donde aprendiste.
pero no hay romance... snif...
cada vez que te pongo un mensajito que dice "me mojo, venite conmigo", o "venite volando", me respondés "estoy ocupado", o si te lleno el messenger de alusiones sexuales, me decis "recordate que la gente mira mi pantalla", es una agonía, aunque luego me pagas con una penetración divina y con esos susurros que dicen "extrañaba el calor de tu vagina y la dulzura de tu boca", pero es en ese momento y yo me derrito y me convierto en lo que vos querrás y soy tu puta y loca amante, la que puede hacerte lo que has soñado y lo que nunca pensaste, la que busca inspiración para saber como rascarte los testículos y casi penetrarte con el meñique para sentirte estallar...
metida entre tus brazos, a la luz de la luna, casi se me olvida que no me has dedicado una canción en mucho tiempo, que no me devuelves los mensajitos, que no contestas mi messenger con un comentario chusco, que no me dices cositas calientes...
y por eso busco por allí, alguien que me diga o escriba cosas cursis, un poema ridículo, una foto tonta, un chat absurdamente caliente...
pero el sexo es tuyo, solo tuyo.
lunes, 14 de diciembre de 2009
rubicunda
cada vez que el tráfico está como hoy, que no se puede avanzar, y yo voy sintiendo dentro que me mojo, tan solo con el recuerdo de tus manos en mi piel, tu, lo que eres, y lo que significas.
pienso que, tal vez, la gente se da cuenta de mi rubicundez, como la piel denota mis sensaciones, como aprovecho el tráfico para revivir la noche, y volver a sentir lo que pasó contigo y conmigo.
me encanta como inicias, siempre, lento, sin exigir, tomas lo que es tuyo, pero ahora, tenías prisa, la ropa te estorbaba y no me di cuenta en que momento estabas desnudo a mi lado y luchabas con la camiseta que se negaba a separarse de mi cuerpo, acariciaste mis pezones y besaste mi espalda y mi cuello, sentí que tus manos buscaban la humedad de mi cuerpo que en este momento ya era enorme, tus manos comenzaron la deliciosa búsqueda de mi placer, estabas un poco rudo, penetraste con tus dedos de manera intensa, penetraste con fuerza y me provocaste un poco de dolor que sentí delicioso, luego abriste mis piernas para chuparme con ganas, tu lengua se metía en mi vagina, tus dedos en mi clítoris, estimulaste y luego penetraste con tu pene, arremetiste con fuerza también, me mojaba a chorros, luego metiste tu pene en mi boca, te di una chupada como la que te gusta, saboreando tus testículos, lamiendo con ganas, te pedí que tomaras mi cabeza con tus manos y lo hiciste con dulzura, te monté durante algunos minutos, metiéndote en mi, sintiéndote muy adentro, seguiste tocando, besando, acariciando, y volviste a meter tu cabeza en mi vulva, esta vez además de estimular mi clítoris un dedo se metió en mi ano, mientras tu lengua estallaba en mi vagina y tus dedos estimulaban por todos lados, tuve un orgasmo, uno largo y duro, quería gritar, mordí las sábanas mientras me penetrabas sin sacar el dedo de mi ano, mi orgasmo fué intenso, entonces dijiste "regalame tu culo, lo quiero hoy", me bajé un poco mientras pensaba que no podía, "no tenemos lubricante" te dije, no es que sea remilgada, pero no puedo dejarte penetrar así, no tengo tanta afición al dolor.
entonces me diste la vuelta y apretaste mis piernas, para imaginar que me estabas penetrando por el ano, me pediste otra mamada y que me montara de nuevo, subía y bajaba mientras me decías "lo hacés como ninguna, nadie la mama como vos", sentía los orgasmos múltiples cuando me dijiste "sentime" y pude sentir tu líquido llenarme, hasta adentro.
me acurruque en tus brazos y te quedaste dormido, no se en que momento sentí frío y cuando iba a cubrirme, comenzaste de nuevo, otra vez,
ahora voy al trabajo, mi rostro brilla y cuando llegue alguien me preguntará "te ves radiante, ¿que te hiciste?".
no voy a poder responder.
pienso que, tal vez, la gente se da cuenta de mi rubicundez, como la piel denota mis sensaciones, como aprovecho el tráfico para revivir la noche, y volver a sentir lo que pasó contigo y conmigo.
me encanta como inicias, siempre, lento, sin exigir, tomas lo que es tuyo, pero ahora, tenías prisa, la ropa te estorbaba y no me di cuenta en que momento estabas desnudo a mi lado y luchabas con la camiseta que se negaba a separarse de mi cuerpo, acariciaste mis pezones y besaste mi espalda y mi cuello, sentí que tus manos buscaban la humedad de mi cuerpo que en este momento ya era enorme, tus manos comenzaron la deliciosa búsqueda de mi placer, estabas un poco rudo, penetraste con tus dedos de manera intensa, penetraste con fuerza y me provocaste un poco de dolor que sentí delicioso, luego abriste mis piernas para chuparme con ganas, tu lengua se metía en mi vagina, tus dedos en mi clítoris, estimulaste y luego penetraste con tu pene, arremetiste con fuerza también, me mojaba a chorros, luego metiste tu pene en mi boca, te di una chupada como la que te gusta, saboreando tus testículos, lamiendo con ganas, te pedí que tomaras mi cabeza con tus manos y lo hiciste con dulzura, te monté durante algunos minutos, metiéndote en mi, sintiéndote muy adentro, seguiste tocando, besando, acariciando, y volviste a meter tu cabeza en mi vulva, esta vez además de estimular mi clítoris un dedo se metió en mi ano, mientras tu lengua estallaba en mi vagina y tus dedos estimulaban por todos lados, tuve un orgasmo, uno largo y duro, quería gritar, mordí las sábanas mientras me penetrabas sin sacar el dedo de mi ano, mi orgasmo fué intenso, entonces dijiste "regalame tu culo, lo quiero hoy", me bajé un poco mientras pensaba que no podía, "no tenemos lubricante" te dije, no es que sea remilgada, pero no puedo dejarte penetrar así, no tengo tanta afición al dolor.
entonces me diste la vuelta y apretaste mis piernas, para imaginar que me estabas penetrando por el ano, me pediste otra mamada y que me montara de nuevo, subía y bajaba mientras me decías "lo hacés como ninguna, nadie la mama como vos", sentía los orgasmos múltiples cuando me dijiste "sentime" y pude sentir tu líquido llenarme, hasta adentro.
me acurruque en tus brazos y te quedaste dormido, no se en que momento sentí frío y cuando iba a cubrirme, comenzaste de nuevo, otra vez,
ahora voy al trabajo, mi rostro brilla y cuando llegue alguien me preguntará "te ves radiante, ¿que te hiciste?".
no voy a poder responder.
domingo, 6 de diciembre de 2009
lunas y aniversarios
la luna se sigue metiendo por mi ventana, no sabe que no vienes por aquí, y que no la necesito para ver tu cuerpo y disfrutar su brillo.
este blog nació el 20 de diciembre, no puedo sino recordar que fuiste vos, y esas fotos que le tomaste a mi vulva,recién rasurada, esas fotos que luego puse en el header, esas que me dijiste "ya viste, es una vulva bonita", eso me decidió a contarlo todo, a publicar lo que ellos saben (con los que he cogido) y a decirte que sos único y delicioso ( no soy la única que lo dice)
también tomaste las fotos donde estoy chupandote, esas las borraste, me gustaban, me gustaba el gesto que yo hacía mientras te lamía el pene, eso me hace recordar su sabor, lo delicioso que me parece y tu pelo...
¿ya me olvidaste?
no creo que puedas, yo no puedo, no puedo dejar de pensar en como se siente tenerte adentro, me gusta apretarte fuerte, retenerte, no puedo dejar de imaginar tu rostro mientras te vas yendo y el sabor de tu boca, la textura de tus nalgas...
la luna me recuerda a ti, quiero verte
este blog nació el 20 de diciembre, no puedo sino recordar que fuiste vos, y esas fotos que le tomaste a mi vulva,recién rasurada, esas fotos que luego puse en el header, esas que me dijiste "ya viste, es una vulva bonita", eso me decidió a contarlo todo, a publicar lo que ellos saben (con los que he cogido) y a decirte que sos único y delicioso ( no soy la única que lo dice)
también tomaste las fotos donde estoy chupandote, esas las borraste, me gustaban, me gustaba el gesto que yo hacía mientras te lamía el pene, eso me hace recordar su sabor, lo delicioso que me parece y tu pelo...
¿ya me olvidaste?
no creo que puedas, yo no puedo, no puedo dejar de pensar en como se siente tenerte adentro, me gusta apretarte fuerte, retenerte, no puedo dejar de imaginar tu rostro mientras te vas yendo y el sabor de tu boca, la textura de tus nalgas...
la luna me recuerda a ti, quiero verte
domingo, 29 de noviembre de 2009
sigo casta...adios facebook
Sin chance de dejarlo por ahora, me siento tan extraña, tan tonta, pero supongo que así es la cosa, por el momento, no hay sexo, ni cuates con derechos.
acabo de leer un post de guichita, me encanta esa chica, me parece que ha de ser realmente fascinante como vive su libertad, como me recuerda a mi misma, y ahora escribe sobre esos amigos que llaman para coger...
mmm.
lo encontré en facebook de nuevo, tengo que confesar que sigo deseandolo, durante casi 3 años me buscó para coger, exclusivamente para coger. yo conocía a sus novias (durante esos años fueron varias) una oficial, otras de repuesto, era famoso como un buen amante, delicado, dulce, mantenía en sus gavetas todo tipo de apoyos para no tener problemas, nunca te dabas cuenta a que hora ponía el condón o colocaba el gel, besaba como nadie, amaba como un dios.
mis primeros orgasmos me los dió él, sus manos, su cuerpo delgado que parecía moverse en todas direcciones, sus labios expertos, su resistencia, y su pillow talk, guau hablaba de todo, música dulce para el encuentro, picardía, yo era única cuando estaba con él, yo era su todo, su vida entera en ese momento, me hacía sentir la mujer más bella del mundo, me tocaba con deseo, pero era sutil, hacía que esos encuentros de casi cada mes, se sintieran como una relación, como algo que se volvía sólido.
yo también tenía otros amantes, había que rellenar el mes y siempre aparecía alguien, pero, dejaba lo que fuera cuando escuchaba "¿tenés tiempo hoy?", a otros chavos les ponía excusa, me enfermaba, tenía trabajo, todo por estar con él un par de horas.
al día siguiente lo veía con su novia y era otra persona, era de ella.
lo encontré en facebook, nos escribimos, nos vimos, nos hablamos, nos deseamos.
le puse algún comentario algo raro y hoy, ya no está, me borró de sus contactos.
supongo que voy a cerrar la página, uno de los atractivos más intensos, saber que está haciendo ahora, ha desaparecido.
esta maldita dieta que me está haciendo ver luces, necesito salir, necesito verte.
acabo de leer un post de guichita, me encanta esa chica, me parece que ha de ser realmente fascinante como vive su libertad, como me recuerda a mi misma, y ahora escribe sobre esos amigos que llaman para coger...
mmm.
lo encontré en facebook de nuevo, tengo que confesar que sigo deseandolo, durante casi 3 años me buscó para coger, exclusivamente para coger. yo conocía a sus novias (durante esos años fueron varias) una oficial, otras de repuesto, era famoso como un buen amante, delicado, dulce, mantenía en sus gavetas todo tipo de apoyos para no tener problemas, nunca te dabas cuenta a que hora ponía el condón o colocaba el gel, besaba como nadie, amaba como un dios.
mis primeros orgasmos me los dió él, sus manos, su cuerpo delgado que parecía moverse en todas direcciones, sus labios expertos, su resistencia, y su pillow talk, guau hablaba de todo, música dulce para el encuentro, picardía, yo era única cuando estaba con él, yo era su todo, su vida entera en ese momento, me hacía sentir la mujer más bella del mundo, me tocaba con deseo, pero era sutil, hacía que esos encuentros de casi cada mes, se sintieran como una relación, como algo que se volvía sólido.
yo también tenía otros amantes, había que rellenar el mes y siempre aparecía alguien, pero, dejaba lo que fuera cuando escuchaba "¿tenés tiempo hoy?", a otros chavos les ponía excusa, me enfermaba, tenía trabajo, todo por estar con él un par de horas.
al día siguiente lo veía con su novia y era otra persona, era de ella.
lo encontré en facebook, nos escribimos, nos vimos, nos hablamos, nos deseamos.
le puse algún comentario algo raro y hoy, ya no está, me borró de sus contactos.
supongo que voy a cerrar la página, uno de los atractivos más intensos, saber que está haciendo ahora, ha desaparecido.
esta maldita dieta que me está haciendo ver luces, necesito salir, necesito verte.
domingo, 22 de noviembre de 2009
castidad
forzada a la castidad, he dejado de tener intercambio de fluidos por algunos días, en lugar de apaciguarme, esto ha incrementado el placer que se obtienen de otras partes del cuerpo...
les cuento:
la conferencia parecía prometedora, el salón estaba atiborrado, me metí como pude y terminé sentada en un escritorio universitario en el centro del salón, no sé como metieron más sillas y la gente se apretó, era un salón pequeño y comencé a sentirme un poco claustrofóbica.
salir de allí era imposible, el ilustre invitado se acercó al podio y pude vislumbrar la tragedia, en lugar de una laptop y cañonera, el hombre desempolvó dos carruseles de diapositivas que una eficiente jovencita colocaba en un proyector viejísimo. ya era tarde para salir y no podía moverme, algunos de los que estaban cerca de la entrada salieron, entonces vi que al lado, justo, tenía a un hombre joven, con unas manos blancas y fuertes, se veían cuidadas y suaves, me acomodé para soportar el suplicio de la conferencia y sus increíbles slides.
el profesor pidió que apagaran las luces, tuve que recordar que esos aparatos no funcionan en penumbra, la oscuridad total me hizo notar la proximidad del extraño y de pronto, mi mano rozó la suya.
sentí que se daba cuenta de mi presencia, tocó suavemente el dorso de mi mano, primero con un dedo, su respiración lenta y cadenciosa y el olor de su loción me hacían pegarme más, poco a poco le dió vuelta a mi mano, sus dedos entonces se posaron sobre la palma, uno a uno tocó mi mano extendiéndose por mis dedos, apretándolos de repente, provocándome una excitación que hacía tiempo no sentía, mi cuerpo se mojaba por dentro con tan solo esa caricia leve y discreta, no apretó mi mano, que yo mantenía en el aire sino que la rodeaba, de pronto la volteaba y tocaba el dorso, de pronto acariciaba la palma.
comencé a imaginar que me desnudaba en ese espacio, quería tocarlo, pero me daba miedo que la gente viera, y su respiración lenta, contrastaba con la mía agitada, ansiosa, caliente.
no me di cuenta cuando acabó el primer carrusel, las luces se encendieron y el retiró la mano, su mirada permanecía fija en el frente, no volteo, no me ofreció una sonrisa, me sentí confundida y quise salir de allí, pero no era posible, la luz volvió a apagarse y la conferencia continuó, sentí de pronto que buscaba de nuevo en la oscuridad, quería ofrecerle mi seno, mi pierna, mi cuerpo y el seguía buscando mi mano, volvió a acariciarla, siguió excitándola atreviéndose a tocar la muñeca, subiendo hacia el brazo, lo que me provocó un suspiro que fué audible en todo el lugar, la risa que siguió casi nos delata, pero él seguía siendo un experto, dándome placer a través de mi mano que temblaba como una niña virgen, me sentía al mismo tiempo absurda y húmeda.
cuando terminó la conferencia pensé que seguiríamos en otro lado, me abrí la blusa un poco y voltee a buscarlo, pero se había escabullido.
como yo no soy asidua ni estudiante, le pregunté a alguien quien era "ah,me dijo, es un estudiante de teología",
creo que no voy a lavarme la mano hoy, al menos no antes que yo termine.
les cuento:
la conferencia parecía prometedora, el salón estaba atiborrado, me metí como pude y terminé sentada en un escritorio universitario en el centro del salón, no sé como metieron más sillas y la gente se apretó, era un salón pequeño y comencé a sentirme un poco claustrofóbica.
salir de allí era imposible, el ilustre invitado se acercó al podio y pude vislumbrar la tragedia, en lugar de una laptop y cañonera, el hombre desempolvó dos carruseles de diapositivas que una eficiente jovencita colocaba en un proyector viejísimo. ya era tarde para salir y no podía moverme, algunos de los que estaban cerca de la entrada salieron, entonces vi que al lado, justo, tenía a un hombre joven, con unas manos blancas y fuertes, se veían cuidadas y suaves, me acomodé para soportar el suplicio de la conferencia y sus increíbles slides.
el profesor pidió que apagaran las luces, tuve que recordar que esos aparatos no funcionan en penumbra, la oscuridad total me hizo notar la proximidad del extraño y de pronto, mi mano rozó la suya.
sentí que se daba cuenta de mi presencia, tocó suavemente el dorso de mi mano, primero con un dedo, su respiración lenta y cadenciosa y el olor de su loción me hacían pegarme más, poco a poco le dió vuelta a mi mano, sus dedos entonces se posaron sobre la palma, uno a uno tocó mi mano extendiéndose por mis dedos, apretándolos de repente, provocándome una excitación que hacía tiempo no sentía, mi cuerpo se mojaba por dentro con tan solo esa caricia leve y discreta, no apretó mi mano, que yo mantenía en el aire sino que la rodeaba, de pronto la volteaba y tocaba el dorso, de pronto acariciaba la palma.
comencé a imaginar que me desnudaba en ese espacio, quería tocarlo, pero me daba miedo que la gente viera, y su respiración lenta, contrastaba con la mía agitada, ansiosa, caliente.
no me di cuenta cuando acabó el primer carrusel, las luces se encendieron y el retiró la mano, su mirada permanecía fija en el frente, no volteo, no me ofreció una sonrisa, me sentí confundida y quise salir de allí, pero no era posible, la luz volvió a apagarse y la conferencia continuó, sentí de pronto que buscaba de nuevo en la oscuridad, quería ofrecerle mi seno, mi pierna, mi cuerpo y el seguía buscando mi mano, volvió a acariciarla, siguió excitándola atreviéndose a tocar la muñeca, subiendo hacia el brazo, lo que me provocó un suspiro que fué audible en todo el lugar, la risa que siguió casi nos delata, pero él seguía siendo un experto, dándome placer a través de mi mano que temblaba como una niña virgen, me sentía al mismo tiempo absurda y húmeda.
cuando terminó la conferencia pensé que seguiríamos en otro lado, me abrí la blusa un poco y voltee a buscarlo, pero se había escabullido.
como yo no soy asidua ni estudiante, le pregunté a alguien quien era "ah,me dijo, es un estudiante de teología",
creo que no voy a lavarme la mano hoy, al menos no antes que yo termine.
lunes, 9 de noviembre de 2009
tormenta
la lluvia acompañó nuestra noche, lluvia torrencial y rayos que iluminaron tu cara y tu cuerpo, te veías increíblemente hermoso, y la lluvia acallaba mis gemidos.
me dijiste que no me fuera a sorprender, pero fué inevitable, metí mi cabeza entre tus piernas y encontré tu monte rasurado, completamente, sentir tus testículos deliciosamente lisos, mi boca y mis mejillas disfrutaron su textura, y mi boca se extasió en el sabor de tu pene, delicioso.
no podía dejar de saborearlos, tus testículos y rozar mis senos con tu cuerpo, sentirte, acariciarte.
tus manos buscaron mi clítoris, primero simplemente tocando, con pequeños golpes, haciendo que me excitara, abrí las piernas y metiste la cara. nunca antes me habían metido la lengua tan profundo en mi vagina, hurgabas y me excitabas, metiste la lengua mientras acariciabas mi clítoris, delicioso, delicioso, quería gritar y la tormenta era perfecta para hacerlo, los rayos acompañaban mis gemidos.
me subí sobre ti, quería tenerte dentro, apretaba para no dejarte salir, adoraba la sensación de tu cuerpo, mis senos se metían en tu boca, delicioso, que delicioso.
tu cuerpo golpeaba contra el mío, fuerte, al ritmo de los truenos.
conté los orgasmos, y los truenos, el sonido de la lluvia y el sabor de tu cuerpo.
te vaciaste al mismo tiempo que un estruendo movía la casa, provocamos al cielo y un rayo quemó las bombillas, un destello verde me asustó, mientras tu gemido subía al cielo.
tentamos al cielo, y me quedé en tus brazos, hasta el amanecer
me dijiste que no me fuera a sorprender, pero fué inevitable, metí mi cabeza entre tus piernas y encontré tu monte rasurado, completamente, sentir tus testículos deliciosamente lisos, mi boca y mis mejillas disfrutaron su textura, y mi boca se extasió en el sabor de tu pene, delicioso.
no podía dejar de saborearlos, tus testículos y rozar mis senos con tu cuerpo, sentirte, acariciarte.
tus manos buscaron mi clítoris, primero simplemente tocando, con pequeños golpes, haciendo que me excitara, abrí las piernas y metiste la cara. nunca antes me habían metido la lengua tan profundo en mi vagina, hurgabas y me excitabas, metiste la lengua mientras acariciabas mi clítoris, delicioso, delicioso, quería gritar y la tormenta era perfecta para hacerlo, los rayos acompañaban mis gemidos.
me subí sobre ti, quería tenerte dentro, apretaba para no dejarte salir, adoraba la sensación de tu cuerpo, mis senos se metían en tu boca, delicioso, que delicioso.
tu cuerpo golpeaba contra el mío, fuerte, al ritmo de los truenos.
conté los orgasmos, y los truenos, el sonido de la lluvia y el sabor de tu cuerpo.
te vaciaste al mismo tiempo que un estruendo movía la casa, provocamos al cielo y un rayo quemó las bombillas, un destello verde me asustó, mientras tu gemido subía al cielo.
tentamos al cielo, y me quedé en tus brazos, hasta el amanecer
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