cada vez que el tráfico está como hoy, que no se puede avanzar, y yo voy sintiendo dentro que me mojo, tan solo con el recuerdo de tus manos en mi piel, tu, lo que eres, y lo que significas.
pienso que, tal vez, la gente se da cuenta de mi rubicundez, como la piel denota mis sensaciones, como aprovecho el tráfico para revivir la noche, y volver a sentir lo que pasó contigo y conmigo.
me encanta como inicias, siempre, lento, sin exigir, tomas lo que es tuyo, pero ahora, tenías prisa, la ropa te estorbaba y no me di cuenta en que momento estabas desnudo a mi lado y luchabas con la camiseta que se negaba a separarse de mi cuerpo, acariciaste mis pezones y besaste mi espalda y mi cuello, sentí que tus manos buscaban la humedad de mi cuerpo que en este momento ya era enorme, tus manos comenzaron la deliciosa búsqueda de mi placer, estabas un poco rudo, penetraste con tus dedos de manera intensa, penetraste con fuerza y me provocaste un poco de dolor que sentí delicioso, luego abriste mis piernas para chuparme con ganas, tu lengua se metía en mi vagina, tus dedos en mi clítoris, estimulaste y luego penetraste con tu pene, arremetiste con fuerza también, me mojaba a chorros, luego metiste tu pene en mi boca, te di una chupada como la que te gusta, saboreando tus testículos, lamiendo con ganas, te pedí que tomaras mi cabeza con tus manos y lo hiciste con dulzura, te monté durante algunos minutos, metiéndote en mi, sintiéndote muy adentro, seguiste tocando, besando, acariciando, y volviste a meter tu cabeza en mi vulva, esta vez además de estimular mi clítoris un dedo se metió en mi ano, mientras tu lengua estallaba en mi vagina y tus dedos estimulaban por todos lados, tuve un orgasmo, uno largo y duro, quería gritar, mordí las sábanas mientras me penetrabas sin sacar el dedo de mi ano, mi orgasmo fué intenso, entonces dijiste "regalame tu culo, lo quiero hoy", me bajé un poco mientras pensaba que no podía, "no tenemos lubricante" te dije, no es que sea remilgada, pero no puedo dejarte penetrar así, no tengo tanta afición al dolor.
entonces me diste la vuelta y apretaste mis piernas, para imaginar que me estabas penetrando por el ano, me pediste otra mamada y que me montara de nuevo, subía y bajaba mientras me decías "lo hacés como ninguna, nadie la mama como vos", sentía los orgasmos múltiples cuando me dijiste "sentime" y pude sentir tu líquido llenarme, hasta adentro.
me acurruque en tus brazos y te quedaste dormido, no se en que momento sentí frío y cuando iba a cubrirme, comenzaste de nuevo, otra vez,
ahora voy al trabajo, mi rostro brilla y cuando llegue alguien me preguntará "te ves radiante, ¿que te hiciste?".
no voy a poder responder.
3 comentarios:
Ay mujer, a veces pienso que de verdad eres ninfómana, jajajaja... francamente...
Que rico es que le digan a uno... "lo mamás como ninguna"...
me recordo una ocasion que yo estaba en el trabajo recreando en mi mente unas escenas eroticas,.. cuando un compañero me vi y me dice "y vos q estas" jajajaj
Publicar un comentario