Los hombres son realmente territoriales, ponen su marca en su territorio, les gusta saber que pensamos en ellos, que fantaseamos con ellos... quieren encontrarse en mis fantasías y además, parece que a los hombres les molesta calentarle las sábanas a otro hombre. a vos no te molesta que te las calienten, te excita saber que existen otros que me desean y cogerme mojada de otros calores te encanta.
Estuvimos chateando caliente, muuy caliente, me hizo sentir viva reconocerme libre y puta, empapando los pantalones sin ropa interior mientras mi ego se elevaba hasta el infinito "recuerdo como eran los vellos de tu pubis y el color de tus pezones" "me sorprendió cuánto te mojabas", "esa vez fue realmente excitante".
Increíble, fué algo tan corto que me sorprendió la abundancia de detalles que recordaba, "¿acaso pensás que a mi me visita el amigo alemán?" No pues, si sos muy joven, pero tengo que admitir que no creía en mi propia leyenda "quien coge contigo no te olvida", eso parece y los detalles lo corroboran.
Me sentía ahogarme en mis propios fluidos, mojada, empapada, nada que pudiera aliviar una masturbada a la carrera, lo hice y minutos más tarde recordaba sus frases y volvía a calentarme, maldita luna que me vuelve loca y loba.
No sé como mantuve la compostura mientras me comía el tamal y hablaba banalidades.
Cuando volví a medianoche estabas dormido, no te molesté y me metí en la cama para apretarme a tu cuerpo y sentirte.
Sentí tus manos abrazarme de vuelta, tocar mis senos y acariciarme pero estabas dormido. de pronto despertaste y metiste tus dedos en mi vulva "¿por qué estás tan caliente?", te dije que era la luna, el día, la noche, tus manos sobre mi pecho. Empezamos a coger despacio y preguntaste de nuevo "¿que te excita tanto?" luego me confesaste que habías leído otra vez mi blog y tuve que confesarte que era cierto, que estaba buscando acción de nuevo, no preguntaste quien, pero entendiste mis nuevas ganas, comprendiste mi excitación y comenzaste a disfrutar el plato caliente que tenías servido, volviste a lamer mi vulva, a penetrar mi vagina con tu lengua, a montarme sobre ti, a dejarte hacer, nos devoramos mutuamente, nos dimos todo el placer del mundo. Uno tras otro los orgasmos se multiplicaban mientras seguías preguntando si había planes de hacerlo realidad, prometiste disfrutarlo igual si venía a contarte algo en vivo, me diste orgasmos vaginales de toda clase, quería más y más y tu dabas más y más...
Terminé abrazada de ti bajo la luna que entraba por la ventana, la deliciosa sensación del post coito y tus manos sobre mis senos, bromeaste con la posibilidad de que terminara abrazada de otro en otra madrugada. Vi la hora y nuestros retozos terminaron a las dos y media, buen tiempo para nosotros.
Hoy estoy oyendo esta vieja canción en la radio, tu eres demasiado bueno para ser verdad y yo vuelvo a estar mojada, un estro prolongado el mío.
4 comentarios:
buuu, no hay comentarios, me provoca llorar
nicte, tu post es bueno, así que no llores y si lo haces llámame, porque me gustaría consolarte, hasta te daría inspiración para mas historias reales, como mis huesos y mi carne
pues pon tu nombre si no ¿a quien llamo?
territoriales pero ellos son libres... sin
sellos de exclusividad o
marcas de propiedad...
ah q bonito...
pero que ricos son los celos... sus celos jajaja
ver sus ojos hervir porque alguien se quiere llevar lo que es suyo...
pero que ricas son las ganas... q se incrementan a ver a su mujer coqueteando, besandose, tocandose con otro hombre...
toda una vida de ambivalencias, de contradicciones...
grande... como escribes...
Me encanta comentarte ;D
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