sábado, 1 de marzo de 2008

poniendome en riesgo

lo conocí de casualidad, un extranjero, un joven árabe barbado que casi no habla español. lo encontré varias veces cerca de la zona donde hay comercios árabes, luego me fijé bien y tenía una venta de aparatos electricos.
se mantenía allí, sentado entre el polvo y el humo de camionetas, trabajando arduamente para que valiera la pena (supongo yo) el haberse venido a guate.
me anime a hablarle varias veces, no le daba mis datos pero quedaba de pasar de vez en cuando.
un día me invitó a entrar.
en la tiendita había un "reservado" donde unas cortinas escondían un escritorio donde reposaba una pipa de agua y una cafetera, junto a eso papeles y no sé que mas.
me senté frente a él, buscaba las palabras que no le salían, donde vives, tienes novio o esposo, lo de siempre.
luego intentó tocarme, me dejé sin poner resistencia y tomó mi mano y la colocó sobre su enorme erección.
luego se abrió el pantalón y me obligó a estimularlo, en realidad me gustaba el riesgo, me besó la cara y el cuello y luego comenzó a meter la mano en mi blusa.
de pronto me asusté, no sé porqué me dió miedo ver un par de dagas ceremoniales colgando en la pared.
solte la enorme verga y comencé a salir, me escabulli tan rápido que no lo notó a tiempo y salió con la cosa al aire todavía mientras yo atravesaba la tienda y me perdía en la calle.
no volví a pasar, me daba verguenza haberme asustado de sus adornos...

1 comentario:

GVLIELMVS PANTHERÆ dijo...

Que bueno que te escabulliste, porque justo ahora regrese de esa otra dimension, tu sabes, donde pasan todas las cosas que nunca pasaron en esta y lei tu blog. Ese donde contas que el arabe ciego de lujuria, arqueo la espalda hacia atras cuando le recorriste toda la orilla del glande con la lengua hecha punta, y se colgo de la daga, sin querer, pero que al verla brillar en su mano y a ti con su pene a media garganta, decidio hacerte una pequeña herida en tu blanca teta izquierda. Y la follo. Y te cerro la herida con un chorro de semen.

Pele cables y decidi venirme a esta dimension, porque yo tambien camino por esa calle, esa venida, ese pedacito de centro chorreado de humo de camioneta...