cenamos temprano, luego nos cenamos el uno al otro.
tengo que admitir que el tiempo no pasa en vano, todavía recuerdo esas primeras veces que me enseñaste lo que era una cogida kilométrica. uno tras otro los orgasmos me llevaban a la pequeña muerte y tu no parecías querer parar, casi dos horas (creo) pero no recuerdo bien, tal vez es halagarte demasiado.
me disgusta bañarme después de coger, me encanta el olor a semen y la sesación que deja en mis piernas, ni siquiera cuando tenía que "disimular" me molestaba el olorcito, y la deliciosa sensación.
hoy amanecí oliendo a tí, con la entrepierna húmeda y feliz.
la primera vez que fuí a un motel no quise bañarme, nos escapamos de la universidad a media mañana, pasamos un par de horas en el motel, al principio con temor, con ansiedad, cuando logré relajarme me regalaron mi primer orgasmo compartido, un orgasmo vaginal lento y suave que mitigó el dolor de las primeras veces, esas cuando todavía la vagina está cerradita y el grosor empuja las paredes y se siente intenso.
no me quise bañar, porque era como un trofeo, sabía que los demás compañeros descubrirían el olor por la tarde en la universidad, y eso me hacía sentir bien, como ahora, cuando descubro que hay otros que leen este blog y me encanta saber que se van a mojar sabiendo que anoche cogimos y que todavía huelo a tí.
1 comentario:
hoy por casualidad entre a tu blog.. y ps me encanto..
tu forma de escribir te expresar.. todo, el leer tus historias es relajante y exitante a la vez..
ps es excelente!
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