viernes, 14 de mayo de 2010

ella y la soledad

se recostó en mi hombro, entró en el salón de improviso y me abrazó por detrás, besó mi mejilla y me envolvió en su fragancia de mujer joven y bella.
mmm, ese instante en que sentí la suavidad de su cabello sobre mi mejilla, la dulzura de sus labios y sus manos sobre mis hombros me transportaron.
y vos no estabas anoche, y yo, en esta horrible lucha para entender que pasa con mi sexualidad. ¿alguien me dice cómo actuar? ¿cómo debería responder a sus caricias que parecen inocentes expresiones de afecto?
¿que hago con vos? ¿que hago con esa relación de tanto tiempo que me hace volver una y otra vez a tu sexo conocido, a tu maestría en la cama, a tus besos sabios y a tu absurda comprensión?, ¿como identifico que tiene de real y que es la fantasía de comermela viva, de lamer su sexo, oler su cabello que quedó en mi memoria?
en el side del correo parpadea ese otro, lejano recuerdo, que me ofrece recordar mis fechas libres "andás regluda" dice, luego que me negué a verlo ayer por la mañana "te voy a llevar la cuenta para que te vengás a verme", si, que ganas de correr a su lado ayer, que ganas de pedirle que me coja como lo hacíamos antes.
tengo que reconocer que enamorarme de una chava es algo que me ha ocurrido más de una vez, pero esa única vez que traspasé la linea y me la llevé a un motel no fué de las experiencias más ricas (tengo que decirlo).
el resto de la gente que estaba en el salón ni se inmuta con su presencia "ay le encargo que me mande esa presentación", dice mientras me suelta y se aleja, su sonrisa traviesa me desconcierta, volteo a tiempo para ver sus enormes tacones alejarse y me parece que carga un vestido precioso, su pelo está sujeto por el adorno que le regalé... se va jugando.
anoche mis manos terminaron el trabajo y ahora veo parpadear el nombre de ese hombre que me trae recuerdos... vos seguís lejos y hay luna, cualquier cosa puede pasar.

miércoles, 28 de abril de 2010

bi...

Siempre he sabido que soy bi, esa extraña atracción a otras, esas otras que me emocionan, a las que les llevaba regalitos, a las que protegía...
Pero también me encantan los penes, me siento cómoda siendo amada, me siento tranquila mientras me penetran, me encanta abrazar cuerpos masculinos, con los femeninos...me desconcierto, no puedo sentirlos cerca, porque me dan ganas de morderlos y besarlos y no es tan fácil besar a una chica, te puede dar un cachetazo, en cambio ellos, se dejan y se sienten halagados cuando una les baja los pantalones.
Ella sabe que me gusta, es preciosa, usa esos tacones inmensos y su sonrisa de niña dulce es un caramelito, antes la veía de lejos, siempre con ese miedo que me provoca dejar ver que me gusta, pero ella se dio cuenta y ahora... me sonrie más, me habla más, me toca el cabello, me pide que le traiga cosas y se ríe con esa risa enorme y dulce...
uuuff.
¿vos me entendés?, ahora me dan ganas y no ganas de verla, sé que no es lesbiana, es, lo que los hombres dicen "calienta ovarios", se ofrece, se deja, pero no da nada al final.
mañana le voy a comprar algo para el cabello y le sacaré conversación un rato y no te vayas a asustar si digo su nombre mientras me lames el clítoris, es que, necesito fantasear con ella, un poquito...

domingo, 25 de abril de 2010

recuento

Me sorprendiste imprimiendo todos los posts de mi blog, me pasaste la copia y me dijiste "creo que estás exagerando", luego hablaste de que te parecía que no habían habido tantos hombres en mi vida, "parece, si mucho, que son cuatro personas".
No es que me ofenda, la verdad, supongo que hablaste de los que conocés, y me di cuenta que son 4 de los que sabés nombres y señas.
Me pediste que te escribiera una lista, y creo que es casi imposible, algunos, los de un ratito, una tarde, una cogida, tal vez ni pueda recordarlos bien.
pero es una promesa (Y quiero mi premio) así que intento hacer la lista no exhaustiva.
El primero me enseñó el placer de intentarlo sin llegar, recuerdo su pantalón manchado luego de una sesión de estimulación mutua, besos y caricias que acabaron el día en que nos encerramos en un cuarto de planchar y dejé regada mi sangre y la suya, dolor y emoción.
Luego vino el joven universitario, mi primer motel, el cuidado extremo y usar tabletas vaginales y espumas mal olientes, las primeras tardes con olor a sexo regresando a la U...
El siguiente era mi amigo, de toda la vida, compañero de juegos de infancia y luego una lengua ágil y dulce que se metía entre mis piernas y lamía con furor un clítoris ardiente y joven.
Allí aparecen los de una tarde, luego de un café en el centro, saliendo de la universidad, otro compañero de clases, otro motel, después de una celebración, la invitación a cenar que termina en la cama, la película de la semana, el que conocí en la calle, luego de un concierto, el que ofreció llevarme a la casa... ¿cuantos van? si, ya pasé de 10.
Entonces aprendí a bajar pantalones, el chico que olía a talco de bebé y que luego de una corrida rápida me pidio que le diera la revancha.
otro en el cuarto obscuro, uno en la ducha del gimnasio,
Entonces están los duros, el que me enseñó que esto también duele, el que me dijo que yo no era digna de estar con él, el que me llevaba flores y me bañaba en vinos caros, el que creía que yo era una maniatica y no le gustaba quedarse en mi casa, el que llegó a dejar un regalo, el que vino de otro país y comenzamos en el elevador.
y las relaciones largas, 3 años esperando las llamadas urgentes, en medio, buscando otros moteles, el camionero, el chico perfecto, el que conocí en otro país, el médico viejo que me llevaba 20 años....ufff.
el que vos conocés y un par de masturbaciones mutuas, y claro, vos....
no sé cual es el total, unos 25???, además de los que no recuerdo o no quiero recordar. y por supuesto, los que faltan.

martes, 20 de abril de 2010

para un día de estrés

me caíste de sorpresa el fin de semana, no te esperaba, tal vez por eso disfruté mucho la noche del sábado y el domingo, un domingo relajado, lunes al trabajo y juntarnos para cenar y pasar la noche juntos.
Amanecimos juntos, son las 6:00, me pego a tu cuerpo y te pido un abrazo, preguntas a que hora debo estar en el trabajo, debería estar a las 8, pero tengo un horario laxo y no les molesta que llegue a las 8:30, me abrazas y comienzas a acariciame, no quiero levantarme, "quitate la ropa, te quiero sentir", la luz entra por las ventanas sin cortinas, me siento incómoda, no sé si subí de peso, hace rato que no lo hacemos a plena luz, pero me desvisto "como sos de dificil", me decís con una sonrisa, tus manos acarician mi vulva, lentamente, palpo una erección y me decís "subite", no sé como hace mi cuerpo para estar listo tan rápido, veo tu rostro y tu sonrisa "estás deliciosa", te digo que mi cuerpo fué hecho para que te lo cogieras y me contestás "no, tu cuerpo fue hecho para coger".
hacemos casi de todo, arriba, abajo, mi boca se deleita con tu pene y la tuya me lame de arriba a abajo, te pregunto como haces esas delicias, como logras que me vuelva loca, te pido gustos y me los das, hacia abajo, arriba, uno tras otro los orgasmos me llenan, te digo "voy a llegar tarde", pero no quiero que termine todavía "llegarás tarde pero feliz".
me encanta tu sonrisa, la sensación de que eres feliz metido dentro de mi cuerpo, me abrazas, me besas, te amo.
cuando al fin terminamos empapados en sudor me levanto a ver el reloj, son las 8, tengo que correr y no sé si llegue a tiempo.
te beso y me voy, se que no te encontraré al volver, te fuiste de nuevo.
La reunión empieza con retraso, la presentación aburrida, la gente discute, escribo un mensajito "gracias por la luna de miel". creo que nadie puede entender mi sonrisa, una sonrisa fuera de lugar en este calor, en este tráfico, en esa reunión pesada, con esa gente rara y aburrida, solo vos en mi mente y el olor de tu semen que sigue metido entre mis piernas.

martes, 13 de abril de 2010

dormida

me he soñado de nuevo, creo que vuelvo a comenzar, recuerdo claramente esa noche, cenamos, cogimos una o dos veces, no recuerdo, el sexo contigo era tan rápido y extraño que no puedo recordarlo.
me quedé dormida a tu lado, me abrazabas y apoyaba mi cabeza sobre tu pecho, te sentía cerca, muy cerca.
no me entusiasmo mucho con los amantes ocasionales, tu lo eras, totalmente, ni siquiera puedo recordar tu nombre.
tu mirada se quedó grabada en mi memoria, esa mirada que sentí en la madrugada mientras abría los ojos. toda la noche te quedaste mirandome dormir, sentí la ternura que irradiaba de esa mirada loca, esa mirada que no me pertenecía y a la que yo no pertenecía.
volví a dormirme, hasta el desayuno, entonces vi tus ojos cansados y comprendí que no habías dormido.
Ahora que te volví a ver lo entendí, soñaste conmigo despierto y grabaste esa noche en tu memoria, no importa lo que pasó luego, ni antes, esa noche fué nuestra.

domingo, 7 de febrero de 2010

penes

me gustan con queso ricotta... es una broma.
hay una pasta que se llama penne y esa es la que me gusta con queso ricota, por lo demás, me gustan los penes y aunque he estado un poco alejada de aquí, no significa que no he tenido tiempo para disfrutar, menos para recordar.
un ejercicio que he realizado es recordar y comparar los distintos penes que he disfrutado y si hay diferencias o no.
a los hombres parece idiotizarlos la idea de tenerlo "enorme" y bueno, en la práctica eso no es lo más importante, lo que si, es que la variedad es infinita.
mi favorito es incircunciso, con el capuchon sobre el glande que se deja despegar despacio, me gusta, porque puedo ver el crecimiento del pene mientras se desenrolla la capucha, pero también, porque su sensibilidad es mayor, estos penes se dejan lamer mientras vibran y disfrutan.
recuerdo uno corto, pero extremadamente grueso, dificil de tragar, por lo que a su dueño no le gustaba que lo hiciera, en otros orificios tendia a estirar el tejido de manera que se sentía intenso, aunque dificilmente alcanzara mi punto g.
no me gustan mucho las venas gruesas, se ven algo viejos, o las canas en el escroto que me dicen que el dueño realmente es grande (de edad) no me molestan los viejos, pero a veces se ven feitos, tal vez un poco rasurados se ven mejor.
el más grande, en mi experiencia, fué el más atroz, esa cosa dolía y muchas veces me hizo sangrar, era como estar empalada en una herramienta demasiado larga, la ventaja es que no era demasiado grueso y eso compensaba.
me gustan los pequeños, dulces, que puedo comerme completos, y lamer los testiculos al mismo tiempo, además, son ricos por detrás, no demasiado pequeños, simplemente "standar".
al final, no es el tamaño lo que importa, es como lo usaste, y lo que me hiciste sentir, a veces tus manos y tu lengua le ganan al pene en darme la mas bella experiencia.
¿quieres más?

domingo, 3 de enero de 2010

sexual predator

No me considero depredadora, no creo serlo... aunque a veces me porte como una.
me encanta bajar pantalones, me excita la forma en que se turban y confunden cuando una se inclina y casi se arrodilla, con algún pretexto, y luego baja un cierre y busca lo que hay dentro y descubre un olor diferente y de pronto emerge un pene que se ha puesto erecto gracias a la extraña situación que se acaba de crear.
esa sorpresa crea (no siempre) la suficiente confusión para que no agarren mi cabeza, o me fuercen, se dejan hacer, dejan la mente en blanco para sentir mis labios acercándose al glande, sienten como inicio, sienten como me meto su pene hasta adentro y gimen un momento, un gemido hondo, como si fueran a morirse.
tengo que trabajar rápido, no quiero que tomen la iniciativa, no quiero que sean ellos los que dirijan, lamo, succiono, chupo un par de testículos y de pronto...
la respiración se agita, la mano se coloca sobre mi cabeza e intenta dirigir (no lo dejo) y de pronto, tengo que evadir la descarga que cae al suelo, no siempre quiero tragar, solo quiero eso, robarme un orgasmo, robarme un momento, robármelo.
luego dicen algo como "no imaginé que esto fuera a pasar", y para mi ya se han transfigurado, a veces intentan repetir la escena, a veces tratan de volver a comenzar, a veces se emputan porque yo ya no quiero, pero el lugar es lo suficientemente público para moverme y evitar más líos.
y a no volver a verlos ¿para que?, no busco más que eso, robarme su energía sexual, su minuto, su vida.