domingo, 25 de abril de 2010

recuento

Me sorprendiste imprimiendo todos los posts de mi blog, me pasaste la copia y me dijiste "creo que estás exagerando", luego hablaste de que te parecía que no habían habido tantos hombres en mi vida, "parece, si mucho, que son cuatro personas".
No es que me ofenda, la verdad, supongo que hablaste de los que conocés, y me di cuenta que son 4 de los que sabés nombres y señas.
Me pediste que te escribiera una lista, y creo que es casi imposible, algunos, los de un ratito, una tarde, una cogida, tal vez ni pueda recordarlos bien.
pero es una promesa (Y quiero mi premio) así que intento hacer la lista no exhaustiva.
El primero me enseñó el placer de intentarlo sin llegar, recuerdo su pantalón manchado luego de una sesión de estimulación mutua, besos y caricias que acabaron el día en que nos encerramos en un cuarto de planchar y dejé regada mi sangre y la suya, dolor y emoción.
Luego vino el joven universitario, mi primer motel, el cuidado extremo y usar tabletas vaginales y espumas mal olientes, las primeras tardes con olor a sexo regresando a la U...
El siguiente era mi amigo, de toda la vida, compañero de juegos de infancia y luego una lengua ágil y dulce que se metía entre mis piernas y lamía con furor un clítoris ardiente y joven.
Allí aparecen los de una tarde, luego de un café en el centro, saliendo de la universidad, otro compañero de clases, otro motel, después de una celebración, la invitación a cenar que termina en la cama, la película de la semana, el que conocí en la calle, luego de un concierto, el que ofreció llevarme a la casa... ¿cuantos van? si, ya pasé de 10.
Entonces aprendí a bajar pantalones, el chico que olía a talco de bebé y que luego de una corrida rápida me pidio que le diera la revancha.
otro en el cuarto obscuro, uno en la ducha del gimnasio,
Entonces están los duros, el que me enseñó que esto también duele, el que me dijo que yo no era digna de estar con él, el que me llevaba flores y me bañaba en vinos caros, el que creía que yo era una maniatica y no le gustaba quedarse en mi casa, el que llegó a dejar un regalo, el que vino de otro país y comenzamos en el elevador.
y las relaciones largas, 3 años esperando las llamadas urgentes, en medio, buscando otros moteles, el camionero, el chico perfecto, el que conocí en otro país, el médico viejo que me llevaba 20 años....ufff.
el que vos conocés y un par de masturbaciones mutuas, y claro, vos....
no sé cual es el total, unos 25???, además de los que no recuerdo o no quiero recordar. y por supuesto, los que faltan.

4 comentarios:

Spermafloris Pildora dijo...

mmmm es mejor no contar, el placer no se puede contar...
me gustan sus letras.

Unknown dijo...

Un buen amigo me dijo una vez que son tantos los muertos en la guerra que es imposible recordar sus nombres...
Abrazo.

Nicté dijo...

Spermafloris: lo hice porque me prometió un premio monumental, ya contaré si me lo dió, le excitan mucho mis historias
Guichita: ya había cerrado el post, cuando recordé a alguien más.

Duffboy dijo...

Seguro ya viste Kinsey... siempre hay gente que lo deja boquiabierto a uno (lo digo por un personaje de la película, demasiado bizarro) con su inventario de experiencias. Saludazos.