Loca lúbrica, ya no soy una niña y cada día que pasa me da
más miedo que esto no termine nunca.
Sigo pensando en vos, cada vez menos. Leo tus mensajes y
entiendo lo equivocada que estaba, si, añoro tu boca y tus besos, añoro tu
cuerpo en mi cama, tengo ganas de meterme tu falo hasta la garganta.
Si. Eres perfecto para mi.
Me he detenido estos días a pensar, a pensarte, a intentar
devanar la memoria de mis encuentros fugaces y los amores profundos.
Atrás quedó el matrimonio, atrás quedó ella, y todos los
demás.
Te imaginaba como todos los días, sonrisa extraña, llamadas
a deshoras, chat por todos los momentos que no podíamos vernos y si, te extraño
un montón.
Sé que no pararé, nunca paro. Las noches eternas sin alguien
al lado, las ganas puestas, siempre puestas, y practicando poses absurdas con
hombres anónimos o mujeres solas.
He estado coqueteando con el catfish que me mandaron los
otros, ese niño guapo, de calendario, absurdamente guapo que me propone cosas
que jamás haré. Lo he pescado en la mentira tantas veces, mandándome videos de
sexo que ya viralizaron otros y sus fotos sin camisa, con el cuerpo cortado de
revistas, es tonto que crea que voy a caer.
También le sigo el juego al interesado, me llama, contesto,
cogeremos un día como de costumbre.
La histeria no termina, las brujas untaban de alucinógenos
los palos de las escobas y los frotaban contra sus vulvas, ha de haber sido
alucinantemente sexual y me dan ganas de hacer mi propio ungüento y volar por
allí.
Yo no soy de vibradores, prefiero mis sabias manos para ahuyentar
deseos, prefiero mis propios dedos expertos, me prefiero.
He soñado con sus manos, tengo que admitirlo, sus manos eran
expertas, pero no sería capaz de pedirle sexo una vez más, jamás. Nunca.
Y bueno, a esperar, no te llamaré, no puedo, te veo con el
rostro enojado, molesto, intentando fingir que no te importa y sufriendo igual
que yo.
Ya pasamos la fase de bloqueo, ya no me evades, pero yo no
volveré a ser tu “novia”, ni tú amante, ni nada, no volveré a leer “me quieres”,
nunca más.
Solo queda la histeria, la lubricidad, las ganas, esas no se
me quitan, nunca.
3 comentarios:
Siempre haces que me erecte al leerte
me encanta que te guste
Me gusta leerte, en todas tus facetas eres igual de elocuente en lo politico como en lo erotico
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