domingo, 23 de mayo de 2010

fast food

Ya no ando regluda, le dije y la respuesta fué venite ahorita.
con todo lo que tengo que hacer no me dieron ganas de salir corriendo, pero te ofrecí un almuerzo, solo que sin almorzar.
nos encontramos en la esquina, no me sorprendió que tuvieras un paquete de submarinos "por si te apetece" y un par de refrescos, hay que regresar al chance así que nada de estimulantes.
¿donde? preguntaste, ya había olvidado ese estilo de urgencia extrema que usas con tus posibles parejas. pero bueno, buscamos un motel céntrico, sin tanto lío y entramos.
tu ya habías terminado el sandwich en el carro.
Tus preámbulos casi no existen, un abrazo, un beso (por los viejos tiempos) y luego una urgencia por tocar mi cuerpo. te sorprendió la falta de vello, la suavidad del área, no estoy segura si te gustó pero seguiste, me empujaste sobre la cama y abriste mis piernas para meter tu rostro en medio, tocaste, penetraste con los dedos, provocaste...
te subiste rápido, al final no teníamos mucho tiempo, me penetraste como antes, con un poco de fuerza y dulzura.
tu descarga fué rápida, intensa, sudabas (será el calor??), nos abrazamos un momento y nos reímos.
fué tan fast como la comida que me devoré en el viaje de regreso, y una tarde tranquila después...

3 comentarios:

Myself dijo...

juazz...

Unknown dijo...

Que rico... que mejor que algo rápido cuando se tiene ganas

El Lord dijo...

el postre fuiste....