jueves, 1 de octubre de 2009

cuando te beso...

esa canción me hizo recordarte, te vi por un momento tan escandalosamente corto, esta ciudad tan llena de gente, tan llena de tráfico, nada más molesto que una camioneta enorme me rebase y de pronto te veo por la ventanilla "pará un momento" me dijiste, "quiero saludarte".
y allí, casi a media calle te bajaste del carro y corriste a mi ventanilla, "hola, disculpame pero estaba comiendome un chocolate", dijiste mientras te limpiabas los labios con un pañuelo,me dieron ganas de probar el chocolate, hablamos un momento, demasiado corto para mi gusto, nada de ponernos al día, solo decirte que bien te ves, que bueno verte.
Ibas con prisa, "los niños" dijiste, si, supongo que todos tenemos obligaciones, me invitaste a todas tus actividades, te dije "tal vez vaya", sabiendo que no te quiero ver metida entre el público, "veamonos" te dije, y como siempre, la respuesta " no creo que pueda escaparme", quería decirte que no es algo serio, es sólo recordar, quería volver a sentir tu peso sobre mi cuerpo, a recordar que sonaba esa canción cuando tus labios se posaban en mi piel, quería recordar tu boca sobre mi cuello, sobre mis pechos, en mi abdomen, en mis piernas, esa vez que colocaste el colchón en el suelo para evitar que crujiera y todos se dieran cuenta de lo que hacíamos, era un día por la mañana y estabamos escapados de clases, tu habitación vacía y cuando casi pierdo la líbido al ver tu ropa tirada bajo la cama.
nada que no solucionara tu infinita paciencia y pasión, la música seguía y yo seguía sintiendo brotar arcoiris de mi boca, me sentía viva, feliz, y tu ingresando en mi cuerpo despacio y profundo, suave y fuerte, el delicioso ritmo de tus besos y tus caricias.
sin atreverme a decir te quiero, eras el mejor de mis amantes, pero nunca el único, como yo nunca fuí la única para vos. cómo me dolió tu reclamo cuando decidí tener una pareja estable y te pedí vernos en lugares públicos, donde no nos volviera a tentar el deseo, donde no pudieramos encontrar una cama para lanzarnos sobre ella.
"bueno, a ver si nos vemos".
Tomé tu cara con mis dos manos y te atraje hacía mi, te besé como lo hacía antes, un beso corto y con sabor a chocolate, un adiós rapidito y ambos volvimos al tráfico, vos a tu vida y yo a la mía,

5 comentarios:

Nancy dijo...

Imagino si hubieras tenido chance de probar el chocolate
...

Resentido Social dijo...

Esto es lo que sucede siempre con las viejas amistades, (tomar su numero telefónico, como estas) y ahí adiós y como vos decís cada quien con su vida

PROSÓDICA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
paola guillen dijo...

me encanto la historia

y pues apoyo a Prosadica jejje

saludos,

Nicté dijo...

Nancy: si, me quedé con ganas de chocolate...
Resentido: lo decimos siempre "a ver cuando nos juntamos", ni modo
Prosódica: a él no lo dejo con las ganas, siempre nos damos todo, esta es una historia de verdad antigua, aunque su beso me supo como hace tantos años...
Paola: por lo pronto ya leyó el post, a ver que pasa...