jueves, 26 de marzo de 2009

Una narración que pudo haber ocurrido

¿será que pasó?

Hacía falta una lampara, quería ver su rostro, así fuera espantoso y disfrutar su mirada de placer, ver sus ojos cerrados, y sus jadeos con la boca abierta, verlo disfrutar sin límites dejarse ir hasta sentir que va a salir disparado un chorro de semen a mi boca.
No sentí asco, no era la primera vez que lo hacía, dejé que algo entrara en mi boca y el resto lo escupí de prisa.
Luego lo vi tenderse de espaldas agotado, y me dirigí al baño a masturbarme. Casi es más fácil tener un orgasmo onánico que uno compartido.
Pensó que algo estaba mal, creyó que era necesario disculparse, hacer algo y me jaló a la cama de nuevo se arrodilló y metió su cara entre mis piernas, sentí que me encogía mientras su lengua recorria toda la línea hasta encontrar el botoncito mágico que disparaba un orgasmo como nunca había tenido…y me asusté, mucho, no quise llegar al orgasmo con su lengua porque tal vez, solo tal vez me iba a desmayar.
De nuevo, al llegar a mi casa, después de asegurarle que lo había disfrutado, me acosté para sentir un orgasmo planito, despacio, sin aspavientos ni dolores, un orgasmo mío.

Y de nuevo a buscar…

Absurdo intentar tener sexo con dos hombres el mismo día, pienso que sus sabores son reconocibles y que, como mi gato, se dá cuenta cuando me acerco a otro gato, ellos también se fijarán y me avergonzarán otra vez. pero lo he hecho, no sabes cuantas veces.
Sin provocarlo apareció, media hora más tarde que de costumbre, casi a medianoche. No quise decirle que no quería verlo y me forcé a recibirlo, un rato más tarde caminabamos por el callejón con rumbo a su casa, la habitación de segundo piso tenía una escalera privada, pero prefería no hacer ruido y no delatarme. Ya adentro nos liberamos del pretexto que había esgrimido para traerme aquí, con muy escaso preludio de pronto estaba sobre él, sintiendo su pene sumergido en mi cuerpo y rogando por el orgasmo que él siempre me dá, uno vaginal intenso que logra moviendo la cadera hacia los lados y en círculos cuando se pone sobre mí, luego de dejarme disfrutar sus miradas y sus besos atrapado entre mis piernas. Sabe como asegurarse de que yo vaya primero, luego me pide voltearme y, de nuevo sobre él llevarlo hasta ese orgasmo intenso que lo pone de cabeza…

Primero creí que tomar la decisión de dejar de buscar hombres para buscar mujeres era una opción viable, deseable…
Creo que perdí la práctica, ella se sintió apresurada, acechada, sus respuestas primero intensas y luego… ya no quiero nada. Muy mal.
Pero al fin de rogarla llegó, casi tan guapa como un poster de revista porno, pelo pintado, tetas enormes y llenas, la camiseta casi a reventar y el saco descubriendo la linea que se hunde entre los cerros.
Puse mi mano en su muslo todo el camino, la acaricie con suavidad, sentía como se iba calentando y me sentí segura de mi propia sexualidad, podía hacerla disfrutar como cualquier hombre, iba a gritar de placer.
Su mano incitaba a la mia a seguir hacia el premio, a pesar de que manejaba lograba concentrarse y humedecerse a fondo.
Se bajó del carro para entrar al motel, como todos oloroso a orines, semen y desinfectante. Me coloqué frente a ella y se bajó de los tacones quedando pequeña y frágil.
No tuve problema en desnudarla y comerme sus tetas, bajarle la tanga y comerme su sexo…
Ella gozó, yo no.

Te busqué y te encontré en la cama, quería pedirte que me compensaras los dos orgasmos negados, que me cogieras como si fueras dos hombres y me perforaras el culo, ese lugar que solo es tuyo
Pero te diste la vuelta.
Mi orgasmo onánico no te despertó, tampoco lo hará nada más, por lo menos no hoy.

5 comentarios:

Prado dijo...

tengo la idea de que todos los blogger somos onanistas por antonomasia.

Nancy dijo...

Pues mira, a saber cuánto pasó y cuato pudo haber pasado, lo bueno es que tus historias siempre nos entretienen,

Unknown dijo...

Hola Nicté!! Hace unas semanas que te estoy siguiendo y me parece formidable tu narrativa; y mas que gustarme la ereccion fisica que me proporcionan algunos de tus relatos; me facina la masturbada mental que das a mis oscuros deseos morbidos... Creo que ademas de la entretencion, tienes un don que explotas muy bien; ya eres mi favorita. Rememora para mi tu primera experiencia anal.

Nicté dijo...

no creas que me gusta lo onánico, prado, pero a veces no queda de otra.
Nancy: pues lo crees? no creo
Jaime: esta dirección: allí está
http://sayuam.blogspot.com/2008/10/otras-prcticas.html

el Kontra dijo...

Y se dio la vuelta... no puede ser!!! Después de estas narraciones yo salgo a buscar pero todas se dan la vuelta, tal vez debo quitarme la máscara ;)

Siempre un placer venir por aca.