una semana horrible, de gripe a bronquitis, sinusitis y no se que mas itis, la cosa es que alucinaba y tenía fiebre y vos aparecías y desaparecías de mi vista y se me mojaba el cuerpo de sudor frío. espantoso. ya terminó.
quería confesarte algo, y creo que entre fiebre y fiebre lo hice: deseo tanto volver a coger con ese chavo...
me preguntaste por qué, ¿que te hace falta?. nada. es sólo que se la debo, son dos a los que les debo una cogida de veras, no un amague de cogida y entonces intento explicártelo: eso no fué una cogida, fue una sorpresa y un momento de debilidad.
se suponía que iba a entrevistarlo, me recibió con amabilidad, ya habíamos tenido miradas furtivas, roces de manos, comentarios como ¿vivís con él? que mala suerte la mía, tonteras y coqueteos del tipo: te gusto, me gustas, pero ya ví que el lugar está ocupado.
cuando llegué iba lista para el ataque, falda amplia y pasé al baño a deshacerme de la ropa interior. me senté frente al escritorio y comencé a llenar la encuesta, fácil al principio, luego más compleja, terminamos hablando de mil cosas y se sentó más cerca de mi. no trató de besarme, yo lo besé a él, se dejó como un chiquillo y lo disfrutó, puse su mano en mi pierna desnuda y lo sentí tímido. el ataque vino pronto. me arrodillé y le bajé el zipper. con las manos palpé su erección, saqué el condón y se lo puse, allí de rodillas con él temblando en la silla le di una felación corta y me puse de pie. me embroqué sobre el escritorio y subí mi falda, nada más abusivo que ofrecer un cuerpo desnudo, no se sorprendió (ya no podía) hizo lo que debía, tomarme desde atrás, allí sobre el escritorio, intentando no gemir para que no escucharan afuera, en ese mísero cubículo que tenía por oficina. no duró mucho, y terminó rápidamente, se limpió y me dijo " tenemos que hacerlo de verdad, en serio".
nunca volvió a pasar, y ahora, que lo vuelvo a escuchar y sé donde vive ahora me imagino un día entero en la playa, metida entre sus brazos, revivir esa tensión sexual que tuvimos durante tanto tiempo, sentir sus brazos fuertes y su piel intensamente morena. y sus ojos verdes, su nombre de poeta.
¿que le haría?, no lo sé, supongo que lo dejaría desquitarse de esa cuasi violación de la que lo hice víctima, que permitiría que me tocara, que le pediría que me mordiera y besara el cuello. supongo que le daría una felación más larga, me lo comería completo, lamería sus testículos que casi no recuerdo. supongo que me gustaría que me penetrara de frente, para ver sus ojos y sus gestos, o que me dejara montarme en él y meter mis pies bajo sus caderas para moverlo a mi voluntad, o tal vez dejaría que él hiciera todo el trabajo, total, nunca pude saber que le gusta en la cama o cual es su especialidad (si la tiene) supongo que ni siquiera sé si él todavía desea eso, si quiere cogerme "de verdad".
y luego de confesártelo, volvería a contártelo con todo detalle, para que vos visités de nuevo tu territorio, ahora recién hollado, a buscar que huellas quedaron, para resarcirme, para darme lo que sólo vos sabes. todo.
4 comentarios:
A mi me deben una buena cogida, lo malo es que saber cuando la voy a recibir por que la persona que me la debe vive en Colombia.
Por cierto me gusta mucho la música que escogiste para el blog, perfecta para hacer el amor con ese ser especial.
Muy bonita historia, me gusta cómo escribes sobre el tema sin que parezca vulgar. Eres muy buena escritora y, como dirían porái, si como roncas, duermes, ¡Jesús! también debes ser buena en otros menesteres, jajajaja. Apapachos
ay... se me sube la temperatura de a poquitos...
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