para que una práctica deje de ser "perversión" el asunto debe ser consensual, no me usas, no te uso, disfrutamos el uno del otro, no me "rompiste el ano", nos disfrutamos analmente, no me dijiste "tragate esta" te dí una felación deliciosa que yo también me disfruté. tal vez fué la página de la esclava Lila, pero algo me provocó a buscarme esta fantasía. la fuerza tiene un límite y el dolor también, entiendo que no te gusta, pero a mi me excita. tal vez porque las mujeres casi siempre hemos sido "usadas" y fantasear con usar a un hombre me gusta.
les voy a poner la segunda parte, porque creo que este lector anónimo, que se está convirtiendo en mi mascotita virtual, y yo nos disfrutamos mutuamente en el chat...
Ella
me siento tentada por la fuerza que delatan sus brazos aprisionados, quiero que me empuje sobre la cama y me penetre, que me sodomize luego, sé que será experto en eso y me hace temblar el sentir que va a volar sobre mí y me va a dominar...
pero también siento que ese orgasmo reprimido que guarda para mi va a ser increíble, quiero ver estallar su fuente y recoger su semen para beberlo luego.
siente como la silla se va inclinando hacia atrás, puedo sentirlo agitarse no creo que con miedo, con rabia.
la silla tiene un mecanismo para acostarla, su cabeza horizontal, sus ojos cerrados y yo colocando mis adminiculos para sentarme sobre su cabeza y obligarlo a beberse mis jugos y a morder mi sexo.
se siente ahogado por mi deseo, mi vulva se frota contra su boca y nariz dejándolo sin respiración por un momento, encuentra el clítoris y lo lame un momento para luego morderlo sin compasión.
he llegado muy lejos y la fusta se clava en su costado, una y dos veces y luego me vuelvo a sentar en su rostro que ahora está dominado, me lame con cuidado, ahora si lo dejo respirar porque quiero que me regale un orgasmo con la boca tan sabia que tiene, su lengua es deliciosa y me dejo llevar, mis líquidos bañan su rostro, pero pide más.
me doy la vuelta para juguetear con su pene con la punta de la fusta, usted sigue dándome placer, dominado al fin, sabe que su única salvación es hacerme estallar y percibe el orgasmo intenso que me ha regalado.
no ha eyaculado, pero su pene está listo, le vuelvo a regalar una penetración que consigue hacerlo estallar en un par de bajadas.
lo beso con ternura, me encanta el sabor de mi sexo en su boca, le lamo los labios de un lado a otro. me voy.
vendrán a desatarlo otros, alguien a quien tal vez no le cueste dominar, allá usted. mi ventaja es que sólo conoce mi olor y mi sabor, y en realidad todavía no sabe quien soy.
él
la silla se hace para atrás mecanicamente. Al sentir el movimiento me enojo, nuevamente y procuro desatarme... es en vano. Estoy cansado, sudando, enojado pero nada se compara con el deseo que tengo sentirla nuevamente, de devorarla, de penetrarla.
No termino de asimilar lo que sucede cuando se sienta sobre mi, primero siento toda su humedad sobre mi boca y mi nariz. De forma inmediata mi lengua se lanza a explorar ese paraíso de placer, por primera vez la escucho expeler un pequeño gemido de satisfacción. Me empiezo a exitar, lamo su ano, perineo, sexo y encuentro su clítoris con el que juego con mi lengua y dientes. Justo cuando siento que voy a acabar, se levanta y me ensarta la fusta justo debajo de las costillas, a estas alturas ya soy completamente suyo, ya no queda nada de mi que sea mio, todo le pertenece a usted. Como un obediente cachorrito, se que algo estoy haciendo mal y debo corregirlo, no me lo dice mi mente, ahora funciono bajo un instinto puramente sexual y usted lo sabe.
Se sienta nuevamente sobre mi sin mediar palabra, usted sabe que no es nacesario, me tiene dominado, soy su perro, su mascota y usted sabia maestra me esta domesticando para satisfacerla. Mi lengua se pasea esta vez delicadaemnte pero dando pinceladas con la punta en todo su sexo siempre dándole una atención especial a esa deliciosa campanita que cada vez que la toco siento como su néctar de Diosa me llena la boca y se rebalsa, pero no es suficiente, quiero más y usted se da cuenta, en ese momento sabe que no es solo usted que está recibiendo placer sino que todo lo que me ha hecho es más placentero para mi que una cogida promedio, se da cuenta que disfruto tanto o más ser dominado que hacer mía a una mujer.
Se da la vuelta y ahora masajeo su sexo desde otro ángulo, usted empieza a jugar con mi falo del cual se pueden contar las venas y ver las palpitaciones. Sabe que no duraré más tiempo e introduce su cálido y ensalivado sexo en mi, pocos segundo pasan antes de mi feroz erupción. Ha sido todo muy intenso y en eso siento sus carnosos labios en los míos, después de todo me da un beso tierno, dejando claro que usted es la que manda. Se levanta y me deja, yo estoy exhausto, aunque soy obediente, no me quejó, no reacciono, me deja con su sabor y su olor, pero... puedo sentir que usted se retira con satisfacción, con una leve sonrisa en su boca, sabe que ahora es la dueña de todas las cartas y que yo solo puedo esperar a ser encontrado por usted, es el precio que los esclavos pagamos por el placer, pues este depende de usted.
5 comentarios:
que disfrute leyendo este relato, pero no me puedo imaginar cuanto disfrutaron ellos. Muchisiiiimo supongo!!! A la salud del placer mutuo!!
Uuuufff que intenso, dichosa tu mascota. Igual que Alexxx un brindis por lo mutuo ;)
He leído el blog y me ha fascinado, creo que con tanto prejuicio hacia el sexo la gente no es capaz de hacer ni decir las cosas tan bien como tu. seguiré pasando por aquí.
alexx: pues, que bien, que te gustara
Kontra: mascota, riquita, sabrosita
pero bastante delicadita.
filipa: gracias, ya chequee tu blog, me gusta mucho.
ay nicte... tus post me van a llevar a cometer la mas grande de las aventuras de mi vida!
wow!
Publicar un comentario