sábado, 29 de diciembre de 2007

con las ganas

me quedé con las ganas anoche, tuvimos que suspenderlo justo cuando me dabas una deliciosa mordidita en el clítoris.

luego que te fuiste me quedé haciendo lo que mejor sé: darme satisfacción yo sola.

así fué como todo comenzó.
cuando descubrí la sensación deliciosa del orgasmo solitario, quise tener todo el paquete, pero me daba miedo.
entonces lo conocí a él, también tenía todas las ganas. nos sentabamos en la casa, en el sofá y le daba permiso para meter las manos hasta donde quisiera, también le enseñé, le decía donde tenía que tocar, cómo humedecer el dedo, cómo moverlo y lo premiaba con gestos (porque no podía hacer soniditos) y luego lo premiaba con una deliciosa paja sobre la ropa, con el tiempo yo también me animé a más y metía la mano en su pantalón para sentir su piel.
cada vez tenía más ganas, lo esperaba sin ropa interior, con faldas largas que permitían la entrada rápida. ( sin penetración, pero igual la paja es increible)
tal vez por eso es que me encanta que me toques, que me regales un orgasmo con tus hábiles dedos.
y también me gusta pajear, ese chico al que le di una paja en el bus, puedo recordar su expresión y su gemidito al terminar, su sorpresa de que alguien pudiera hacer esto y que le gustara
pero anoche, anoche no pude bañarme en tu líquido y quedarme dormida entre tus brazos.

No hay comentarios: